Declaro que la dueña de estos hermosos personajes es Naoko- sempai (Naoko takeuchi)


— Gracias chicas, cuiden de Rini, nos vemos en el templo mas tarde —Y sin esperar más fijo su camino rumbo al edifico que tenía en frente y las chicas solo se dedicaron a mirarla hasta que salió de sus vistas.

— No es la misma Serena de siempre— Rei aun seguía un poco confundida — Ella hubiese dicho "Rini deja a Darien en paz, tu tienes a tu papá en el futuro Darien es mío" pero… Solo dijo "Por favor Rini" con esa sonrisa—

—Está actuando muy extraña me da un poco de miedo—

—Tienes razón Mina a mí también. Quería hablar a solas con Darién será… Que sigue molesta por mi culpa—

—No lo creo, se veía contenta… Tal vez ella… Bueno no sé – Amy comenzó a ruborizarse y todas se dieron cuenta de esto.

—No creerás que ellos…–

—No, Lita yo no dije nada—

—Pero lo pensaste —Las demás chicas no pudieron evitar pensar lo mismo y Rini solo las miraba sin saber a que se referían.

— ¿Qué piensan? Yo quiero saber—

—En nada Rini, mejor vamos al templo creo que tengo algunos dulces allá—

— ¡Sí! Dulces —La pequeña rápidamente olvido lo que había pasado; agarro la mano de Rei y siguieron su camino.

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Mientras tanto, Serena insistía tocando una puerta que nadie abría — Debí llamar antes de venir. Ya me está dando calor, será que… – Sacó un objeto de su bolso y no dejó de mirarlo mientras un recuerdo le venia ala memoria.

—Serena tengo un obsequio para ti — Entregando una pequeña caja de regalo.

—Pero si no es mi cumpleaños ni nada — Abriendo la cajita que le dio su novio — ¿Una llave? Darién creo que el romanticismo no es lo tuyo—

—Sí es verdad — Se reía un poco nervioso — Pero pensé que te gustaría mucho—

—Uhm… —

— Es la llave de mi departamento—

— ¿¡Queee!? Darién tú… No esperada esto de ti – Comenzó hacer movimientos extraños mientras su cara se ponía roja.

—Oye no pienses cosas que no son — Como siempre Serena lo colocaba en una posición embarazosa — Quiero que la uses solo en una emergencia—

—Aaahhh… Era eso, me pusiste nerviosa Darién—

—No mas de lo que tú a mi — La escena era Serena como siempre avergonzada por las cosas que decía y Darién súper nervioso por la situación en que se vio.

—Creo que esto es una emergencia, así que... Sí entrare – Abrió la puerta lentamente y entró observando todo a su alrededor, llamó a Darien dos veces mas pero con mucha timidez; se sentía un poco incomoda por entrar sin su permiso.

Se asomó en la cocina y luego fijó su rumbo hasta la habitación, echó un vistazo y sí, efectivamente no estaba.

De un momento a otro escuchó un ruido que venía del baño se quedó observando la puerta hasta que esta se abrió y para su sorpresa era Darien recién bañado, su cabello seguía mojado y algunas gotas se escurrían por su pecho desnudo. Aunque sus partes nobles estaban ocultas detrás de una toalla Serena se sonrojó mucho al ver esa aparición tan perfecta y sensual.

—Serena... ¿Que haces aquí? – Mientras se secaba el cabello con una toalla más pequeña y la miraba despreocupado—

—Dar-Darien... – Estaba tan avergonzada que las palabras no le salían y le dio la espalda, el estuvo a punto de preguntarle que le pasaba hasta que cayó en cuenta que acababa de salir del baño semi desnudo.

—Lo olvidé, espera un segundo – En un movimiento rápido abrió uno de los cajones y se colocó un bóxer. Serena que seguía de espalda le dijo que mejor lo esperaría afuera pero el se negó. La agarró por detrás de la espalda y sin querer la pegó un poco fuerte a él, eso provocó un leve chillido producido por su hermosa novia.

—Darien... ¿Que haces? – Sentía su cuerpo tan pegado a ella que comenzó a sentir esa sensación de...

—Solo quería evitar que te fueras. – Abrió sus ojos los mas que pudo mientras él le susurraba eso al oído.

¿Excitación? Ella no sabía bien el significado de esta palabra, era algo nuevo tal vez la había sentido antes pero no lo sabia o no de esa manera, desde ese día quería estar con él. Ese día en el cual le confesó las cosas que sentía hacia ella, el día que sus manos por primera vez habían recorrido otra parte de su cuerpo.

Por eso se estaba comportando de manera extraña estaba confundida, el a veces la trataba como una niña pero ese día la hizo sentir distinta ella misma sintió que algo cambio; su manera de verlo y mirarse a sí misma.

— ¿No dirás nada? Mi princesa de la luna—

—Ah, sí... Bueno yo... Quiero preguntarte algo – Jugaba con sus dedos índices entrelazándolos uno con el otro. Sintió como el amarre de su novio la soltaba poco a poco para luego darle la vuelta y que quedara frente a él – Darien estas en ropa interior—

—Olvídate de eso, solo mírame a la cara—

—Jajaja... Me lo pones muy difícil— Su risa salió espontáneamente como de costumbre y contagió a Darién.

—Ya veo que no te molesta, espero que esto que voy hacer tampoco te moleste— La agarró por la cintura y comenzó a besarla mientras la empujaba hacia la cama. Terminó acostándola y montándose sobre ella mientras sus labios seguían unidos. Al separarse la chica por fin pudo seguir hablando.

—Darien... Estoy confundida ¿Crees que sigo siendo una niña? – Al ver su cara se dio cuenta de que su pregunta era en serio, parecía algo preocupada.

Se colocó a un lado de ella afincándose con el codo en la cama y aguantando su cabeza con la mano— Dicen que todos tenemos nuestro niño interior solo que al crecer muchos lo olvidan. En tu caso... Bueno tu niña interior siempre está presente para alargarnos y subirnos el animo – Le sonrió muy divertido – Eso es lo que me gusta de ti, tu alegría no dejes que nadie cambie eso—

—Uhm... – Su cara seguía seria a pesar de todo lo que le dijo él.

— ¿Que te preocupa? – Ella le respondió que nada pero él siguió insistiendo—

—No quiero que me sigas viendo como una niña, pero no puedo evitarlo así soy.

—Jajaja... Que tontita eres Serena – Dijo esto mientras le apretaba la nariz con sus dedos y ella hacia un gesto de molestia – Hace mucho que te dejé de ver como una niña—

—Dices eso para que no me sienta mal – Ahora sus labios hacían un tierno puchero.

—Lo digo porque es la verdad. Te lo puedo demostrar si quieres.

— ¿Como? – Pregunto ella con ese tono de voz tan dulce y tierno que ponía un poco loco a Darien.

Se incorporó en su posición inicial y sin previo aviso comenzó a besarla ferozmente dejándola casi sin aliento, cada vez que ella trataba de detenerse él la besaba con mas intensidad desatando un mar de sensaciones en el cuerpo de Serena. Le dio un descanso a sus labios y bajó a su cuello que estaba tan suave y su aroma era delicioso; decidió deshacerse de su blusa y ella cedió fácilmente.

Su cuerpo parecía actuar por si solo. No podía ni quería detenerse, su novio la estaba haciendo sentir algo que no había sentido antes, sus besos eran tan apasionados que ella solo se estaba dejando llevar por el.

Mientras seguía besándola comenzó la lucha con el botón y el cierre del short que llevaba su hermosa novia. Lo empujo hacia abajo hasta donde pudo con las manos y luego siguió el trabajo con sus pies. Sentía esos leves movimientos que realizaba su cuerpo y le hacían notar que lo que le estaba haciendo le gustaba. No pudo evitar las ganas de observar aquel hermoso panorama así que se levantó un poco y al darse cuenta ella se tapó con sus brazos — No hagas eso— Quitó ese obstáculo que le impedía ver— Eres hermosa mi princesa—

La sangre le subió a los pómulos y su cara se enrojeció, se sentía incomoda por como la miraba y a la vez feliz porque a él le gustaba lo que veía.

Decidió ir más allá y fue directo al broche del brasier el cual sacó con facilidad. Serena se veía incomoda por la situación y él se dio cuenta.

— ¿No quieres que te vea?—

—No... No es eso...—

—Si te da vergüenza que te vea no lo haré... Pero en algún momento tendré que hacerlo – Esto ultimo se lo susurró al oído mientras terminaba de quitar la prenda, aprovechó el acercamiento para pegarla mas a su cuerpo y sentir sus pechos que por primera vez estaban completamente desnudos rozando su cuerpo y le demostraron lo excitada que estaba su novia. Bajó hasta donde estaban ellos y atrapó uno de sus pezones con la boca; esto provocó un gemido proveniente de los labios de ella.

Siguió besándolos, succionándolos y mordisqueándoles mientras le sacaba todos los gemidos y suspiros que podía. Ya no aguantaba más quería hacerla suya, pero quiso darle la oportunidad de que se arrepintiera.

— ¿Quieres que me detenga? – Preguntó con la voz excitada ya casi sin aliento, y por dentro pedía a gritos que se negara. Al parecer ella lo escuchó, o tal vez era porque estaba igual o mas excitada que él y eso no la dejó pensar bien.

Sin pensarlo dos veces bajó rápidamente llevándose consigo la ultima prenda que quedaba en su cuerpo e introdujo su lengua en la húmeda intimidad de la chica y esta arqueó la espalda por el placer que le provocó.

Era tan placentero eso que le hacía sentir su novio. Sentía como su lengua recorría toda su intimidad de arriba a abajo y luego se detuvo en un lugar buscando aquel punto exacto que la haría gemir de placer. Se estaba desesperando un poco, todo su cuerpo estaba agitado, cada vez le costaba más respirar.

Por fin agarró su clítoris y se escuchó ese pequeño grito que encendió mas las ganas que tenía de comérsela, comenzó a jugar con él mientras veía como su novia lo gozaba y se estremecía de placer. Subió recorriendo todo su cuerpo con la lengua hasta llegar a su boca sedienta, ella ya estaba relajada lo acompañaba en los besos y las caricias.

Sentía el palpitar de su miembro erecto sobre su vientre, estaba igual de desesperada que el así que comenzó a bajar su bóxer y él, la ayudo.

Por fin sus cuerpos quedaron total mente desnudos. Los dos querían lo mismo así que no dudó; volvió a bajar, introdujo uno de sus dedos impregnándolo con aquel jugo tan delicioso y comenzó a estimularla, luego siguió con el segundo. A ella le gustaba se notaba en todo su cuerpo, se inclinó un poco mas sobre ella y con la ayuda de su mano fue en busca de aquel orificio al cual quería entrar.

Se escuchó una pequeña risa y luego su voz – ¿Te ayudo?— Darien se avergonzó un poco por la situación y le mandó una sonrisa de (Sí por favor) aunque Serena estaba divertida, por dentro se sentía muy nerviosa pero eso no le quitó las ganas de querer estar con él. Abrió sus piernas y flexionó sus rodillas para darle mas alcance a su novio. Esa posición estaba más cómoda.

Sintió con la punta de su miembro la humedad de ella. Sentía como si él la estaba torturando solo estaba jugando con ella, hizo unos movimientos para que el comenzara hacer su trabajo y éste le hizo caso.

Se introducía en ella lentamente y vio la expresión de dolor en la cara de Serena, la besó tiernamente y acomodó su cara entre su hombro y su cuello –Perdóname por esto— Fue lo ultimo que dijo antes de introducirse por completo de un solo golpe. Esta vez su grito se escuchó mucho mas fuerte la excitación de Darien estaba hasta el tope pero viendo la cara de Serna prefirió esperarse un poco. Tenia una gran sonrisa por fin estaba dentro de ella la volvió a besar con la misma ternura de antes — ¿Estas bien? – Afirmó con la cabeza y él hizo un movimiento leve pero al ver la cara de Serena se detuvo y escucho un quejido de ella.

Agarró fuertemente su espalda, abrió sus ojos y al encontrar su boca le dio un beso hambriento. Darien sintió que con ese beso le estaba dando permiso para seguir y se incorporó haciendo aquellos movimientos leves mientras ella seguía besándolo.

—No te detengas Darién – Esa suplica hizo que él se olvidara del dolor que le podía provocar y sus envestidas cada vez fueron mas fuertes. La habitación se llenó de gemidos y gruñidos que provenían de los dos amantes y de vez en cuando entre los gemidos ella pronunciaba su nombre.

Lo acompañó en su danza, quería que él llegara con mas profundidad aun. sentía dolor pero no quería que se acabara, cada vez le pedía mas con su cuerpo y el cedía a todo lo que ella le pedía – Ahms... Más... Más—

Su voz era tan sensual, se despegó un poco de ella y agarró sus piernas fuertemente para poder penetrarla mejor. En esta posición Serena sentía mas placer, él podía llegar mas profundo; en un momento sus movimientos eran lentos pero fuertes tanto así que se escucha el chocar de sus cuerpos sentía que ya no podría mas así que aprovechó todo lo que pudo hasta que por fin se escurrió dentro de ella. Se dejó caer sobre ella y así quedaron unos minutos, los dos con la respiración acelerada.

—Te amo Serena Tsukino— Salió de ella obligado por la naturaleza que no le permitió seguir haciéndole el amor a su futura esposa, se acostó a un lado y la agarró dejándola de espaldas a él y posando sus manos en sus pechos. ¡Sí! Había acabado pero sus manos seguían inquietas al igual que todo su cuerpo a excepción de un amigo – Lo ves eres toda una mujer... mi mujer – Dijo esto ultimo apretándola mas fuerte.

—Darien... – Se volteó le dio un beso fugaz y se acomodó en su pecho mientras él la abrazaba con su brazo. – Yo también te amo, quiero ser tuya para siempre— Ya Darien estaba relajado, no había dormido bien y después de esa actividad se sentía mas cansado.

— ¿Lo hiciste a propósito verdad?—

— ¿De que hablas?— Preguntó este que tenía sus ojos cerrados y seguía abrazándola—

—Lo de no ir abrir la puerta, seguro querías que te encontrara así recién bañado. – Se pegó más a su pecho.

—Tienes mucha imaginación Serena, mas bien es tu culpa te dije que usaras la llave solo en emergencias. – Se escuchó una pequeña risa de él que seguía con sus ojos cerrados y ahora acariciaba su cabello.

—Era una emergencia tenia mucho calor y el doctor dijo que debía estar en un lugar fresco—

Había olvidado eso, se dejó llevar por la situación y no se preocupo en preguntarle como seguía— Es cierto, perdóname lo olvidé—

—No te preocupes – Jugaba con su dedo en el pecho de él, cosa que a Darien le gustaba – Estoy bien, no tengo que decírtelo tú lo puedes sentir—

Era cierto su poder se lo permitía, agarró su mano y corroboró que lo que decía era verdad y aparte de eso también pudo sentir que ella seguía un poco agitada — Sabes, no había pensando en hacer eso—

— ¿A qué te refieres?—

—A salir semi desnudo contigo aquí, pero pudiste irte y no lo hiciste—

—Intenté hacerlo pero no me dejaste –

—Claro, y tú molesta, ¿no?—

—Umm... Bueno... – Pensó mejor lo que había dicho, en realidad sí pudo irse pero no quiso. Mientras balbuceaba Darien comenzó a reír – Que malo eres, no te rías. – Dijo ella haciendo pucheritos.

—Estoy seguro de que viniste a provocarme Serena— Se despegó de él y lo quedó mirando con nerviosismo, el que ya tenia sus ojos abiertos le envió una mirada lasciva y siguió riendo.

—Eso no es cierto Darién—

— ¿Ah, no? ¿Entonces por qué te sonrojas?— Los dos siguieron molestándose y haciéndose reír mutuamente hasta que se quedaron dormidos.

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Sintió que su mano estaba enredada en algo y recordó que ella estaba a su lado, era extraño pero cierto, horas antes había hecho el amor por primera vez con ella. Zafó su mano que estaba enredada en su larga cabellera que había soltado antes de dormir.

Ella sintió el movimiento y fue abriendo sus ojos poco a poco – ¿Qué pasa? – Volteó para ver su cara y al hacerlo pudo ver el cielo a través de la ventana— Ya es de noche... las chicas me mataran les dije que no me tardaría—

—Bien, vamos a bañarnos antes de irnos – Serena se quedo inmóvil mientras se tapaba con la sabana, él actuaba como si nada pero ella aun no se acostumbraba.

—Yo... Me bañaré en mi casa—

— ¿Qué pasa? No creo que vea algo que no allá visto o tocado antes – Le guiñó el ojo y comenzó a reír, la cara de Serena se puso roja como un tomate – Es broma – Le dio un beso y se metió a bañar mientras ella se vestía.

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Subieron rápidamente las escaleras y cuando llegaron a la cima se encontraron con Rei que no parecía nada contenta.

—Serena... – Como siempre la retó, pero esta vez Serena se lo esperaba.

—Discúlpenme se me hizo tarde, no te enojes conmigo Rei— Estaba usando a Darien como escudo y él solo sonreía nervioso.

—Cálmense, no fue culpa de Serena. Estaba muy cansado y nos quedamos dormidos – Darien se veía muy calmado, la verdad sí fue un poco su culpa.

—Ya me imagino porque estabas cansado Darien— Mina los miró a los dos con su cara pervertida y todas las demás se sonrojaron.

—Mina, que cosas dices—

— ¿Qué? Pero si yo no dije nada Amy, allá ustedes que no pueden controlar su imaginación – Amy era la mas sonrojada de todas y Mina solo reía mientras veía las caras de todos.

—Darien... – Se escuchó un grito y luego Darien sintió el cuerpo de la pequeña que se le abalanzaba encima y detrás de ella venia Lita. .

—Chicas ¿De qué me perdí?—

—Mina hizo uno de sus comentarios pesados – Rei le echó una mirada a Mina y esta comenzó a reír.

—No es cierto... Yo solo dije que... – Y antes de que siguiera hablando Amy y Rei le cayeron encima tapándole la boca, Darien aprovechó ese momento para escapar y se llevó consigo a Rini y Serena.

—Oigan, no se vayan... Se escaparon ¿Que le pasa a Serena? Creí que éramos las mejores amigas, pero no me cuenta nada de sus cosas.

—Mina... Yo tampoco les contaría ese tipo de cosas tan intimas – Rei dijo esto y las otras dos chicas opinaron lo mismo, como de costumbre Amy estaba más sonrojada que las demás.

—Y que mal pensadas son, solo quería decir que Darién estaba cansado porque pasó toda la noche cuidando de Serena— Todas quedaron en silencio y comenzaron en tono nervioso

—Ahhh… Bueno… Es que siempre dices cosas extrañas – Rei dijo esto y las otras dos chicas asintieron con nerviosismo, Mina las miraba de reojo mientras pensaba (Después dicen que la mal pensada soy yo)


¿Que tal? Se que muchos esperaban esto, critiquen si quieren asi podre mejorar mis lemon. Se que me hace falta :/ En el fb me comentaron que querían que las chicas los cacharan en plena acción pero eso se me hizo muy cruel XD

Recuerden que en mi pagina de fb sailor plut / nana tsukino siempre doy noticias de los nuevos capítulos (El enlace esta en mi perfil)