¡Mi primer Mormor! Espero que no me maten por esto. Me explico. Este fic viene acerca de unos gifs que hay rulando por Tumblr en el que hacen un montaje de Andrew Scott y Fassbender, en el que Fass ve la cara triste de Andrew y le pregunta si le pasa algo y Andrew solo responde que lo lleve a Barts. Una vez hecha mi explicación espero que disfruten de este fic :D


El último día juntos

Las sábanas de la cama que había en el hotel Athenaeum olían a fresco. Probablemente estuvieran lavadas con un detergente hipo alergénico que olía a lavanda. Jim llevaba despierto unos cuantos minutos pero seguía con los ojos cerrados. Refregó la nariz contra la almohada y la olió. Sonrió.

Le encantaba disfrutar de los pequeños olores. Ya fueran a lavanda o putrefacción le encantaba poder identificarlos por minúsculos que fueran. Se dio la vuelta lentamente y se abrazó al hombre que dormía con él.

Desde que su guerra con Sherlock había comenzado había tenido muy poco tiempo para poder ver a Sebastian y el día anterior, había podido librarse y dejar el trabajo a sus subordinados para poder pasar toda la noche con él.

—Seb… —susurró contra su oído.

El hombre rubio se giró lentamente y le sonrió antes de abrir los ojos.

—Buenos días, Mor… —murmuró.

Jim subió la mano hasta colocarla sobre la mejilla de Sebastian, le acarició la cicatriz que le pasaba por el ojo izquierdo.

—Estás de buen humor —le dijo Sebastian —. ¿Y eso?

Jim sonrió y le miró a los ojos.

—Pasar la noche contigo le sube el ánimo a cualquiera, para variar —le dijo divertido.

—Es cierto que, desde que comenzaste la guerra con el fenómeno no nos hemos podido ver lo suficiente.

—La guerra está a punto de acabar, no te preocupes —le aseguró Jim.

Sebastian se colocó a horcajadas sobre él y le atravesó son sus ojos azules. Sus manos comenzaron a acariciarle el pecho lentamente.

—¿Tan seguro estás de que se suicidará? —le preguntó.

—Sherlock es algo más que una máquina, no sería quien es si la gente no confiara en él y te aseguro que prefiere morir por ellos.

Sebastian se inclinó sobre él y le besó. Estuvieron un rato así, buscando el control entre mordiscos y chupones. Al rato Sebastian se separó y le miró.

—Que no pase de hoy, ¿vale? Recuerda que tenemos asuntos que atender en Sierra Leona y tenemos que estar los dos allí.

Jim le sonrió y asintió.

—Anda vamos. Te invito a desayunar —le dijo Sebastian apartándose de él.

El asesor criminal se levantó de la cama y negó con la cabeza.

—Voy a ducharme, te quiero listo en media hora.

Sebastian no replicó, se vistió y esperó en el vestíbulo del hotel a que Jim bajara. Miraba el teléfono atentamente mientras caminaba despacio.

—¿A dónde quieres que te lleve? —preguntó el rubio cruzándose de brazos.

Jim suspiró profundamente y se guardó el móvil en la gabardina de color negra.

—Al Hospital St. Bart's —le dijo.

Sebastian asintió y fue con el hasta el coche. Jim se sentó en la parte trasera, se echó hacia atrás y se puso el cinturón. Se apoyó contra el cristal y miró al exterior.

Sebastian se subió en el asiento del piloto y colocó correctamente el espejo retrovisor. Arrancó el coche y puso rumbo al sitio donde le habían dicho. Cuando se paró en el primer semáforo miró hacia atrás.

—¿Estás bien? —le preguntó preocupado.

Jim miró al lado contrario y regresó la vista a los ojos de Sebastian.

—Solo llévame a Bart's —le pidió.

—Está bien —le dijo Sebastian antes de poner la vista en la carretera.

Jim apretó los labios mientras se acariciaba la sien. Sebastian no debía de saber que, ganara o perdiera, estaba a punto de suicidarse.

FIN


¡Terminó! Ha sido cortido per es lo único necesario. Espero que no haya sido muy "dulce" en lo que refiere a esta pareja... Igualmente, espero que lo hayan disfrutado. ¡Ruegos y preguntas en los comentarios!