Todo por Matemáticas.

Este One-shot es de Naruto y su vida solo.

No soy propietario de ningún personaje de la franquicia de Naruto. La idea si es mía.

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-Bien clase, mañana tienen examen de matemáticas.- decía Iruka, el maestro de matemáticas. Uzumaki Naruto, un chico de cabello rubio, ojos azules y tres extrañas marcas en cada mejilla puso su cabeza en la mesa, al escuchar que habría examen. El no tiene buenas calificaciones, solo las necesarias para no quedarse y reprobar. Él sabía que debía estudiar, no podía dejar a medio camino los sueños que tenia. Busco con la vista a Haruno Sakura, una chica de ojos verdes con cabello rosa.

-Sakura-chan…- pero se detuvo al ver que estaba con Uchiha Sasuke, un chico de cabello negro y ojos del mismo color.

-Mejor no molesto…- pensó con algo de tristeza Naruto. Al terminar la clase Naruto salió rápido del salón sin notar que unos ojos perlados lo seguían, Hyuga Hinata, una chica con cabello negro azulado miraba como el rubio salía casi huyendo del salón con una mirada triste.

-¡A estudiar a casa de Shikamaru!- grito una chica de cabello negro agarrado en dos pelotas.

-Cielos Tenten eres una problemática.- decía Nara Shikamaru el estudiante más inteligente del curso, a pesar de solo pasar con sueño.

-Hinata-sama, ¿vendrá?- pregunto Hyuga Neji, primo de Hinata.

-No, lo siento, debo hacer algo en casa y después estudiare por mi cuenta.- dijo Hinata tomando sus cosas y partiendo.

-Y ahí va. Bueno, nos vamos.- dijo Tenten.

-Mujeres = Problemáticas.- pensó Shikamaru al ver como quedo.

Por las calles de Konoha, caminaba Naruto a paso lento, con la mirada triste y con sus oídos tapados por los audífonos de su MP3. Levanto algo la vista y vio una pareja alegre con su pequeño niño en brazos del padre y la madre jugando con las manitas del niño. Esto provoco que Naruto volviera a bajar la vista y saludo a la pareja con un "Buenas tardes". Luego de caminar unas cuantas calles llego a su casa.

-¡Ya llegue…! Como si alguien me esperara…- dijo para el mismo. Camino y llego a la sala donde había una fotografía de él y sus padres, sonriendo en la plaza central de Konoha.

-Ya llegue, mamá, papá.- una pequeña lagrima bajo por su mejilla. Rápidamente la limpio y se dirigió a su habitación. Tirando la mochila al escritorio que tenia y lanzándose a la cama. No quería levantarse, solo dormir y a las 6 de la tarde estudiar, no tenía hambre, todos los días era igual, dormía, estudiaba, dormía, ir a la escuela. Era un ciclo repetitivo. Puso su brazo derecho sobre sus ojos y extendió su brazo izquierdo hacia el techo de su habitación, la mano izquierda se abría y se cerraba en un puño cada segundo que pasaba.

-¿Por qué? ¿Por qué se fueron cuando más los necesito? ¿Por qué solo pude estar con ellos poco tiempo? ¿Es justo? ¿Qué sigo haciendo aquí si mi vida se fue con ellos? Mamá… Papá…- Naruto luego dirigió su vista a una fotografía, estaba su padre, su madre y el. Fue un día cuando ellos aun estaban en el cual Naruto había ganado junto a su equipo el Torneo de Futbol Inter escolar de Konoha. Kushina, su Madre, y Minato, su padre, ambos portando una camiseta blanca con el logo de la escuela de Konoha, Naruto salía sonriendo con el trofeo del Primer lugar. Ese día, gracias a un pase filtrado de Sasuke ese partido se definió por un remate a puerta de Naruto, anotando el gol de la victoria.

Volvió a dirigir la vista al techo, esta vez con ambos brazos extendidos, con las manos abiertas. Estaba así hasta que el timbre de la puerta sonó.

-¿Visitas? Pero si solo los sábados viene Jiraiya con Tsunade.- pensó Naruto para empezar a caminar a la puerta.

-Voy.- grito para que la persona se esperara. Al llegar abrió la puerta y vio a la persona que menos se esperaba.

-¿Hinata?-

-Hola Na… Naruto-kun. ¿Qué…quería preguntarte si… si deseas que estudiemos juntos para el examen de mañana?- pregunto Hinata con algo de sonrojo en su rostro y con tartamudeo. Naruto al verla sonrió, y vio con detalles a la chica que tenía enfrente.

-Me gustaría, pero… ¿Y tu padre?-

-Ya… ya le avise, y dijo que estaba bien.- dijo Hinata con una sonrisa.

-Está bien, pasa.- Naruto se quito de la puerta para que la chica pasara, quitándose los zapatos en la entrada Hinata iba detrás de Naruto hacia la sala, donde ellos estudiarían Matemáticas.

Ya habían pasado tres horas desde que Hinata llego a estudiar con Naruto, en esas tres horas el rubio sentía que había hecho un gran progreso. Sentía que podía sacar una excelente calificación y más ahora que la necesitaba. Eran las seis de la tarde, los estómagos de ambos estudiantes rugieron al mismo tiempo.

-Lo… lo siento.- dijo Hinata apenada.

-¿Quieres algo de comer algo Hinata?- pregunto Naruto.

-No… no quiero ser una molestia.- dijo la chica jugando tímidamente con sus dedos cuando su estomago volvió a rugir junto al de Naruto.

-No eres una molestia, ya regreso.- abandonando la habitación Naruto se dirigió a la cocina. Mientras Hinata miraba el cuaderno de Naruto. Ella escucho por parte de su amiga Ino, que los chicos siempre rayan la parte de atrás de todos sus cuadernos, casi siempre eran dibujos de anime/manga o de chicas, según le dijo Ino, en el cuaderno de Matemáticas de Chouji tenía un dibujo que el mismo hizo de Hatsune Miku. Con curiosidad y saber si Naruto también tenía dibujos de chicas reviso la parte de atrás del cuaderno. No encontró ningún dibujo, solo algo parecido a un poema. Un poema de dolor. Decía:

¿Qué queda?

Solo quede yo, sin nada de compañía. Porque mis padres tuvieron que irse ese día de otoño… La verdad no lo sé. Solo era un niño, más de una vez quise también irme con ellos. Era un niño pequeño indefenso en la vida, un niño que quería un abrazo de su madre, una palabra de aliento de su padre, una sonrisa por parte de ambos, un "estoy orgulloso de ti Naruto" cuando hiciera algo bueno. Pero no. Desde hace mucho tiempo todo eso quedo atrás como solo las necesidades de un niño interior. Un niño el cual sabe que nunca podrá recibir ningún tipo de amor. Tengo amigos, tengo amistad, tengo personas que se preocupan por mí, como Jiraiya o Tsunade, pero desde ese día del accidente el destino me ha negado el amor de unos padres. El tiempo que estuve con ellos se que me llenaron de mucho amor, lo sé porque dentro de mi siento ese sentimiento cálido que un padre o una madre puede darle a un hijo. Por esa parte estoy feliz, por otra, desearía que ese accidente nunca a hubiese ocurrido. Solo estoy, solo estaré, porque siendo sinceros, el amor de una mujer también se me será negado. A las chicas no les gustan los chicos como yo, los que piensan en el pasado, los que usan una máscara para ocultar su dolor, los que están solos. Quizás es lo que más me duele, veré como mis amigos tienen parejas, yo me quedare solo viendo, solo deseando, solo, quizás sea justo verdad. No he hecho nada para intentar algo con alguna chica, quizás porque no quiero preguntarle a Jiraiya ya que es un pervertido de primera. Pero quizás… así sea mejor, yo con mi soledad, así ninguna chica me diría cosas feas, porque si, existen las chicas que son crueles. ¿Qué me queda? Vivir y ver hasta donde llego, quizás con mis estudios y lo que haga pueda sentirme satisfecho con mi vida aunque termine solo. Solo tengo algo en mente, ser buena persona para cuando me toque partir ir a reunirme con mis padres, eso deseo… ¿Qué queda? Ser bueno para ser feliz y al partir, reírme con mis padres. A los cuales, ame, amo y amare por siempre.

Hinata soltaba lágrimas cuando termino de leer esto, ella nunca se imagino que el rubio que siempre sonreía de verdad ocultaba su dolor. Naruto, un chico alegre cuando estaba con sus amigos, triste cuando estaba solo. En un arrebato ella fue corriendo hacia la cocina y encontró a Naruto sentado esperando que estuviera el agua para preparar la comida. Ella rápidamente llego y lo abrazo, sorprendiéndolo enormemente por la acción de la chica.

-¿Hinata?-

-Lo siento.- dijo entre sollozos.

-¿Qué es lo que siente?- pregunto Naruto poniéndose de pie sin romper el abrazo y tratando de ver a la chica a los ojos.

-Le… leí la parte de atrás de tu cuaderno.- Naruto puso la mirada triste al ver que ella lloraba por él.

-No tiene caso que llores Hinata.-

-Es que jamás pensé que sufrías así.-

-Mírame, sé que es triste, pero así viviré, y si leíste todo, sabrás que tratare de ser buena persona, para estar con mis padres.- dijo limpiando las lagrimas de la chica.

-¿Pero por qué dices que ninguna chica querrá estar contigo?- pregunto con las últimas lagrimas en los ojos.

-Es la verdad… Ya he sido rechazado por ser huérfano.- dijo con una sonrisa triste.

-Ellas… las que te han rechazado… no saben lo que se pierden.- dijo mas como un susurro para ella pero Naruto escucho perfectamente.

-¿Y que pierden Hinata?-

-Un buen chico, el cual solo desea hacer el bien y no lastimar a nadie, un chico que tiene… la mirada más hermosa y la sonrisa más brillante que jamás haya visto… Y lo más importante, es que tiene un corazón puro.-

-Hinata… quien te escuche dirá que estas enamorada de mi.-

-Es que lo estoy.- dijo Hinata escondiendo su rostro en el pecho de Naruto.

-¿Qué?-

-Te amo Naruto-kun. Siempre lo he hecho. Siempre has estado en mi corazón.- dijo Hinata viendo a los ojos azules que le encantan. Ahora de los ojos de Naruto empezaban a rodar las lagrimas sorprendiendo a Hinata.

-¿Naruto-kun? No llores tú también, por favor.-

-Tu… estas enamorada de mi…-

-Naruto-kun. Te amo…- Hinata tenía la cabeza de Naruto en su hombro. En un momento dado las piernas de ambos perdieron fuerzas haciendo que ambos se sentaran en el suelo. Hinata apoyo la cabeza de Naruto en sus piernas mientras acariciaba el cabello del rubio para que se calmara. Parecía que funcionaba porque Naruto empezó a sonreír.

-¿Naruto-kun?-

-Estoy feliz, feliz porque alguien me tiene en su corazón, y más al saber que es una chica linda como tu Hinata.- ese comentario sonrojo mucho a Hinata.

-¿Te parezco linda?-

-Creo que linda se queda corto. Seria hermosa.- volvió a sonreír. Hinata sonrojada aun mas vio a esos ojos azules… como si el tiempo se detuviera para ambos sus ojos se conectaron. Y la distancia entre sus labios desaparecía. Un simple roce basto para iniciar un beso, torpe, suave y lleno de amor. Cada uno trasmitió sus sentimientos en ese beso, que parecía nunca terminaría. El agua ya estaba para la comida pero los jóvenes no prestaron atención ya que estaban saciando el hambre con "taco de labios". Se separaron totalmente sonrojados y felices.

-Creo que voy a desear conocerte más Hinata.-

-Lo mismo digo Naruto-kun.- ambos jóvenes se levantaron del suelo y prepararon la comida que iban a comer antes de los "tacos", claro que después vinieron mas ordenes de "tacos".

Unos días después del examen:

-Estoy contento con los resultados de los exámenes de matemáticas. Todos pasaron y con excelentes calificaciones.- dijo Iruka haciendo que todos celebraran.

-Y por favor denle un aplauso a Naruto.-

-¿A Naruto?- pregunto Kiba

-¿Naruto-kun?-

-Sí, es la primera vez que Naruto logra sacar una A- en un examen de matemáticas.- dijo Iruka con una sonrisa. Todos estaban sorprendidos. Shikamaru empezó a aplaudir, después Sasuke, Sakura, Hinata, luego todo el salón aplaudió por el logro del rubio el cual sonreía y se sonrojo por el detalle.

-Bien hecho Naruto. Tus padres estarían muy orgullosos de ti.- pensó Iruka.

Esa misma tarde en casa de Naruto:

Naruto y Hinata estudiaban para la clase de Química ya que habría examen la próxima semana y deseaban avanzar.

-Iré por agua, ¿quieres Hinata?- ofreció el rubio

-Por favor Naruto-kun.- respondió con una sonrisa.

-Ya regreso.- Naruto salió con dirección a la cocina, Hinata vio que el cuaderno de matemáticas estaba afuera y por curiosidad volvió a ver la parte de atrás. La hoja había sido arrancada. Ahora había otro poema. Decía:

Ya encontré lo que quería. Entiendo porque me quede. Entiendo ahora que se siente ser amado por una mujer, es lo más maravilloso del mundo, es lo que más quise, y ahora lo tengo. El amor de Hinata, su corazón, ¿Quién diría que yo sería dueño de tan hermoso corazón? Quizás nadie. Pero se siente bien.

Solo espero que cuando le pregunte a Hinata acepte.

Hinata tenía curiosidad, ¿Qué le iba preguntar Naruto? El rubio entro a la habitación con dos vasos con agua y vio a Hinata viendo su cuaderno.

-¿Lo leíste?-

-Si… Naruto-kun ¿Qué me vas a preguntar?-

-Nada importante, solo si deseas ser mi novia.- dijo con una sonrisa. Hinata se llevo ambas manos a la boca y cuando tuvo cerca a Naruto se lanzo para darle un abrazo.

-Por supuesto.- dijo con su cabeza hundida en el pecho del rubio.

-Ahora eres mi Hinata.- la chica se sonrojo pero vio al rubio a los ojos.

-Entonces, eres mi Naruto-kun.- dijo Hinata haciendo sonrojar a Naruto. Ambos sellaron el compromiso con un beso, lleno de amor por parte de ambos.

Ahora ¿quien dijo que no podías amar cuando se te ha negado el amor? Siempre el corazón buscara amar. Amar y ser amado, eso es algo común, y eso es lo que un día Uzumaki Naruto aprendió gracias a Hyuga Hinata. Todo por Matemáticas.

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¿Qué les ha parecido? Esta historia la tenía hace mucho en borrador, pero hasta hoy me anime a pasarla en limpio. Debo decir que se me hizo chiquito el corazón al escribir lo del cuaderno. Si creen que merezco alguna sugerencia me lo dicen en un review, comentarios igual.

Gracias por leer mi fanfic.

Soy Lion Omega X. Hasta la próxima.