Disclaimer: Candy Candy no me pertenece, (tal vez cuando sea tan rica como mi rubio hermoso compre los derechos y le daré el final que me de la gana) así como ninguno de sus personajes, pertenecen al talento de Kyoko Mizuki. Este fic es producto de mi loca mente y lo hice por puro entretenimiento sin fines de lucro; cualquier parecido con cualquier otro fic es mera coincidencia… las grandes mentes pensamos casi igual.

ADVERTENCIA…

Este fic contiene situaciones aptas sólo para personas mayores de edad y con criterio amplio… LEMON, escenas sexuales muy explícitas, léalo bajo su propio riesgo, no diga que no se lo advertí y luego se este quejando.

El libro

Era un cálido día de Mayo en Lakewood, los árboles estaban cubiertos en su totalidad por follaje en su mayoría nuevo y el portal de las rosas estaba cubierto de nuevos botones a punto de florecer y algunos más estaban por aparecer; soplaba un viento que ayudaba a refrescar bastante, sin embargo no era suficiente para un trío de revoltosos pequeños quienes insistieron a sus madres a llevarlos a nadar cerca del lago…Candy y Annie no tuvieron otra alternativa que preparar una cesta con bocadillos, bebidas refrescantes y por supuesto ropa de repuesto y toallas, y acompañadas de 2 nanas se dirigieron camino al lago que se encontraba dentro de la propiedad.

Las damas, ambas vestidas con vaporosos y frescos vestidos con botones al frente que ondeaban con gracia al viento, se sentaron en una mesa colocada tiempo atrás, se había vuelto habitual que ambas jóvenes parejas pasaran su tiempo libre en ese justo lugar, siempre rodeados de árboles que daban muy buena sombra a las orillas del lago, colocaron las bebidas sobre la mesa y un coqueto mantel en el pasto, ya que preferían tomar el lunch sobre el… Alister y Anthony nadaban en el lago que no era muy profundo y Ann Marie, al ser mayor que su hermano Stear jugaba a orillas como toda una pequeña dama, los tres cuidados muy de cerca por ambas nanas y sus madres, las cuales platicaban y tomaban su limonada;

-Ojalá nuestros esposos estuvieran aquí Candy, extraño mucho a Archie… (Con cara de nostalgia)

-Annie ya pronto volverán, también extraño mucho a Albert, este ha sido un viaje bastante largo, ya casi van para el mes estando en Boston, pero según Albert tenían abandonada dicha ciudad de la cual sólo George se había hecho cargo, y aunque Albert confía ciegamente en él, siempre es bueno que ellos como los dueños hagan acto de presencia…

-Lo entiendo Candy, se que para ambos hacerse cargo de todos los negocios de la familia debe ser extenuante, y de verdad quiero entenderlo, simplemente que no me acostumbro aún a estos viajes y a las largas ausencias de mi Archie... aunque ya con Stear y Ann tengo bastante en que ocuparme, pero no dejo de extrañarlo… sobre todo en las noches…. Jijijijiji

-jajajajajaja Annie! De verdad eres tú o dime que hiciste con mi amiga, a ver confiesa!

-Candy, no finjas! Si tú que siempre has sido más liberal y Albert que se ve es bastante pasional y que te lleva 8 años deben pasarlo bastante bien en las noches…

-Si Annie, tienes razón, pero te juro que nunca hubiera creído que mi amiga, la tímida y recatada Annie Cornwell fuese capaz de abordar un tema de este tipo conmigo…

-Es que he tenido que evolucionar, desde antes de casarme con Archie él comenzó a despertar en mi sensaciones que nunca antes había sentido, y aunque nuestra noche de bodas fue realmente mágica, no se compara en nada a lo que ahora es… es tan candente, tan ardiente, siempre me deja con ganas de más… siempre que se va lo extraño independiente de las noches de pasión que a veces tenemos…

-La verdad Annie, no tengo queja de Albert al contrario, hay veces que tengo que fingir que duermo profundamente ya sea en la mañana o en la noche, ya que si por él fuera, estaríamos haciéndolo hasta 3 veces al día, claro….si el corporativo quedara frente a la mansión, jura que él en vez de comer iría a coger! Jajajajajajajaja, pero debo admitir que la mayoría de las veces me gusta complacerlo… y no es por darte a desear a mi Bert, pero lo hace….mmmm…

-Shttt calla, los niños vienen….

-Tía Candy!

-Dime Stear?

-Dice Anthony que el tío Albert le trajo unos cuentos muy lindos de su último viaje que hizo a Londres…

-Verdad que si mamá?

-Anthony, no debes interrumpir a tu primo mientras esta hablando….

-Lo siento mamá, lo siento Stear….

-Tía, nos puedes traer el libro y nos lees un cuento?

-Si, léenos un cuento! (Los tres niños a coro)

-Esta bien dejen voy por el cuento, no se alejen de esta área ni de Annie o las nanas… si quieren vayan comiendo algo ya que no se donde lo colocó su tío Albert la última vez que se lo leyó a tu primo….

Candy comenzó a caminar hacia la mansión y entró a la biblioteca, dejó la puerta ligeramente entreabierta; los ventanales estaban ligeramente abiertos y las copas de los árboles daban suficiente sombra a esa hora del día para hacer de ese lugar uno de los más frescos de la casa, cosa que Candy agradeció interiormente ya que la sola caminata del lago hacia la casa la habían acalorado un poco… el aire entraba fresco por el amplio ventanal haciendo que Candy se relajara y refrescara.

Empezó a buscar el libro de cuentos que su esposo había traído recientemente, era una edición de lujo en donde se encontraban compilados varios cuentos con ilustraciones hechas a mano, debería ser alguno que estuviera más a la mano, sin embargo la cantidad de libros en aquella enorme biblioteca que al mismo tiempo servía a Albert de despacho cuando quería trabajar ahí no hacían la búsqueda nada fácil…

-Donde estará?... donde?... este hombre a veces puede ser un poco desordenado, como se nota que, o siempre tuvo quien le hiciera todo o que hubo épocas en las cuales tenía tan pocas cosas que si era desordenado nunca lo noté…

Por lo general era ella quien leía los cuentos al pequeño Anthony y a veces era Albert, pero en las ocasiones que ellos tenían alguna cena o evento, la niñera se hacía cargo de la lectura del cuento nocturno al pequeño de 4 años…

-4 años! Pensaba Candy, ya he disfrutado mucho a mi pequeño, es hora de pensar en un hermanito… AL FIN! (mientras acariciaba su vientre)

...su vista se alegró al ver el famoso libro de cuentos…

-Pero como caramba se le ocurre a Albert dejar el libro ahí !?, necesito buscar el banco, se supone que debe estar por aquí… ahhh, si… ahí esta…

Era un banco pequeño con 3 escalones para poder alcanzar las repisas de los libreros que estuvieses más altas, así que Candy se trepó en el banco y jaló el libro de cuentos, pero al hacerlo se vino junto con otro libro casi del mismo tamaño y grosor que casi le cae en la cabeza, alcanzó a esquivar el golpe metiendo el antebrazo, pero no pudo evitar que el libro cayera al suelo y quedando abierto en una de sus ilustraciones….

- Pero que demonios es esto?...

CONTINUARA...