Nueva historia! ok me he puesto a escribir una nueva historia, bueno es un remake de varias cosas, pero al final es un AU espero les guste. Nos vemos abajo.

Discleimer... Todo pertenece a Craig Barlett y Nickelodeon. Y tiene un giro de la novela de Cindy Bennet, espero les guste.


SEIS AÑOS ATRÁS

Arnold observo a Helga mientras ella revisaba el pequeño buzón que habían hecho para la clase de talleres, el cuál habían realizado para celebrar San Valentín, todos habían tenido que hacer una carta para sus compañeros y cuando la vio rebuscando entre sus tarjetas la revisar cada una de ellas con indiferencia.

Había amado a Helga desde que le había conocido, ella había sido su primera amiga en el jardín de niños, por alguna razón había temido que su madre le dejara en ese edificio grande y desconocido al que nunca había ido, era solitario y espantoso y lleno de desconocidos además estaba lloviendo y tornaba como si el cielo fuera a caerse. Helga había llegado mientras el luchaba con las lágrimas y puso su mano sobre la de él con una sonrisa y de esa manera le había llevado a la mesa de colorear, en ese momento él en su pequeño corazón y mente se dio cuenta que estaba enamorado de ella. A partir de ese momento ella cambió su vida y nunca lo había olvidado; ella había sido su consuelo en medio de la tormenta y siempre tenía una sonrisa para él y un hola Arnold, buenos días.

Como niño Arnold nunca supo que la vida era dura, él hablaba con todos sus compañeros, pero su mayor tiempo lo pasaba ella, quien al principio se reía de él y le decía cabeza de balón por la extraña forma de su cabeza y el la molestaba porque ella era muy alta para su edad, pero ambos eran los mejores amigos, él no tenía idea de lo difícil que podía ser la vida fuera de las paredes de la escuela.

De alguna manera él noto que ella comenzó a cambiar, mientras las clases pasaban y cruzaba de un año a otro, vio pocos cambios que de una manera para él muy significativa. De pronto la niñita dulce y feliz que había conocido el primer día de clases, esa que siempre sonreía que era divertida comenzó a cambiar y dejo de reír. De pronto se volvió silenciosa y raras veces sonreía.

Lo hizo sentirse triste al principio, pero no sabía cómo ayudarla y no sabía cómo preguntarle, extrañaba su risa. Él no sabía porque y por eso no podía ayudarle. Pero nunca se dio por vencido, sabía que esa preciosa niña estaba allí y el la traería de vuelta. El quería ayudarle, pero más quería decirle cuanto la amaba, lo que en verdad sentía por ella desde la primera vez que la vio. Pero esperaba que su tarjeta de San Valentín le diera luz a esto y ella al fin lo notará.

Helga metió la mano en la caja y removió las tarjeta con indiferencia, a su alrededor todos reían y hacían escándalo por cantidad de tarjetas que habían recibido, él no podía quitarle los ojos encima cuando ella revisaba las tarjetas genéricas compradas en las tiendas departamentales, que mostraban dibujos y sentimientos que eran irreales, palabras tan usadas que hasta habían perdido el sentido. Quizá quien la mirara tomar cada una de ellas y observar las tarjetas pensaría que no le interesaban, pero él sabía que no era así, pues vio una pequeña curva en la esquina de su boca.

Cuando llegó a su tarjeta, él se dio cuenta que su sonrisa cayó, quizá ella no sentía lo mismo, Arnold sintió su corazón comenzar a latir con rapidez y fuerza, el vio cómo su frente se arrugo en consternación mientras sus manos sostenían su sobre delante de ella. Después de unos segundos ella abrió con cuidado el sobre y saco el papel construcción y busco maniobrar mientras lo desplegaba frente a ella.

Arnold de pronto se sintió inseguro, ella recorrió con su mirada el salón mientras sostenía la carta en sus manos, de pronto se sintió inseguro de ese regalo, era a la única que había hecho una tarjeta como aquella, a los demás les dio solo una pequeña nota amarrada a un caramelo, la de ella era especial, pero en ese momento por un segundo pensó que se había equivocado, que su regalo era tonto, mucho, muy tonto.

Ahora que lo pensaba se dio cuenta que era así, tonto e infantil, la forma en que había acomodado los colores y los distintos papeles sobre un fondo rojo, quizá debió haber comprado una como todos los demás, hubiera sido mejor, cerro los puños a sus costados y sintió como el color le teñía las mejillas. En ese momento ella lo abrió y leyó cada palabra que él había escrito allí, que él había pasado la noche intentando decirle, y que había guardado por años en su corazón.

En ese momento algo sucedió, el sol surgió en medio de una gran tormenta que se desarrollaba a su alrededor, el semblante de ella cambió, iluminando su rostro de una manera que hacía muchos años no había visto, sus ojos azules brillaron con reflejos dorados cuando lo encontró con la mirada y sus ojos le dieron la respuesta a aquella carta que él le había escrito.

Helga se puso de pie y su cabello hondeo a su alrededor mientras ella se acercaba a él, su sonrisa vaciló ligeramente, ella camino hacia la puerta de salida pero en lugar de salir abrió la puerta del armario de los abrigos y paso a través dándole una mirada antes de cerrar la puerta. Miro a su alrededor para ver quien la había visto ocultarse allí, pero todos estaban ocupados en sus obsequios, él se puso de pie y cuando nadie estaba mirando la siguió adentro.

Ella estaba parada en el fondo del cuarto mientras removía los abrigos olvidados por alguien en el interior, la vio acariciar un abrigo que parecía de piel mientras mordía su labio con nervios, su frente estaba arrugada y se retorcía las manos, hasta que vio a Arnold, su rostro se despejo y le sonrió al verlo allí.

Arnold se acercó a ella y se detuvo a un paso, allí parado a su lado sintió su aroma a fresas que siempre le había gustado, ella miro sus pies y después levantó la mirada lentamente hasta que se topó con sus ojos azules. Ella lo miro intensamente y en ese momento lo beso. La sorpresa lo mantuvo congelado durante un largo segundo, hasta que el beso lo derritió, besándola inocentemente, besándola de regreso.

Arnold la amaba, ella era chica de sus sueños y a través de ese beso él quería decírselo, el buscaría hacerla feliz y volver a sonreír como aquella vez que ella llego a su lado y robo su corazón.

Cuatro meses después Arnold y su familia se fueron lejos.


Esta es una historia muy diferente a lo que estamos acostumbrados, Helga bueno es diferente y veremos su papel poco a poco desarrollarse, Arnold será el caballero en brillante armadura.

Como dije antes esto es un AU espero que lo disfruten tanto como yo lo disfrute escribiendo.

Gracias a todos los que me tienen como favorito y más aquellos seguidores de Hey Arnold, los que han visto mi historia y se tomaron el tiempo de leerla, espero la disfruten.

Saludos y disfruten su semana.

IRES