Advertencias y aclaraciones: El fanfic se sitúa en el mundo ninja, sin embargo, podría decirse que es un Universo Alterno, puesto que la historia de los personajes es diferente a la del manga y el anime. Lo notarán conforme vayan leyendo. Otra cosa, no voy a utilizar los honoríficos como el chan, kun y demás. Sabiendo esto, pueden proseguir.

Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.


Capítulo especial: Primer informe.

"Inciso número uno: De la estrategia de batalla".

Muy bien, a ver si entendía. Ahora resultaba que el plan A no era en realidad el plan A, sino que el plan B era el plan A y el plan A no era más que una excusa para preparar el plan B. ¿El plan cero?, no, eso no tenía sentido; ¿el plan sin letra?, sonaba ridículo, pero tenía más lógica. Como sea, la cuestión allí era que el plan A no existía.

¿O sí lo hacía?

¡Dios, esto era engorroso!

—A ver si caigo, ¿debo suponer que le mentiste a Hinata?

—Mentir es una palabra fuerte, Ino. Yo solo le oculte parte de la verdad —respondió la castaña con una sonrisa nerviosa—. Lo que sucede es que… todo eso de olvidar a Naruto me pareció una decisión precipitada.

¿Precipitada? En opinión de Ino, más que precipitada, era una decisión absurda. ¡Era Naruto, por todos los cielos!, el amor de su vida, el dueño de sus ilusiones, su modelo a seguir. Hinata debió estar bajo efecto de genjutsu cuando pensó semejante disparate.

—También pienso que no es correcto, Tenten, pero entonces… ¿por qué te ofreciste a ayudar a Hinata? ¿Quieres, o no, que se olvide de él?

—Creo que no me has entendido —Tenten suspiró con resignación. La mirada de Ino era desconfiada, por lo que lo mejor era aclarar las cosas de una vez por todas—. Yo sí quiero que Hinata se olvide de Naruto, pero también quería que se diese la oportunidad de conocerlo bien primero. Por eso fue todo ese asunto del acercamiento.

—¿El plan A?

—Exacto. La verdad, desde el principio supe que esa estrategia fallaría, pero fue la excusa perfecta para que Hinata dejara sus temores de lado y se acercara a Naruto, y lo conociera mejor. Sin embargo, podríamos decir que mi intención siempre fue llegar al plan B.

¡Oh!, ya le iba cogiendo el hilo a todo esto. Entonces el plan A no era un plan, era la antesala del plan, el prerrequisito necesario para iniciar con la verdadera táctica ofensiva, la estrategia de batalla, la bomba de tiempo que representaba toda esa intrincada misión.

¿Quién lo diría?


"Inciso número dos: De la elección de candidatos".

—¿Ya terminaste con eso? —preguntó la rubia por décimo octava vez en los últimos 5 minutos.

—Pero que impaciente, ya casi, espera.

Ino soltó un bufido, eso de esperar no era lo suyo, así que se dedicó a observar sin interés el lugar en donde estaban.

Era la primera vez que se reunían en casa de Tenten. El lugar no era muy grande ni muy pequeño, era fresco, espacioso y de cierto modo acogedor. Si tan solo no hubiese armas colgadas por doquier…

—¡Ya está! –exclamó Tenten, luego de unos segundos, llamando la atención de la joven rubia—. Toma, para que dejes de molestar.

Ignorando ese último comentario, Ino procedió a detallar los documentos recibidos. Una sonrisa se asomó en su rostro sin poder evitarlo, Tenten había hecho un buen trabajo.

—Oye, ¿dónde conseguiste fotos de los chicos?

—No fue tan difícil, ya sabes que en Konoha existe el contrabando de fotografías —una expresión de burla adornó las facciones de Tenten—. Me sorprendería que no lo sepas, considerando que fuiste parte de ese oscuro negocio.

Una risa nerviosa escapó de los labios de Ino. ¿Por qué mencionarle tan malos recuerdos?

—En fin, ahora que tenemos los expedientes podemos comenzar con nuestra misión —Ino asintió ante las palabras de la castaña—. Si Hinata encontrará un nuevo amor, lo mejor es que sea alguien conocido.

—Completamente de acuerdo. ¿Con quién empezamos, entonces?

—Kiba y Shino, ¿qué piensas de ellos? —preguntó Tenten con papel y lápiz en mano.

Ino se quedó dubitativa por algunos segundos para finalmente cruzarse de brazos y negar con la cabeza.

—Son compañeros de equipo, no sé muy bien qué tipo de relación llevan, por eso no puedo opinar al respecto.

—Yo tampoco —secundó la experta en armas, chocando sus dedos contra la mesa—, pero si es cuestión de elegir, Kiba se me hace buena opción.

—¿Por qué él?

—Su personalidad es parecida a la de Naruto, igual de entusiasta, ruidoso e hiperactivo. He notado que Kiba es un poco más arrogante, pero creo que lo disimula un poco cuando está con Hina, ¿no te parece?

La rubia lo meditó por unos momentos. Es cierto que Kiba tenía ciertas similitudes con el rubio, sumado a eso, parecía ser el más cercano a Hinata. Sí, ¿por qué no?

—Felicidades Kiba, eres el primer candidato —confirmó Ino, apartando la fotografía del Inuzuka y ubicándola en un sitio seguro—. ¿Quién sigue?

—Ahora siguen tus compañeros, Shikamaru y Chōji —respondió Tenten, preparándose para escribir—. ¿Qué puedes decirme de ellos?

—Bueno, desde el nacimiento de Asahi, los equipos 8 y 10 se han vuelto más cercanos —comentó Ino de manera pensativa—. Podría decirse que tanto Chōji como Shikamaru la consideran una buena amiga.

—Muy bien, continúa.

—Su relación con ellos es bastante cordial, ya sabes que ella no es muy extrovertida pero se lleva bien con ambos. El hecho de que nos conozcamos desde la academia también ayuda —Tenten empezaba a escribir conforme la rubia hablaba—. Sin embargo, si de pareja romántica hablamos, sin duda alguna, Shikamaru es más factible.

—¿Shikamaru?

—Sí, sé que suena raro, pero él y Hinata se entienden bien; tanto que a veces asusta —sin desearlo, Ino terminó rememorando aquella ocasión en la que…-. ¡No! ¡No lo recuerdes, no lo recuerdes!

—¿Te pasa algo? —preguntó Tenten, extrañada por los gestos de su colega.

—Estoy bien, solo… créeme, Shikamaru es buena opción, no me preguntes por qué.

—Está bien… si tú lo dices —aceptó la castaña, todavía insegura—. Aunque no me los imagino juntos.

—¿Motivo?

—No sé, parece demasiado perezoso, hasta para una relación.

—Oye, él no es tan vago —como buena amiga, Ino debía defender a su compañero de equipo—. Estoy segura de que si quisiera podría estar con Hinata, o cualquier otra chica, solo que le falta… no sé… ¿motivación?

—Sí, claro —comentó Tenten, sin creerse una sola palabra—. De todos modos, ¿él no tiene sus asuntos con Temari?

Ino dejó salir una carcajada, lo que solo logró confundir a la castaña.

—¡Ni de broma! ¡No sé por qué todo el mundo piensa eso! —aclaró la joven de ojos claros sin dejar de reírse—. Confía en mí cuando te digo que esos dos no son "prospecto de pareja" precisamente.

—De acuerdo, siendo así, supongo que podemos incluir a Shikamaru como candidato.

—¡Genial! Dame la foto —la rubia la ubicó junto a la de Kiba y regresó a mirar a la castaña—. Sigue tu equipo Tenten.

La aludida asintió y se quedó pensativa por un momento.

—Deberíamos pasar con alguien más —habló, luego de un rato en silencio.

Ino le observó, la duda reflejándose en su mirada.

—¿Por qué?

—Es que… Lee se lleva bien con Hinata, pero... —inconscientemente, un escalofrió recorrió su espalda—. Sin ofender a Lee, lo aprecio, pero no. Él no.

—No te preocupes, entiendo lo de Lee —apoyó Ino, dejando entrever una sonrisa—. ¿Pero qué hay de Neji?

Tenten le observó extrañada.

—No hay nada que decir, son primos, eso lo deja descartado.

—No necesariamente —refutó la de de ojos claros con una expresión de sabiduría—. En muchas familias de clase alta, casi siempre de feudales, los matrimonios entre primos son muy comunes.

—Lo sé, pero…

—Además —continuó la rubia, sin dejar hablar a Tenten—. Si te soy sincera, la caballerosidad y cortesía con la que Neji trata a Hinata siempre me ha parecido adorable.

—Neji es así con todo el mundo —afirmó Tenten, queriendo rebatir lo dicho por Ino.

—Puede ser, pero con Hinata se ve más natural. Estoy convencida de que siente algo especial por ella.

—Son técnicamente hermanos, no lo tendremos en consideración —declaró Tenten, sin dejar lugar a replicas.

Por desgracia, para ella, Ino no era de las que se rendía tan fácilmente.

—Ponlo en la lista.

—No.

—Ponlo en la lista

—No.

—¡Vamos, hazlo! —insistió Ino, provocando el ceño fruncido de Tenten.

—¡Que no!

Incluso aunque ella hubiese sido testigo de la delicadeza con la que Neji trataba a su prima, eso no cambiaba nada. Él no estaba en consideración, punto, y nadie la haría cambiar de idea. Jamás.

—Tenten…

—¡¿Qué?!

Y, probablemente, esa fue la primera vez que alguien logró intimidar a Tenten con tan solo una mirada.

—P-Pensándolo bien, puede ser buena idea.

—¡Fantástico! —pronunció Ino, regresando a su expresión alegre—. Entonces imagino que ya hemos terminado.

—Eh… sí, creo —la castaña observó las fotos esparcidas a su alrededor—. ¿No hay nadie más?

—Bueno, también está Chōji, pero él solo se interesa por la comida —respondió Ino de forma pensativa.

—Entonces esto será todo. Puede que dentro de su clan haya otro posible candidato, pero eso lo veremos después.

De este modo, y dando por concluido el asunto, ambas kunoichis se dieron la mano.

Lógicamente omitieron a los integrantes del equipo 7. Uno, porque era raro considerar a Naruto como su propio reemplazo; y dos, porque el otro miembro del equipo era Sasuke.

Y siendo sinceros, ¿Hinata con Sasuke?

¡Já! Primero Ino se teñía el cabello.


"Inciso número tres: De los motivos de la alianza".

—¡Por la Hokage, tú no confías en mí!

—¡Que yo no dije eso! —refutó la castaña, deseando tirarse los cabellos de la pura desesperación. Llevaban casi media hora discutiendo lo mismo. ¿Es que todas las personas a su alrededor tenían que estar locas?

—No puedo creerlo Tenten. Yo aquí tratando de ayudarles, ¿y tú me sales con esto? —Ino se cruzó de brazos y empezó a caminar en círculos. Tenía los ojos cerrados y su expresión reflejaba decepción—. La próxima vez apuñálame por la espalda.

—¿Puedes escucharme siquiera? —reclamó Tenten, siendo ignorada por la rubia—. Te digo que no es lo que piensas.

—A ver entonces, ¿qué fue ese comentario de antes? —cuestionó la Yamanaka, levantando una ceja.

—¡No sé de qué comentario hablas! —respondió la castaña, haciéndose la desentendida.

—"Gracias por ayudar a Hinata, aunque ahora entiendo por qué aceptaste tan fácilmente" —repitió la rubia, imitando la voz de Tenten—. ¿Te suena?

—Yo no dije tal cosa.

—Lo sé —respondió ella, acercándose a su oído—. Lo susurraste.

La castaña se quedó en silencio, con la mirada acusadora de Ino sobre ella.

—Está bien, lo dije —aceptó derrotada.

—¡Ajá!

—Pero no veo qué tiene eso de malo —replicó, renuente a declararse culpable.

—¡Lo que insinuaste! Es decir… —se llevó las manos a la frente, tratando de esclarecer sus ideas— ¿Tú piensas que acepté ayudar a Hinata porque quiero a Naruto para mí?

—¡Yo nunca dije eso! —insistió la mayor, negando con ambas manos.

—¡Pero lo pensaste! —objetó la rubia, señalándola con el dedo de manera acusatoria.

—¡Tú no me lees la mente, no puedes asegurar eso!

—Te recuerdo que soy Yamanaka, puedo leerte la mente si quiero —la castaña estaba a punto de protestar cuando se vio interrumpida por la mano de Ino, la cual se elevaba frente a ella, incitándola a callar—. Escucha Tenten —la rubia suspiró antes de continuar—. Yo nunca iría por Naruto. No quiero salir con él, me ofende que pienses eso.

—¿Ah no? —preguntó, incrédula ante lo que escuchaba.

—Claro que no —respondió, negando repetidas veces con la mano—, que me guste no significa nada. Es atracción querida, esas cosas pasan todo el tiempo.

—¿Entonces no piensas hacer nada? —preguntó nuevamente, cada vez más desconcertada.

—No —una sonrisa apareció en el rostro de Ino, lo que dejó más confundida a la castaña—. No importa si me gusta o no, yo seguiré siendo fiel al NaruHina. Ellos son la pareja perfecta y a mí nadie me va a quitar esa idea de la cabeza.

—¿Naru-qué?

—Que te baste con saber —continuó la Yamanaka, sin perder la sonrisa de la cara—: ahora no estoy en búsqueda de una relación. No me interesa salir con Naruto y no espero estar con nadie en mucho tiempo, soy feliz estando soltera.

—Vaya —fue lo primero que atinó a decir Tenten, luego de semejante declaración—. Estoy… sorprendida.

—¿Por qué?, ¿no me crees lo suficientemente madura para no aventarme al chico que me gusta?, ¿o autosuficiente para estar sin hombre a mi lado?

—¡Yo no dije eso! —insistió la castaña por décimo quinta vez en el día. Ino dejó entrever una sonrisa divertida.

—Era broma Tenten.

—Tú…

—Además —volvió a interrumpir la Yamanaka, frenando los intentos homicidas de Tenten—, si mis sospechas son ciertas, ahora tengo menos razones para ir atrás de Naruto.

—¿Sospechas? —cuestionó, dejando de lado su enojo—. ¿Sospechas de qué?

—Es solo una corazonada, y puedes llamarme loca si quieres, pero…—la castaña le observó de manera interrogante. Ino suspiró con resignación— creo que Sakura está empezando a sentirse… atraída… por el color naranja.

Tenten solo la observó como quien mira a un muerto salir de la tumba.


"Inciso número cuatro: Del potencial rompecorazones".

—Estás de broma —declaró, luego de incómodos minutos de silencio—. Estas jugando conmigo… ¿verdad?

—Ya quisiera —la expresión de Ino mostraba resignación—. No puedo asegurar nada, pero es la impresión que me da Sakura. No le hallo otra razón a su comportamiento.

—¡No juegues! ¿Ahora qué tiene Naruto que todas se mueren por él? —Ino se alzó de hombros, una sonrisa divertida surcando su rostro—. Es decir, antes era Sasuke, ahora él. ¿Usan algún tipo de colonia con feromonas? Es que no entiendo. ¡¿Qué le pasa a la gente?!

—¡Oye! —Ino frunció el ceño, al mismo tiempo que situaba las manos en su cadera—. ¡Naruto tiene muy buenas cualidades!

—Lo que me faltaba —la castaña elevó los brazos al cielo, pidiendo clemencia a algún ser superior—: tener que escuchar lo genial, bondadoso y maravilloso que es Naruto, no solo de Hinata, también de ti —negó con la cabeza, mientras se encaminaba a la salida—. Todo eso ya lo sé, pero no lo vuelve algo normal. Hasta hace unos años todo el mundo lo odiaba, lo consideraba una molestia, o le parecía un simple ingenuo idiota que pecaba de amable.

—Las perspectivas cambian —respondió Ino, sin darle mucha importancia al asunto.

—¡Eso es como decir que repentinamente me enamoro de Lee!

—¿Te gusta Lee? —los ojos de Ino se abrieron como platos.

—¿Qué? ¡No! —Tenten se horrorizó con la sola idea—. Argh, ¿sabes qué?, olvídalo, esto no tiene caso —Ino dejó salir una carcajada, viendo a la castaña abandonar la habitación. La siguió con la mirada para finalmente gritar.

—¡Ve por él, Tenten; no reprimas tus sentimientos! ¡Yo te cuido la casa!

—¡Cállate, Ino!

La joven rubia solo siguió riendo.

En efecto, esta misión se volvía cada vez más interesante.

"Fin del informe".


Hello, hello. Anybody out there?

Lo sé, lo sé, soy terrible, me demoré una eternidad, no tengo perdón de Dios (bueno, sí lo tengo, pero igual me siento culpable). Para colmo este capítulo no es precisamente una continuación, pero tenía que ponerlo aquí, porque es como la manera de responder algunas de las inquietudes que se han hecho.

No daré una explicación kilométrica de por qué me tardé un año en actualizar este fic, solo diré que la universidad me quitó tiempo (al principio) y que luego de 5 meses sin actualizar, aunque tenía tiempo, perdí la motivación para escribir (que me daba pereza, en pocas palabras).

Ustedes sabrán perdonarme. Esta vez no diré que voy actualizar más seguido, porque ya veo que eso me trae mala suerte (aunque el otro capítulo está casi terminado, prefiero no hacer cuentas alegres).

Con respecto a esta actualización, pueden ver que Ino sospecha lo mismo que muchas, que Sakura quiere a Naruto, pero aún falta ver que es lo que dice Sakura (lo que pasará en el siguiente capítulo, por fin).

Las conversaciones entre Ino y Tenten se pueden haber dado en diferentes momentos, y el objetivo de este capi es recopilar el progreso de la misión "Olvidar a Naruto", que fue por lo que se inició esta historia en primer lugar.

Ahora sí, aclarado lo anterior, me despido y les mando buena energía, gracias por seguir este fic y ojalá alguien siga por aquí.

Cause I don't hear a sound

En fin.

Matta-ne.