Titulo: Por amor

Resumen: Al final sólo se escucharon los sollozos de alguien que gritaba su nombre.

Fandom: Earthian

Personajes: Messiah, Chihara

Género: Romance, angst, yaoi

Advertencias: -

Rating: +13, supongo. No sé X3

Capítulos: 1

Estado: Finalizado

Inspiración: Los mismos personajes y el ending del último ova.

Disclaimer: Los personajes pertenecen a su respectivo autor.

OoOOOoOoOoO

Quizá fue el destino lo que hizo que en aquella ocasión vieran sus alas negras, quizá fue cosa del destino que aquél se enterara, quizá él debía interesarse en crear ángeles de modo artificial, ángeles como el que sus hombres habían visto. Sí, seguramente la creación de Messiah estaba en el destino… Y estaba en el destino que Chihara lo encontrara, que lo salvara… Sí… era eso. Todo era parte del destino… Tenían que conocerse, tenían que enamorarse.

Ese pensamiento logró consolar a Messiah durante sus últimos momentos. El saber que Chihara también lo amaba del mismo modo en que él lo hacía, y el creer que todo formaba parte de un plan divino que estaba más allá del entendimiento tanto humano como angelical, eso lo consolaba. Sí, su muerte también era parte del destino… Porque si vivía lo lastimaría, lastimaría a Chihara y a lo que él amaba.

Era mejor así… si moría, Chihara sufriría su perdida sólo un momento, después podría ser feliz… Lo recordaría y lo amaría a pesar de que no estaría ahí, pero dejaría de sufrir por su perdida. En cambio, si vivía, Chihara sufriría mucho al verlo destruir todo lo que quería. El mismo Chihara podría ser herido.

—¡Messiah!

Messiah sonrío. Chihara lo amaba tanto que, incluso con una sola ala, quería en su ayuda, pero ya era tarde… no había nada que hacer, no se debía hacer nada, todo era mejor así.

—Te amo, Chihara —esas fueron las últimas palabras de Messiah. Después de eso, sólo se escuchó a alguien sollozar mientras pronunciaba una y otra vez el nombre de ese ángel destructor… quien había sido creado gracias al amor que un ángel real sentía por los humanos, y ahora moría porque se había enamorado de ese ángel que le permitió vivir, ese que le dio un corazón.

Fin.