Hola todos (primero un mensaje en inglés para mis lectores)

-Hello everyone!, this is for my english speaker readers, in order to finish this fic and don't leave it on hiatus I'll first update the spanish versión and then translate to english. Previously I used to type directly in English but this has been difficult for me lately since I'm out of practice and time. I'll update the English version as soon as I can. Thanks for understanding.-

A mis lectores en español! Bienvenidos a una nueva aventura, pretendo sea un fic diferente, con componentes nuevos, no sabemos que va a pasar en el futuro cuando finalice One Piece, pero yo prefiero pensar que todos siguen juntos y que andan recorriendo el mundo en busca de aventuras. En este fic Luffy lleva ya un par de años siendo el Nuevo Rey pirata, le calculo tendrá ya unos 25 años en este fic y a la tripulación no le añadiré a nadie, aunque sabemos que cualquier cosa puede pasar en un futuro en One Piece.

En fin, espero disfruten y me dejen comentarios si les gustó, gracias!


El viento de Cambio
Capítulo I

La Era pirata había cambiado y nada era lo mismo, cambios imponentes habían ocurrido en el mundo en un periodo relativamente corto de tiempo tras un enfrentamiento entre rebeldes, piratas y la Marina. Los Dragones Celestiales habían sido descubiertos por lo que realmente eran y destronados de su lugar privilegiado en la sociedad, los revolucionarios habían logrado su objetivo, y un nuevo régimen mundial estaba tomando el mando.

Después de tantos cambios, tanta guerra, destrucción y pérdidas –en todos los bandos- el Neo Gobierno Mundial estaba lenta pero exitosamente logrando recobrar la confianza y tranquilidad de sus ciudadanos y gobiernos miembros. Un nuevo Almirante de flota estaba a cargo, y todo el mundo confiaba que bajo el ojo vigilante del perezoso pero justo Aokiji la justicia y la paz mundial serían resguardadas.

En el mundo pirata las cosas habían cambiado drásticamente también, muchos clamaban que para peor, y otros decían que las cosas estaban mejor, pero lo que es un hecho es que las cosas eran ciertamente diferentes, el orden había cambiado. Un nuevo Rey Pirata se alzaba en el mundo, y una nueva generación de principiantes aspiraba por el título.

Atrás habían quedado los días donde los piratas buscaban el legendario tesoro de One Piece en la isla mítica de Raftel, ahora, la mayoría de los novatos quería dar alcance y derrotar al nuevo Rey Pirata y su infame tripulación.

Los rumores decían que Monkey D. Luffy revelaría la locación de Raftel, el tesoro y las armas legendarias a cualquiera que pudiera lograr la increíble hazaña de vencerle en combate y derrotar a su tripulación. Claro que si esto era cierto o no, nadie lo sabía, ya que el nuevo Rey pirata nunca negó ni confirmó dichos rumores. Claro que, eso nunca detuvo a unos cuantos tontos de intentarlo, e incluso si los rumores resultaran falsos, el solo hecho de derrotar al rey pirata y saquear su afamado buque sería una hazaña memorable en sí misma.

De todos los piratas aspirantes, uno de los más notorios era un hombre del West Blue llamado Kazé, aventurero, apuesto y sobre todo poderoso. El capitán de los piratas del Viento estaba ganando fama y reputación cada día que pasaba.

Menuda sorpresa se habían llevado los habitantes del mundo al escuchar que un día los sombreros de Paja estaban en los confines del nuevo mundo y al siguiente aparecen como si nada del otro lado, en el East Blue.

Siendo que nadie sabía exactamente la ruta del nuevo rey Pirata, ni sus intenciones, solo existían rumores al respecto, el más popular de ellos era que el Rey pirata simplemente quería conquistar todos los mares, siendo que habían conquistado el Grand Line.

Hasta ahora, solo una tripulación estaba cerca de dar con el paradero del Rey pirata y les pisaban los talones, lo más difícil había sido seguirles cruzando el Calm Belt rumbo al South Blue.

La falta de viento no era un problema ya que Kazé era un usuario tipo Logia de las frutas del Diablo… una fruta que le daba una ventaja muy interesante tanto en combate como en navegación.

Claro que la habilidad de propulsar su imponente buque era importante, y si bien la tripulación de los piratas del Viento estaba compuesta de poderosos guerreros nada pudieron hacer cuando un gigantesco Rey Marino les atacó y tras una ardua lucha alcanzaron huir, no sin recibir severos daños en su mástil principal, quedando prácticamente a la deriva.

Luego de varias horas flotando sin rumbo alguno a merced de las corrientes marinas un grito de asombro salió de la torre vigia.

-Capitán! Capitán! Hay un navio a la vista 60 grados a babor- alzó la voz el joven mozo de cuadra al que le había tocado el turno de vigía esa tarde.

Emocionado el joven Kazé corrió hacia la dirección indicada y uno de sus tripulantes le pasó un telescopio, una sonrisa rebelde y pícara alzó en su mirada cuando divisó la bandera del barco al que había soñado encontrar durante mucho tiempo.

-Envíen una señal de auxilio!- exclamó con voz comandante.

De inmediato, se lanzó una bengala que estalló fuerte y con un salpicón rojo de color brilante y un estruendo en el amplio cielo de la tarde, no tuvieron que esperar mucho para que el barco pirata al que habían divisado cambiara de rumbo en su dirección.

Kazé sentía sus manos temblar en anticipación, se quedó allí estático con un brazo apoyado en su baranda, su cabello castaño que caía en gajos hasta la base de su cuello ondulaba suavemente. Su vestimenta era sencilla pero elegante, una sedosa camisa blanca, con un chaleco marrón y un grueso cinturón negro con hebilla dorada manteniendo todo en su lugar, pantalones al tono y unas botas de piel al tono de su chaleco. Su estatura y su porte alcanzaban para notar que era el capitán de aquel navío, y con unos 26 años en su haber no le faltaba experiencia en combate.

Una mano se apoyó en su hombro y Kazé volteó la mirada hacia su segundo al mando, sonriéndole levemente, un joven ladrón que había sido el primero en unirse a su tripulación unos años atrás, hábil con una daga y las palabras, habían salido de muchos líos juntos.

Los piratas del viento eran una tripulación mayoritariamente aventurera, y no se tenía registro de ataques hacia civiles por su parte, claro que eso no evitaba que estuvieran entre los novatos más buscados por la Neo Marina en estos días.

-El momento que estábamos esperando capitán- sonrió Loto, el primer oficial, vestido con una camisa de rojo oscuro, un fajín blanco y pantalones negros, su cabello era negro y tupido y un grueso mechón casi le cubría el ojo izquierdo.

Kazé solo asintió y sus nudillos se pusieron blancos de tanto que apretaba el barandal.

Cuando el barco pirata con una escarapela de un alegre león estuvo lo suficientemente cerca Kazé divisó varias figuras observándole desde lo lejos, sus ojos escanearon la otra cubierta, pero no pudo encontrar a simple vista a quien estaba buscando con más premura.

De pronto vio una figura trepada en la proa, un hombre joven vestido con una simple chaqueta roja ribeteada con dorado, pantalones cortos negros y el característico sombrero de paja, una voz jovial les dio la bienvenida sacudiendo su brazo en un amplio saludo.

-Oi! Necesitan ayuda? Franky es el mejor mecánico de barcos del mundo! -

Y así sin tanta ceremonia Kazé conoció al hombre que tanto admiraba. La tripulación de los piratas del viento, de unos 30 miembros (pequeña para los estándares normales de un pirata, pero amplia comparada con la de Monkey D. Luffy) se apiñó cautelosamente detrás de su capitán en total expectativa.

Rápidamente la tripulación del Rey pirata maniobró al Sunny junto al Céfiro, que ostentaba una escarapela que se componía de medio caballo con ráfagas de viento que le rodeaban desde el torso, era un navío robusto, de 2 mástiles y amplios camarotes y apenas un poco más grande que Sunny pero que había recibido daños desbastadores de los ataques de los reyes marinos.

Con los barcos ya casi en paralelo, Kazé y Loto pudieron observar a la tripulación que venia en su rescate con más detalle, algunas miradas sonrientes y amables, otras más frías, calculadoras.

A pesar de nunca haberlos visto en persona, Kazé los conocía a todos ellos, los había estudiado a detalle con toda la información que pudiera conseguir, carteles de búsqueda, recortes de periódicos, incluso llevaba una bitácora con anotaciones de avistamientos y rumores. Conocía a detalle la técnica de cada uno, y al visualizar cada rostro supo quiénes eran de inmediato.

-Kazé Anemoi, un novato de 600 millones de berries- una voz femenina y profunda detrás de si le susurró, los piratas saltaron del susto y la impresión, Kazé se puso en guardia y volteó a toda prisa.

Una hermosa mujer de mediana edad le observaba con fríos ojos azules, ataviada con un hermoso vestido de verano con estampado de flores y rica joyería de oro. Kazé sonrió levemente.

-Nico Robin, presumo- dijo el capitán manteniendo la tranquilidad.

-Presumes bien, por orden de nuestro capitán, Monkey D. Luffy acudimos respondiendo su llamado de auxilio- anunció ella en un tono que no marcaba hostilidad… ni tampoco una cálida bienvenida.

Kazé levantó las manos defensivamente y sonrió –Y agradezco su pronta respuesta mylady, nuestras intenciones son enteramente pacíficas-

De pronto una cosa parecida a un brazo larguísimo se aferró a lo que quedaba del mástil principal del Céfiro, una figura se propulsó desde el Sunny, y momentos después el rey pirata aterrizaba como si nada en su cubierta, acomodándose el sombrero.

Su rostro ya un poco más maduro había cambiado con respecto a su primera fotografía del cartel de "se busca", una barba ligera le cubría el mentón, su estatura no era nada legendaria pero el sombrero de paja y esa sonrisa característica no habían cambiado ni un poco.

-Robiiiinnnn- se quejó el recién llegado con un tono un tanto infantil – Ya no estés asustando a todos, si quieren pelear mejor! – se golpeó la palma con un puño- Hace tiempo que no doy una buena paliza, shishihi- y sonrió ampliamente como si nada.

Robin simplemente asintió y sonrió suavemente. Kazé levantó las manos mientras su tripulación murmuraba entre ellos diferentes comentarios del tipo: este tipo es el rey pirata?; no parece tan fuerte; nuestro capitán es mucho más fuerte.

Kazé levantó las manos nuevamente en gesto pacífico y sonrió una amplia sonrisa

-No buscamos pelea! Como verán sufrimos serios daños al atravesar el Calm Belt, y si bien tengo un par de buenos mecánicos, no tenemos los recursos aquí para hacer una reparación tan grande. Es un honor conocerlo, Kaizoku Ou- e hizo una pequeña referencia formal.

Loto, el segundo al mando abrió la boca como para decir algo, pero al final prefirió guardárselo, reconociendo que su capitán tal vez tuviese algo planeado. Robin noto esto y simplemente entrecerró los ojos.

-Shihihi nada de eso- dijo Luffy sacudiendo la mano restándole importancia al alago, pero era obvio que lo disfrutaba enormemente. –Oi Frankyyyy- gritó a los cuatro vientos –estos tipos necesitan que les echemos una mano!-

-Enseguida, Mugiwara- y Franky saltó a la cubierta del Céfiro donde comenzó a conversar con los mecánicos de la otra tripulación y analizar que tanto material se necesitaba para realizar la tarea.

-Si hay algo en lo que podamos compesar la...-

-Tienen carne?- interrumpió Luffy sin más

Kazé arqueó las cejas y miró a su segundo al mando, Loto se encogió de hombros –Creo que tenemos algo en reserva, capitán-

-Y alcohol! No te olvides de un buen saké!- gritó Zoro desde el Sunny que hasta ahora se había hecho el desinteresado, pero por supuesto no había perdido ningún detalle de la conversación que estaba llevándose a cabo en el otro navío.

Kazé y su segundo al mando se miraron de nuevo y en resignación se encogieron de hombros, -Si, supongo que podemos prescindir de algunas reservas- comentó Loto con cautela.

-GENIAL!- clamó Luffy a los cuatro vientos – Es una fiesta entonces! Wuhuu, traigan la comida! Sanji preparará un festín que los plantará de cara!-

Los piratas del viento no supieron exactamente cómo, pero en minutos su navío estaba totalmente invadido por una ruidosa fiesta, un extraño esqueleto cantando, y el rey pirata bailando el can-can con un mapache, un hombre con una nariz extraña y algunos propios miembros de la tripulación de Kazé que se habían unido a la fiesta.

Una risa femenina resonó y Kazé giró la mirada hacia el Sunny, donde su mirada se plantó en una hermosa mujer de cabellera como un atardecer, los rumores decían que era una de las mujeres más hermosas que cruzaba los mares. La bruja del clima, le decían algunos, pero la mayoría la conocía como la gata ladrona, Nami, la brillante navegante que había logrado lo que parecía imposible, guiar a su tripulación al fin del mundo y devuelta, los rumores se quedaban cortos con respecto a ella.

Kazé tragó saliva e inconscientemente se acomodó la cabellera, si bien tenía cierta fama de casanova, no era un pesado como Sanji, su estrategia sería más sutil. Sin poder evitarlo se transformó en su elemento logia, en el viento que le había dado nombre a sus piratas y cruzó en un abrir y cerrar de ojos al barco de su rival, donde se apareció frente a Nami.

-Creo que no tengo el honor- dijo dando una pequeña reverencia. Zoro, aun haciéndose el distraído levantó una ceja mientras continuaba recostado sobre el mástil principal del Sunny con los brazos detrás de su cabeza.

Nami se sobresaltó quizá por un segundo y luego puso cara de aburrimiento al ver que otro pesado intentaba seducirla, conocía ese tipo de sonrisa, esa cortesía empalagosa que siempre portaban sus pretendientes. Según ella, todo el amor que necesitaba se encontraba bajo llave en la bodega del sunny, donde el oro prácticamente se desbordaba y donde a veces le gustaba dormir y revolcarse en él.

Llevaba tanto oro encima que amenazaba con opacar su belleza, un collar de grueso oro, uno de perlas, pendientes en forma de gotas gruesas de oro, pulseras de varios tamaños, una tobillera del mismo metal y una cantidad ridícula de anillos. Ese día llevaba una falda roja, botas y una blusa abierta que dejaba ver muy bien sus atributos.

Le brindó al otro capitán pirata una mirada altanera, -Me preguntaba cómo habían cruzado el Calm Belt, pero por la demostración que acabas de realizar ya me hice una idea-

-Si, hehe- sonrió Kazé – Creo que exageré un poco al intentar escapar de ese Rey Marino gigante, y terminé dañando el mástil como puedes ver, si es que me entiendes- sonrió cortésmente.

El desdén en los ojos de Nami se hizo un poco más grande, si acaso, pero de sus labios escapó una sonrisa burlona -Nosotros no tenemos que escapar de los reyes Marinos, no se atreven a atacar a Luffy- dijo ella con confianza.

Kazé se lo tomó como reto y asintió –No podía esperarse menos del Rey de los Piratas eh? Espero algún día ser tan fuerte como él- sonrió.

Nami, que no esperaba una postura tan humilde, no pudo más que sonreír, - Pues tendrás que trabajar muy duro, te lo aseguro- dijo ella pretendiendo la dureza anterior, pero que ya no alcanzaba a sus ojos.

-Oi! Chicos, ya vengan, estos tipos tienen bastante carne! Shihihihi!- gritó Luffy que ya se estaba atragantando con una gran pieza de carne en el hueso.

-Oi Onee-san, también te necesito aquí!- solicitó Franky,

Nami suspiró y sacó su clima tact, y sin más, creó una ráfaga de viento, se trepó en su arma cual bruja a una escoba y prácticamente voló hacia el otro barco.

Cuando Kazé la vio hacer esto, una ráfaga de electricidad recorrió hasta su vientre. Hermosa, poderosa, famosa, manipulaba el viento. De pronto su interés se había disparado un mil por ciento.

Sonrió para sí y floto en su forma logia tras de ella…

Las cosas se habían tornado más interesantes de lo que pensaba.


Fin capítulo 1-

Continuará pronto! No olviden comentar , me encantan sus mensajes