-¿Qué has hecho? … ¡DISCORD CONTESTAME!

-¿Cómo osas dirigirte a mí de esa forma? No creas que he olvidado quien eres. Tus estúpidos siervos tal vez me detuvieron. –gritaba Discord con una voz mucho mas maligna –Pero como ves he regresado y este… Discord del que me hablas, es un problema duro de tratar. Estuve un buen tiempo tratando de controlarlo desde que mi esencia llegó a su cuerpo.

-¿Rey… rey Sombra? –a este punto el salón había vuelto a la normalidad.

-Exacto princesa, y ahora que conseguí el poder necesario, te hare lo mismo que me hiciste hace dos mil años. O tal vez merezcas una lenta tortura, –poniéndose mas furioso – ¿Qué tal si te hago estallar destruyendo tu cuerpo y veo como cada parte de ti es esparcida en cada esquina de tu pútrido mundo? Créeme, princesa en cuanto encuentre a tu hermana, voy a matarlas de la forma más horrible que alguna vez hayas presenciado y comenzaré por cualquier poni que encuentre.

-No te tengo miedo Sombra, puede que tengas muchos poderes. Pero si mi hermana y yo no te detenemos, los ponis cristal podrán, y por ultimo aun si eso falla tenemos a los elementos de la armonía. No tienes oportunidad de triunfar.

-¡Cállate! Tú ahora eres una sierva más, no tendrás oportunidad de dar a conocer a los demás tu situación.

-Eres demasiado confiado para haber sido derrotado tan rápido –dijo Luna.

-¡Luna! Me alegra verte hermana, creí que algo malo te había pasado.

-No te preocupes, ahora hay que encargarnos de este pobre perdedor.

-¡Ambas son igual de testarudas! Veamos qué tan buenas hermanas son cuando las ponga una contra otra.

Entonces el Rey Sombra, que había poseído totalmente a Discord, se acercó a Celestia, la vio directamente a los ojos. Ella estaba aún muy desafiante, Luna trato de ir hacia ella, pero sus cascos no se despegaban del piso, ni siquiera podía sentir las patas. Discord Sombra puso su garra de gallo en la frente de la princesa. Millones de unicornios así como pegasos de distintos colores, crines y cutie marks, incluso algunos sin ellas. Ponis leales, honestos, mentirosos, alegres, molestos, entusiastas, tímidos, generosos, reservados, locos, genios, tontos, etc. Todos pasando a través de sus ojos: "no creo poder lograrlo", "no necesito tu ayuda", "no confiare en ti otra vez", "gracias por nada, princesa". Tantos pensamientos negativos la atemorizaban, la hacían recordar tantos fracasos en su vida. No haber logrado nada y pensar que aquellos que confiaron en ella, aquellos que la buscaron por ayuda y para conseguir sus metas solo habían perdido su tiempo y no consiguieron nada útil siendo sus pupilos. Sin duda, Discord había cambiado el pensamiento de la princesa, nunca había estado tan decepcionada de sí misma, posiblemente porque con cada nuevo alumno que tomaba bajo su tutela su esperanza se renovaba. Había tenido tantos alumnos que consiguieron grandes cosas así como muchos que no, y el remordimiento de fallar a tantos la estaba consumiendo. Se sentía tan impotente, que se olvidó completamente de todo. Fue entonces que sus patas y su cola tomaron un tono gris que poco a poco se extendió hasta la punta de su cuerno. Y sucedió tan rápido que Luna no pudo hacer nada. Ella gritaba con desesperación: "¡¿Hermana?! ¡HERMANA!". Celestia levantaba su miraba con una tristeza tan impactante que su hermana misma estaba sintiendo su dolor.

-¡Quiero que me devuelvas a mi hermana ahora mismo! –dijo Luna, volviéndose hacia Discord Sombra, mientras que él estaba confuso.

-¿Qué está sucediendo? Se supone que ella buscaría matarte.

Aunque se sentía triste, ella buscaba retar su paciencia y así distraerlo.

-Me alegra ver que aún no controlas los poderes de Discord. Tal vez ahora eres un poco más fuerte que la última vez, pero veamos que puedes hacer frente a la princesa de la noche.

En un chasqueo, el draconequs oscuro estaba frente a la alicornio.

-Voy a demostrarte lo equivocada que estas.

Y de la misma manera, con una mirada fija y un dedo en su frente, la quiso corromper. Pero de inmediato él mismo se encontraba en el subconsciente de Luna, parado solo en la oscuridad.

-Hmmm… Parece que tengo un visitante. –dijo una voz susurrante y muy adulta –Estar días y lunas enteras aquí, me hacen sentir muy solitaria.

Sombra estaba como un unicornio observando el rostro de Nightmare Moon, diez veces más grandes que el mismo. Trató de usar su magia en contra de ella y le lanzó un rayo desde su cuerno. De repente, Nightmare se lanzó hacia el con la boca abierta para devorarlo.

Entonces Discord Sombra abrió los ojos así como Luna, habían regresado a la realidad. Él se mostraba como en shock, y Luna seguía con una mirada desafiante.

-¿Qué ha sucedido? ¿Cómo es posible?

-Tal vez creas que el corromper es cuestión de llevar la oscuridad a una mente. Pero si esa mente ya tiene su oscuridad puede que no sea tan fácil.

El caótico ser aún se mostró confuso, y trataba de estabilizar sus pensamientos tocándose la cabeza. La princesa Luna lo señaló con su casco izquierdo.

-Tú no eres gran cosa. Pero no perdonaré a nadie que le haya hecho eso a Celestia. De ahora en adelante estaré enfocada en recuperar a mi amigo y a mi hermana.

-Veremos qué tan enfocada estarás cuando tengas más que una misión de recuperación. Ahora si me disculpas tengo un poco de caos que desatar. –desvaneciéndose con un chaqueo.

-Eso me sonó un tanto como el verdadero Discord. Su conciencia no debió haber desaparecido completamente. –supuso la alicornio.

Se acercó hacia Celestia, le levantó el desanimado rostro y con lágrimas en sus ojos dijo:

–Hermana, te juro por mi vida, que voy a salvarte.