CAPÍTULO 1. CONOCIÉNDONOS

Esos malditos dragones celestiales, nunca se cansaran de venir a reírse de mi verdad? Estoy cansado y lleno de heridas… Cuando quiero dormir aparecen ellos y me obligan a pegar, reírse de mi, forzarme a trabajar durante horas… Y esta asquerosa marca, mi espalda arde cada vez que pienso en ella. Pero no me rendiré, seguiré aguantando y nunca me derrumbaré, y menos delante de ellos. Porqué sé que un día seré libre.

Llevo encerrado aquí hace años, tengo 19 años. Vivía con mi hermano Ace en una montaña junto con unos bandidos. Nos trataban bien. Recuerdo perfectamente como acabé aquí. Estaba en el bosque con Ace intentando cazar un oso para cenar cuando, de repente, salió un hombre de la nada y me metió dentro de una jaula. Solo tenía 8 años. No se cuanto tiempo pasé allí, pero un día me encontraba en una sala de subastas dónde millones de personas pujaban por mi. Y entonces llegó él, ese maldito dragón celestial, que me compró por 100000000 beries.

Y aquí estoy. Me obligaron a comerme una fruta del diablo, la gomu gomu no mi, para que los entretuviera con mi cuerpo elástico. Pero esto un día acabará. Un día saldré a la mar, me haré pirata y toda esta injusticia acabará. Yo me encargaré de ello.

Estaba en mi celda medio dormido cuando escuché que habrían la puerta. Pensé que ya era la hora de entretener a esos malditos, pero en lugar de eso entró una chica de mi edad acompañada de uno de esos monstruos.

-003, esta será tu nueva compañera de celda-dijo el dragón celestial

Yo no dije nada, solamente me limité a asentir. Luego empujó bruscamente a la chica dentro de la celda y se fue. Corriendo fue a su lado a ver como estaba.

-¿Estas bien?- pregunté preocupado

-Sí…

-¿Cómo acabaste aquí?

-Me secuestraron de mi barco…

-Lo siento mucho…-dije con tristeza

-¿Qué me va a pasar?

No sabía que responderle, quería animarla, pero aquí nunca pasaba nada bueno, nunca a los esclavos.

-No lo sé… Tienes… Tienes la marca?

Ella simplemente me mostró su espalda.

-Ya veo…-dije en un susurro

Ninguno de los dos hablaba, yo no sabía que decir, y ella estaba asustada. Finalmente me decidí a preguntar su nombre.

-Oye… ¿Cómo te llamas?

-Hancock…Boa Hancock

-Encantado, mi nombre es Monkey D. Luffy-dije tendiéndole la mano, cosa que ella correspondió.

-Igualmente…-dijo en un susurro

-Sé que las cosas no se te harán fáciles aquí, te lo digo por experiencia. Llevo 11 años aquí encerrado-dije en un suspiro- pero no estarás sola, porque yo estaré a tu lado.-dije sonriendo

Ella me devolvió la sonrisa tímidamente, susurrando un gracias.

No sé como pasó, pero al ver esta sonrisa me sonrojé por primera vegada en mi vida. La verdad es que era muy hermosa. Entonces en ese instante decidí que no dejaría que nada malo le pasase, que la protegería de esos monstruos con mi vida.

-Hancock-la llamé

Ella me miró.

-Un día seremos libres-dije con determinación.

Continuará…

Hace tiempo que quería hacer esta historia, pero no encontraba tiempo

Bueno, espero muchos reviews!