No es un escenario agradable, pero es uno familiar. Yo, hincada, abrazando el inodoro como si fuera mi muñeca favorita, vomitando mis intestinos.

Aunque sí es inevitable. Mi nueva rutina tiene dieciséis piruetas. Y he estado bailando desde que puedo caminar pero aun así sigo teniendo un muy, muy débil estomago. Desearía no girar tanto, pero una bailarina de ballet que no puede girar es tan útil como una silla de ruedas sin ruedas.

Es difícil recordar cuándo y que he comido, me doy cuenta, al mandar al drenaje todos los recuerdos físicos de mis derrotas y ponerme de pie, quitándome el sudor de la frente. Estoy agotada. Tengo hambre. Me estoy muriendo de hambre.

Me lavo la boca. Siempre tengo chicle en mi bolsa y me lavo las manos e intento restaurar compostura o algo parecido a mi apariencia. Una de las primeras reglas del ballet es que no está permitido quebrantarse frente a los demás. Llorarás en tus brazos en la noche y gritaras en tu almohada, pero en la mañana te pondrás suficiente maquillaje para que nadie vea nada mas que la perfecta, inmaculada, modelo de belleza y refinación que eres.

En el baño del Estudio A, nadie me ve llorar. Nadie excepto, claro, yo misma. Verme en el espejo es mi juez más imperdonable. Peor que el panel en las competencias. Peor que la Srita. Suzume. Peor que las otras chicas con las que bailo que me llama "Prima" tras mi espalda y tras sus manos. Soy mi peor crítico. Mi peor enemigo.

Las lágrimas salen rápidamente cuando me veo a mi misma bajo las luces encandiladoras. Veo todas las cosas que resiento de mi misma. Cosas que detesto. Mi pecho duele gracias a la cinta que hay alrededor de mis pechos para aplastarlos. Cuando giro ligeramente, puedo ver las vertebras en mi espalda, que salen de mi carne. Mi piel está muy pálida, casi blanca por que ¿cuando llego a ver el sol, cuando llego a ver algo que no sea pisos encerados de madera y espejos en las paredes? Hay ojeras bajo mis ojos y cuando bailo, sudo, y cuando sudo mi maquillaje se cae y no hay base en el mundo que pueda entrar en mis poros para esconderlo. Me mata la cabeza, un dolor constante gracias a mi cabello tan apretado.

Veo a esta niña, a este show de mierda, y quiero llorar así que lloro aun más fuerte. Ya llevo tres minutos aquí, tres minutos para odiarme a mi misma antes de volver a salir. La Srita. Suzume no esperará para siempre. Necesito dominar esas dieciséis vueltas y trabajar en mi arabesca para el final y…

Dos minutos llorando, me los permito, antes de desatar mi cabello. Disfrutar el momento de alivio antes de volver a recogerlo y colocarlo en una cebolla, aplastando los pelitos hasta que está perfecto. Me echo agua en la cara y vuelvo a aplicar la base, enfocándome en las ojeras bajo mis ojos. Acomodo mi blusa y le quito el polvo a mis shorts, escupo mi chicle y sonrió. Congelo las lágrimas en mis ojos y las obligo a retroceder, porque las lágrimas son debilidades y necesito ser fuerte, necesito ser perfecta.

Y perfección es lo que soy cuando dejo el baño y regreso al Estudio A. Mi casa fuera de casa.

Pero últimamente, parece una celda de prisión.


Cuando bailaba en el estudio pobre y lleno de tierra en el cual me crie, yo e Ino, las otras chicas eran mis mas queridas amigas. Hacíamos todo juntas. Aprendíamos juntas. Jugábamos juntas. Y nos queríamos la una a la otra, más de lo que amábamos la danza. Era como tener ocho hermanas. Una familia.

No sé porque esperaba que fuera lo mismo en AAK, pero cometí un gran error al hacerlo. Porque cuando Ino y yo llegamos aquí, vimos el lado negro del baile. La horrible verdad del ballet:

Es una competencia. 100% del tiempo, es una imperdonable, brutal, agonizante competencia sin escrúpulos. No puedes confiar en nadie, porque todas sonríen mientras compiten por tu lugar. Pretenden que les importas, que eres su amiga, pero en este nivel de danza, en esta compañía elitista, es cada mujer por su lado. Y estas chicas con las que bailo me apuñalarían por la espalda si eso incrementaría sus oportunidades en la siguiente competencia.

Es una tarde antes de mi acto. No una competencia, simplemente una demonstración, pero aun mientras me estiro perdida en mis pensamientos, es imposible ignorar las miradas. Las otras chicas resienten mi posición en el grupo, por la posición estelar que tengo en esta rutina. Por mi ética de trabajo y mi cabello y todo lo que soy porque eso es lo que el ballet es, en su forma mas profunda. Eso es por lo que Ino se fue.

La hipocresía. La falsedad. Es suficiente pare hacerte sentir enfermo.

Me llaman "Prima". Como prima bailarina. Pero no hay nada lindo en ello. No es un reflejo de mi habilidad, no es un apodo cariñoso de un grupo de amigas que me quieren. Es un insulto.

Me tienen rencor. Hasta me odian.

Pero eso me mantiene aquí, de veras. Me da un propósito. Una razón para seguir haciendo mi mejor esfuerzo, todos necesitamos una obsesión. Todos necesitamos una razón para seguir mas adelante, más fuerte, ser mejores. Y si tengo que hacer esto para callar a todos estos que me odian. Entonces lo voy a seguir haciendo.

Hay una sola excepción. Entre todas estas mentirosas, todas estas traidoras, y todas estas oportunistas con las que trabajo.

—Hola, S-Sakura, — me dice Hinata con una dulce sonrisa, estirándose conmigo.

Hinata es una de las personas más dulces y adorables que he conocido, y solo ella no es afectada por la atmosfera tan competitiva. Es una excelente bailarina, fácilmente la mas agraciada de todas. Expresiva cuando baila, como si lo amara. Y envidio eso de ella. Recuerdo cuando yo solía bailar así.

—Hey, — le contesto, sonriendo. Me estiro y tomo una de sus manos mientras nos sentamos en el suelo una frente a la otra, nuestros pies tocándose para podernos estirar. Ella me jala hacia sí misma y yo disfruto el ardor que corre por mis pantorrillas. Me mantengo unos segundos así, y después me estiro para que ella también lo pueda hacer.

— ¿Qué pasa?

—N-N-Nada. Solo e-estoy trabajando en mi p-pieza.

La pieza no es hasta dentro de un par de meses. Es el recital de fin de ano para toda la escuela. Todos los padres y amigos vienen y observan cómo hacemos nuestras presentaciones. Muchos de los reclutas de universidad, músicos, y artistas vienen a investigar el nuevo talento. Es una de las noches más importantes del año. Todas trabajamos en nuestros actos, pero nadie lo hace mas duro que Hyuuga Hinata.

—Toma una clase privada con la Srita. Suzume, — le aconsejo.

—Tú eres la única a quien la Srita. Suzume le da clases privadas, —me recuerda.

Tal vez no es rencor lo que las otras chicas sienten. Tal vez son celos. Y eso es peor, porque no estoy en esto solo por mí, como ellas. Estoy aquí porque hace mucho tiempo, esto era lo que yo amaba hacer. Y espero que si sigo así, algún dia, lo pueda volver a hacer.

—Puedo ayudarte si quieres, — le sugiero, solo para disminuir mi propia culpa.

—E-Enserio? Eso sería g-genial, hay una s-sección en la que estoy t-trabajando, con una…

— ¡Listas niñas! —la dura y cortante voz de la Srita Suzume cruza todo el cuarto, y todas estamos de pie en un instante. Como robots, o soldados, o algo así en donde no piensas por ti mismo. —Acomódense. Cuiden su espacio. Sakura, haz bien tus piruetas si no quieres estar aquí toda la noche, Dios sabe que si lo hare. Hyuuga, por amor de Dios dobla los pies una sola vez y te sacare de mi estudio, lo juro. Tsuchi, lo mismo para ti. Ya están grandes, ¡dejen de hacer errores de niñas!

Si la Srita. Suzume es mala cuando empieza la práctica, es una pesadilla cuando termina. Me jala aparte para que me pueda gritar a la cara. Las otras chicas se quedan para ver, todas excepto la dulce y encantadora Hinata, y las odio a todas.

—Debería hacer que te quiten la beca, —me gruñe e la cara, mientras me quedo parada allí como la esposa abusada y no digo nada. —Técnica perfecta, dicen. Mierda. Ni siquiera puedes dar esas vueltas! Tengo estudiantes en primaria que giran mejor que tú!

Oigo risas (apenas contenidas) de la esquina. Esas niñas,se están riendo. Y es mierda. Y no es justo. Soy la única a la que le grita en momentos así, y no es justo.

—Sin mi recomendación, — continua ella, —jamás iras a ninguna parte. Puedes olvidarle de UAK. Puedes olvidarte de Broadway. Puedes olvidarte de todo. Si sigues haciendo esos estúpidos errores, te mandare de vuelta a ese pequeño basurero del que te arrastraste, ¿me entendiste? Eres un desperdicio de oxigeno y talento, eso es todo lo que eres, y…

Eventualmente, dejo de oírla. Se vuelve solo un sonido de ambiente, el continuo grito de la Srita. Suzume. Lo estoy suprimiendo, me doy cuenta. Compartimentándolo hasta que se manifieste como nada mas que una ulcera. Cada insulto parece una navaja en mi estomago, pero jamás, jamás, dejo que se muestre en mi cara.

Soy profesional, verdad?


—Te digo frentona. Solo renuncia. Renuncia y disfruta algo de este maravilloso helado conmigo.

—Sabes que no puedo comer helado, Cerda. — Sabes que no puedo comer nada.

—No tienes idea de lo que es la vida después del ballet, —Ino habla con una certidumbre mientras muerde otro enorme pedazo de malvavisco de chocolate (mi favorito) y hace un sonido como si fuera la cosa más deliciosa que hubiera comido. —Es como…eso como respirar profundo por primera vez. Puedo hacer lo que quiera. Comer lo que quiera.

—Tú dices eso, pero tienes el cuerpo perfecto, — Hay envidia en mi tono de voz. Ino no tiene que esconder sus pechos u obsesionarse con su peso.

—Y tú tendrías el cuerpo perfecto si subieras unos cuantos kilos. Pareces demacrada.

Llevo mi mano, inconscientemente, a mi estomago, y pretendo leer algo mas del libro.

Es una noche tranquila en nuestros dormitorios. Ino y yo se supone que estamos estudiando, pero ambas estamos cansadas, así que en vez de eso estamos medio leyendo y mas bien viendo la TV. Es una de las pocas veces cuando estoy realmente relajada. Mi cabello esta suelto y algo mojado del baño que me acabo de dar, y no hay cinta de tape en mis pechos para apretujarlos. De hecho, si Ino dejara de hablar sobre que debería salirme del ballet, entonces sería perfecto. Eso, y el hecho de que tengo que correr a Ino en una hora para que me pueda ir a trabajar.

—Oh, de eso era de lo quería hablar contigo! —Ino me dice de repente, sentándose en la cama y mirándome con unos ojos letales. —Es verdad…estaba en el ensayo en el Estudio D hoy y Ami Watanabe llego toda furiosa. Ya vez como está obsesionada con Sasuke Uchiha? Ósea, a un nivel que hasta miedo da?

—Jajaja sí. La mayoría de las chicas aquí lo están. Y eso qué?

No es que las culpe, en serio. Si puedes pasar por alto que es un arrogante cretino, Sasuke es alguien que definitivamente no sacarías de la cama.

Ja. Mira quién habla. La virgen pura.

Entonces estaba diciendo como escucho una conversación que Kin tuvo con Zaku la otra noche sobre como Sasuke totalmente lo bloqueo de ligarse contigo! Porque rayos estoy escuchando esto en otra conversación, tú debiste decirme que estabas hablando con Sasuke Uchiha.

—No estoy hablando con él! — protesto yo, aventándole una almohada. —Cálmate. Vio que Zaku quería conmigo la otra noche que salí del ensayo, eso es todo. Se metió, aunque no sé porque, pero Zaku no me ha molestando desde entonces así que no me puedo quejar…

— ¡Le interesas! —Ino exclama, ojos grandes y llenos de alegría. Le encanta esta mierda, vive de ella, este chisme inútil. — ¡Maldita sea, es el destino hombre!

No le intereso— de eso, estoy completamente segura. Él solo es muy insistente. Arrogante y noble de vez en cuando, cuando le conviene. Pero también es todo un cretino. Hablamos de vez en cuando a la hora de cambio de turno, cuando él se va del estudio de Kakashi y yo llego a limpiar, pero normalmente es hostil entre los dos. No es que me desagrade ni nada, pero no es mi persona favorita tampoco. —Nos conocemos del…

Hago una pausa. Nadie aparte de las personas en el Estudio sabe de mi trabajo. No se lo conté a nadie para que no hicieran preguntas, y para que nadie le hiciera saber a la Srita Suzume que me había adquirido otro compromiso. Ya es malo ser la chica pobre del grupo. No necesito el estrés de que todos sepan que tan pobre soy. Ni siquiera le dije a Ino, mi mejor amiga, y ahora me estoy sintiendo culpable. No se le esconden cosas a tu mejor amiga.

—…El estudio de Hierro y Tinta de Kakashi.

— ¿El de tatuajes que esta por el estudio? —Ino pregunta, interesada. — ¿que estabas haciendo en un estudio de tatuajes?

—Soy…la que limpia. —le digo casualmente, y regreso a leer.

—Espera, ¿es enserio?

—Sabes que no tengo mucho dinero, — le contesto, ofendida. —Trabajo el tercer turno durante la semana para pagarme la danza, ¿tienes algún problema con eso?

—No, — ella me replica, nunca tiene miedo de ponerse al tú por tú conmigo, —solo que ¡nunca te molestaste en decirme! Sakura el tercer turno no es ningún chiste, ¡especialmente con todo lo demás que tienes que hacer! Ballet no es el único club de baile que hay en AAK, nadie te haría sentir menos s tú te unieras a nuestro grupo de hip-hop, o a los contemporáneos en el Estudio K, o…

—No tendré esta conversación, —le digo bruscamente, cerrando mi libro y poniéndome de pie. —Llegare tarde a mi turno si no te vas ahora, — le miento, mi voz dura, porque aun es muy, muy temprano. —Vete con Sai. Ponte mandona con él.

—Si crees que me estoy poniendo mandona contigo, Frentona, entonces…

— ¡No necesito esto de ti! —exploto. —Maldita sea Ino, estoy haciendo lo mejor que puedo, ¿ok? ¡No necesito que estés encima de mi todo el tiempo diciéndome que no es suficiente!

Lo escucho de ella. Lo escucho de todos. Sakura, da más. Sakura, has más. Sakura, intenta más duro. Sakura, no es suficientemente bueno. No es suficiente. Nunca es suficiente. Ya no lo soporto.

—Se que sueno como un jodido disco rayado, Sakura, pero solo lo digo porque ¡me preocupas! — ella también se pone de pie, todo su cabello rubio vuela, ojos azules llenos de preocupación. Preocupación genuina, porque Ino es probablemente la única persona en el mundo que realmente me conoce y que realmente me ama. Y soy una perra enorme por desquitarme con ella, pero ¿a quién mas le puedo gritar sin que pierda su amistad? ¿Quien más me va a perdonar por ser una idiota colosal?

—No necesito tu preocupación—Le grito, metiendo mis pies en unos Chuck Taylors.

—Apenas si comes, ¿no te has dado cuenta? Nunca duermes y estas en ese estudio todo el tiempo y ahora ¿estás trabajando en un estudio de tatuajes a la mitad de la noche? Sakura, ¡te vas a matar a este paso! El ballet solía ser algo divertido, ¡recuerdas! ¡Pero la fiesta ya se acabo!

—Regresare a las tres de la mañana— siseo, tomando mi llave y saliendo del cuarto.

Y más vale que no esté allí cuando regrese. Perra prejuiciosa condescendiente y presuntuosa.

(Espero que este aquí.)


—Se que llegue temprano, —Le digo a Sasuke con malicia, quien me ve con las cejas enarcadas detrás del escritorio. —No me importa. Me anotare a las once. Solo tenía que irme.

No parece interesarle, solo regresa a contar el dinero en el registro. —Como sea.

¿Algo que me gusta de Sasuke? No hace preguntas de más.

Es demasiado temprano para empezar a limpiar. Aun hay clientes en la tienda y un puño de artistas aun trabajando con ellos. No se vería bien que la chica de la limpieza empezara cuando aun hay gente allí. Hace sentir a los clientes que los están apurando.

Y digan lo que quieran de mi, pero sé perfectamente bien cómo funcionan las apariencias. Soy una complace personas.

Así que en vez de eso, me siento a lado de Sasuke. Estoy prendida gracias a mi discusión con Ino y estoy buscando pelearme con alguien mas, espero que me empiece a fastidiar, pero esta vez, Sasuke no parece querer pelear conmigo. Se mantiene callado mientras cuenta el dinero, sus largos y delgados dedos se mueven rápidamente, sus labios se mueven mientras organiza los billetes por denominación. Se asegura de que todos estén acomodados igual.

—Ganan buen dinero, eh? — dijo, solo por hacer algo. Mis latidos se están calmando. La adrenalina está dejando mi cuerpo, pero eso no es bueno tampoco, porque sé que cuando me calme totalmente, estaré exhausta, y todavía tengo toda una tienda que limpiar.

—Aah. Somos el único estudio en la ciudad.

—Enserio. Creí que dirías que eran el mejor estudio de la ciudad.

El sonríe altanero. Y es ridículamente atractivo. —Es lo mismo.

Sasuke es realmente guapo. Es una pena que no se pueda decir algo bueno de su personalidad. No puedo creer que me atrae su tipo (todo esto de sumamente tatuado no era para mí antes) pero realmente lo es. Con la camiseta simple que está usando, puedo ver sus tatuajes, y sus pantalones realmente le quedan. Hay un estilo de despeinado en su cabello que lo está dominando, y es completamente líneas y ángulos, igual que sus tatuajes.

Me doy cuenta de que lo estoy mirando fijamente, pero no hay nada más que hacer. Solo estoy matando el tiempo hasta que pueda empezar a trabajar.

—Pero, usando tu lógica, también son el peor estudio de la ciudad, — continuo, simplemente para desquiciarlo.

—Cállate, Sakura.

—Oí, ¡Sasuke! —un chico lo llama desde los cuartos con las cortinas en la parte trasera. Se asoma, y veo que tiene tatuajes en forma de triángulos purpura en sus mejillas. Rebelde.

— ¡Deja de coquetear y vente para acá ayúdame con este diseño! Tengo que poner esto en un muslo mañana en la noche y no está funcionando.

Sasuke suspira, como si fuera un mártir, y mete el dinero en un sobre. Lo guarda en la bóveda. —No toques nada. —me ordena bruscamente, antes de ir con el chico de los tatuajes faciales, y dejándome sola en la recepción.

Paso el resto del tiempo hasta las 11 pm columpiando mis piernas y observando el lobby con interés. Hay mucha gente interesante aquí, gente de todos los tipos y formas con todo tipo de arte en su cuerpo. No hay mucha variedad en el Estudio A, donde todos se mueven igual, se visten igual y se ven igual. Es lindo ver algo de diversidad aunque sea de vez en cuando.

Después de un rato, Sasuke y el chico con los tatuajes regresaron. Todos se estaban preparando para irse, lo que quiere decir que yo empezare a prepararme para trabajar. Me bajo de la silla de un salto y me dirijo al closet.

—Así que tu eres la nueva chica de la limpieza, ¿eh? — el otro chico me pregunta con una sonrisa. Es guapo, pero a lado de Sasuke, ni siquiera es justo. —Eres linda. ¿Cómo te llamas?

—Soy Sakura, es un placer, — le contesto con una sonrisa.

—Kiba, — me contesta. —El placer es todo mío. ¿Vas a AAK verdad? ¿Ballet, supongo?

—Sí, ¿es tan obvio?

—Solo un poco. También voy allí. Toco el bajo.

—Oh, ¿enserio? Eso es genial. Lo siento, la mayor parte de mi tiempo me la paso en el estudio con otras chicas del ballet, no conozco a mucha gente a nivel personal aquí.

—Espero que cambies de parecer entonces, —Kiba dijo con una sonrisa traviesa.

Sasuke voltea los ojos, y después me mira. —Ponte a trabajar.

—No eres mi jefe. — Le contesto gruñendo, empujándolo para alcanzar mi aspiradora.

—Tú dile Sakura, — Kiba se ríe. —De acuerdo, nos vemos mañana hermano. Un placer conocerte Sakura, ¡nos vemos!

Y con eso, se va, y todos se han ido también. Solo somos Sasuke y yo.

Se sienta en el sofá con su libreta de dibujos y no me habla o siquiera levanta la vista. Puedo oír el sonido del grafito dibujando en el papel, y realmente quiero ver que esta dibujando. Porque por más que Sasuke me irrita como persona, me fascina como artista. Me encantaría dibujar como él lo hace. Todo lo que puedo hacer es bailar.

Pero no hago nada. Me concentro en limpiar. En pulir esa estatua que está en la vitrina en la ventana del estudio. Pewter, de todos los nombres. Es muy irritante tener que pulirlo.

—Te quedaste dormida aquí la otra noche, —Sasuke me dice de repente, su voz suave.

Me enfurezco. Fue un accidente, pero eso fue hace tres noches que me quede dormida en el estudio, demasiado cansada para irme a casa.

—No fue mi intención, no volverá a pasar, —Murmuro defensiva.

—Estas cansada todo el tiempo. —Ahora me está mirando, obscuros ojos fijos en mi sobre la orilla de su libreta. Me desespera, como está esperando una respuesta. Como si tuviera que decirle las razones, como si fuera una de mis "amigas".

—Soy una bailarina, —le digo. Terminando la plática. Deja de hacer preguntas.

—Eres una piedra en el trasero, —me corrige. —Si no puedes con el trabajo, no deberías estar aquí.

— ¡SI PUEDO! —le grito, tirando mi trapo al suelo y volteándome a verlo, con toda la intención de gritarle a la cara. —Dios, ¿quién eres para decirme eso a mí? Hago este trabajo bien, este lugar se estaba cayendo en pedazos antes de que yo llegara aquí, y ahora ¡esta tan limpio que puedes comer en el suelo! ¿Cuál es tu problema? ¿Porque siempre estas molestándome?

—Tranquilízate, —Sasuke me ordena bruscamente, y hay una expresión que no reconozco en sus ojos. Casi como… ¿alarmado? Suelta su grafito y veo como hay marcas negras en sus dedos. —Pareciera que te vas a caer…

Me siento mareada. Estoy mareada y frustrada y enojada y me odio y estoy estresada pero mas que nada estoy cansada. Quiero dormir, pero más que nada, quiero descansar.

— ¡Me lo dicen todos! —le grito, con lagrimas en mis ojos. Me caigo en pedazos así como una bailarina jamás de caer. — ¡Todos, todo el tiempo, diciéndome que no soy suficiente, diciéndome que debería rendirme, diciéndome que no sirvo para nada, estoy cansada de eso! ¡Ni siquiera me conoces Sasuke! ¡Necesito este maldito trabajo! Trabajaría en un club de stripper si eso fuera todo lo que pudiera encontrar y si estoy un poco cansada, pues ¡jodete! Estoy haciendo mi mejor esfuerzo, ¿porque es no es suficiente para ti?

Esto no es solo sobre Sasuke, este berrinche que estoy haciendo. Sasuke no es la raíz de todo mi enojo. No es la causa. Pero es definitivamente con quien me desahogare. Miro su hermosa cara y no veo a Sasuke la persona. Veo la mueca de decepción de la Srita Suzume. Veo las expresiones irritadas de mis padres adoptivos porque todo lo que hacía era estorbar. Veo la molestosa preocupación de Ino por que esté bien, y mi total falta de aptitud y quiero llorar. Así que lloro.

—Sakura, ya para. — Sasuke me ordena, y me quedo rígida al sentir sus dedos enroscarse en mis brazos. Sasuke me está tocando, pero estoy tan jodida que todo lo que puedo pensar es que sus dedos no dejen marcas en mi blusa de práctica, la Srita. Suzume me mataría. —Vas a desmayarte a este paso. Cálmate.

—Yo…yo solo…Sasuke solo quiero descansar, —le susurro, lagrimas derramándose de mis ojos. Sé que debo parecer que estoy loca, pero por una vez, no me importa. Quiero dejar de moverme. Quiero calmarme. Quiero respirar. Levanto la vista y debe ser lamentable, patético, pero Sasuke no voltea sus ojos, no se ríe, no me ignora. Solo se me queda viendo y les juro, les juro que en ese momento, me entiende. No puedo explicarlo. ¿Cómo podría saber por lo que estoy pasando? No tenemos nada en común, no sabe nada de mí y yo no sé nada de él, pero se, mi instinto me lo dice, que él sabe lo que se siente. El seguir y seguir y moverte y no querer nada más que detenerte, descansar por un segundo. El me entiende, y yo lo sé.

—Acuéstate, —me dice suavemente. Hace un gesto con la cara al sofá en el que estaba sentado.

—No puedo, — sollozo. —Tengo que limpiar. Tengo que terminar…

—Solo detente. Acuéstate. No le diré a Kakashi.

Estoy demasiado cansada para discutir con él. Demasiado cansada para irme a mi habitación y despedazarme allí. Demasiado cansada para hacer nada más que obedecer, y mi corazón está lleno de gratitud hacia Sasuke Uchiha en ese momento. No es un santo, no es un héroe. Es todo un maldito bastardo, pero en algún lado, tiene un corazón.

Estoy dormida tan pronto como mi cabeza toca el cojín.

Me despierto con una chaqueta de piel que jamás he visto cubriéndome, y la luz del sol atravesando las cortinas y calentando mi cara, y una nota de Sasuke adherida a mi carnet de tiempo.

Desayuno. A las 9:30 en Ichiraku.


Nota: Hola! Lamento mucho el retraso chicas pero es que tengo una vida (Casi inexistente) pero la tengo.

Y se me complico pero bueno YA ESTOY DE VACACIONES! eso quiere decir que habra mas tiempo para mis fics y mis traducciones :P asi que celebren jajaja

Este es otro capitulo mas de mi fic favorito! Asi que no olviden dejar un review porque los reviews me hacen feliz!

Y PARA QUIENES HABLEN INGLES Y NO SEPAN...JULIO ES EL MES SASUSAKU EN TUMBLR Y EN ...ASI QUE PUEDEN INGRESAR SUS FICS a . com o a tambien, y disfrutar de este maravilloso mes!

Espero disfruten este capitulo! Gracias!

rxs

PS: Siguiente projecto: Encantador de Serpientes cap 2