Hola, ¿qué tal? Primero quiero decirte que si fuiste una ávida lectora de esta historia y espera hace tiempo su final, mereces un enorme reconocimiento por tu increíble paciencia. Desde el otro lado, te doy las gracias por acompañarme en esta historia que solía escribir cuando no hacía más que pasar largos ratos de ocio, allá por el 2014.

Seguramente te preguntas qué sucede luego de la luna de miel entre Bella y Edward, porque no creo que haga falta explicar todas las cosas que experimentaron allí. Voy a obviar los detalles para quienes no sientan interés por el contenido lemmon, pero si lo sentías, te cuento que fue muy experimental, emocional y terminó por unir a la pareja más que antes.

Durante esta ausencia, algunas cosas comienzan a suceder en Nueva York: Thomas, sintiéndose culpable por el encuentro que tuvo con Damian en el casamiento de Bella y Edward, intenta que las cosas con Sam tengan un nuevo y mejor comienzo: la noche en la que decide tener un encuentro íntimo con él por primera vez luego de su accidente, termina fantaseando con el encuentro con Damian, sintiéndose doblemente culpable.

Cuando Bella y Edward regresan de su luna de miel se encuentran con varias sorpresas: Sam ha concluido la relación que mantenía con Thomas al darse cuenta que no parece haber tan buena química sexual entre ellos (producto de la culpa que siente Thomas al sentirse más atraído hacia alguien a quien, supuestamente, odia). Alice y Jasper han comenzado a tomar muy en serio los trámites de adopción.

Pero no es hasta recién, durante la fiesta de año nuevo organizada en el departamento de Bella, que ella encuentra a Andrew y Jane escondidos en la cocina besándose. Aunque el resto del grupo ya sospechaba, también fue la primera vez que Josh se enteraba de este romance, el cual lo toma de muy mala manera. En esta fiesta, también se produce un encuentro entre Damian y Thomas. Este primero se ha enterado que el muchacho británico ahora se encuentra soltero y con el corazón roto. La oportunidad perfecta para desatar esa extraña, ambigua pero fogosa atracción que sienten entre ellos: Te odio, pero me encantas.

El grupo sabe que algo sucede entre Thomas y Damian. Sam luce decaído, sintiéndose triste más que nada por lo difícil que fue tomar la decisión de dejarlo ir. Bella es una de las principales enemigas a esta relación, ya que siente que Thomas nuevamente se está dejando llevar por la tentación y no por sus verdaderos sentimientos: y en un terrible malentendido, Sam termina escuchando la verdadera historia en la que técnicamente Damian se roba a su chico. Los chicos intentan detener una posible paliza a Damian, pero el colorado termina sorprendiéndolos: una simple bofetada a Thomas, jurando no volver a caer antes sus pies nunca más.

Josh decide irse de viaje por un par de meses a Tailandia, lo cual hace mucho más sencilla la declaración abierta de la pareja entre Andrew y Jane. El grupo está dividido: hay quienes piensan que es una pareja muy acertada ya que ambos representan el espíritu "aniñado" del grupo: los dos más pequeños. Otros, al contrario, creen que como toda relación revolucionada por las hormonas pueda llegar a tener un final desastroso; sin embargo, todos la aceptan.

Sin embargo, las cosas no tardan en complicarse: Rosalie comienza a intolerar las visitas que Emmett realiza a Cassie en el hospital, donde tras el accidente que afectaría su columna vertebral, se vería imposibilitada para caminar ya que teme que este pueda sentir lástima por ella hasta niveles insospechados. Alice y Jasper consiguen una mujer interesada en dar en adopción a su bebé, aunque esta es nada más ni nada menos que una niña de 16 años. Thomas y Damian desarrollan una relación puramente basada en deseo sexual y desafortunadamente, esto no quita los defectos que ambos odian del otro. Sam, que aún conserva recuerdos de su adolescencia, todavía recuerda lo que era sentir atracción por una mujer: asiste a una cita en una noche de incógnito con una vieja conocida, y aunque intentan besarse, él descubre que no siente lo mismo que siente por los hombres. Ambos acuerdan mantener aquél encuentro en secreto, pero Jane y Andrew los vieron tomados de la mano, y el rumor no tarda en expandirse: Sam secretamente, sale con mujeres.

Thomas se entera de esto y lo primero que hace en un ataque de celos es preguntarle de manera directa. Sam planeaba ser honesto con él, pero decide mantenerse en silencio. Esto, sumado a un terrible inconveniente con Damian (se entera que éste le ha contagiado herpes) termina por convencer a Thomas en dejar su tóxica relación con Damian e intentar conquistar una última vez más a Sam.

Andrew decide regresar y darle una segunda oportunidad a la iglesia. Y allí conoce a Lola, una catequista que le ayuda a reintegrarse en su camino cristiano y una vieja amiga de Thomas. Sin embargo, Lola produce en Andrew algo similar a lo que sentía por Bella, y termina teniendo varios encuentros secretos con ella de los que Jane termina enterándose.

Con el corazón roto, Jane no hace nada más que pensar en Josh ahora que ha vuelto de su viaje a Tailandia con un aire mucho más maduro. E intenta aproximarse a él, pero Josh sabe que Jane se encuentra despechada, así que decide rechazarla. Toda esta experiencia convierte en Jane en una joven mucho menos tímida de lo que era.

El verdadero drama de la historia comienza cuando, la persona que sacaba a pasear a Bear cuando Bella y Edward no podían, traiciona su confianza y los toma por sorpresa una noche en un intento de asalto donde roba todas las tarjetas de crédito y el dinero ahorrado que guardaba Edward en una caja fuerte, dejándolos en condiciones económicas bastante deterioradas. Y cuando deciden armarse de fortaleza, otra crisis aparece: Bella es despedida de la editorial en la que trabajaba junto a Melissa. Su jefe, Krauttman, le explica los motivos que terminan resultando muy vagos y confusos para Bella. En esa misma semana, Tanya Denali era invitada para una entrevista en un nuevo segmento donde se la declara una de las mujeres más influentes de la ciudad en ese año al practicar ambas profesiones (modelaje y periodismo) de manera más que eficiente. En un pequeño y accidental encuentro entre ella y Bella, le termina confesando en pocas palabras que todos sus despidos anteriores no fueron obra de magia, sino que la influencia de Tanya es capaz de abordar cualquier editorial de la ciudad, consiguiendo de alguna manera la venganza que tanto esperaba hacia Bella Swan.

Bella no se lo cuenta a nadie. Ni siquiera a Melissa que sabe que está ocultándole algo. El único en saberlo es Edward que intenta buscar otra venganza, pero es detenido por Bella al explicarle que esta era una guerra imposible de ganar y que era mejor corta de raíz cualquier relación cercana hacia el Imperio que manejaban los Denali.

Frente a tanto estrés, la pobreza que acarrea la pareja casada (ojo, no es que les falte dinero, porque su familia claro que los ayudaría, pero ambos poseen un firme concepto acerca de producir lo propio y no estorbar a nadie), Bella cree que los mareos, náuseas y jaquecas provienen de dichos asuntos, pero se termina por descubrir que finalmente, ella está embarazada de su primer bebé.

Una Bella embarazada de pocos meses descubriendo el ámbito de la enseñanza escolar de la literatura, mucho más tranquila en un ambiente donde ningún Denali podría perjudicarla ya que contaba con el eterno apoyo de Teseo. Edward insertándose por un tiempo en el hospital donde su padre trabaja. Con los meses, y el ahorro, las cosas empiezan a marchar finalmente bien hasta que llegan las complicaciones: Bella se descompone en la calle por todo el esfuerzo que hace para hacer las compras navideñas por su propia cuenta con 8 meses de embarazo. Hasta entonces, ya saben que esperan un niño y el nombre que han escogido es Benjamin, así de esa manera Bella y Edward hablan con él a través del vientre de Bella. Cuando ella rompe bolsa, es acompañada de manera urgente al hospital junto a su madre y a sus amigos cercanos en ese momento: Thomas y Alice. Edward es llamado de urgencia para presenciar el parto. Sin embargo, el ascensor en donde se encontraba en el hospital queda parado, imposibilitando su llegada hacia el hospital. Bella se niega a dar a luz sin Edward a su lado, pero Thomas y Alice la incitan a hacerlo, porque podría ser contraproducente para el bebé. La única persona que se queda en el parto, acompañando a Bella, es Thomas.

Aunque Edward llega demasiado tarde para el nacimiento de su primogénito, se asombra por completo al ver lo hermoso que es: tiene ojos enormemente azules, como los de sus padres. A pesar de haber estado preparados para un bebé llorando las veinticuatro horas, descubren que con el paso del tiempo, Benjamin resultó ser un bebé/niño de lo más silencioso, educado, completamente apegado a su madre.

Finalmente, con el paso de los años, Bella decide abandonar la literatura y apostar por la cocina que tan bien se le da. El tío de Edward que tanto quería a Bella decide llamarla para un nuevo emprendimiento que tenía en planes: una pastelería. Así que Bella decide tomar cursos intensivos para recibirse oficialmente de Chef Pastelera. Edward vuelve a trabajar en la pediatría que tanto le apasiona. Con el paso del tiempo, Jane y Josh terminan regresando. Andrew se compromete con Lola y decide regresar a Inglaterra junto a ella. Thomas y Sam han vuelto a hacer las paces porque saben que son necesarios el uno para el otro aunque empezando desde 0, como una pareja común y corriente. Rosalie y Emmett se casan por civil, después de tanto pedírselo. Alice y Jasper adoptan los gemelos de la jovencita de 16 años y mantienen una relación abierta con ella. Ah, si. ¿Y qué hay de Melissa y Mark? Bueno, ellos siempre fueron reservados. Si tuvieron problemas, jamás fueron públicos. Y ya que la historia está narrada por el punto de vista de Bella y Edward, se mantienen como la pareja feliz que (hasta el momento) se niega a tener hijos.

Años más tarde, Bella queda embarazada nuevamente y es una hermosa niña alegre, juguetona y molesta llamada Mathilda. Y sí. Esta vez, Edward se asegura a toda costa de presenciar el parto.

¿El titulo? Bueno, me basé en la figura de la rayuela 'francesa', que llega hasta el siete. Lean esta reflexión:

"La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato.. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo".

En otras palabras; así es como los personajes, entre saltos y tropiezos, llegan hasta el "cielo" que vendría a significar el aprendizaje de un largo camino.

En fin, sin mucho más que añadir, gracias por tu atención. Probablemente se me hayan pasado miles de detalles. Es más o menos la base de lo que tenía planeado. Seguramente sucedían cosas más graciosas, más suspenso, más giros. Pero luego de dos años en mi cabeza, es lo poco que puedo aportar al final que todas querían leer. No creo volver a escribir por estos lados. Estoy pensando en historias originales. Me faltan un par de años de estudio para recibirme. Seguramente haré algo en ese tiempo libre. Postearé un link si decido publicarlo en un blog (es lo más probable)

Mis mejores deseos, felices fiestas. Feliz inicio de 2017 y gracias, gracias, gracias. Hasta otra ocasión!

Mia.