Sasami llevaba atascada ahí hacia quince minutos humanos, comenzaba a perderla paciencia, frente a ella un cartel de "Vuelvo en 5".

-Mierda! Ni siquiera en el cielo hay puntualidad!?-Preguntó molesta, llevándose las manos a la cintura-.

-Hola, jovencita- Dijo un anciano a sus espalda-.

-Ella se giró enfadada- Donde estabas, San Pedro!?-.

-Fui por una hamburguesa, había más gente de la que esperaba… Sabes ya no nos atienden como antes, en el pasado Dios nos mandaba banquetes cada día y…-Entonces recibió un rayo de la nada- Y ahora solo nos castiga… En fin, que puedo hacer por ti, jovencita?-.

-No lo sé, déjeme pensar señor portero…-Dijo con ironía Sasami- Ábrame la puerta!-.

-Oh, tranquila… Hoy en día los jóvenes están tan apresurados…-Dijo el anciano, metiéndose a la cabina donde estaban los mandos, luego extendió la mano-.

-Sasami se sorprendió y empezó a palparse todos los bolsillos, luego miro al anciano que la miraba con el ceño fruncido- Ooops… Ceo que la olvide en mi otro túnica, jeje-.

-Señorita, sin su identificación no puedo dejarla pasar, por favor vuelva otro día- Dijo el anciano apresuradamente, cerrado la persiana de la cabina-.

-Ey, viejo! EY!-Grito Sasami golpeando la cabina- uff, a quien engaño? No me va a abrir la puerta- La chica se agarró a la enorme puerta de oro y observo el extenso campo de nubes blancas que hacía de suelo- Que hare ahora?...-Se preguntó, cuando de pronto se le ocurrió una idea-.

Retrocedió silenciosamente, sin apartar la mirada de la cabina de San Pedro, cuando estuvo lo suficientemente lejos de su alcance visual hizo desaparecer sus alas, cayendo unos instantes. Mientras caía clavo la vista en la capa de nubes, calculando la distancia, una vez eligió un punto hizo aparecer de nuevo sus alas y ascendió con todas sus fuerzas. Fue como traspasar una capa espesa de algodón mojado, una vez esa asquerosa sensación término Sasami abrió los ojos, ante ella había una hermosa mansión. Una sonrisa victoriosa se dibujó en su rostro.

El hermano de Sasami iba caminando por los pasillos, una sonrisa arrogante y una mirada confiesa hacia que todos los demás ángeles lo miraran con desdén, eso hacía que su orgullo aumentara.

-Dio una mirada a su alrededor- "Jaja, al fin pasare a ser un ángel de verdad y dejare de ser uno más de estos parias"- Pensó, luego miro el grimorio rojo bajo su brazo-"Todo gracias a ti, hermanita"- No pudo contener más su risa- Jajaja-.

-Holaaaaaaa, Yuuuuggiiii…-Dijo una voz escabrosa desde un costado obscuro, sus ojos era dos puntos brillantes de furia- Que bueeeeno veerteee, je-je-je…-.

-El aludido mantuvo congelada la sonrisa en su rostro, entonces giro la cabeza nerviosamente- Ho-Hola, her-hermanita...- Entonces se percató de que no era un lugar oscuro era el aura homicida de su angelical hermanita la que opacaba aquel rincón. Una mano salió del enorme bulto de sombras y agarro a Yugi por el cuello de su traje- Jeje, so-solo fue una broma, Sasami, jeje… Aquí tienes-Dijo tendiéndole el grimorio. Pero Sasami lo miro y luego miro a su hermano, entonces una sonrisa sádica apareció en su rostro-.

-Dios leía una revista con un conejito en la portada, giraba la revista para extender las láminas las cuales recorrían de arriba abajo- Ey chicos, a esta mujer le falta leche…- Hubo un silencio mientras todos miraban la mujer desnuda de la revista-… Mi leche…-.

-Jajaja!-Rieron todos al unísono- Que humor tan agudo, Señor-.

-Solo lo dicen porque soy yo- Dijo volviendo a sentarse aburridamente-.

-Eso no es cierto, Señor- Dijo una de las ángeles, haciendo que los demás asintieran, dándole la razón-.

-NO ME MIENTAN!- Dijo con una voz tremendamente grave y profunda-.

-Es cierto, Señor- Dijo otro ángel. Arrodillándose en postura caballeresca junto con los otros tres- Castíguenos como crea más apropiado-.

-Sí, señor!-Dijeron los demás al unísono-.

-Solo olviden…-Iba diciendo Dios cuando las puertas se abrieron de golpe-.

-Señor es una urgencia- Grito Yugi con todo el rostro deformado por los golpes, entonces dos lanzas se cruzaron frente a su cuello-.

-Como te atreves a interrumpía al todo poderoso- Dijo una ángel con enorme senos-.

-Prepárate para el castigo-Dijo furioso el ángel de pelo corto-.

-Córtale la cabeza-Dijo felizmente un niño ángel, aplaudiendo-.

-Córtalo, córtalo- Dijo otra ángel con un aro en la nariz-

-Cálmense, me interesa lo que iba a decir-Ordeno el hombre, todos acataron su orden- Habla…-.

-Yugi, señor-Dijo este agachando la cabeza, obedientemente-.

-Eso, Yugi… No debías traer un Grimorio contigo, hoy?- Pregunto Dios con un extraño tono de vos-.

-De eso deseo hablarle!- Dijo Yugi elevando la voz y la cabeza-.

-Cuida tu voz!- Dijo el angel de cabello corto, serio-.

-Lo-lo siento…-Dijo Yugi agachando la cabeza otra vez- Pero vera, Señor…-.

-Dilo de una vez, Yugi… No tengo todo el día-Dijo Dios, recostando un codo sobre el sillón para apoyar su cabeza sobre su mano-.

-Se-Señor, me lo han robado…- Dijo Yugi-.

-Eh…-Dijo Dios parando la oreja-.

-Mi hermana me ha robado el Grimorio!-Grito rápidamente Yugi, luego agacho la cabeza, agregando por lo bajo-… Señor…-.

-Umm, Interesante-Dijo volviendo a recostarse, un tercer ojo se abrió en su frente- Ella cree que puede desafiarme, bien… Ustedes, vayan tras ella y tráiganla, AHORA!-.

-SI, SEÑOR!-Dijeron la ángel pechugona y el ángel de pelo corto, alzando el vuelo para salir por uno de los enormes ventanales con lanza en mano-.

-"Jaja, mira lo que te buscaste, Sasami"-Pensó Yugi, sonriendo de manera burlona. Su cabeza estaba gacha por lo que nadie lo noto-.

-En cuanto a ti, Yugi- Dijo Dios, haciendo que el aludido saliera de sus pensamientos-.

-Eh!... Si dígame, Señor-Dijo Yugi, sorprendido-.

-Era tu deber traerlo hasta aquí… Dependiendo del resultado será tu castigo- Dijo Dios- Puedes irte-.

-En tendido, Señor- Dijo Yugi muy deprimido-.

-Oh… Y no vayas muy lejos- Dijo el hombre, volviendo a su revista-.

-Sí, señor-Dijo yugi, luego cerró la puerta-" Esa maldita puta!"-Dijo molesto, mordiendo su dedo pulgar-.

-Jaja, esto fue tan fácil!-Grito divertida Sasami, dando un giro en el aire- Ahí está el portón!- Entonces un rayo paso sobre ella, seguido por otro y otro…- Que carajo!-Grito mirando tras ella- MIERDA!-.

-Alto ahí…!-Grito el ángel de pelo corto, la aludida bajo un poco la velocidad-… Prepárate para recibir tu castigo!-.

-Sasami Acelero de golpe. LA mujer de seños grades le grito- Oy! Ibas a detenerte!- Grito con voz chillona-.

-Que idiota se detiene con esa frase!-Grito molesta Sasami, tratando de llegar al portón, que estaba abierto, seguramente alguien acababa de entrar- "Justo a tiempo!"-.

-Mierda! Pedro! La puerta!- Grito el ángel-.

-Eh.. Qué?-Dijo el aludido poniendo una mano tras de su oreja para escuchar-.

-Cierra la puerta, Pedro-chan!-Grito la ángel sacudiendo su pecho-.

-El anciano abrió los ojos como platos y sonrojado dijo- Enseguida, Señorita!-Luego acciono una palanca y la puerta se empezó a cerrar, excesivamente lenta-.

-"Carajo carajo carajo!"-Grito mentalmente Sasami volando con todas sus fuerzas. Los rayos a su alrededor aumentaba, no tuvo otra opción que arremeter contra la ángel, de un empujón le arrebató la espada, haciéndola caer-.

-La angel fue atrapada por su compañero- Estas bien?-.

-Si…-Dijo molesta la mujer- Esa pendeja me las va a pagar- Dijo haciendo aparecer una lanza igual a la de su compañero. Ambos volvieron a perseguir a Sasami y a tirar más rayos-.

-Sasami volaba con dificultad, nunca había tenido que equilibrar su peso con el de un arma- Mierda!-Grito agarrándola con las dos manos, tratando de bloquear los rayos, pero cada vez que lo hacía daba un giro completo y perdía la noción de donde estaba el "cielo" y el "suelo"-.

Sasami dio su último intento, si no lo hacía ahora no lograría salir, apuntando la espada contra los ángeles persecutores y disparo un rayo demasiado potente para ella. Los ángeles lo esquivaron sin demasiada dificultad pero ese no fue el problema, el problema fue que el rayo empujo a Sasami hasta el portal dando varios giros en el proceso, con tan mala suerte que una de sus alas se engancho cuando la puerta de oro se cerró.

-AAG!-Grito Sasami tratando de sacar su ala la cual dio repetidos crujidos haciendo que la ángel sintiera un punzante dolor-.

Sasami vio a ambos ángeles venir sobre ella, vio su ala atascada y vio a Pedro observándola expectante, entonces su atención recayó sobre la espada en su mano que reflejaba su rostro lleno de pánico ante la única salida que le quedaba. Cerrando los ojos levanto la espada sobre su hombre. Todos se detuvieron en seco cuando el filo corto el ala haciendo que sus plumas se esparcieran por todo el aire frente a los presentes.

Lo último que supo Sasami fue que la gravedad también te alcanza hasta en el cielo y que la simetría es bastante útil en la aerodinámica. Su cuerpo se precipito hacia abajo, pasada la asquerosa sensación del algodón húmedo, ella pudo ver las nubes cada vez más lejos y sentir el viento arremolinándose a cada costado de su cuerpo.

Entonces vio el hermoso cielo, rojo por el atardecer, pronto llegaría la noche pero para Sasami la oscuridad llego bastante temprano. Sus ojos cedieron agotados por el dolor y el cansancio.

-Es una pena lo de su hermana, Yugi… Pero espero que entienda-Dijo Dios no muy interesado, esta vez ojeaba un manga, entonces suspiro y miro al deshilachado ángel- Espero que no se repita…-

-Gracias, Señor! Gracias- Dijo Yugi con lágrimas de alegría en los ojos-.

-Vete antes de que cambie de opinión, quiero progresos pronto… La fecha límite está a la vuelta de la esquina-Dijo desinteresadamente-.

-Entendido, Señor-Dijo Yugi saliendo corriendo del salón antes de que los presentes cambiaran de opinión-.

Sasami abrió los ojos, generalmente la gente suele preguntarse "dónde estoy?" pero la ángel no tuvo tiempo de eso ya que el penetrante olor que llego a su nariz hizo que le entraran unas nauseas atroces. Poniéndose rápidamente de pie salto fuera del contenedor pero debido a los movimientos abruptos su estómago dio un grito de ayuda. No llego muy lejos antes de vaciar su contenido.

-Agh, que asco… Esto jamás me había pasado- Entonces levanto la vista y vio a un gato que tenía un libro rojo metido entre sus fauces- Este… Gatito-Dijo ella nerviosa, el animal se detuvo la miro por unos instantes y luego salió corriendo a toda velocidad- Vuelve aquí endemoniada criatura!-.

En la oficina todo estaba tranquilo, Akutabe leía el diario, Rinko estaba trabajando en la computadora, Azazel y Beelzebub comía su plato de curry/sacrificio.

-Apresúrense que el cliente ya está por venir-Dijo Rinko-.

-Lo dice la chica que está viendo cosas raras en la computadora, eh!-Grito Beelzebub golpeando la mesa- El curry se degusta con calma!... Pero no creo que tu paladar lo entien…-Entonces una engrapadora le golpeó la cabeza-.

-Cállate, no me dejas leer-Dijo Akutabe sin levantar los ojos de la lectura-.

-Los tres lo miraron aterrados, Azazel se subió al respaldo del sillón, junto a Rinko- Pff a este que le pasa-.

-Rinko se inclinó para susurrarle- Ah estado así desde lo de Salamander-.

-No sé porque le importa tanto-Dijo Azazel en voz alta- Ey, Akutabe si tanto te gustaba ese lagarto idiota porque no hiciste un pacto con él-Esta vez fue atravesado por un montón de lápices y lapiceras- Eso no es justo! A mí me dejas como un queso y ese come mierda solo le dejas un chichón!-.

-Como me llamaste!? Ya me hartaste, Azazel-kun!-Dijo el pingüino haciendo que sus alas brillaran-.

-Lo mismo digo, principito de papa- Dijo Azazel con su tridente con cinta-.

- porque últimamente se agarran tan fácil?-Dijo Rinko con una gota en la frente-.

Un golpe en la mesa llamo la atención de todos, Akutabe se había puesto de pie molesto, arrugando el diario en su mano derecha, el cual se prendió fuego de manera extraña a medida que hablaba.

-Quieren callarse par de idiotas! Ese lagarto idiota no me importa lo que me molesta es que ya vamos perdiendo dos grimorios en manos de esos estúpidos ángeles y siempre es su culpa, par de inútiles- Los aludidos se quedaron de piedra en su lugar, entonces Akutabe miro a Rinko- En cuanto a ti Sakuma…-.

-La chica se puso tremendamente nerviosa, su jefe jamás le había gritado, generalmente se desahogaba con los demonios- Eh!... Bueno, este… Yo…-Dijo la chica sin saber que decir más que "lo siento" pero sabía que esas simples palabras no servirían con ese detective y menos molesto-.

Entonces la puerta se abrió y una Sasami llena de basura, arañazos y mojada con agua entro dentro de la habitación, a su alrededor aparecían extraños rayos que hacían que la chica pusiera cara de dolor con cada paso que daba dentro de la habitación.

-Extendiendo el grimorio frente a ella miro a Akutabe con ojos frio- Cállate, humano le tiro el libro sobre la mesa en el centro de la habitación y se cayó en el suelo-.

-Umm…-Dijo Azazel tocándola con un palo- Esta tipa está bien muerta. El demonio se paró en seco, observando la expresión de la joven dormida en el suelo- Bee-yan, ayúdame a llevarla al círculo-.

-Al círculo, para qué?-Pregunto Rinko a los dos demonios que arrestaban el cuerpo de la joven-.

-No es obvio! Para PIIIIII y PIIIIII, si luego hay tiempo un poco más de PIIII en su PIIII… Tu no quieres hacerlo, Bee-yan?- Pregunto Azazel a su compañero, dejando que la cabeza del ángel golpear contra el suelo-.

-Olvídalo, Azazel-kun. Alguien en mi categoría no podri…-Decía Beelzebub educadamente-.

-Si, si… Mejor para mí-Dijo Azazel con expresión pervertida y un ligero sonrojo en sus mejillas. Entonces recibió una patada que lo saco por la ventana-.

-Qué asco-Dijo Rinko-Pero como hizo para pasar la barrera?... Pensé que los ángeles no pueden-.

-Y así es-Dijo Akutabe acuclillándose junto a la joven, sacándole la basura de encima con expresión serena. Entonces sonrió sádicamente- Ya veo… Asique es por esto- Dijo, al quitar la basura se pudo ver la ala sana completamente manchada hasta perder su color blanco. Pero la atención de Akutabe cayó sobre el trozo de ala torpemente cortada- Interesante, nunca había visto un ángel que hubiese cortado su propia ala-.

-Que pasara con ella, Akutabe san?-Pregunto Rinko preocupada, observando a la joven en el suelo, quien parecía pronta a despertar-.

-Es muy difícil de saber, nunca me han interesado los ángeles… Seguramente se transformara en humano… O tal vez en demonio…-Dijo Akutabe pensativo-.

-Eso no puede ser-Dijo triste Rinko-.

-Akutabe-san, hay problemas-Dijo Beelzebub que estaba inspeccionando el grimorio con el ceño fruncido-.

-Ahora que pasa?-Pregunto molesto Akutabe, tomando el grimorio-….-Miro el libro un rato y luego dijo- No tiene aura demoniaca-.

-Eso significa que…-Dijo Rinko sorprendida-.

-Ey, acaso alguien piensa ir a buscarme o que!?-Grito molesto Azazel, subiendo con muletas- eh, quien se murió?-Pregunto al ver el ambiente-.

-Nadie…-Dijo Sasami con dificultad poniéndose de pie, Rinko corrió hacia ella y la agarro antes de que volviera a caer, la ángel se puso colorada- Gra-Gracias, Sakuma-san… -Luego miro a Akutabe con seriedad- Ay una manera-.

-Akutabe la miro y luego sonrió burlonamente-En serio, déjame verlo-Dijo en tono desafiante-.

Todos los presentes formaron un semicírculo detrás de la joven quien estaba depositando el grimorio en el centro del círculo de invocación, luego se puso de pie a escasos centímetros y coloco una palma sobre su pecho y otra sobre el grimorio.

Rápidamente un brillo envolvió a Sasami y su ala sana se despegó ocupando media habitación, a la vez que su cabello se tornaba rubio. Entonces el grimorio comenzó a flotar hasta estar a escasas pulgada de la palma de la joven, su ala se empezó a desplumar, las mismas envolvieron al grimorio. Finalmente esas blancas y pulcras plumas se volvieron de un negro profundo siendo absorbidas por el grimorio, el cual se abrió y los símbolos de invocación comenzaron a llenar cada página.

Una vez el grimorio cayó al suelo el hermoso cabello rubio de Sasami se volvió profundamente negro y sus ojos, hasta el momento celeste eran ahora de un violeta oscuro. Al caer al suelo Rinko fue junto a ella, mientras que Azazel y Beezebub siguieron a Akutabe.

-Cómo te sientes, Amamiya?-Pregunto Rinko-.

-si…-Dijo Sasami con dificultad, luego tomo la mano de Rinko sonriendo sonrojada- Todo esto lo hice por ti, Sakuma-san- Sus ojos le brillaron-.

-Rinko palideció ante la mirada de su compañera- Pues… tanto como importante… no-Dijo ella mirando hacia otro lado-.

Entonces la habitación se ilumino con una luz y en el centro del círculo apareció Salamander en posición de meditación. Levanto la mirada sorprendido y miro todo su cuerpo.

-Estoy vivo!-Dijo sorprendió y luego miro a todos- Se tardaron bastante-Entonces su atención cayó sobre Sasami- Quien esa PIII apestosa? -.

-Este… Realmente no era valioso para vos, no?-Pregunto Sasami con vos monótona-.

-Bueno, la verdad… jeje-Dijo Rinko alejándose de la chica-.

-Entiendo…-Dijo Sasami, luego sonrió a todos los presentes de manera dulce- Por favor, salgan de la habitación… tu no-Dijo pisándole la cola al lagar con la misma sonrisa-.

-Emm, estará bien Salamander…?-Pregunto Rinko llevando a Azazel en brazos-.

-Realmente no me interesa- Dijo Akutabe volviendo a su diario- Como ya no es un ángel no nos traerá problemas-.

La puerta se cerró, solo se oyeron voces, grito de placer y muchos golpes.

-oh, sí! Aaaaay qué bien!... Si así, mas fuerte más fuerte, haaaayy- Sonó la voz desagradable de Salamander- Eso es! Más más MAAAAS!-.

De pronto de escucho un sonido de algo rompiéndose, era un sonido ahogado y asqueroso. Al rato salió Sasami bañada en sangre con una sonrisa y una cuchilla en su mano.

-Gracias, sin rencores-Dijo dejando la sierra en la mesa. Luego se sentó deprimida-Ahora que hare…-.

-Eso no me importa-Dijo fríamente Akutabe-.

-Akutabe!-Le dijo Sakuma mirando a Sasami triste, luego se giró hacia su jefe- este… Akutabe… Crees que podríamos…-.

Akutabe la miro, adivinando lo que le iba a pedir. Mientras, Azazel y Beelzebub, se asomaban por la puerta a la habitación, dentro una mano roja se movió en señal de súplica antes de caer inerte en la oscuridad, ambos demonios miraron aterrados y luego cerraron lentamente la puerta.

-Me revolvió el estómago-Dijo Azazel tapándose la boca, tratando de agarrándose de Beelzebub quien le empujo la mano con asco. En ese momento ambos demonios escucharon la frase de Sakuma y palidecieron-.

-"El tercer demonio ha llegado!"-Pensaron imaginándose a Akutabe, Rinko y a Sasami sonriendo tétricamente con sus ojos rojos, rápidamente se lanzaron contra el escritorio- No lo hagas, Akutabe!-.

-En ese momento sonó el teléfono, Akutabe contesto. Luego de cortar miro a todo y luego suspiro- Esta bien, estarás en periodo de prueba por dos meses…-Dijo poniéndose el saco y yendo a la puerta-.

-No lo hagas Akuta…!-Grito desesperado Azazel abrazado la pierna del detective-.

-Suéltame!-Dijo asqueado, dando una patada contra el umbral de la puerta, haciendo que Azazel escupiera sangre y lo soltara- Voy a ver al cliente-.

-De enserio! Muchas gracias! No se arrepentirá- Dijo Sasami con una sonrisa-.

-Akutabe se giró con una sonrisa- Oh, espero que no te arrepientas…-Dijo con un aura tenebrosa, luego cerró la puerta-.

-Claro que no-Dijo ella con una sonrisa-.

-Rinko, Azazel y Beelzebub la miraron- "REALMENTE NO SE DA CUENTA DE ESA AURA!"-Pensaron-.

-Bueno, bienvenida, Amamiya-Dijo Rinko sonriendo-.

-Por favor llámame Sasami- Dijo la chica con una sonrisa, entonces se sonrojo- Yo… Yo podría llamarte… Ri-Rinko-chan?- Pregunto nerviosa-.

-Eh, claro- Dijo Rinko con toda normalidad-.

-Pff, no hay algo raro en ese tipa?-susurro Azazel a Beelzebub, su rostro estaba pixelado-.

-Es obvio que a ella le gustan las…-Susurro Beelzebub pero en ese momento Sasami los miro con un brillo homicida-"Mierda, los ángeles son tan molesto" –Pensó irritado el pingüino-.

En ese momento sonó la cadena del baño y salió Kotaro.

-Uff, el inodoro se volvió a tapar, porque no lo destapas Sakuma-san-Dijo acomodándose en el sillón-.

-Otra vez! Pero qué demonios comes!?- Grito molesta Rinko-No creas que voy a volver a destaparlo… Yo…-Entonces a la chica se le ocurrió una idea, girándose con cara inocente miro a la recién llegada- Sasami-chan, sería muy importante para mi si…-.

-Oh, claro, pídeme lo que sea- Dijo ella sonriendo inocentemente. Al rato estaba metiendo la mano enguantada por la cañería con cara de asco- No puedo fallarle a Rinko-chan…-.

-Y ya sabe cómo manejarla- Dijo Azazel desde el umbral con los brazos cruzados-.

-Repugnante-Dijo Beelzebub-.

Molesta por las palabras contra Rinko ella saco la mano tan rápido, olvidando que la tenía ocupada y señalo a Azazel, antes de que todos pudieran reaccionar el demonio recibió de lleno aquel sustancia orgánica directo entre los ojos.

-Solo se oyó el grito de cierta mosca- No tires la comidaaaa!-.

_F_I_N_

Espero que les alla gustado y no duden en dejar reviews XD

Gracias por leer hasta el final, decidi terminarla porque realmente era un OC que queria poner en esta serie.

Criticas y consejos para el proximo fic de esta serie seran aceptados... Quiero saber como vieron la trama y los personajes.

Eso es todo, hasta la proxima =D