The following story belongs to Mamasutra and I'm just translating.

La siguiente historia fue escrita por la talentosa Mamasutra y pueden encontrar el fic original en el siguiente link: www . fanfiction s / 8782718 / 91 / Wicked-Deeds

Declarativa: Crepúsculo no me pertenece.

%%%%%

La junta fue larga y tediosa, pero una que esperaba con ansias cuando discutimos la compra de otra pequeña planta de plásticos en una ciudad vecina. Iba a ser una buena compra y una que esperaba que Aro considerase junto conmigo. Sabía que él estaba interesado por el brillo en sus ojos. A veces, Aro era fácil de leer y aún más fácil de complacer, ya que todo lo que deseaba eran buenos productos junto con sus grandes ganancias. Yo, por otro parte, era mucho más fácil de mantener contento, siempre y cuando Bella estuviese cerca de mí. Aro hizo su mejor esfuerzo para honrar mi petición.

Bella siempre ha sido una chica que ama su trabajo, y el trabajo es bueno para ella. Era la mercenaria de Aro. Llegaba a una compañía debilitada, localizaba sus puntos débiles y los corregía o los eliminaba. Bella amaba su trabajo y debido a esto, no podía pedirle que renunciara a éste. Sería como pedirme que dejara la compañía. En lugar de eso, ambos llegamos a un acuerdo. Ella nunca se iba de viaje por más de dos semanas consecutivas y yo le permitía irse a hacer lo que necesitaba. Era un feliz acuerdo que siempre la traía de vuelta a casa conmigo.

"Sr. Cullen, la señorita Swan llamó mientras usted estaba en la junta. Dijo que su vuelo se ha retasado y que llegará después de las seis," Alice anunció con su típica frívola perfección y yo asentí para agradecerle mientras suspiraba al escuchar el nombre de Bella.

"Gracias Alice," repliqué, sacando mi celular para encontrarme un mensaje de texto de Bella esperándome.

Estaré allí a tiempo, así que deja de preocuparte. Te amo.

Me conocía bastante bien como para saber que me preocuparía hasta que la viera una vez más. Era horrible vivir de esta manera, pero lo soportaba si eso significaba estar junto a ella.

Busqué en mi lista de contactos hasta que encontré el número de Charlie Swan. El teléfono apenas había timbrado cuando él contestó con un brusco hola.

"Tendremos que verte en el hotel," le dije mientras escuchaba su suave risa.

"Te dije que ella llegaría tarde," me dijo mientras colgaba mi cabeza debido a sus palabras. Él siempre estaba en lo cierto en cuanto a Bella se refería.

"Lo sé, es sólo que quiero que ella esté allí y…" comencé a decir, pero me interrumpió.

"Respira hijo," dijo con una queda risa mientras escuchaba el sarcasmo en su voz.

"Ella va estar allí. Nunca te dejaría plantado," continuó parloteando antes de contarme sobre su cita para esta noche. Charlie Swan nunca estaba corto de compañía.

Terminé la llamada y le informé a Alice que me iba. Ella sabía que me marcharía temprano, pero creo que la tomé desprevenida cuando salí pasando a su lado y sin mirar atrás.

Fui a la casa vacía que había compartido con Bella durante los dos últimos años. Fue algo demasiado normal pedirle que viviera conmigo. Tampoco pareció extraño el comprar juntos una casa o depositar el dinero de ambos en una cuenta compartida. Todo se sintió normal, tan normal como la tarde que permanecí de pie delante de ella en la guarida de soltero de su padre profesándole mis disculpas, antes de que ella me besara desquiciantemente para que su padre nos encontrara desnudos en el sofá mientras continuábamos con nuestra reconciliación. Él no parecía estar sorprendido de encontrarnos así, pero nos exigió que le compráramos un sofá nuevo de todos modos. Esa fue la primera gran compra que ella y yo hicimos juntos.

El teléfono sonó ruidosamente, sacándome de mis pensamientos mientras sacaba el celular de mi bolsillo para echarle un vistazo.

Renee.

Renee era una de las personas que no habían perdonado del todo a Bella por su participación en el arresto de Leah y su eventual encarcelamiento. Ella alegaba que eran familia. Alegaba muchas cosas, pero ninguna con las que Bella estaba de acuerdo. Fue un largo año que Leah pasó en una prisión de baja seguridad, mientras Renee le insistía a Bella que olvidara el pasado. Lo más gracioso de todo era que Bella ya lo había hecho.

Una vez que Billy fue enjuiciado y que Jacob confesó, hubo una sensación de paz en nuestra casa. Era como si la misión que Bella se había impuesto a lograr, por fin había terminado. Ella estaba satisfecha con el resultado. De alguna forma se había hecho justica y ella parecía estar contenta. Si mi chica estaba contenta, entonces yo también lo estaba.

"¿Hola?" dije en el teléfono, fingiendo estar feliz de escuchar a la mujer que siempre le hacía fruncir el ceño a mi chica.

"¡Oh, Edward!" dijo al teléfono felizmente, como si estuviese contenta de escucharme, cuando sabía malditamente bien que ella me culpaba por la ruptura imaginaría entre Bella y ella, aún cuando no había amor entre ambas antes de que yo siquiera apareciera en sus vidas.

"Renee," dije, esperando a que continuara.

"Odio hacer esto, pero Harry y yo no podremos asistir esta noche. Leah y Jacob estarán aquí, así que…" dijo y se quedó callada sin que fuese necesario que dijese más. Todos sabíamos que Leah y Jacob lo estaban intentando una vez más. Y les deseaba lo mejor, ya que ninguno de los dos era bueno en eso de ser fieles.

"Estoy seguro que Bella comprenderá," mentí, ya que no había forma de que mi chica entendiera y mucho menos que le importara. Con unas cuantas palabras más de disculpas, terminamos la llamada dejándome poco tiempo para cambiarme de un traje a otro antes de irme.

El viaje en auto al centro de la ciudad fue lento y me hizo extrañar mi apartamento que estaba cerca de todo, pero la casa en los suburbios era mejor; pues nos daba una sensación de normalidad, aún cuando no había nada ordinario cada vez que Bella y yo estábamos juntos. Una vez que llegué al hotel, le permití al valet que estacionara mi auto antes de entrar.

Había reservado una habitación para Bella y para mí después de la cena. Saludé a mi mamá y a mi papá, y los dejé con Charlie y con su cita Shelia para que los mantuvieran fuera de problemas y con su ropa puesta.

"Tus padres son…especiales," Charlie dijo con una risotada, mientras los dos los mirábamos coquetear con la linda pelirroja que Charlie había traído como su cita. Afortunadamente, Shelia pareció no tomar en serio las insinuaciones de mis padres.

"Sí," murmuré mientras apartaba la vista y eso le hizo reír más fuerte. No disfrutaba el hecho de que mis padres eran tan diferentes a Charlie. La primera vez que él los conoció, pasó toda la noche escuchando historias acerca de los lugares exóticos que visitaron y los tríos que de algún modo mejoraron su matrimonio. Fue todo tan jodido y extrañamente cordial, cuando lentamente todos nos convertimos en una familia con nuestros padres disfrutando mutuamente de su compañía. Yo estaba bien con eso, y también lo estaba Bella, siempre y cuando todo mundo mantuviese su ropa puesta.

"Ella llegará pronto," dije mientras Charlie hacia un ademán despreocupado, prometiéndome que mantendría todo y a todos controlados hasta que yo regresara. Él sabía lo que estaba a punto de hacer y seguramente sabía también lo que ocurriría.

Me dirigí hacia el bar del hotel, dejándolos atrás para tomar un poco de aire antes de que ella llegara. Necesitaba estar calmado y controlado porque sabía que ella podía descifrarme, tal como siempre lo hacía.

Apenas había tenido oportunidad de respirar cuando escuché una suave risilla que siempre hacía que mi corazón latiera desbocadamente.

"¿Acaso no luces guapo?" me dijo, provocando que brincara en sorpresa mientras me giraba para encontrar a Bella delante de mí. Había llegado temprano y aún así, había tenido suficiente tiempo para ponerse el vestido negro de cóctel que sabía usaría esta noche. Estaba deslumbrante con su larga cabellera suelta y sus ojos seductores con el color ahumado. La miré como un colegial perdidamente enamorado, dejando recorrer mi mirada sobre las curvas que había memorizado durante los dos años que habíamos estado juntos. Aún era suave y cálida. Aún era sencilla y deslumbrante. Aún era simplemente mi Bella y después de todo el tiempo, aún deseaba más.

Me acerqué más a ella, atrayéndola a mí en un apretado abrazo que le provocó reírse de mí, mientras enterraba mi rostro en su cuello para inhalar su aroma, antes de besarla enloquecidamente.

"Te extrañé," exhalé contra sus labios y ella murmuró que también me había extrañado. Tres días separados era demasiado y el dolor por tomarla justo en ese instante era abrumador. Y eso casi opacaba lo que tenía planeado. Casi.

"Larguémonos de aquí," me susurró en un tono seductor que insinuaba lo que ella estaba deseando. También era lo que yo deseaba, pero primero me tenía que hacer cargo de algunas cosas.

"Lo haremos," respiré antes de capturar sus labios con los míos una vez más, por un beso para darme suerte.

"Vámonos," dijo mientras sentí como su mano se deslizó de mi hombro para tomar la mía. Era un leve gesto, pero uno que adoraba.

"Espera," le dije y permanecí inmóvil, abrazándola contra mi cuerpo mientras ella me veía atónita.

"¿Qué está pasando?" me preguntó en un tono preocupado, cuando sentía el aleteo de los nervios aumentar dentro de mí.

"Nada," repliqué sacudiéndome de hombros para restarle importancia y ella se apartó de mi abrazo, para mirarme con una expresión severa en su rostro.

"¿Qué hiciste?" me exigió y prácticamente me apartó de ella con sus palabras.

"Nada," contesté y me miró fijamente, mientras la velada se tornaba incómoda.

"No, hiciste algo porque luces culpable," espetó apresuradamente, mientras continuaba mirándome con esos ojos que todo lo sabían.

"Así que termina con todo esto Edward. Sólo dímelo. ¿Me engañaste?" me demandó respuesta mientras me picaba fuertemente el pecho con su dedo, como si intentara provocarme dolor con su acusación.

"Nunca te he engañado y tú lo sabes muy bien," contesté tratando de calmarla, pero era demasiado tarde. Puede que ella sepa que es la única en mi corazón, así como también en mi cama; pero estaba enfadada y cuando estaba enojada se enfrascaba en una loca disputa que nunca terminaba bien.

"Bueno, entonces qué está pasando," dijo dando manotazos al aire en el bar del hotel, atrayendo las miradas a nuestra extravagante discusión.

"Ya que esto no es para nada normal," terminó de decir con una aguda voz paranoica que me volvía loco.

"¡Quiero casarme contigo!" se me salió decirle, prácticamente gritándole en un esfuerzo por terminar esta tontería de sus cuestionamientos y sus malditas acusaciones. Mi declaración la paró en seco.

"Te traje de vuelta al hotel en el que celebramos estar juntos dos años atrás para pedirte que seas mi esposa," continué diciendo mientras ella me miraba boquiabierta.

"Sé muy bien que no es algo que ambos hayamos acordado. Es decir, hablamos y decidimos que el matrimonio no tenía sentido. Tan sólo es un cambio de apellido, un pedazo de papel, un hombre haciendo una promesa que no se compara a todas las promesas que nos hemos hecho el uno al otro," hablé sin control y ella me observaba con los ojos bien abiertos, con lo que esperaba fuese sorpresa y no horror.

"Pero no puede imaginarme no siendo tu esposo. No puedo imaginarme no diciéndole al mundo que tú eres mía y que yo soy tuyo. Sé que sólo es un pedazo de papel y la promesa es entre nosotros Bella, pero quiero que todos sepan que nosotros supimos desde aquella noche en mi cama; que nos pertenecemos el uno al otro," terminé simplemente mientras me alejaba un poco de para posarme sobre una rodilla delante de ella.

"¿Te casarías conmigo?" le pregunté en un suave susurro, sin prestarle atención a los mirones que ahora formaban parte de lo que esperaba, fuese uno de esos momentos dignos de contar a las personas en los próximos años. Saqué una cajita de terciopelo de mi bolsillo, y la abrí para mostrarle el anillo de diamante corte princesa que había escogido con la ayuda de su padre.

Bella me miró con los ojos bien abiertos, que estaban vidriosos por las lágrimas contenidas. Éstas bien podían ser lágrimas de alegría o de tristeza, no sabía cuál. La conocía demasiado bien y sabía que odiaba las sorpresas, así que esta sorpresa pudo ser demasiado para ella.

Esperé conteniendo el aliento, sin estar seguro qué camino tomaría cuando ella me diera su respuesta. Se trataba de Bella y todo era posible debido a ese simple hecho.

Esperé con ella mirándome con esos ojos tan abiertos que nunca abandonaron los míos, mientras permanecía delante de mí, retorciendo sus manos en un ademán nervioso que sólo se sumó a mi temor de que ella me dijera que no.

"Sí," replicó en una voz clara y segura, antes de lanzarse en mis brazos, tirando el anillo de mi mano, como si no le importara el hecho de besarme delante de una multitud que nos vitoreaba locamente.

%%%%%

N/A

¡Gracias por leer! Aprecio el tiempo que pasaron leyendo mis palabras, así como también cada comentario compartido; incluso aquellos que salían sobrando :) Loco amor para todas ustedes.

Xoxo

Mamasutra

N/T

Aquí les entrego el capítulo final de Wicked Deeds. Espero hayan disfrutado tanto como yo. Ha sido un placer compartir esta historia con ustedes y espero pronto traerles una nueva traducción.

Agradezco infinitamente a Lori por haber permitido que tradujera su trabajo. Me encantan sus historias y ha sido evidente su talento a lo largo de estos 91 capítulos que compartió con nosotras.

También quiero agradecer la ayuda de Marina, la chica que se encargó de revisar los capítulos antes de subirlos para evitar el mayor número de errores que cometí al traducir.

Gracias Eli y Han, pues ustedes también contribuyeron a la revisión de capítulos.

Y finalmente, gracias a todas quienes leyeron y comentaron esta traducción.

¡Hasta la próxima!

XD

Cinthya