AVISO DE DERECHOS DE AUTOR Dejo los términos claros de que los personajes del juego "El profesor Layton" no me pertenecen. Y que esta obra no fue escrita con fines de lucro. Sin embargo la trama e ideas que he aportado si son de mi imaginación.

CLASIFICCIÓN: M, se que suena increíble que una historia del profesor Layton sea clasificación M, pero pongo la clasificación desde un principio por capítulos futuros que tendrán referencia a violencia, y escenas muy descriptivas.

HISTORIA: ¿Creíste que los misterios de nuestro caballeroso Profesor se terminarían?, hiéndanos a la trilogía original del profesor Layton, su última aventura fue cuando viajo con su buen aprendiz Luke al tiempo. Encontrándose con un Londres completamente distinto como el que conocían.

Esta aventura es la última de nuestro profesor Layton, encontrándose con uno de los peores misterios que pudiera resolver. Una Novela de suspenso que es completamente nueva y refrescante. ¿Ayudarás a nuestro querido profesor a resolver puzzles en esta gran aventura de horror?

Esta novela ya está completa en mi ordenador, es por eso que se irá actualizando constantemente, pero a cambio de algo, ¿Te interesa saber de qué se trata ese cambio? ¡Adéntrate en la historia y lo descubrirás!


PRÓLOGO

Londres, Inglaterra 1872

Querido Diario:

Me parece totalmente convincente la manera en la que Luke ha estado creciendo, al igual que sus conocimientos como mi aprendiz han mejorado casi indudablemente. Me siento totalmente convencido de que ha sido hasta ahora un excelente aprendiz. Sin duda, el mejor que he tenido.

Cada vez que lo veo, me veo a mi mismo como cuando tenía yo su edad, y me apasionaba todo acerca de los misterios, literatura, astrología, y demás. Cuando era yo el alumno del doctor, no permitía que se me escapara ningún detalle, alguna pista que pudiese ayudarme para averiguar un misterio, por muy pequeño que este fuese.

Así es, de pronto, sin darme cuenta, me convertí en profesor, llevando a cabo todos esos conocimientos que aprendí, y que todavía, no han dejado de fascinarme. El doctor me consideraba a mí como su mejor alumno, y con un grane ingenio, yo pienso que todos no carecemos de él, simplemente hay que experimentar.

He tenido que averiguar diferentes tipos de misterios, descubrir brujas, descifrar un código de una civilización perdida, averiguar el enigma de una máscara milagrosa, conocer la verdad sobre una villa, descubrir el misterio de una caja, y aunque parezca increíble, llegue a viajar en el tiempo. Una de las experiencias como investigador que sin duda, jamás olvidaré.

Propase los peligros, mis investigaciones acompleté, y por si fuera poco logre incluso superarme a mí mismo. ¿Qué si me apasiona todo esto?, por supuesto que sí, incluso he llenado casi todas las páginas de este diario en blanco, llegando casi al final, estoy escribiendo en las ultimas paginas que te quedan.

Y que pienso que ya han sido suficientes. Como todo buen caballero siempre tiene que decidir cuando llegara el fin de tanta aventura, no lo digo por no seguir descubriendo misterios, me refiero a dedicar mi vida desde otro punto crucial. Me siento totalmente satisfecho con todo lo que he logrado, con todo lo que he descubierto, no hace falta seguir en el camino, si ya esta completado.

Dejo sin duda no solo en mi mente, si no en la de todos, buenos misterios resueltos, enigmas descubiertos. Es por eso, que, pensando en tomar esta difícil decisión, he llegado a la conclusión de retirarme.

Me retiro total, y completamente tranquilo. Sé que esta decisión no fue fácil de tomar, pero, como he visto pasar toda mi vida como profesor, siempre es refrescante retirarse con la frente en alto, como todo un caballero distinguido.

Y así es como concluyó y he terminado el diario, que empecé, desde que fui un profesor, hasta luego.

Firma: Heshel Layton.

OOO

Rumania, Ravens Fair

¿Alguna vez te has preguntado, lo maravilloso que puede ser, tener un amigo de madera?, uno con quien puedas hablar, con quien puedas compartir diferentes cosas. Suena totalmente agradable.

¿Has sentido el viento suave del crepúsculo?, un viento de leves alas, azulmente silenciosas, y azulmente solitarias. Tan solo la idea de divertirse atrae inconscientemente, casi sin que nosotros mismos lo notemos.

Esa sensación de conocer algo desconocido, es excitante, e imposible de evitar ante los sentimientos humanos que experimentan. Era de media noche en el pequeño pueblo de Oradea, que se encontraba situado en Rumania. Conocida por sus magistrales castillos, y su exquisito arte medieval.

Oradea un pueblo sencillo, pero con un toque de sencillez que definitivamente enamoraba, al salir por las noches, se podía percibir el dulce olor a crepes calientes, al pan recién horneado, y las risas de los habitantes por doquier.

Hacía ya mucho tiempo, que los pintorescos pueblos de Rumania no se escuchaban más esas risas amenas y deleitables. No, esos tiempos habían terminado en un abrir y cerrar de ojos. Pero, ¿A qué se debía todo eso?, ¿Cuál pudo haber sido la causa por la que Rumania haya caído en un declive de desilusión y desencanto?

La noche era fría, calaba los huesos, y el dulce canto del viento solitario se plasmaba en el abrir y cerrar de las puertas de madera vieja. El crujir de las vigas traviesas podría estremecer al más valiente. Tan solitario, tan vacio, nadie salía de sus hogares. Todavía se podía escuchar lo cálido que fue en aquellos años.

Justo en el centro de todo ese abandono y aislamiento, se encontraba un pequeño pozo de agua dulce, las gotas caían desde la cubetita hasta el fondo del abismo de esa cueva sin fondo.

—Eleonor, hija ¿podrías salir por un poco de agua para preparar el té caliente? —dijo una voz femenina suave y tranquila, de pronto la tez de la pequeña cambio cuando su madre le pidió eso, ¿Salir?, a media noche. Su madre noto su reacción de miedo, y enseguida se hinco y le acaricio la frente. —Nada saldrá de ahí para asustarte, ¿De acuerdo?

La dulce niña de diez años le sonrió a su madre con satisfacción, el miedo se fue de pronto, fue entonces cuando tomo su diminuta capa para que le cubriera sus rizos castaños. Cuando abrió la puerta el viento movió los pocos cabellos que le rozaban la frente, camino hacia el pozo que se encontraba en medio del pueblo cantando. Al parecer disfrutaba caminar de nuevo afuera, hacia tanto que ya no lo hacía.

Cuando llego al pozo, se paró de puntillas para poder alcanzar la cuerda que sostenía el balde, lo dejo caer hasta el fondo para poder tomar agua. Escucho el golpe, y comenzó a jalar de la cuerda para subirla, mientras continuaba cantando esa canción, escucho como desde el fondo del pozo le seguía la letra a la perfección.

La pequeña Eleonor agudizo sus oídos, y vio como en el fondo había una muñeca hermosa de porcelana mirándola. Esta sonrió.

—Qué bonita—se dijo para sí la pequeña en lo que trataba de estirarse para poder alcanzarla, pero sin que ella pudiese percatarse se le había adherido al rostro una especie de carbón, pero con mezcla, era como si tuviera una argamasa que no se podía quitar. Fue entonces cuando ocurrió. — ¡Ha! —grito la pobre criatura tratando de quitarse con fuerza esa mezcla de cuerpo infecto que tenía en su rostro. Eleonor se tambaleaba, no podía liberarse, no sabía qué hacer.

Su madre escuchó su grito desesperado, dejo caer la tetera al suelo, y corriendo hacia la puerta la abrió con fuerza, los nervios le carcomían la garganta.

— ¡Eleonor! —chillo su madre buscándola con la vista, mirando hacia ambos lados, fue entonces cuando vio la figura de su pequeño cuerpo haciendo resistencia en la cara. Esta de pronto corrió hacia su hija, y cuando llego vio como se había quitado del rostro esa mancha, pero ahora su dulce hija no tenía rostro, sus ojos se habían ido, su dulce boquita, su nariz, toda ella era carne liza, trataba de hablar, pero no podía. Entonces su madre la tomo entre sus brazos y comenzó a correr de vuelta hacia la casa, pero esa sombra oscura le tomo los tobillos e hizo que se tropezara, dejando caer a Eleonor al suelo.

El padre de la pequeña salió de la casa sosteniendo un rifle cargado— ¡Maldito demonio, no te llevaras a mi hija! —los gritos del padre se fundieron con los disparos de la escopeta, disparándole a esa criatura, que al parecer no le hacía le menor daño. Este avanzo hasta el pozo y vio como del pozo los pequeños piecitos de su dulce Eleonor estaban forcejeándose hacia dentro. Este la tomo por los tobillos con el cuidado de no lastimarla, se podían escuchar los gritos de miedo y frustración de la pequeña, no veía, no oía, solamente sentía como algo se la estaba llevando, pero podían entenderse sus clamos aunque no pudiera hablar.

"! Papa Ayúdame!" "! Mama no dejes que me lleve!" "! Auxilio!"

Pero los esfuerzos de ambos padres no funcionaron, no fueron del todo suficientes, y su pobre e indefensa Eleonor callo por el pozo hasta el fondo. Le absorbió su cuerpecito. Su madre se puso de pie ante el impacto del a caída, vio hacia el fondo del pozo. Y con un grito de dolor y resignación llamo a su hija para que esta volviera. — ¡Eleonor!, ¡Eleonor! —se hinco ante la oquedad, con ambas manos en su rostro, gimiendo de dolor. Los llantos de la madre provoco que todos los habitantes en el pueblo se asomaran por las diminutas ventanillas de madera. Los pocos niños que quedaban, los abrazaban sus padres con fuerza.

—Se la han…., llevado.

"Solo hay una persona que puede ayudarnos"