Los Personajes Pertenecen a Stephenie Meyer, La Historia Es Completamente Mia y Esta Protegida, Asi Que Pregunten Si Desean Publicarla En Alguna Parte.

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Beteado por Monz Pollen. Beta FFAD ( www . facebook groups / betasffaddiction/)

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Hay una canción en este capitulo, dejare el link en mi perfil, como también en el grupo de facebook para que puedan ver la traducción de la letra.

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4.

Bella's POV.

Entré en Hades, y antes de siquiera buscar a Edward, ya lo tenía enfrente de mi envolviendo mi cuerpo con sus brazos.

─ Pensé que no llegarías ─dijo contra mi cabello.

─ Tuve un inconveniente ─dije,

─ ¿Todo bien? ─preguntó preocupado.

─ Sip, todo bien.

Entramos en el lugar y me di cuenta de que todo estaba muy distinto, las mesas estaban la mayoría ocupadas por grupos de personas con trajes, y en el centro de cada mesa había velas.

─ ¿Por qué esta así? ─pregunté.

─ Los días jueves y viernes el lugar es para pasar a relajarse, hoy tenemos micrófono abierto.

─ Genial ─dije viendo todo el lugar.

─ Ven.

Edward tiró de mí hacia la barra donde solo estaba Jasper.

─ Hola ─lo saludé.

─ Bella que bueno volverte a ver.

Él me saludó con un beso en la mejilla, y como lo venía haciendo hace días me senté sobre la barra.

─ ¿Quieres algo? ─me preguntó Edward.

─ Un refresco, mañana trabajo.

─ Ok.

Me buscó un refresco dentro del congelador y me pasó una lata.

Vi a Jasper ir hacia el escenario, que nunca antes había visto, y tomar el micrófono.

─ Buenas noches a todos, gracias por haber venido a Hades esta noche. Hoy tendremos micrófono abierto y para el que desee cantar algo debe acercarse a la barra. Ahora el primer participante.

Se subió un chico de unos diecinueve años con una guitarra, el comenzó a tocar una canción conocida de Bruno Mars.

─ Me gusta ─le dije a Edward tirando de su pantalón.

─ La idea original del bar siempre fue así, pero los sábado y domingo la gente baila sin control en lo que hay de pista, por lo cual decidimos colocar un Dj y luces.

─ Me gusta más esto ─lo atraje del cuello para besarlo─. Tengo algo que contarte ─dije antes de besarlo.

─ ¿Qué cosa?

─ Hoy me ascendieron.

─ ¿De verdad? ─preguntó emocionado.

─ Sí, ahora soy editora junto a mi ex jefe. Le ayudaré con las ediciones de nuevos libros.

─ Que excelente noticia ─me abrazó.

─ Estoy feliz ─dije.

─ No es de menos, uno de tus sueños hecho realidad ─él juntó sus labios con los míos para comenzar a besarnos.

Estábamos en un apasionado beso, cuando mi celular vibró en mi bolsillo. Me separé de Edward mientras él atendía a una persona que se acercó a la barra, así que contesté.

─ Diga.

Amiga ¿Dónde estás? ─preguntó Alice.

─ Estoy en Hades con Edward.

¿Puedo ir? Estoy aburrida en casa, quería ir a tu departamento.

─ Claro ven, hoy hay micrófono abierto.

Genial, entonces voy para allá.

Alice me cortó, guardé mi teléfono y fui hasta Edward abrazándolo por la espalda.

─ ¿Quién era? ─me preguntó.

─ Alice, dijo que vendría.

─ Genial.

Ayudé a Edward en la barra, estaba aprendiendo a hacer tragos, aunque prefería que él los hiciera. A mí me iba mejor recibir el dinero cuando pagaban.

Pasaron varias personas a cantar, algunas no tenían la mejor voz de la vida, pero la gente les aplaudía y apoyaba.

─ ¡Bella! ─apareció Alice de repente.

─ Hola amiga ─la saludé.

Ella saludó a Edward, ya que se habían visto una vez y ella la consideraba parte de su grupo de amigos.

─ Edward me encanta el lugar así ─dijo Alice mirando alrededor.

─ ¡Qué bueno que te guste! ─le sonrió.

Le entregó un refresco a Alice el cual ella agradeció. Nos fuimos a sentar a una mesa desocupada, para escuchar a la persona que ahora estaba cantando.

─ ¿Qué se siente tener un chico dueño de un bar?

─ Es genial, tengo tragos gratis ─le dije sonriente.

─ Sabía que por eso salías con él ─me siguió el juego.

No pude evitar reírme, y Alice también lo hizo.

─ Es genial que Edward tenga un bar, ya que de día siempre está libre.

─ Eso es algo bueno ─se quedó pensando Alice─, quiero un chico así para mí.

En ese momento vimos a Jasper subir al escenario y volver a tomar el micrófono.

─ ¿Cómo lo están pasando? ─preguntó Jasper─, espero que los cantantes que hemos tenido hasta ahora les gustaran, y quiero agradecer a ellos por participar...

─ Es él ─me dijo Alice.

─ ¿Él qué? ─le pregunté.

─ ¿Quién es él? ─me indicó el escenario.

─ Es Jasper, el socio de Edward.

─ ¿Lo conoces?

─ Claro.

─ Debes presentármelo ─dijo tirando de mi brazo

─ Bien pero cuando baje.

─ Esperamos que sigan disfrutando y participando en nuestro micrófono abierto ─dijo Jasper antes de bajar del escenario.

Él se bajó, y le hice una seña para que el viniera. Él caminó en nuestra dirección y podía ver por el rabillo de mi ojo como Alice se arreglaba su cabello.

─ ¿Qué sucede? ─preguntó Jasper al llegar a nuestro lado.

─ Jasper quiero presentarte a mi mejor amiga, Alice. Alice él es Jasper, el mejor amigo de Edward.

─ Un gusto señorita ─le saludó Jasper con una reverencia de cortesía.

─ El gusto es mío.

─ ¿Quieres algo para beber? ─le preguntó al ver su vaso vacío.

─ Claro.

─ Entonces iré por algo.

Jasper fue hacia la barra, y Alice casi pega un grito al quedarnos solas.

─ Es muy guapo ─dijo conteniendo el aliento─, y muy caballero.

─ Sí, súper. A mí ni me preguntó si quería algo.

─ Es que me miraba solo a mí ─sonrió mi amiga.

Vi a Jasper volver con dos tragos, así que me puse de pie y fui hasta donde estaba Edward.

─ ¿Qué tal? ─me preguntó.

─ A Alice le gusta tu amigo ─murmuré.

─ A mi amigo también le gustó, dijo que había visto una chica sexy con la cual tomaría algo.

─ Entonces son el uno para el otro.

─ Quien lo hubiera imaginado ─dijo colocando sus brazos alrededor de mi cuerpo.

Me quedé apoyada en el pecho de Edward, toda la gente disfrutaba de una chica que cantaba en el escenario. Tenía una hermosa voz así que podía interpretar una canción de Adele.

─ Ven ─dijo Edward de repente tirando de mí.

Me llevó hasta donde estaba Alice y Jasper, algo le dijo a su amigo y él sonrió. Jasper se puso de pie, Edward me dijo que me quedara con Alice y los dos fueron al escenario. Cuando la chica terminó de cantar y todo el mundo la aplaudió, pude ver a Edward con una guitarra y sentarse en el mismo banquillo que había estado ocupando la chica.

─ Esta noche tenemos una presentación especial, mi amigo Edward le dedica esta canción a su novia Bella.

No podía creer lo que escuché cuando Jasper presentó a Edward.

Edward pasó la mano por la guitarra y esta comenzó a sonar, me regaló una sonrisa y volvió a concentrarse en lo que hacía, para comenzar a cantar.

When I look into your eyes

It's like watching the night sky

Or a beautiful sunrise

There's so much they hold

And just like them old stars

I see that you've come so far

To be right where you are

How old is your soul?

Me miró y esta vez fui yo quien le regaló una sonrisa ante la letra de la canción.

I won't give up on us

Even if the skies get rough

I'm giving you all my love

I'm still looking up

And when you're needing your space

To do some navigating

I'll be here patiently waiting

To see what you find

Edward se acomodó y tocó, mientras cantaba el coro con pasión.

'Cause even the stars they burn

Some even fall to the earth

We've got a lot to learn

God knows we're worth it

No, I won't give up

Tomó aire y me miró para continuar la canción.

I don't wanna be someone who walks away so easily

I'm here to stay and make the difference that I can make

Our differences they do a lot to teach us how to use

The tools and gifts we got yeah, we got a lot at stake

And in the end, you're still my friend at least we did intend

For us to work we didn't break, we didn't burn

We had to learn how to bend without the world caving in

I had to learn what I've got, and what I'm not

And who I am

No podía creer que Edward tuviera esa voz, y estaba llorando de la emoción al escuchar la letra de la canción.

I won't give up on us

Even if the skies get rough

I'm giving you all my love

I'm still looking up

Still looking up.

I won't give up on us (no I'm not giving up)

God knows I'm tough enough (I am tough, I am loved)

We've got a lot to learn (we're alive, we are loved)

God knows we're worth it (and we're worth it)

I won't give up on us

Even if the skies get rough

I'm giving you all my love

I'm still looking up

La canción terminó y todo el mundo aplaudió con mucha fuerza, mientras Edward se colocaba de pie y agradecía a todo el mundo, sin despegar sus ojos de los míos.

Paso otro chico al escenario, y cuando Edward camino en mi dirección, yo me levante y corrí hacia el envolviendo mi cuello con mis brazos, mientras aplastaba mis labios con los suyos.

El me apretó a su cuerpo y nos besamos sabiendo que todo el mundo nos estaba mirando, pero eso no nos importó, no mientras esa canción había sido dedicada por Edward para mí.

─ Gracias ─le dije al separarnos.

Él dejó un último beso en mi frente y caminamos hacia la barra. Había gente esperando, por lo que debíamos volver a la realidad.

La noche paso rápido, y cuando ya eran cerca de la una y media de la mañana decidí que debía irme, tenía que dormir algo.

─ Edward me iré ─le dije cuando entregó unos tragos.

─ ¿No te puedes quedar? ─preguntó esperanzado.

─ Tengo que trabajar mañana, sabes que me quedaría.

─ Te voy a dejar.

─ Me iré con Alice, quédate tranquilo ─besé su barbilla.

─ Mañana te iré a buscar ─besó mi frente─, nos vemos entonces.

Asentí y el me dio un último beso, antes de separarme y caminar con Alice hasta su auto.

─ Me encanta Jasper ─dijo al subirnos al auto.

─ ¿Saldrán? ─pregunté.

─ Dijo que me llamara, estoy impaciente.

Alice se fue todo el camino a mi casa conversando sobre Jasper y lo mucho que le había gustado. Al parecer las dos habíamos encontrado a nuestros chicos en Hades.

Mi amiga me dejó enfrente de mi departamento, para luego partir a su casa. Subí las escaleras corriendo, y al entrar me fui directo a mi habitación para quitarme la ropa y dormir. Estaba muerta.

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Entré en el edificio aún muerta de sueño, dormí como cuatro horas, antes de que sonara el despertador y tuviera que salir de la cama.

Al entrar en el vestíbulo me extrañé al no ver a Sam como siempre saludando a todo el mundo. ¿Le habría pasado algo?

Subí al ascensor junto a tres personas mas, al parecer ellas no estaban peor que yo, ya que una literalmente se quedó dormida de pie. Me baje en mi piso, camine por el pasillo saludando a la gente y recordé que hoy me cambiaba a una oficina. Sonreí por eso.

─ Hola Bella ─me saludó Sam, quien estaba en mi antiguo escritorio.

─ Hola ¿Qué haces aquí? ─le pregunté.

─ Es mi nuevo puesto de trabajo. Seré tu secretaria.

─ ¡Oh por Dios! ¡Esto es genial! ─dije mientras la abrazaba.

─ Ya llevé tus cosas a tu nueva oficina, así que si necesitas algo solo me llamas.

─ Gracias.

Fui hasta mi nueva oficina, Sam había dejado mis cosas sobre el escritorio, así que colgué mi abrigo y mi cartera en un gancho, para comenzar a acomodar mis cosas. Tenía mucho más espacio que antes, y como tenía pocas cosas no me demoré en ordenar.

Me senté frente a mi computadora, la prendí y busqué mis cosas para comenzar a trabajar en la organización del evento.

Tocaron la puerta y Sam entro con un ramo de flores.

─ ¿Qué es eso? ─le pregunté.

─ Son para ti ─las dejo en mi escritorio─, son de tu chico.

─ ¿Edward? ─miré las flores sin creer.

Eran unos lindos tulipanes rojos, nunca había visto flores más bellas. Sam me pasó en una tarjeta, y en ella estaba escrito con una linda letra un mensaje:

"Que esta nueva etapa en tu trabajo sea la mejor. Nos vemos en la tarde.

Edward"

Sonreí como boba por la nota, Edward era muy tierno por hacer esto. Solo él tenía esos detalles.

Sam me dejó sola, así que volví a mi trabajo, estuve ocupada mucho tiempo, hasta que Jacob me llamó a su oficina.

─ Hola Bella ¿Cómo está la nueva oficina?

─ Muy bien gracias.

Después de esa pequeña charla, nos metimos de lleno en la organización del evento, Jacob había conseguido dos distintos hoteles para realizarlo, pero quería una persona que organizara la decoración y la comida, para que esta eligiera que lugar era mejor.

─ Le diré a Sam que busque a alguna organizadora de evento ─dije.

─ Bien, ahora tengo este manuscrito para ti, sería un nuevo trabajo si crees que debería publicarse.

─ Ok ─tomé el manuscrito que era bien grande.

─ El técnico para tu cuenta de mails llegara en un rato, así pronto podrás enviar mails con tu nombre y nuevo cargo.

─ Gracias.

Terminamos con eso y al salir el técnico me estaba esperando. Configuró mi computadora, me enseñó algunas cosas del sistema, como también dejó mi computadora con contraseña para que nadie pudiera revisarla. No sabía que las computadoras tuvieran claves.

Después de eso, él se fue. Termine un informe que le pasé a Sam para que lo terminara de revisar y Jacob lo pudiera firmar.

Cuando llegó la hora del almuerzo estaba hambrienta, le dije a Sam que fuéramos a comer, y cuando tomé mis cosas para salir, vi los tulipanes. Así que saque mi teléfono y marqué el número de Edward.

Este pasó directo al buzón de voz sin siquiera sonar un tono, lo cual me extraño. Volví a marcar pensando que era mi error, pero volvió a pasar lo mismo. Eso me extraño mucho.

Me junté con Sam en el ascensor y nos fuimos a comer, quería algo rico y grande. Tenía hambre.

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─ Ella es la mejor ─entro Sam a mi oficina.

─ ¿Quién es la mejor?

─ Esme Cullen, organizadora de eventos y decoradora de interiores. Ella es la indicada ─dijo.

─ Bien, si lo dices. Llámala y concuerda una cita con ella, ve quién de nosotros puede tener la entrevista.

─ Claro.

Ella volvió a salir, revise unos cuantos documentos más, cuando mi teléfono sonó sobre el escritorio. Era un mensaje de Edward:

Estoy esperando por ti, hace frio así que no hagas que me congele.

E.

Miré el reloj y me di cuenta de que ya eran las seis, así que rápidamente ordene todo, apague la computadora. Tome mi abrigo y mi cartera, para salir.

Sam ya no estaba en su lugar de trabajo por lo que supuse que se había ido. Fui hasta el ascensor y todo el trayecto hacia abajo estuve ansiosa por ver a Edward.

Al salir iba a correr hacia la entrada, pero me detuve cuando lo vi con una rubia alta, con muchas curvas a su lado. ¿Quién era esa?

Él le dijo algo y la chica se acercó más a él, pero Edward la detuvo, y luego me vio. Le volvió a decir algo a la chica, y paso por su lado para llegar junto a mí.

─ Hola guapa ─me tomó de las caderas─, te extrañé.

Él juntó sus labios con los míos en un beso lento, así que aproveche de llevar mis manos a su cuello y colgarme de él.

─ Es bueno verte ─le dije besando su barbilla.

─ Vamos, quiero ir a tu casa ─tiró de mí.

─ ¿Por qué? ─lo miré extrañado.

─ Quiero estar contigo en un lugar tranquilo, tu casa es el mejor lugar. Vamos, de camino compramos algo para comer.

─ Bien.

Nos fuimos a su auto, en el camino entrelacé mi mano con la que él tenía en la palanca.

─ ¿Qué quieres comer? ─me preguntó de repente.

─ No lo sé ─me quede pensando─, ¿puede ser comida china?

─ Comida china será.

Edward se estacionó delante de un restaurante de comida china. Los dos bajamos y entramos en el lugar. Él se encargó de pedir la comida, mientras le indicaba lo que quería. Nos acomodamos en un sillón a esperar, Edward había pasado su brazo por mis hombros, así que me apoye en su pecho.

─ ¿Cómo estuvo tu primer día en el nuevo puesto? ─me preguntó.

─ Bien, sigo haciendo lo mismo, lo bueno es que tengo un nuevo manuscrito para leer.

─ Genial, me dices que tal.

Nos avisaron que nuestra comida estaba lista, así que tomé las bolsas y volvimos al volvo. En poco tiempo llegamos a mi departamento. Así que al entrar nos fuimos directo a la cocina por algo para beber y volvimos al living donde sacamos nuestras comidas.

Entre risas y conversaciones sin sentidos comimos todo. Me encanta estos momentos con él, donde solo éramos él y yo, sin importarnos el resto.

─ Estoy satisfecho ─dijo dejando su recipiente sobre la mesa de centro.

─ También yo ─me acomodé en el sillón.

─ Ven aquí ─tiro de mí hacia su cuerpo ─me encanta esto.

Nos quedamos así un rato, sin decir nada, solo disfrutando, hasta que mi vista se posó sobre el reloj de la pared y me sorprendí por la hora.

─ Edward van a ser las once ─dije separándome.

─ ¿Y? ─preguntó extrañado.

─ Edward debes ir al bar.

─ ¡Ah eso! ─murmuró─, hoy no iré.

─ ¿Qué? ¿Por qué? Es viernes el bar abre.

─ Le pedí a Jasper que se haga cargo, quería estar contigo ─y fue cuando vi algo ensombrecer su mirada.

─ ¿Qué pasa? ─pregunté.

─ Nada, solo quiero estar contigo.

─ ¿Seguro?

─ Sí, ahora ven aquí ─abrió sus brazos para que me acomodara en su cuerpo─. Veamos una película ─me dijo.

─ Ok.

Prendí el televisor, y comenzamos a hacer zapping no había nada bueno, pero Edward dejo la película "Quiero robarme a la novia".

Vimos en silencio la película, hasta que Edward hizo su comentario:

─ Yo me robaría a la novia si fueras tú.

─ ¿En serio?

─ Claro, eres mi chica, te robaría para que te cases conmigo.

─ ¿Te quieres casar conmigo? ─pregunté sorprendida.

─ ¿Tú no?

─ Es apresurado, pero también te robaría.

─ Esa es mi chica ─me atrajo hacia el para besarme.

Iba a colocar mis manos en su cabello cuando el teléfono de mi casa sonó y me quedé paralizada, haciendo que Edward se diera cuenta.

─ ¿Qué pasa? ─preguntó.

─ Nada ─dije colocándome de pie.

Fui hasta le teléfono, que aun sonaba y corte, no quería volver a recibir esa llamada.

─ ¿Por qué no contestas? ─me preguntó.

─ No quiero hacerlo ─fui hacia la cocina, necesitaba agua.

Tomé un vaso y lo llené, para luego beberlo todo. Mis manos tiritaban y tenía miedo.

─ Bella ¿Qué sucede? ─dijo Edward a mi espalda y me asusté ya que no lo había escuchado venir.

No me quise girar, no estaba preparada, así que me quede quieta esperando que me calmara. Edward se acercó hasta que su pecho tocaba mi espalda, envolvió sus brazos en mi cuerpo, y tomó mis manos entre las suyas.

─ Bella estás temblando ¿Qué sucede? ¿Quién llamaba?

No pude evitarlo, un sollozo salió de mi pecho, mientras las lágrimas caían sin poder ser contenidas. Edward me sujetó contra su pecho, mientras mi cuerpo se sacudía por el llanto. Él no dijo nada, ni tampoco preguntó, cosa que agradecí.

Tenía miedo, miedo de que lo que me dijeron fuera verdad, que el pasado se hiciera presente. Me giré en los brazos de Edward para esconder mi rostro en su pecho. El paso sus manos por mi espalda, esperando tranquilizarme.

Cuando dejaron de salir las lágrimas, y mis sollozos se calmaron. Edward me acompañó hasta mi habitación; me dejó sentada en la cama mientras iba al baño. Volvió con una toalla húmeda que lentamente paso por mi rostro y mi cuello.

─ ¿Estás mejor? ─preguntó preocupado.

─ Sí, gracias ─le dije.

─ ¿Te quieres recostar?

Asentí a su pregunta, así que el quito el cobertor de la cama, me ayudó con mis zapatos y me metí en la cama, para que me cubriera.

─ ¿Quieres que me quede? ─me preguntó.

─ Por favor.

Él fue hacia el otro lado de mi cama, escuché como se sacaba sus zapatos y luego se metía dentro de esta para acercarse a mí y pasar su brazo por mi cintura, pegándome a su cuerpo.

Estuvimos en silencio, hasta que me giré en sus brazos y lo miré. Podía ver que estaba preocupado por lo que me había pasado.

─ ¿Qué sucede? ─preguntó y escondí mi cabeza en su cuello, acurrucándome ─por favor Bella, dime algo.

─ Estoy bien ─dije aun en su cuello.

─ Hace un rato atrás no lo estabas. ¿Qué paso?

─ No es algo que quiera recordar ─dije.

Él se separó un poco de mí, me tomó la barbilla para que la alzara y me miró directamente a los ojos.

─ Algo te está pasando Bella, y quiero saberlo ─dijo serio.

─ Edward no puedo ─susurré y las lágrimas se acumularon en mis ojos ─solo puedo decir que tengo miedo. No me dejes sola.

─ Eso no pasará ─me volvió a abrazar ─cuando quieras hablar, sabes que estoy aquí.

─ Gracias ─deje un beso en su pecho.

No sé cuánto tiempo poso, pero solo sé que Edward tarareo una canción hasta que me quedé dormida en sus brazos.

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Estaba sentada en una cafetería con Alice y Rose después del trabajo. Había pasado una semana desde el día de mi ataque de pánico. Las cosas habían estado bien con Edward, lo vi varias veces en las tardes, aunque estaba preocupada de que no me contestara el teléfono a la hora del almuerzo, él siempre decía que no lo tenía cerca y que después no me quería molestar llamándome, por si estaba haciendo algo. Eso me extrañaba, pero no le di más vueltas al asunto.

Ahora estaba con mis amigas, ya que las dos estaban preocupadas por haber estado distante estos días.

─ Bella ¿Qué está pasando? ─me preguntó Alice.

─ A mí no me pasa nada ─dije tomando de mi café.

─ Ya no nos llamas como antes, y sabemos que no pasas todo el tiempo con Edward para que nos olvidaras ─me miró Rosalie.

─ A Edward lo veo todos los días ─murmuré.

─ Lo sabemos, pero no el día completo, así que queremos saber ¿Por qué tu distanciamiento?

─ Ya les dije que no estoy alejada, solo he tenido mucho trabajo.

─ Bien, si no nos quiere decir me queda un último recurso ─dijo Alice enderezándose en su silla ─Jasper me comentó que Edward estaba preocupado por ti, que un día te dio un ataque de pánico y terminaste llorando en sus brazos ¿Qué paso?

No podía creer que Edward lo hubiera comentado, y si se lo comentó a Jasper por preocupación, no tenía por qué decírselo a Alice.

─ No fue nada ─traté de quitarle importancia.

─ Isabella Swan, habla ahora ─me retó Rose.

Tomé aire, junté mis manos sobre la mesa y mire a las chicas.

─ Recibí una llamada de mi padre. Me dijo que Renée estaba de regreso, quería verme y que sabía de Sophie.

─ ¿Qué? ─dijeron las dos─, ¿cuándo fue eso?

─ Hace una semana, y cada vez que suena el teléfono, creo que puede ser ella. Tengo miedo, y ese día con Edward lo tuve y me dio un ataque de pánico.

─ ¡Oh Dios amiga! ¿Qué quiere esa mujer?

─ No lo sé ─dije con lágrimas en los ojos─, pero no quiero saber de ella, y que tampoco toque a Sophie. Ella no se merece saber eso.

─ ¿Qué harás? ─me preguntó Rosalie.

─ No lo sé, pero no la quiero ver, ella nos abandonó, no puede aparecer ahora.

─ Estoy de acuerdo ─me apoyó Alice.

No seguimos conversando del tema, no quería hablar de Renée, ni eso se merecía.

Eran cerca de las nueve cuando salimos de la cafetería, Alice nos dijo que fuéramos a Hades ya que hoy seria tranquilo como la otra vez. Así que apoye la idea, quería despejarme y la mejor manera era estar con Edward en un lugar relajado.

Rose condujo hasta Hades, llamó a Emmett al bajarnos diciéndole que viniera, ya que no quería estar entre parejas. Aun cuando Alice y Jasper no eran algo serio, se podía ver a leguas que querían estar juntos.

Entramos a Hades, y nos fuimos directo a la barra, cuando en ella me di cuenta, que había una chica sujetando la camiseta de Edward desde el cuello, tirándolo hacia delante para poder besarlo. Beso del cual podía ver él estaba sorprendido.

─ Bella no actúes sin pensar ─me sujetó Rose del brazo.

─ Muy tarde ─murmuré.

Me solté de su agarre y antes de que me sujetara de nuevo corrí hacia donde ellos estaban

─ ¿Qué mierda está pasando aquí? ─les grité y se separaron.

Que les parecio...? Cada vez aparecen pequeños detalles que intrigan... de apoco se va sabiendo la verdad :D Espero que les gustara este capitulo, por que como saben a mi me gusta escribirlo :D

Quiero agradecer alertas, favoritos y review aunque son poquitos, muchas gracias a la gente que se toma el tiempo de escribirlos :D y espero que recibir algunos nuevos :D

Como siempre el adelanto en la pagina de facebook, no dire que día ya que planifico y no me funciona xD Así que cualquier día de estos el adelanto :D

Gracias por leer y comentar
Saludos
Danii^^