Connor miró su reloj. Las nueve y media. Lorne no vendría hasta pasadas las tres, a Wes le llevaría un par de horas o tres adecentar su piso, más 30 minutos en coche de ida y 30 de vuelta, eso le daba un buen margen de maniobra. Connor tomó el teléfono y llamó a Ángel. Ángel no había llamado en todo el día así que seguro que estaría por llamar. Si iba a salir, más valía que lo llamara él, no fuera que llamara y descubriese que no había nadie en casa.

- Ey, Ángel ¿qué tal todo?

- ¿Solo han pasado unos días y ya me llamas Ángel?

- Bueno, era por si contestaba el crio (Connor no entendía porque Ángel aún no le había contado nada a Liam).

- El crío, se llama Liam, y mis hijos ni me llaman por mi nombre, ni contestan mi teléfono personal.

- Se dice móvil, papá (Ángel sonrió al oír a su hijo llamarle de nuevo papá sin darse ni cuenta) ¡Y que sea yo el que viene de otra dimensión!

- ¿Qué tal todo por ahí?

- Aburrido. ¿Ya se lo has dicho? (quería incomodar a su padre al fin y al cabo esa no era una llamada par preocuparse por él sino para asegurarse de que no le llamara más tarde)

- Si, hijo ya se lo he dicho (eso lo pilló fuera de juego, no esperaba que al fin su padre hubiera encontrado el valor para explícaselo todo a Liam).

- ¿Y cómo se lo ha tomado? (esta vez no era una pregunta de cortesía, realmente quería saberlo)

- Bien, se lo ha tomado bien, bueno, no sé lo he contado todo aún (Connor rodó los ojos, ya decía él), justo lo hablamos esta noche, pero estaba cansado y se quedó dormido. Aún no sabe lo de tu edad.

- Pues se va a llevar una sorpresita, asegúrate que no me trae un peluche de regalo.

- Hablaré con él mañana, ahora es muy tarde

- Son las nueve y media papá.

- Y él tiene 8 años, Connor (dijo Ángel rodando los ojos).

- ¿Cuándo volvéis?

- Regresamos el domingo al mediodía ¿Por qué? ¿Me echas de menos, hijo? (dijo henchido de ilusión)

- Si, claro, además Spike se llevó mi mp3 (así que era eso pensó Ángel, y volvió a poner los pies en la tierra).

- Grrrrr.

- Ok ¿está Spike por ahí?

- No, salió (dijo muy seco)

- Ok, entonces hablamos mañana (dijo muy cortante Connor, no quería alargar más la conversación. Ángel se sintió como si Connor le hubiera llamado solo para hablar con Spike).

- Hablamos mañana, hijo, descansa bien (dijo un poco triste, pero Connor no lo notó) y no les des mucho trabajo a los chicos.

- Noooo. Igualmente, que descanses (y colgó el teléfono y puso una gran sonrisa, aquella llamada no le había llevado ni 5 minutos. Decidió llamar a Justine, iría a verla, era una gran ocasión para verla sin tener que mirar a su nuca cada 3 segundos).

- ¿Connor?

- Hola Justine.

- ¿está todo bien? (sonaba preocupada)

- Sí, me quedé solo, pensé si te apetecía quedar.

- Claro cielo, siempre que quieras ¿quieres que pase a por ti?

- Si, gracias.

- Muy bien, estaré allí en 15 minutos.

- Ok (Connor sonreía de punta a punta, quizás podría salvar la semana al fin y al cabo)

Justine llevó a Connor a un nido infestado de vampiros, sus amigos y ella llevaban meses tras ellos. Pero eran demasiados y su sire era muy fuerte para ellos. Pero no para Connor. Justine también vio en esa una ocasión estupenda para aprovechar las cualidades de Connor y hacer una buena limpieza.

- Woaaaa ¿viste eso? ¿Lo viste? ¿Viste la cara de miedo con la que me miró?¿Y ahora qué más? (Connor estaba exultante de adrenalina, parecía un yonkie que acabará de darse un chute)

- Estuvo muy bien, cariño (le dijo muy tiernamente acariciándole la mejilla). No lo hubiéramos logrado sin ti. Ahora la gente podrá caminar por esta ciudad un poco más segura. Estoy muy orgullosa de ti (y le sonrió dulcemente)

- Gracias, Justine. ¿Sabes algo de padre? (refiriéndose a Holtz)

- Hablé con él hace un par de días, está bien, orgulloso de ti, como todos (A Connor se le iluminó la mirada y se le llenó el pecho. Sentir que su padre estaba orgulloso de él era como una explosión de felicidad y alegría).

- ¿En serio? (Connor parecía un cachorrito a la espera que le lanzasen la pelota)

- Claro, le conté lo que hiciste con aquellos vampiros del desguace de coches.

- Estaba impresionado, me pidió que se lo contará ¡3 veces! Jajajaja

- ¿Tres? (Justine asintió, lo cierto es que no había visto a Holtz des de hacía semanas)

- ¿Ángel ya confía en ti? (dijo Justine de forma muy casual).

- Come de la palma de mi mano (dijo muy presuntuoso), en cuanto padre lo diga, acabaré con él. Vengaré a padre y su familia. No sé a qué espera padre para dar la orden.

- Eso está muy bien, Connor, eres un gran chico y muy buen hijo (Justine volvió a manipular a Connor). Pero debes ser paciente, Ángel es muy poderoso, cuerpo a cuerpo no lograríamos ganarle, tenemos que ser más astutos que él y sus amiguitos.

- Lo sé, no solo soy músculos (dijo entre dientes porque muchas veces Holtz lo trataba como si fuera solo eso y el hecho que Ángel lo obligará a asistir a esa academia le hacía sentir como si Ángel también pensara que no era muy listo).

- ¡Claro que no! Yo no he dicho eso, ni se me pasaría por la cabeza (dijo fingiéndose ofendida). La forma de analizar cada combate demuestra que no eres un saco de músculos, demuestras intuición y eres capaz de adelantarte a los movimientos de tus enemigos, eso significa que no solo no eres tonto sino que eres observador e inteligente (Justine le estaba regalando los oídos, para lograr de Connor una total sumisión). Tanta caza me dio hambre (se miró el reloj) quizás encontremos alguna cafetería de esas que n o cierran en toda la noche que nos prepare unos buenos bistecs y…(Connor le agarró fuertemente la muñeca para ver bien la hora que marcaba el reloj)

- ¡Las tres menos veinte, mierda! ¡Lorne!

- ¿El demonio?

- Si, debía llegar sobre las tres, si llega y no me encuentra en casa ¡Mierda! (Connor se puso de los nervios, Justine lo miraba alucinada, no entendía cuál era el problema).

- Dile que saliste a estirar las piernas, que no podías dormir y que…(dijo de forma muy condescendiente Justine)

- ¡Maldita sea Justine, muévete, me tienes que llevar de vuelta al Hotel, hay que apresurarse, quizás se haya entretenido y aún podamos llegar antes que él!

- Ok, ok, cálmate, ya vamos (dijo Justine rodando los ojos, y ambos salieron de allí y montaron en la furgoneta de Justine camino al Hotel)