Isabella ¿McCarty?

Mi vida era genial. No me podía quejar, nunca fui de esos hombres ambiciosos con tener a mi familia y un trabajo con que mantenerlos era feliz.

Pero lo que de verdad me alegra la vida, la que le da un sentido a ella es mi pequeña hija, la luz de mis ojos, Isabella. Esa pequeña que tanto me recuerda a su madre con sus enormes ojos chocolate, su cabello castaño con reflejos rojizos como ella pero con risos como el mío.

Su madre murió al dar a luz, sufrí mucho por su muerte, fue una gran mujer pero no la amé. Suena mal pero lo que tuve con ella no fue nada serio, fue cosa de una noche la cual termino en un embarazo, no podía dejarla sola y no hacerme responsable de mis actos, así que hice lo mejor que podía hacer y me case con ella.

Esa chiquita de 5 años era lo mejor que me pasó en la vida, a veces me pegunto como yo un hombre para nada delicado pude tener una hija como ella dulce y frágil como un muñequita de porcelana. Ella lo es todo para mí. Y por eso es que me repito todos los días que me decisión fue la mejor.

Un día que decidí ir de caza con unos amigos, luego de despedirme de mi princesa y prometerle que solo mataría animales malos, tuve un encuentro con un oso que, casi, termino con mi vida. Gracias a la intervención de un ángel, Rosalie, es que pude seguir con vida, si se le puede decir estar vivo a ser un vampiro.

Sip, soy un vampiro y fue por eso que decidí no ir por mi hija ni contarles sobre ella a nadie, ni siquiera Rose, mi esposa sabe sobre ella. Nunca fui el más fuerte de mis hermanos al resistir la sed y tengo, no, terror de hacerle daño y nunca hable de ella con nadie por Rose, ella odia lo que somos y sé que si sabe de mi hijita se va a sentir devastada por pensar que le arrebato a su padre a una niña.

Por eso es lo mejor que este secreto nunca salga a la luz, muchos pensaran que soy un egoísta y que no pienso en mi hija pero eso es lo único en lo que pienso, qué futuro le podía dar a una niña pequeña rodeada de 5 vampiros, sería llevarla a la boca del lobo.

Prefiero que ella viva pensado que su padre murió a manos de un animal salvaje, a que tenga miedo de la criatura que soy ahora. Prefiero que mi amada Rose piense que me salvo, porque lo hiso, a que me arrebato la felicidad de una vida con mi hija, Prefiero que todos los que amo sean felices y ser yo el único que por fuera refleja ser feliz, pero que por dentro, a veces se muero por saber de su hija.

Yo solo sé la verdad de mi pasado, yo solo sé lo que perdí y lo mucho que amo a mi hija, mi muñequita de porcelana, mi Isabella.