La obra Crepúsculo le pertenece a Meyer.

TU NO EXISTES

Capítulo 8

CUESTIÓN DE MADUREZ

Música

Gustav Mahler: 5th Symphony IV. ── Adagieto


He sentido miedo en mi vida, lo he sentido, a pesar de la inmortalidad y de la fuerza suprema, yo he sentido miedo. La primera vez que maté un hombre, fue terrorífico, su nombre era Erick Lawton, un ser despreciable que mataba mujeres por diversión y asesinaba a ancianos solitarios para robarles su dinero. Sin embargo, cuando enterré mis colmillos en él, sentí miedo. Sabía ── de manera consciente ── que en aquel momento, cuando su corazón dejará de latir, yo habría perdido mi alma definitivamente, pero no me medí y lo sequé hasta dejarlo como una hoja de otoño. Cuando murió, me vi parado frente a su cadáver, temblando, y no temblaba por remordimiento, no, temblaba por el deseo de más y sentí miedo de no ser capaz de medirme y seguir hasta hundirme en una orgía infinita de sangre y deseo. La segunda vez que sentí terror fue cuando vi a Esme transformarse, sus gritos eran tan fuertes y desgarradores que hacían vibrar la casa. Ese dolor me hizo sentir miedo, me hizo temer por todos nosotros, por la fragilidad de nuestro proyecto, por la necesidad de esforzarse en la perfección si queríamos tener una vida mínimamente aceptable, los gritos de Esme me hicieron tener miedo al error ya que un paso en falso que diéramos y todo se vendría abajo. Después, fue aquella vez en que por primera vez entré a un salón de clases, litros de sangre bombeando a mi alrededor… la tentación era harto dolorosa, un segundo de flaqueza y habría matado a casi treinta niños que pululaban con polillas a mi alrededor. James casi me enloquece, la posibilidad de la muerte de Bella fue como si tuviese que pasar por el infierno no una sino varias veces; pero ahora esta maldita carta y sus primeras palabras me enfrentaron a cada uno de mis momentos de terror y lo glorificaban a un millón. Al leer las primeras palabras Edward te digo adiós eran las palabras de Dios sobre mi lanzándome directamente al fuego eterno.

Tiré la carta ¡no! ¡No! ¿Adiós? ¡Nunca! ¡No!, pero allí estaba, la maldita carta esperándome… sus últimas palabras para mi ódiame Bella, ódiame, pero no me digas adiós.

La tomé, a pesar de mi temor, la puse en mi pecho y sentí como mi corazón latía de forma fantasma.

Edward

Te digo adiós,

Adiós y para siempre, odio la maldita palabra, siempre, ¡¿Qué significado tuvo para mí esa palabra cuando estabas a mi lado?! Siempre era la posibilidad de todo contigo, la eternidad contenida en esa palabra… siempre. Después, fue el infierno, siempre sin ti, siempre… nada, el mundo vacío y mi corazón muerto… siempre ¡Maldita palabra! Ojala no existiera, quisiera borrar el estúpido concepto, siempre… yo sin ti. Pero de una manera u otra me libero de ella y me libero de ti… para siempre. Pero no creas que al escribirla te culpo de nada, de nada, me diste tu tiempo, me diste un instante de tu siempre y eso fue hermoso y te doy las gracias por eso, yo Isabella Swan tuve en mi vida literatura, un amor capaz de incendiar el mundo ¿Quién puede vivir eso? Mis experiencias humanas fueron enriquecidas con la tremenda posibilidad de un ser como tú en mi vida ¡Dios! Fue maravilloso y fue terrible, si yo tuve literatura y de la mejor, trágica, doliente pero poética: te tuve a ti.

Durante años te esperé, cada día, cada noche en vela, con la ventana abierta, persistiendo en que se haría el milagro, pero no volvías, no volverás a mí y sin embargo espero que leas esta carta, la leerás cuando yo no este, cuando mi vida se halla extinguido, cuando yo me haya ido. Fue tan difícil decirte adiós, yo me aferré a ti, hasta el recuerdo doloroso era bello, me aferre a ti como el náufrago se aferra a su última tabla de salvación en medio del mar, pero hoy ya no quiero luchar más, estoy cansada, muy cansada. Hoy quiero sobrevivir, cada día ha sido una lucha para sobrevivir, no a la muerte, no a la venganza, sobrevivo de ti, sobrevivo y salgo victoriosa. Hoy ya no escucho tu voz, ya no te espero, no sé en qué momento deje de esperarte, un quiebre, una fractura se ha producido en mi… Edward ya no te espero ¿No es eso terrible? ¿En qué momento ocurrió eso? Quizás en el mismo momento en que te fuiste, pero tonta de mí, insistí, no volverías, pero insistí con todas mis fuerzas, pero yo sabía, todo me lo gritaba que no regresarías, nadie podía quitarme mis ilusiones, pero he crecido, ya no tengo dieciocho años, la madurez ha llegado, la conciencia se apodera de mí, los sueños se han roto ¿No es esa parte de las experiencias humanas que querías para mí? Dejar los sueños atrás hace parte de crecer, ¡Mírame! Soy humana, lo soy, luché con mi humanidad, pero finalmente la acepto ¿Experiencias humanas? ¡Claro que las tendré! ¿Seré feliz? Oh Edward, feliz es otro concepto tan irrealizable como el 'para siempre', y te digo, he crecido ¿Experiencias humanas? Sobrevaloradas Edward ¿Qué querías? ¿Familia? Eras mi familia, ¿Hijos? Yo no tendría tiempo para adorar a nadie sino a ti, soy un monstruo egoísta ¿Amigos? Tú serías mi amigo ¿Carrera? Con la finitud me quitaste la oportunidad del aprendizaje, pero, no, no te culpo ¡Dios! No te culpo, de nada, de nada te lo aseguro, no quiero que al leer estas palabras veas en mi la tonta venganza del despecho. No era nuestro momento, creo que nunca lo fue, ambos de una manera u otra insistimos en la ilusión, tú más sabio que yo, supiste que de alguna manera había algo que nos distanciaría, tu vejez interior, tu insistencia en creer que no tenías alma, tu ansia de soledad y reflexión, yo sólo tenía mi hambre de ti, de alguna manera te alejarías, lo que pasó fue que lo hiciste cuando yo aún creía que de alguna manera Romeo sobreviviría en mi cabeza, que Heathcliff y Catherine volverían de la muerte y se encontrarían de nuevo en un mundo lleno de sol y flores, pero tú sabías que no era así, no me culpes, yo sólo tenía dieciocho, mi niñez siempre fue una desventaja, no mi mortalidad, admítelo… me llevas cien años de ventaja. ¿Sabes? Me acuerdo un día cuando en tú casa todos trataban de ver televisión, todos hasta Emmett intentaban entender lo que ocurría, era como si cada uno tratará de encontrar su espacio de sensibilidad con el mundo, venían de otro tiempo y allí se quedaron; pobre Carlisle un hombre del siglo XVIII enfrentado a dos guerras mundiales, a la bomba atómica, a la llegada del hombre a la luna y al Internet, yo no lo comprendía, pero ahora lo sé, tú también lo sabías ¿Acaso fui tan insensible? Yo sólo veía en ustedes seres fantásticos y hermosos, no entendía lo tremendamente solos que están, creo que la única que intento decírmelo fue Rosalie.

Es hora Edward, es hora de despedirse, he salido del bosque, durante años me interne en él, en aquel lugar donde me dijiste adiós, allí me quedé paralizada en el tiempo, esperando que volvieras, que dieras la vuelta y me abrazaras y dijeras que no, que no te habías ido… salgo del bosque y me enfrento a la soledad, a la vida, al futuro, al correr de la sangre hasta la muerte.

No he de negar que en este adiós, estoy tan llena de tu ausencia, tan llena de melancolía, tan llena de recuerdos, pero de alguna manera, es una ausencia y una melancolía que presagia el vacío, odio que esto me ocurra, yo quisiera aferrarme más a ti, aunque fuera con dolor, pero no, esas palabras que me dijiste aquel día que la memoria humana olvida ¡Dios! Eran verdad y yo no las quise creer ¿Ves? Lo sabes todo, pero hoy esas palabras han tomado forma, me estoy quedando vacía, vacía de ti, como me asusta eso, como me asusta la tremenda posibilidad de no amarte más. Soy, Edward, tan corriente como los demás, tanto luchar y finalmente el peso de tus palabras caen sobre mí, Edward te estoy olvidando, tengo miedo, terror ¿Qué será de mí? Creí que mi amor por ti me definiría, pero parece que no… parece que no. Hoy mi vida es una incógnita, un incierto camino me espera, pero yo ya no te espero a ti para que camines conmigo, es espeluznante… sola y libre de tú memoria, quiero saber que me espera al final, no seré feliz ¿Quién lo es? La felicidad es un estado petrificante del alma (aunque te debo confesar, que durante seis meses fui totalmente feliz) se necesita el dolor, la insatisfacción, la rabia, ese es el conocimiento, alguien muy sabio me dijo eso, ahora me queda la curiosidad ¿Qué será de mi cuando finalmente ya no existas en mi corazón? Estoy expectante, Edward no sientas culpa, en definitiva has ganado, tus deseos han sido cumplidos, viviré mi vida sin ti, es irónico mi amor (déjame decirlo: mi amor, es la última vez que te lo digo, mi amor) me dijiste que hiciera como si tú nunca hubieras existido, maldije esa frase, pero ahí está, te estas yendo poco a poco ¿Cómo eras? ¿Eras tan hermoso como yo pensaba? O sólo eran los delirios de una chica obsesionada con el romance. Irónico, como si tú nunca hubieras existido. Ahora te digo todo ese tiempo que tienes a tus pies, todas esas vivencias que te va a dar la eternidad también harán el trabajo de olvidar, en algún momento yo me iré de ti, sé que de alguna manera me amaste, ¡Claro que lo hiciste! No tengo dudas, descubrí las fotos y el CD de música que me compusiste, gracias, si me amaste, gracias, gracias, no todo era todo un sueño, fuiste real, en algún momento fuiste real y me amaste, pero me olvidaras, no, no digas que no, quizás tu esencia de culpa te lleve por tremendos caminos. Te conozco, pero me olvidaras, un día, te cruzaras con una chica que tenga mi color de cabello y de ojos, un parecido a mí y pensarás que en algún momento hubo alguien ¿Cómo se llamaba? Ella, esa chica ¿Cuál? Esa, la chica de cabellos castaños, aquella del salón de biología… esa ¡Ah sí! Ella, pero el recuerdo se borrará y entonces será como si yo nunca hubiera existido. Te libero, Edward, te libero de mi Edward, yo no te convenía, me lo dijiste ahora sé que es verdad, mi apetito de ti te habría agotado.

Adiós Edward, finalmente te digo adiós y para siempre.

Bella.

Todo explotó, todo…

Mis hermanos me encontraron, mientras que yo destruía la maldita casa desde los cimientos.

── Ya, Edward, por amor de Dios, ya ¿Qué quieres? ¿Qué Quieres?

Fue Alice la que me hablaba, me vi en su mente, no yo no era un bombardeo incesante, destructivo y mortal, no, yo era todas las malditas guerras juntas.

── ¿Qué quiero Alice? ¡Quiero destruir el mundo! Quise salir corriendo y no volver, o quizás ir a la reserva y suplicar para que me destrocen.

Allí estaba mi padre, mirándome, y todo el desagradable clan Denali. Todos, en pleno, me detuvieron.

── No pueden detenerme.

── No, es tú decisión, pero nos destruirás a todos en el camino.

── Me importa un comino, Carlisle.

── Edward, no me obligues a hacer algo que no quiero.

── Mátame, me convertiste en vampiro como un favor, ahora hazme otro ¡Mátame!

── Si tú mueres, Edward Cullen, yo moriré también ¡Es lo justo!

Vi la cara de Esme suplicando, ella sabía que lo que mi padre decía era verdad, él moriría conmigo.

── Hay decisiones que cambian el destino, Edward, y por cada decisión hay una responsabilidad, morir es muy fácil, vivir no lo es ¿Quieres morir? entonces ¡Hazlo! eso no cambiara nada, las consecuencias siempre serán las mismas, ella se fue… ya no está, fue su decisión, fue su decisión, no podrás cambiar nada, mueres, muere mi esposo, moriré yo, toda la familia si quieres, pero eso no cambiará nada… ella se fue ¿No era lo que querías? Asúmelas hijo, ella asumió el que tú te fueras, ahora asume el hecho de que ella no está, decisiones y consecuencias Edward, consecuencias.

Mi cerebro se desconectó… «He salido del bosque» mis músculos se paralizaron… «Te libero de mí, Edward»

Yo seguiré viviendo. Esta es la consecuencia. Yo seguiré viviendo…


Editado por XBrontë

Esto se pone más intenso. ¿Qué tal la pequeña carta? Sacha dice: ¡Se lo merece!

Gracias mis amores por sus favoritos, alertas, comentarios, presencias fantasmas en esta historia de amores difíciles, amores donde este vampiro debe enfrentarse al terrible hecho que aún con toda su belleza, sabiduría, moralidad y demás, no fue capaz con la prueba más grande de su existencia.

Y feliz día de las madres a quienes son mamás por estos lares, muchos besitos vampíricos.