Notas de Sioa: Para empezar es la primera vez que escribo un fic de Jonjou Romantica-egoist-terrorist. Espero que lo disfruten mucho, dedicó esta historia a mis fans (inexistentes).

Jonjou Romantica no me pertenece y no hago esto con fines de lucro.

Advertencias: Lemmon
Tags: Drama, Romántico, Humor.
Parejas: Usagi x Misaki , Nowaki x Hiroki, Miyagi x Shinobu

Capitulo 1: la despedida.

-¡Taskete kudasai!- gritaba con desesperación un castaño de ojos verdes mientras pataleaba y golpeaba sus puños cerrados la firme espalda de su novio aunque sin utilizar real fuerza –Usagi… baka… bájame – rogaba.

Esa era una escena típica y repetitiva en la residencia Usami; cuyos ocupantes a pesar de sus peleas cotidianas estaban locamente enamorados el uno del otro. El dueño del pent-house era nada más y nada menos que el afamado escritor Usami Akihiko, graduado como el mejor de su clase y ganador del premio namimori a más corta edad. El joven de ojos claros y cabellos castaños tiene por nombre Misaki Takahashi, es estudiante de economía en la universidad M tiene 22 años de edad y es novio de Usami-sama o mas cariñosamente llamado Usagi-san.

La escena antes descripta se debía a que el famoso escritor había sido obligado por su "querida" editora a tener que realizar un viaje a Paris-Francia por razones de trabajo por un mes, partiendo al diga siguiente, y lo peor del caso es que debería ir solo… SOLO… eso quiere decir SIN MISAKI es decir:

Un mes – Misaki +la ciudad mas romántica del mundo + Aikawa gritando + trabajo = un sagui al límite de sus fuerzas físicas colapsado sentimentalmente y totalmente irritable por falta de "recarga" con su queridísimo Misaki.

Para evitar ese desastre, Akihiko fue muy listo, y decidió recargarse de su amado durante toda la noche, o lo suficiente como para poder viajar más tranquilo, aunque aun se reusaba a dejar solo a Misaki por un mes completo, tenía que hacerlo, esta vez era imposible escapar del demonio de cabello rojo.

Volviendo con la pareja: Misaki se sentía encadenado a la cama por los grandes y protectores brazos de su seme, eran ya pasadas las 4 a.m y a las 6 a.m debía levantarse pero no podía dejar de pensar en que extrañaría a su Usagi, no sabía que haría un mes solo en aquel enorme departamento. Estaba seguro de que Usagi lo llamaría todos los días pero aun así… era lo mismo oírlo al teléfono que tenerlo revoloteando cerca… aunque a veces fuera peligrosamente cerca.

Giro el rostro, perdido en sus pensamientos y se dedico a observar dormir al mayor.

-"así parece tan pacifico, parece un ángel que nunca rompió un plato"- pensaba, estirando una de sus manos para acariciar sus platinados cabellos, al sentir el suave tacto un nudo se le hizo en la garganta, aun le costaba demasiado que esas dos simples palabras abandonaran sus labios para que él escritor las escuchara aunque ya tenía muy claros sus sentimientos por él. Entre abrió sus labios en la obscura habitación llena de juguetes y dejo a su halito escapar de entre estos.

-Te… te voy a extrañar… Usagi-san – murmuro acurrucándose en su pecho, totalmente rojo de pana y cerro sus ojos permitiéndose dormir.

-.-.-.-.-

El sonido estruendoso de su celular lo despertó, estirando su mano tanteo la mesita de luz hasta poder dar con el aparato y desactivar el despertador, aun medio dormido miro la hora: las 6.30 a.m se levanto de un salo viendo al escritor aun dormido a su lado, soltó un grito de sorpresa y desesperación.

-¡Usagi-san despierta! ¡Nos quedamos dormidos!-

-… Misaki…- oh-oh…. Vio la espalda del mayor arquearse y girar su rostro con una mirada profundamente amenazante… por un trágico momento el castaño había olvidado el pésimo despertar de su pareja en las mañanas, sintiendo el peligro inminente y acechante intento huir.
¡Maldita sea su suerte! Sus reflejos fueron muy lentos, o quizás los del mayor fueron demasiado rápidos, pero antes de poder alejarse lo suficiente de la cama él peli plata lo había tomado del brazo arrojándolo sobre el lecho y colocándose sobre su desnudo cuerpo.

-No te vas a ningún lado… ¡te haces cargo de lo que provocaste!- sentencio el mayor, besando a su uke para evitar cualquier replica, sus frías y grandes manos recorrían los contornos del delgado y frágil cuerpo bajo él, haciéndole sentir de una falsa envestida su notable erección contra su dormido miembro, que gracias a las caricias comenzaba a despertar.

-ah… amm… Usagi… ah… Hentai… suéltame… ah- luchaba inútilmente el menor –Tu… tu vuelo… el viaje… -balbuceaba comenzando a ceder ante las seductoras caricias, dejando a sus manos aferrarse a la ancha espalda del caprichoso millonario.

-¡SENSEI!- grito una pelirroja entrando de una patada en la habitación interrumpiendo el intimo momento -Sensei deje de acosar a Misaki-kun y alístese onegai… se hará tarde… ¡oh que mal educada! Buenos días Misaki-kun- saludo alegremente la editora como si nunca hubiera sucedido nada.

- ¡Aikawa-san!- Grito totalmente avergonzado el menor, zafándose de su novio y envolviéndose en una sabana salió despavorido de la habitación con dirección al cuarto de baño.

-.-.-.-.-.-.-

Luego del bochorno, de la una relajante ducha y de cambiarse bajo para preparar el desayuno de los 3, Usagi ya estaba sentado en el sofá con sus valijas y de brazos cruzados con un cigarrillo en sus labios y la vista fija en la nada, aparentemente aun con un pésimo humor a cuestas.

Al terminar el rápido desayuno sirvió la mesa y acompaño a los mayores a alimentarse en completo silencio, su mirada se entristeció nuevamente al pensar en lo silencioso que estaría todo mientras Usagi no estuviera por su trabajo, le hubiera gustado ir con él pero estaba rindiendo los últimos finales de la universidad y tenía que terminar de preparar su tesis, había pensado en pedirle que se quedara, pero no quería molestarlo, no podía ponerle trabas en su trabajo, además estaba plenamente consciente que de haber podido quedarse el gran Usami Akihiko no estaría en ese momento mirándolo con tristeza, comenzando a extrañarlo antes de irse y con su valija a un lado de la mesa.

-Misaki-kun prometo que te traeré los mejores dulces que encuentre cuando regresemos, me alegra de que estés de acuerdo con este viaje, es muy importante para la carrera del sensei- decía enérgica la mujer, mientras el joven le correspondía las palabras con una suave sonrisa.

-Gracias Aikawa-san, disfruten en lo que puedan el viaje, Usagi san no derroches tu dinero y no hagas pasar malos ratos a Aikawa-san mientras mejor hagas tu trabajo más rápido volverás- dijo intentado disfrazar en sus palabras el deseo de volver a ver pronto a su escrito.
Usagi solo suspiraba, dejando su plato a un lado al terminar de comer viendo a su editora tomar su chaqueta y llamarlo a la salida debido que ya era tarde y aun tenían que llegar al aeropuerto. Vio a la mujer salir de departamento y se acerco al niño de sus ojos.

-Misaki…- murmuro tomando su mentor e inclinándose para besar sus labios, sin poderlo evitar el menor derramo un par de lagrimas, a pesar de haber crecido seguía siendo un niño en algunas cosas, y despedirse siempre le provocaba una profunda tristeza aunque fuera solo por un corto periodo de tiempo, se abrazo y aferro a la espalda del de ojos lila y correspondió el beso con tristeza y amor, sintiendo como el mayor se apartaba levemente de el –Te amo… extrañe… te llamare todos los días… cualquier cosa me dices… y volveré a ti antes de que siquiera puedas parpadear- susurro cuando un nuevo grito de la editora se hizo escuchar y se giro para salir del apartamento.

Antes de que la figura del mayor cruzara la puerta Misaki tomo sorpresivamente su brazo y agachando la cabeza al suelo, cubriéndose los ojos con su flequillo murmuro.

-vuelve…. Pronto… Usagi-san… te… te… te qui… - no había podido terminar su tartamudeo y sus sollozos se negaban a dejarlo hablar, pero aparte de aquello volvió a sentir esos fríos labios con gusto a nicotina sobre los suyos y sonrió viendo esos ojos más alegres al entender lo que quiso trasmitirlo, tras el beso nuevamente hoyo un "Misaki… te amo" y luego vio al escritor irse.

Solo y frió se sentía ese lugar sin su querido Usagi, con pasos lentos regreso a la sala, levanto los platos, los fregó y luego busco su bolso para ir a la universidad pero junto a su bolso diviso un mini Suzuki-san y con ternura lo tomo entre sus manos, este osito tenía en su cuello una cinta en color violeta, le recordaba mucho a los ojos de su amado escritor, y totalmente apenado y a sabiendas de que se arrepentiría lo guardo dentro de su maleta para luego salir directo a la universidad.

-Usagi-san… me esforzaré mientras no estés… para poder pasar tiempo contigo cuando regreses… - se prometió a sí mismo, sintiendo sus mejillas arder y auto reclamándose sus pensamientos "pervertidos" hasta llegar a la universidad.

-.-.-.-.-Continuara-.-.-.-.-.-

Notas finales: bien sé que es un inicio escueto… aun no se para donde saldrá volando esta historia, solo ruego que la hayan disfrutado, así como yo disfrute escribirla, si quedo con muchos errores ortográficos doy mis más sinceras disculpas no tuve el debido tiempo para atender a todos mis errores peor lo corregí cuanto pude… actualizara quizás mañana, o eso espero… dios no me maten ya advertí que me demoro con mis actualizaciones, pero tranquilas tampoco tardare 20 siglos … espero .-.U las quiero

Cualquier sugerencia es más que bien recibida, haber si saco alguna nueva idea para el próximo capitulo