CAPÍTULO 2. SOBREVIVIENDO

Llevaba tres meses encerrado con Hancock desde que ella llegó aquí. Estaba muy deprimida y siempre pensando en sus hermanas, pero yo siempre hacía lo posible para animarla y hacer que olvidara en dónde estábamos, haciendo chistes y bromas. Con estos pequeños gestos, conseguía una sonrisa por su parte. Esa sonrisa… cada vez que la veía el corazón me daba un vuelco impresionante. ¿Por qué negarlo? Me había enamorado de ella.

Un día como cualquier otro, estábamos los dos en la celda hablando y esperando que hoy no nos tocara ``entretener´´ a esos monstruos.

-Luffy-empezó ella- qué crees que nos pasará hoy?

-No lo sé, pero no te preocupes. Yo te protegeré-dije con determinación.

Ante eso ella solo sonrió, haciendo que un pequeño sonrojo se manifestara en mis mejillas.

-Hay una cosa que siempre te he querido preguntar pero nunca he tenido el valor suficiente-dijo Hancock

-Tranquila, pregunta lo que sea, tenemos la confianza suficiente-dije sonriendo

-¿Dónde…dónde tienes tú la… la marca?

-¿Sólo eso? Mira- y me descubrí el hombro izquierdo, en donde se podía observar claramente la marca de los dragones celestiales.- Es difícil de cubrir eh?-dije con un suspiro

-Lo siento-dijo apenada

-Nah, no lo sientas. Cuando salgamos de aquí me lo quitaré o simplemente me lo taparé con vendajes.-dijo sonriendo.

-Tu siempre tan optimista Luffy-dijo Hancock riendo

-¡Claro! Shishishishishishishishishishi

De repente, la celda se abrió dejando ver a un guardia.

-Número 003, te toca-dijo secamente.

Yo solo suspiré.

-Bueno, nos vemos luego Hancock-dije sonriendo

-Luffy…-dijo entre lágrimas

-No te preocupes, llevo 11 años aquí, me han cogido cariño-dije entre bromas para intentar animarla, aunque en realidad estaba bastante asustado.

Pasaron cuatro horas cuando la puerta de la celda volvió a abrirse para tirarme nuevamente dentro de ella.

-Luffy!-gritó Hancock que me abrazó al instante

-Hey-dije con una sonrisa

-¿Qué te ha pasado, qué te han hecho?-dijo asustada

Yo estuve en silencio durante unos segundos hasta que le dije:

-Míralo tú misma-dije extendiéndole el brazo.

Ella no supo a que me refería, pero me tocó el brazo y de repente la piel de este se estiró. Hancock lo miró con horror.

-Una fruta del diablo-dije solamente- La Gomu No Mi más concretamente.

-Luffy…

-Han hecho conmigo lo que han querido, me han estirado, me han disparado, lanzado agujas… y todos estaban riéndose de mi… en mi cara-dije con rabia.

Hancock al oír eso solamente me abrazo con mucha fuerza, intentando consolarme.

-Hancock…-dije entre sozollos- me lo han quitado…

-¿Cómo?

-Mi sueño, me lo han arrebatado-dije entre lágrimas- el mar, mi vida como pirata, la libertad…

Ella seguía sin entender.

-Hancock, no podré volver a nadar…-dije llorando fuertemente entre sus brazos.

Continuará….

Espero que os haya gustado!

POR FAVOR, DEJAD REVIEWS! ES LO ÚNICO QUE ME MOTIVA A CONTINUAR ESCRIBIENDO!

UN ABRAZO.