Capítulo 18

Epílogo

-Y ése es el fin- terminó en un suspiro Lucy.

-Wow… Tantas cosas por contar… Escucharlo de ti es otra experiencia, tan nueva que pareciera nunca presencié varias cosas. Me he quedado sin palabras Lu-chan, y eso que yo no suelo perder el hilo de mis pensamientos- explicó Levy.

-Gracias Levy; pero creo que algo le falta… El final me encanta, aun así creo que podría ser mejor-

-No digas esas cosas Lu-chan, mira a los niños, siguen perdidos en el relato- dijo mientras señalaba a la niña y el niño, quienes estaban sentados en el suelo con ojos brillantes.

-¡Fue genial mamá!- exclamó Nashi al abrazarla.

-Sí mami. Cuéntanos más- pidió Igneel mientras se unía al abrazo.

Lucy se miraba radiante. Los tenía entre sus brazos y eso no impedía que su cabello resaltara enormemente. Lo había dejado crecer y brillaba más que antes. Sus mejillas estaban ligeramente rosadas, y sus ojos se mantenían cerrados para profundizar más el sentimiento.

Los niños permanecieron a su lado un buen rato, hasta que decidieron dejar a las dos amigas solas. Levy casi no había cambiado, con excepción de que ahora tenía un poco más de "delantera", lo que la tenía increíblemente feliz. Cuando le preguntaban cómo había pasado se iba por la tangente; sin embargo Lucy tenía sus sospechas. Ahora Levy era pareja oficial de Gajeel, el hombre no se había decidido a dar el siguiente paso, pero al menos ya eran novios. Teniendo en cuenta que se había tardado algunos años en sólo pedirle que fuera su novia, Lucy sospechaba que pasarían otros tantos para verlos a ambos en el altar.

Entre las pláticas de ellas, recordaron cómo hacía algunos años Gray se le había confesado a Juvia. Las palabras de Natsu lo pusieron a pensar mucho en su situación con la chica, aun así, no fue hasta que casi la pierde que hizo algo al respecto. Siempre la había visto tan segura a su lado, no podía siquiera imaginarse estar solo, hasta que ocurrió. A penas él le dio un beso y Juvia ya lo tenía con traje y todo en el altar. Fue algo tan rápido e inesperado, ella no podía dejarlo escapar, podía cambiar de idea y eso sólo la haría desdichada. La situación se dio muy divertida, dicen que, cuando todos estaban distraídos, una alocada Juvia lo sacó a rastras del gremio e hizo y deshizo con él todo lo que quiso. Obviamente, la luna de miel desastrosa y apasionada rindió frutos, y con aprobación o desaprobación de Gray, Juvia quedó embarazada. Las burlas indirectas por parte de algunos en el gremio dirigidas a Gray no se hicieron esperar, y las miradas especulativas de las chicas hacia Juvia fueron totalmente esperadas. La chica ahora es inmensamente feliz, y cuida de su pequeño hijo (idéntico a su padre) como oro. Es sobre protectora a muerte. Cuando ve al chico con Nashi pierde el control y la llama rival de amores, dejando impactado a su marido y a Lucy. Ahora la pequeña Nashi debería sufrir lo mismo que ella. A pesar de todo, Nashi y Gray Jr, eran excelentes amigos. Mediante pláticas Natsu y Lucy lograron convencer a Juvia de que los niños sólo eran niños y no sabían si quiera lo que es el amor.

En cuanto a Happy, él se encuentra muy feliz al lado de Charle, ahora son una bonita familia, que incluye a su joven hija. Para felicidad de Happy la pequeña exceed es exactamente igual a su esposa, y para infelicidad de ella, goza de la misma personalidad de Happy. Ver a "Charle" comportarse como Happy es algo inigualable.

En el caso de Wendy, se puede decir que se encuentra muy cerca de Romeo. Ella no dice nada, pero en el gremio están seguros de que ambos son pareja. No tendría nada de malo ya que están grandes. Wendy no ha cambiado mucho, sólo ha recortado un poco su cabello y ahora es un poco menos tímida.

Por otra parte, Erza ahora se le veía increíblemente feliz, por fin está al lado de Jellal. Después de que el concejo mágico se reformó, se pudo aceptar que él no era un enemigo en potencia, sin embargo no fue fácil. La gente le temía al antiguo Jellal, así que no quedó opción alguna más que hacerlo pasar por Mystogan ante los demás, dando la explicación de que Mystogan y Jellal compartían rostros porque uno pertenecía a Edoras. No falta decir que ante el mundo Jellal era el falso. Erza estaba tan unida a él que ya no Scarlet, sino Fernandes. Ninguno de los dos ha cambiado realmente, sólo se les aprecia muy enamorados. Ahora Jellal pertenece a Fairy Tail. La pelirroja ya tiene con quién compartir sus pasteles de fresa.

La pequeña Nashi, ahora tiene 10 años, mientras que su hermano Igneel tiene 8. Mientras que ella sacó el cabello de su padre y el carácter de su madre, él obtuvo el cabello de su madre y el carácter de su padre. El semblante de ambos, era idéntico al de sus padres. Ella posee la magia celestial como Lucy, quien le ayuda. Ahora tiene en su poder dos de las llaves de su madre: Leo y horologium. Quienes se encargan de darle protección. Naturalmente, Leo es su mayor protector. Igneel goza de magia de fuego, misma que gracias a Natsu ha desarrollado mucho. Tiene la ventaja de que su padre sea un Dragon Slayer, así que ha aprendido mucho sobre sus técnicas.

Al igual que Nashi, Igneel poseía a una amiga inseparable. La hija de Erza, quien a sus 7 años ya es, en ocasiones, intimidante. Su personalidad usualmente es tranquila y reservada, pero cuando la hacen enojar no hay persona que escape a sus rabietas. A veces es extraño ver a una niña pelirroja tan tierna por el gremio, pero aún más, verla siendo mimada por su madre y abrazada por su padre. Una familia de envidia.

Todos en el gremio han cambiado en diversos aspectos, ya sea en su ropa o niveles, por ejemplo, Natsu ya es un mago de clase S. Ahora se encuentra en el mismo nivel que Erza. Makarov se ha retirado de su puesto y se lo ha cedido a Laxus. La mejor decisión que pudo haber tomado. Él necesitaba un descanso. En estos días se dedica a disfrutar de la familia, mientras Laxus sufre al comprender que Fairy Tail realmente es desastroso.

Lo que definitivamente no ha cambiado con el paso de los años, es la personalidad de cada uno, la fuerza y vida que en el gremio resalta cada día, porque, no importa qué, siempre hay unión.

POV

Ahora que pienso en todos los cambios por los que hemos pasado, no puedo evitar sonreír. Todo es inolvidable, incluyendo las cosas malas; pero todo es parte de algo. Nunca he dejado de creer en ello. Soy feliz, eso sin duda, pero a veces, cuando me encuentro sola, pienso en el hueco que aún se encuentra en mi pecho. El amor de mi familia ha sabido anestesiar el dolor que ese hoyo me proveía, soy muy feliz, pero el vacío sigue ahí, y es completamente normal. No creo que exista una sola persona en este mundo que pueda desaparecer las sensaciones y recuerdos. Ni siquiera quien ha perdido la memoria puede "olvidar" lo que ha pasado. El corazón sabe lo que la mente desconoce, y para desgracia del cerebro, el corazón puede más. De cualquier forma, es mejor así, porque perder todo lo que ha pasado, sería negar que un día tú, mi pequeña, exististe…

-Lucy- me llamó.

-¿Sí?-

-Te has perdido nuevamente en tus recuerdos-

-Lo siento. Es que estar sentada aquí, a la orilla del río me hace pensar mucho-

-¿Pensabas en tu padre?, deberíamos visitarlo-

-Es cierto. La semana que viene hay que ir-

-No era eso en lo que pensabas ¿verdad?-

-No. Sólo dejaba fluir ideas en mi mente, sobre todo lo que hemos vivido-

-Han sido tantas cosas…-

-Dime, cuando la recuerdas, ¿qué piensas?-

-En que habría sido grandioso llevar a las gemelas de las manos- dijo Natsu con una sonrisa profunda.

-Tienes razón. ¿Cómo habría sido ella? ¿Igual a Nashi o distinta?-

-¿Que no las gemelas son exactamente iguales?-

-Jajajajaja Ay, no me refería a eso-

-¿Entonces?-

-A la personalidad, a lo mejor y sería muy distinta a ti y a mí-

-No me la imagino con una personalidad fría- mencionó Natsu preocupado-

-Yo tampoco-

Natsu se ha vuelto, a mi parecer, aún más guapo de lo que era. Tiene un semblante un poco más maduro, y su cuerpo es más fornido; pero su personalidad sigue siendo la misma, tal vez, un poco más amoroso. Increíblemente, a veces cuando Happy me gasta bromas, Natsu interviene, aunque batalla mucho para no reír. Lo bueno es que cuando ese gato se pasa de molesto me encargo de llamar a Charle y así, todo se soluciona. Cuando hago eso me siento la persona más malvada del mundo.

Yo, me dejé crecer el cabello, quería variar un poco. Casi toda mi vida lo he llevado corto, así que tenerlo largo es una sensación distinta. Me gusta cómo el aire juga con él, y cómo Natsu se entretiene tomándolo entre sus manos cada que estamos juntos. Él admite que me queda bien.

Los sentimientos que ahora tengo por él son mucho más profundos que antes. Cuando alguien comentó que el matrimonio te encadenaba a otro ser por siempre, no mentían. La diferencia es que esas cadenas no tienen por qué ser algo malo. Para mí, esas cadenas son lo mejor que me ha pasado. Tenerlo junto a mí, como si fuéramos un solo ser, observar las estrellas, platicar, tomarnos de la mano, ir a las misiones y cuidar a nuestros hijos, es parte del lazo que nos mantiene unidos. Ya no hay necesidad de recurrir a las palabras porque las más pequeñas acciones cuentan por mil. Cuando posa su mano sobre mi mejilla y deja caer sus labios sobre los míos, o cuando juega con mi espalda cuando estamos solos, significa tanto. Él no es un poeta de palabras, sino de acciones.

El cielo se encuentra despejado, y el sol pronto comenzará a esconderse. Me encuentro recargada en Natsu. Me doy cuenta de que me he quedado dormido, y él también. Me detengo unos momentos para observarlo tranquilamente. Mi pasión secreta siempre ha sido observarlo dormir, aunque ahora soy mucho más cuidadosa. A veces pelea dormido y me manda a volar. Los años me han otorgado experiencia, así que cuando comienza a dar señales de dar golpeas al por mayor, me alejo de él quedando hincada, aunque para mi sorpresa, su brazo me atrapa por la espalda y me acerca más a él, quedando a milímetros de su rostro.

-¿Crees que no me había dado cuenta?- dijo mientras abría los ojos y sonreía pícaramente.

-¡Duermes como un tronco!, seguro hace poco lo notaste-

Ante mi afirmación un leve tono rojo inundó sus mejillas. Era cierto. Si él se hubiera percatado antes, sin duda habría evitado soltar golpes a diestra y siniestra.

-Emm, eso no importa. ¿A caso crees que eres la única?- preguntó.

Su forma de responderme me sorprendió, y a pesar del tiempo compartiendo la misma cama, pensar en que me observaba dormir me provocaba pena y un leve escalofrío por mi espalda. Mis mejillas se encendieron, aunque no me queda claro si es la reacción de mi pena o mi molestia por nunca haberme dado cuenta.

-Claro que lo sabía- mentí.

-No es cierto-

-Que sí-

La discusión se vio interrumpida por sus labios imprudentes, quienes me impidieron emitir sonido alguno. A penas fui consciente de ello, ya lo estaba abrazando y besando con pasión. Sus manos hicieron presión sobre mi espalda recorriéndola con seguridad, mientras yo hacía lo mismo en la suya. De un momento a otro, se separó un poco de mí. Había algo en su mirada. No sólo era el deseo… tenía una petición. Él sabe convencerme, así que sus peticiones siempre me asustan.

-¿Qué es lo que quieres?- le pregunté.

-Lucy, crees que…-

-…-

-¿Crees que podríamos tener otro hijo?-

Si no fuera porque me estaba tomando de la espalda seguramente me habría desplomado en el suelo por la impresión de su pregunta. ¿Otro? Fue lo único que pensé. ¿Más?, ¿en qué estaba pensando? Pero ninguna de esas palabras estaba saliendo de mi boca. Lo estaba logrando. Su mirada es manipuladora.

-¿De qué estás hablando?- balbucee. Ese hombre me sigue poniendo nerviosa.

-Quiero un hijo más- me dijo casi suplicante.

-Este, creo que me hablan…- traté de escapar. Pero me acorraló contra un árbol cercano. No tenía escapatoria alguna. Mis mejillas ahora estaban completamente rojas. Él está decidido a convencerme. Lo puedo ver. Eso me preocupa.

-En verdad lo deseo- me dijo con cierto aire tierno.

-¿No crees que es muy pronto?- traté de justificarme.

-Han pasado 8 años- me contestó ligeramente molesto. Está bien, había sido una mala excusa.

-¿En verdad lo deseas?- dije derrotada.

-Como no tienes idea-

-Está bien- le dije. Después de todo, sólo huía a la idea porque secretamente, a veces me asusta que ocurra lo mismo que la primera vez que di a luz. No es fácil.

POV Normal

Mientras Lucy y Natsu disfrutaban su tiempo juntos a la orilla del río, Nashi e Igneel se preparaban para darles una sorpresa.

-Mamá, papá- dijeron los dos interrumpiendo un abrazo que ambos se estaban dando.

-¿Qué ocurre hijos?-

-Tenemos algo que mostrarles- dijo el menor.

Los padres de los niños se sintieron curiosos al ver que Nashi le pasaba una de sus llaves a Igneel. Ante la curiosidad de ellos, Igneel se encargó de sacar una flama grande de su mano mientras Nashi se acercaba peligrosamente a él.

-Nashi, ten cuidado- advirtió Lucy.

-No te preocupes mamá, confía en nosotros-

Al término de sus palabras, Nashi ya estaba realmente cerca de su hermano, y en un movimiento, absorbió con su boca todas esas llamas, hasta que desaparecieron.

-¡Te las has comido!- exclamó Natsu.

-Y eso no es lo mejor- dijo Igneel

Natsu redirigió su mirada a Nashi y con total sorpresa se percató de que ella estaba utilizando el fuego. ¡Era una maga celestial que podía usar fuego!

-Aun no aprendo técnicas elaboradas, pero he mejorado- explicó Nashi.

-Ahora sigo yo- dijo el menor.

Tomó una llave dorada, alzó su mano y exclamó "Ábrete puerta del León. ¡Leo!"

Lucy anonadada pudo observar grandes destellos, y en un momento se pudo apreciar una figura en medio de ellos. ¡Era Virgo!

-¡Ah!, ¿qué pasó?-

-Lo siento joven Igneel, Loki me ha pedido que les entregue esto- dijo mientras se acercaba a ambos dándole la espalda a Lucy y Natsu.

-Me despido ama- dijo Virgo mientras volteaba a ver a Lucy.

-Pero cómo es que…- antes de terminar de elaborar la pregunta Virgo desapareció.

-Wow, nos han dejado sin palabras. Esto nunca había pasado. No lo creíamos posible, estamos orgullosos de ustedes- dijo Natsu, sonando como un gran padre.

Lucy también se sentía feliz, estaba sorprendida y feliz; pero también inquieta. ¿Por qué Virgo, quien seguía siendo su espíritu estelar apareció en lugar de Loki?, además de que Loki oficialmente era el espíritu estelar de Nashi, no de Igneel, ¿habían hecho modificaciones en el contrato?

-Hijos, quiero hablar con ustedes-

-Mamá, ¿podría ser después?-

-Sí mamá, es que quedamos de ir a jugar con Gray (hijo)-

Lucy ante la insistencia de los niños y de su marido decidió dejarlos ir, aunque la curiosidad la carcomía por dentro.

Los niños fueron corriendo hasta el otro extremo del lugar. Había muchos árboles, así que no los veían con facilidad, al menos esa era la idea de ambos.

-Loki, ¿estás aquí?- preguntó Nashi.

-Aquí estoy- apareció detrás de ellos el joven castaño, quien no había cambiado en todos esos años.

-¿Qué ocurre?, ¿por qué nos pediste que nos viéramos a escondidas?- cuestionó el menor.

-Esta esta razón- mencionó Loki, mientras les mostraba una llave dorada y brillante, con una estrella muy hermosa en la parte superior.

-¿Una llave?-

-Sí. Necesitaré de su ayuda. Deben acompañarme-

Los niños al escuchar su petición dudaron unos momentos, le habían mentido a sus padres, y estaban por ir a otra parte sin permiso alguno; pero era él, quien siempre veía por el bien de ambos. Nada malo podía ocurrir. Así que, sin esperar más, fueron con él. En un destello desaparecieron.

La noche ya había caído y los niños no regresaban. Ya era hora de ir a casa. Lucy y Natsu se encontraban muy preocupados porque llevaban un buen tiempo recorriendo el lugar y no aparecían. Cuando los encontraron se dispusieron a llamarles la atención, pero no pudieron porque vieron los ojitos de ambos totalmente hinchados.

-¿Qué ocurrió?- dijo una preocupada Lucy, mientras se abalanzaba sobre ellos. Sus ojos mostraban miedo.

Natsu, hincándose al lado de ellos esperó pacientemente una respuesta.

-Mamá, papá, queremos mostrarles algo- dijeron mientras se separaban de sus padres. Lucy no sabía qué hacer o decir. Ése día estaban pasando muchas cosas.

Los niños tenían una llave entre sus manos. Sin separarse, alzaron sus manos que sostenían la llave, sin dejar de mirar a sus padres pensaron en lo que Loki les había dicho "Para invocar este espíritu es necesaria una magia completa. Si ustedes unen su magia lo podrán lograr". Al mismo tiempo pronunciaron las palabras que les permitirían abrir la puerta al mundo celestial. "Puerta de la estrella ábrete. ¡Hoshi!"

Lucy podría jurar que la luz en esa ocasión era aún más radiante que la anterior, tal vez tenía que ver el hecho de que era de noche y el cielo se encontraba completamente despejado. Pero lo que más la inquietaba era lo que habían invocado.

Lentamente la luz comenzó a desvanecerse, dejando ver una silueta algo pequeña. No era una forma "extraña" como la de Plue, era más como de…

Lucy abrió los ojos enormemente, mientras tapaba su boca. Natsu no cabía en sí mismo de la sorpresa y las ganas de acercarse. Era una niña de aproximadamente 5 años, parada frente a ellos, con cabello rosado. Era idéntica a Nashi.

-No puede ser- susurró Lucy.

-Ella es…-

En ese momento Leo apareció frente a ellos. Siempre había estado cerca de los niños, pero en las sombras.

-Leo, ella, ¿ella es…?-

-Sí Lucy, es tu hija-

Las lágrimas en el rostro de Lucy comenzaron a rodar sin freno alguno. Natsu se dejó caer a su lado. Sin poder creer nada. Él tomó de la mano a su esposa, y sin pensarlo, extendió su otra mano en dirección a la niña. La rubia, automáticamente hizo lo mismo, como si estuvieran conectados.

La niña comenzó a llorar y como pudo corrió a los brazos de ambos. Natsu y Lucy lloraron como nunca lo habían hecho. Un día se le había retirado de sus brazos a una pequeña inocente, y ahora la vida se las regresaba. ¿Cómo?, ¿por qué? El abrazo que habían formado parecía indestructible, pero como si nada de todo lo ocurrido hubiera sido suficiente, se percataron de que la niña comenzaba a brillar, mientras, entre sollozos les decía "mami, papi, no me dejen". La petición de la niña les partió el alma. Estaba desapareciendo, justo como casi ocurría con Leo. Ella no podía permanecer mucho tiempo ahí.

-¡Loki!, haz algo. Va a desaparecer- dijo entre lágrimas.

-Leo, haz algo- exigió Natsu.

-El poder de los niños no es suficiente como para mantener a Hoshi aquí. Se necesita más magia…-

-¡LOKI!, ¿QUÉ TENGO QUE HACER? ¡DIME!-

-¡ANCIANO!, sé que nos puedes escuchar, HAZ ALGO- pidió Natsu con toda su voz.

Todo parecía pintar mal, ¿era posible que se les devolviera y se les quitara algo tan hermoso como una hija?, ¿era una broma del destino? Natsu estaba perdiendo el control cuando el Rey de los Espíritus llegó.

-Siento haber tardado. Lucy, hay una forma de que la niña vuelva. Fuerza el cierre. Lo niños no tienen la magia suficiente para ello al igual que Hoshi-

-Nos prometes que volverá-

-Te lo juro-

Lucy obtuvo la llave de las manos de sus hijos, quienes se encontraban debilitados por el poder que le habían brindado a Hoshi. La rubia dudó unos momentos sobre forzar el cierre. Pero era necesario, no quería que su hija desapareciera. Con lágrimas en los ojos y una leve sonrisa miró a la niña y le dijo "Confía en mí". La niña aún asustada asintió.

-Puerta de la estrella, ¡ciérrate!- dijo Lucy al tiempo que la niña desaparecía de sus brazos. Natsu sintió como si le hubiera caído un balde de agua fría, despertándolo de un buen sueño.

-¿Por qué no nos dijeron?- fue lo primero que se escuchó.

-No podíamos- contestó Loki.

-¿Por qué? Ustedes más que nadie saben todo lo que sufrimos por esto…-

-Cuando una persona muere, pueden ocurrir dos cosas: descansan en paz, o se quedan rondando a sus seres queridos. Es parecido a lo que ocurrió con la primera maestra de Fairy Tail. A pesar de ello, según la fuerza de voluntad del alma, puede haber una variante más. Se pueden convertir en espíritus celestiales. Hace algunos años, Loki se percató de la presencia de Hoshi. Ella no se separaba del lado de ustedes. Era como si quisiera reconfortarlos. Él decidió intentar llevarla al mundo espiritual. La niña no descansaría en paz a ese paso. Llegó a nuestro mundo y pasó la prueba, se iba a convertir en un espíritu…- dijo el Rey de los Espíritus.

-¿Años?- preguntó Natsu evidentemente molesto.

-Como ustedes saben, el tiempo transcurre de manera diferente en nuestro mundo. Un día en el nuestro equivale a 3 meses en el suyo. En nuestro mundo no ha sido tanto tiempo como en el suyo. No había forma de traerla al lado de ustedes sin arriesgar por completo su existencia-

-Nosotros pudimos haber ido. Ya lo hemos hecho-

-Y eso provocó grandes cambios en su mundo. He decidido determinantemente, no permitir que personas que ya han pisado mi mundo lo vuelvan a hacer. Como pudieron apreciar, Hoshi se encuentra bien, y sabe de ustedes. Estuvo a cargo de Virgo, Aries y Acuario-

-¿Acuario?- preguntó con sorpresa Lucy.

-Aunque no lo creas te estima-

-…-

-A penas ella tuvo el poder suficiente para volver a la tierra, nos acercamos a sus hermanos, quienes teniendo conexión directa con ella podrían invocarla con mayor facilidad; pero no podrán hacerlo frecuentemente, ellos no. Ahora es tu turno Lucy, con el apoyo de tu familia, y el entrenamiento podrán lograr que ella permanezca al lado de ustedes por largos periodos. Cuando ella goce de su propio poder será aún más fácil. Si Loki pudo permanecer por tanto tiempo en la tierra basándose sólo en su magia, muy probablemente lo lograrán-

-Gracias Bigotes… por haberla salvado. Gracias Loki, por llevarla con ustedes- dijo Natsu.

-Muchas gracias- dijo Lucy sin parar de llorar.

-Ahora es turno de ustedes-

Lucy al comprender, miró a Natsu a los ojos, él entendió, y en una pose similar a la de los niños, muy a pesar de que él no poseía magia celestial, la tomó de la mano y al mismo tiempo invocaron "Puerta de la estrella, ábrete. ¡Hoshi!"

La niña inmediatamente apareció entre los brazos de ambos. Hoshi los abrazó con toda la fuerza que su cuerpecito tenía, y entre sollozos los llamó ya gradeció. Nashi e Igneel, al ver aquella escena comenzaron a llorar de nuevo y se unieron al gran abrazo.

Sentimientos, lágrimas, ansiedad, pasión, felicidad, fuerza, gratitud, son algunas de las palabras que pueden describir lo que ellos sentían. Sin embargo, lo más profundo y puro del momento, no puede ser descrito, porque esas cosas se caracterizan por lo especiales y únicas que son. Si se pudieran relatar con felicidad, sin duda, perdería cierto misticismo y magia. Hay cosas que es mejor nunca poder explicar, porque así, en vez de leerlo o escribirlo, se podrán vivir.


-Natsu, ¿qué tienes en tus manos?, ¿estás leyendo?- dijo Lucy mientras se acercaba a él.

-¡Kyaaa! ¡Mi libro!- dijo mientras se lo arrebataba de las manos.

-Wow…- suspiró ensimismado en sus pensamientos.

-¿Qué ocurre?-

-Eres una gran escritora… Volver a vivir todo eso… Fue una nueva experiencia…-

-¿Te gustó?- preguntó sorprendida.

-Más que eso- dijo mirándola a los ojos. Natsu depositó un breve beso en sus labios, para después acercarse al oído de su esposa y decir "Por cierto, recordé algo importante". Provocando un temblor en el cuerpo de su ella. "Quiero otro hijo".

FIN


¡Hola! Muchísimas gracias a todos por acompañarme en este viaje. Les he dejado un capítulo más extenso de lo normal porque es el final, final. Merecían algo así.

Es el primer Fic que escribo tan largo y al que le dedico tanto tiempo. Ahora se ha convertido en mi favorito. Para los que hayan tenido curiosidad sobre Elfman y Evergreen, sólo deben saber que tuvieron un hijo... y éste era... mmm, sólo combinen características jajajaja

Espero de verdad que les haya gustado. Me tomado el tiempo de leer cada comentario que me han dejado, y siempre los he tomado en cuenta (aunque no lo parezca). Los invito a dejar sus opiniones. Díganme qué fue, a su parecer lo mejor del fic. ¿Qué les llamó la atención?

Sin más por el momento, me despido. En serio muchas gracias por dedicarle su tiempo.

Hasta la próxima, que ya ando trabajando mentalmente un nuevo fic. Me encantaría hacer un crossover, pero no sé qué tal quedará. De cualquier forma, espero encontrarlos en futuros fics. Ahora sí, no me demoro. Bye bye.