¡Hola! ¡Regresé! MIL DISCULPAS, tuve muchos problemas. Cambie de computadora tres veces, y estuve llena de exámenes, ya están por cerrar los trimestres (Deseenme suerte). Por otro lado, fui a la Feria del Libro (Argentina) y me compré la trilogía de Los Juegos del Hambre, estoy feliz. Y al estar feliz decidí resolver el problema de la computadora y sentarme a escribir.

Les vuelvo a pedir ¡MILLONES DE DISCULPAS! Y millones de gracias a Rathalos, Writer65, Lucaro24, Renton-Torston, Sonic-Rainbow y a Stephis por sus reviews ¡Me animan a seguir escribiendo! :)

Sin más preámbulos, How To Train Your Dragon no me pertenece, pertenece a Cressida Cowell y/o Dream Works. Yo sólo me divierto escribiendo acerca de los personajes porqué no tengo novio ni vida social.


La secundaria.

Una extraña noche.

-¡Hipo! ¡HIPO!- Lo llamaba Astrid lanzándole pequeñas piedritas a la ventana de su alcoba.

Astrid estaba agotada y enfurecida, no pensaba volver a su casa, no mientras ese par de idiotas este contaminando el oxígeno de su hogar con su presencia.

Había pensado ir a pasar la noche a la casa de Brutilda, pero tendría que caminar, ya que la casa de su rubia amiga quedaba al otro lado del pueblo y caminar sola, por la noche, no era muy conveniente. No en Berk.

-¡HIPO!- Repitió más fuerte.-Sal… demonios.-

Astrid oyó que alguien abría la ventana y alzó su vista hacia arriba.

-¿Astrid?... – Preguntó Hipo algo confundido y adormilado, ¿Acaso era un sueño?

-Es algo extraño que este por aquí a estas horas, pero… ¿Puedo entrar?- Suplicó la rubia, Hipo asintió.

-Ve hacia la puerta de atrás. Ya la abro.-

Astrid obedeció y luego de esperar cinco minutos la puerta se abrió dejando ver a un Hipo despeinado, con ojeras y bastante somnoliento. El castaño subió unas escaleras que dirigían hacia su alcoba, Astrid lo seguía en silencio. Si Estoico se despertaba malentendería todo. Hipo volteó para ver si la rubia lo seguía y abrió la puerta de su cuarto. Astrid observó, era un desastre, papeles con dibujos en el suelo, libros desparramados sobre una mesa, ropa tirada sobre el suelo y una silla.

-Gracias.- La rubia rompió el silencio.

-¿Qué sucedió?- Preguntó el castaño con voz ronca.

-¿Por qué tendría que suceder algo?-

-Por algo no estás dormida, en tu casa.-

-Míralo tú mismo.- Astrid señaló la ventana.

Hipo observó, y lo vio. El auto negro de los Arnar aparcado en la puerta del garaje de la casa de la rubia. Suspiró.

-No es tan malo.-

-Vino con ella.- Dijo Astrid secamente.

-Oh, ¿Con Heather?-

-Ni la nombres.- Contestó con amargura. –Estoy segura de que esto fue idea de mi madre para que estemos más "unidas".-

-Estoy consciente de que si digo esto me golpearás, pero, tengo que decirlo. Tienes que aceptarlo, no puedes huir cada vez que él aparezca.-

Astrid lo miró furiosa, pero no lo golpeo.

-Siento que reemplaza a papá. Parece que su muerte no le hubiese afectado.- Dijo soltando una lágrima.

-No llores, Astrid, mírame no llores.- Dijo acercándose a ella. La rubia lo abrazo. –Piensa que tu madre se debe sentir sola, ella también necesita a alguien que la ame.-

-Eso lo entiendo, lo que no entiendo es ¿Por qué a él? ¿Por qué a Erik Arnar? ¿Por qué al padre de Heather?-

-No lo sé.- Respondió Hipo separándose del abrazo. –Nos enamoramos de la persona que menos imaginamos.- Dijo mirando los ojos azul cielo de Astrid.

La rubia se acercó y le dio un rápido beso en los labios. Hipo se quedó estático. Luego de unos minutos de extremo silencio el castaño habló.

-Puedes dormir en mi cama.-

Hipo se dirigió hacia la puerta, pensaba dormir en el sofá. Pero la voz de Astrid lo detuvo.

-¿Podrías… quedarte conmigo?-

El castaño esbozó una sonrisa y volteó. Ambos se acostaron en la cama e Hipo los cubrió con una frazada.

-Buenas noches.- Dijo Astrid.

-Buenas noches.- Respondió Hipo.

Pero esa noche el castaño no durmió se quedó despierto observando a la rubia dormir, tan llena de paz, y también se quedó extrañado por lo sucedido anteriormente. Ella, lo había besado.


Espero que les haya gustado el Capítulo. No estaba en mi mente hacer el beso, pero Hipo y Astrid son TAN tiernos juntos que no me resistí xD

Muchísimas gracias por leer. Espero poder actualizar más rápido, gracias por su paciencia :)