Dobby es un elfo libre! Liiibrreee!...
mmmm… ups, creo que esto no va aquí pero…
Joa es libreee! (por fin tengo mis vacaciones… soy feliz!)
De verdad quería publicar este cápitulo antes, pero hasta hace dos minutos no he conseguido acabarlo. Perdón!


Capítulo 14. ¿el mejor cumpleaños?


- ¿Pero qué demonios tienes en la cabeza, zanahoria? ¿Es que acaso no sabes llamar a la puerta?

- Oh, como si tuvieras algo que me asustara...

- Me estoy duchando ¡sal del maldito baño!

Karin puso los ojos en blanco ante el grito de Suigetsu y sin hacerle caso se hizo a un lado para dejar entrar a Juugo.

- Tengo algo importante que enseñaros.

- ¿Y no hay otro momento ni lugar que no sea este? Me estoy duchando...

- ¡Tus duchas son infinitas, pescado! -le gritó Karin - llevas una hora ahí dentro y si no llegamos a venir estarías hasta la hora de la cena. Sal de la ducha, tenemos que hablar...

- Mi ducha es sagrada. Es mi tiempo de relax… y paso mucho tiempo contigo, por lo que necesito más tiempo que el resto de los mortales para relajarme.

- Sal-de-la-ducha.

- Ni en un millón de años -contestó firmemente Suigetsu

-Tú lo has querido…

Karin se acercó rápidamente hasta el lavabo que había en el cuarto de baño de los chicos y sin decir una palabra, abrió el grifo. Por el lado del agua fría.

- ¡Maldita bruja! -Suigetsu gritaba mientras salía de la ducha corriendo- ¿estás loca? Podría haberme dado un corte de digestión o haberme resbalado y morir desnucado…

-¡Oh destino cruel! ¿Qué he hecho yo para merecer esto? ¿Por qué no ha funcionado? -la chica hablaba dramáticamente mirando al techo - en mis manos estaba haberle hecho un favor a la humanidad y...

- ¡Ya cállate! - Suigetsu la empujo y se acercó al lavabo. Limpió el vapor del espejo mientras le preguntaba - ¿qué era eso tan importante? ¿Para qué tanta prisa?

- Por esto.

Karin saco su móvil del bolsillo trasero de sus pantalones lo puso delante de los dos chicos, esperando a ver su reacción. Juugo abrió los ojos sorprendido y esbozo una pequeña sonrisa. Suigetsu… Bueno, él fue más lento de reaccionar...

- bla bla bla fiesta sorpresa... Bla bla bla mi novia... Bla bla bla amenaza de muerte... Bla bla bla Sasuke...

Uno

Suigetsu parpadeo lentamente asimilando el mensaje.

Dos

Una mueca de terror se dibujó en su cara

Tre...

- ¿mi novia? ¿¡Sasuke!? Pero qué cojones... - le quito el móvil a Karin y leyó de nuevo el mensaje - este fin de semana haré una fiesta sorpresa para Sakura, mi novia. Se lo que estás pensando y no, no responder a tu larga lista de preguntas, Karin. Más os vale venir a los tres al cumpleaños u os arrancare la piel a tiras, ¿entendido? Sasuke.

Karin río. Desde qué le había llegado el mensaje horas atrás ella había tenido una reacción parecida. ¿Sasuke con novia? Si, sabía que le gustaba Sakura y tenía la intuición que ella sentía algo por el estilo, pero ¿en qué momento había sucedido todo eso? Una parte de ella se alegró de que por fin Sasuke empezara a mejorar su vida. Otra no hacía más que repetirle que él era su mejor amigo y que ella debería estar allí con el viviendo todo eso a su lado. Había estado en los peores momentos de su vida, ¿por qué no podía ver los mejores?

- Esto es horrible. ¡Es el fin del mundo!-Suigetsu se tiraba de los pelos mientras andaba de un lado a otro de la habitación -¡Sasuke tiene novia! Y para colmo es Sakura... Ella y yo teníamos algo especial - lloriqueo- y le quiere hacer una fiesta de cumpleaños sorpresa... ¡ÉL ODIA LAS FIESTAS DE CUMPLEAÑOS! ¿Qué vamos a hacer?

- Pues tendremos que comprar un regalo e ir -le contestó Juugo. Karin asintió.

-oh... Ya sé lo que pasa... - dijo Suigetsu abriendo enormemente los ojos. Había dado con la solución a lo que pasaba - Sasuke ha sido secuestrado y para no levantar sospechas los secuestradores le han dicho que envíe desde su móvil un mensaje a sus amigos para avisar que se encuentra bien y que no sospechemos nada... Pero ¡él ha sido más listo! El con novia... Pufff… Menuda tontería...

Vale, tal vez no se lo estaba tomando tan bien como ella...

-Vístete boquerón - le dijo mientras le daba una colleja -tenemos que comprarle un regalo a Sakura. Mañana nos vamos.

Y salió por la puerta del baño dejando a Juugo a su suerte ante los delirios y preguntas de Suigetsu.

.

.

- ¿crees que esto le gustará?

Sasuke observo horrorizado como Itachi le sostenía delante de su cara un juego de te rosa pastel con enormes flores rosas más fuerte.

- Si yo fuera ella te lo tiraría a la cabeza...

- Tsk - Itachi volvió a dejar el juego de té en la mesa en la que estaba expuesto.

- ¡Ya lo tengo, databayo!

Los dos hermanos se giraron ante el grito de alegría de Naruto.

Itachi había ido a recoger a Sasuke a su entrenamiento de fútbol, pero ese día sería diferente a todos los demás. Ese día iban a ir a comprar el regalo de cumpleaños de Sakura. Naruto se había apuntado a la salida de compras para así saltarse una clase de estudio con Sakura, a la que había llamado para avisar.

Itachi temía que Sasuke le compara una caja de cerillas y Naruto que se lo envolviera en papel de periódico así que ahí estaban los tres, en el centro comercial.

Naruto corría como un loco hacia ellos con un enorme estuche de pinturas acrílicas y un caballete.

- Sakura adoraba pintar de pequeña, es un regalo perfecto.

- No voy a comprarle eso, dobe

- ¿por qué no? Es algo que le gustaría, estoy seguro.

Un pequeño tic en su ojo derecho estaba empezando a ser visible.

- ¿Al igual que estabas seguro de que a Sakura le iba a gustar la equitación de fútbol del Manchester United? ¿O el bate de béisbol? ¿O la Katana rosa que había de exposición en la última tienda?

- Bueno, si de verdad le gustaba pintar de pequeña sería Un buen regalo, Otouto.

Sasuke suspiro y se dirigió a paso rápido hacia la salida de la tienda, mientras que escuchaba a Naruto gritarle que sí él no lo quería sería su regalo de cumpleaños de su parte.

Caminó entre la gente que había en los pasillos hasta que encontró un banco vacío y se sentó en él. Sabía que su hermano y el idiota de su amigo lo buscarían cuando terminarán de comprar el juego de pinturas, por lo que tendría un par de minutos a solas.
Estaba frustrado. Él no era bueno haciendo regalos, y la última vez que había tenido que hacerlos había sido Sakura quien le había ayudado. Pero ahora no podía ser ella a quien pidiera ayuda, puesto que era la destinataria del mismo, y había tenido que recurrir a su hermano. El dobe simplemente se había apuntado.

¿Qué le podría regalar a Sakura? No solamente era un regalo de cumpleaños para una amiga. No, ella era su novia. Y él nunca había tenido una, así que no tenía ni idea sobre el asunto.

Estaba totalmente perdido.

Suspiró.

Sakura era su novia, o al menos eso pensaba él. Es decir, había tenido una cita con ella y la había besado al final de esta, siendo interrumpidos por Yamanaka, su mejor amiga. Ni siquiera había podido despedirse de ella, puesto que la loca de su amiga la había arrastrado al interior de su casa gritando cosas sobre una pulmonía y pidiendo detalles de toda la tarde. Y en una cosa había acertado, Sakura se ausento los siguientes cuatro días a causa de un fuerte constipado. Sasuke por su parte había estado tentado en ir a su casa a verla, pero lo máximo que llegaba era a quedarse parado en la puerta del edificio donde vivía. Ayer, por fin había vuelto a clase, pero ambos apenas habían podido hablar o en su defecto quedarse a solas. Sakura había tenido que hacer un par de exámenes que se había saltado debido a la enfermedad, por lo que se había tenido que quedar horas extra en el colegio. Lo máximo que había podido hablar con ella había sido esta mañana en el intercambio de clases y había estado presente toda la conversación Naruto, por lo que había sido una conversación sin trascendencia. Un hola, ¿qué tal del constipado? y un suerte en el examen había sido lo más largó que había salido de la boca de Sasuke. Sakura por su parte se había sonrojado al encontrarse con él y contestó a todo con monosílabos. Incluso a su hola.

No era un experto en relaciones sentimentales, pero tenía la sensación que tenía que hablar con ella claramente y decirla que quería una relación con ella.

Y su cumpleaños era el viernes, pasado mañana, el seguía sin saber que comprarle.

El lunes, Yamanaka y la chica Hyuuga le habían abordado a la salida de las clases, diciéndole que había un asunto importante del que hablar, así que un tanto desconfiado las siguió hasta reunirse con el resto del grupo de amigos. Le iban a celebrar una fiesta sorpresa a Sakura por su cumpleaños y estaban aprovechando que ella estaba mala para ultimar los detalles y sobretodo decidir en donde lo celebrarían. Fue Naruto el que propuso su casa y ante la mirada aterrada de todos los presente, él no le mató en el acto. No le importaba que se celebrara la fiesta en su casa, había sitió de sobra y suponía que a Itachi no le importaría, el solía celebrar alguna. Además, estaban hablando de la fiesta de cumpleaños de su novia, si era en su casa podría negar la entrada a cualquiera que no le cayera bien.

Un golpe en su espalda le indicó que sus acompañantes ya estaban allí. Naruto cargaba un enorme bulto envuelto en rosa chillón e Itachi portaba la caja de pinturas con el mismo papel.

Sin duda llamaban la atención de todos los que pasaban a su alrededor.

.

.

- El pobre está enamoraito de ti…

- ¡Ino!

Sakura se encontraba en el centro comercial. A la salida de clase, Naruto le había dicho que tenía cosas que hacer y no podía dar la clase particular de hoy, así que había sido arrastrada por Ino, Tenten e Hinata al centro comercial de compras.

No era tan malo, al menos que el centro de conversación fuera Sasuke y ella.

- ¡Vamos frente! Se ha tirado toda la semana angustiado por ti y tu enfermedad terminal…

- Era un constipado – aclaró Sakura

- … el pobre iba a visitarte todo los días pero se quedaba en la puerta con el corazón en un puño porque no podía hacerse la idea de vivir sin ti – Sakura suspiró ante la película que se estaba montando Ino, mientras que Tenten reía a carcajadas e Hinata la miraba disculpándose del comportamiento de su amiga

- Creo que se ha arrepentido- Dijo Sakura al cabo de unos minutos en que las chicas paseaban en silencio. Todas la miraron – Sasuke, él… creo que no quiere estar conmigo…

- ¡Tú estas chalada! –exclamó Tenten

- Como bien habéis dicho, vino todos los días a mi casa, vosotras le habéis visto. Pero ninguno quiso subir… o al menos llamar para ver cómo estaba… yo creo que…

- Como termines esa frase, Sakura, te juro que te meto mi paraguas por el culo…

-¡Ino! – Exclamó escandalizada Hinata.

- Frente, a ver si te das cuenta de una vez – Ino la agarró de las muñecas y se posicionó delante de Sakura – A Sasuke le gustas. Mucho. Eres prácticamente la primera persona que ha dejado acercarse de todo el instituto. Y no creo que Sasuke vaya besando bajo la lluvia a toda chica que pasa… eres una suertuda, Sakura.

Sakura enrojeció ante la mención del beso. Aún le turbaba.

- Oye, - Escuchó la voz de Tenten - ¿ese no es Naruuuuuu…

- ¡Sakura! – Ino la tiró del brazo hacia una de las tiendas – ¡Mira que falda más bonita! – le puso una horrible falda color morado delante de su cara - ¿Te gusta? ¿Eh? ¿Eh, eh? ¿¡A qué es bonita!?

.

.

- ¡SORPRESA!

- Ya sabía yo que Sasuke se alegraría de vernos, calabaza…

- ¡Idiota!

Sasuke se talló el puente de la nariz mientras veía a sus tres amigos discutir en la puerta de la entrada.

- Hmp… llegáis tarde

- Bueno – Suigetsu se frotaba aún la cabeza donde le había pegado Karin – teniendo en cuenta que nos habéis gritado a nosotros el "sorpresa", aún llegamos a tiempo…

- Se acerca alguien, ¡Se acerca alguien!

La voz de Tobi, uno de los compañeros de su hermano alertó a todo el mundo, haciendo que todos volvieran a su posición inicial.

- ¡SORPRESA!

- …

- …

- …

- ¡Itachi! – rugió Sasuke - ¿Qué hacías fuera?

- Nos quedamos sin bebidas hace un rato – Señaló su hermano mayor mientras levantaba las bolsas que cargaba

"¿Dónde se habrá metido Naruto con Sakura?" pensó mientras miraba su reloj… "¡Por el amor de Dios! Debían haber llegado hace veinte minutos…"

- Sasuke, tenemos que hablar

- Ahora no Karin…

- Bueno, creo que ahora que no esta Sakura es el momento indicado – le contestó la pelirroja.

- ¡Ya viene, ya viene! – gritó Tobi corriendo desde la ventana.

- Déjame ver si lo entiendo… - se escuchaba la voz de Sakura al otro lado de la puerta. Todos se pusieron rápidamente en sus lugares – Me estás diciendo que Sasuke se olvidó su chándal de futbol y te ha pedido a ti que vengas a por él mientras termina un trabajo en la biblioteca…

- Eso es, Dattabayo…

- ¿Y por qué no ha llamado a Itachi para que se lo acerque?

- Porque no puede…

-¿Por qué?

- Porquueeeee Itachiiiii estááá en… en el hospital

-¿¡QUÉ!?

- Venga, pasa, vamos a por el chándal de Sasuke y se lo llevamos…

-¡Noo! Tenemos que ir al hospital… Itachi ¿Qué le ha pasado?

- Sakura, eso no tiene ahora importancia…

-¿El hermano de Sasuke se está muriendo y no tiene importancia? ¡Naruto!

- Etto…

- ¿Lo sabe Sasuke? ¡Oh dios mio! ¡OH DIOS MIO! Es la única familia que le queda, no puede perderle…

- Sakura…

- … hay que decírselo suavemente, asi que déjamelo a mi, no abras la boca… ¿Dónde dijiste que se encontraba… ¿¡Sasuke!?

-Hmp… pasa de una vez – le dijo Sasuke mientras tiraba de ella hacia a la puerta de la casa

- ¡SORPRESA!

Sakura se quedó estática. Sasuke aún la agarraba de la mano que había tirado. Sus ojos recorrieron toda la sala… todos sus amigos estaba allí. Ino, Tenten, Hinata, Kiba, Shikamaru, ¿Sasori?, ¿Deidara?, Itachi, Sai… ¡Itachi!

-¡Itachi! – gritó Sakura mientras que se abalanzaba sobre él. Aún tenía lágrimas en los ojos. - ¿Por qué me dijo Naruto que estabas en el hospital?

"…va a ser una fiesta muy larga"

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.

Una vez que lograron tranquilizar a Sakura contándole que lo que había dicho Naruto era simplemente para lograrla convencerla de que entrara a la casa de los Uchiha, la fiesta comenzó.

Todos sus amigos se divertían muchísimo, y aunque había gente que no conocía, Sakura se lo estaba pasando muy bien. ¡Si incluso habían venido Gaara y sus hermanos! Sakura le sonrió a Sasuke por ese detalle. Sabía que ellos no se llevaban especialmente bien, pero Sasuke le había invitado a la fiesta por ella.

Lo que aún no lograba entender era que hacía Sasori y el resto de los amigos de Itachi en la fiesta. Aunque Sasuke no se había separado de ella ni un solo segundo, así que no tenía nada que temer.

Una hora más tarde, Itachi le solucionó la duda.

- No pude evitarlo – le confesó mientras le rellenaba la bebida – intenté que no se enteraran pero no sé cómo escucharon la palabra fiesta, bebida y regalos y a partir de ahí se apalancaron en casa y no les pude echar…

- No pasa nada – Sakura le sonrió con complicidad

- Mira el lado bueno – le contestó Itachi mientras se sacaba algo del bolsillo – tienes un regalo más de parte de ellos…

Sakura aceptó el regalo el regalo de parte de los amigos de Itachi, lo que desencadenó que el resto de los invitados también le dieran sus respectivos regalos.

- Abre mi regalo, Sakura-chan – Naruto se abría paso entre los presentes mediante empujones con un enorme paquete envuelto en rosa chillón hacia ella.

- ¡Un set de pinturas y un caballete! ¡Gracias Naruto!

- ¡Sabía que te gustaría, databbayo! ¡te lo dije teme!

- Hmp…

Sakura se giró hacia Sasuke. Ya había recibido prácticamente todos los regalos. Un conjunto de ropa de parte de las chicas, un libro que tenía muchísimas ganas de parte de Itachi, Sai le había hecho un retrato suyo muy bonito con acuarelas…

- ¡Vamos teme! Dale tu regalo a Sakura… - se medio burlaba Naruto – o… ¿es que no le has comprado nada?

- No quiero dejar tu regalo por los suelos, dobe, así que...

- ¡Sasuke! – La voz de Karin resonó en todo el salón – encontré esto en la biblioteca, deberías tener más cuidado respecto donde dejas tus cosas por ahí tiradas.

Sakura observó como la pelirroja le depositaba un pequeño paquete perfectamente envuelto en las manos de Sasuke. Sonrió al ver la pequeña sonrisa de la chica y el intercambio de miradas entre los dos. Sasuke se dio la vuelta y le entregó el paquete.

- Es… es muy bonito… Gracias – dijo Sakura con voz queda mientras Sasuke le ponía su regalo.

Una finísima cadena de plata, con el símbolo de los Uchiha colgando de ella.

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- Gracias.

Hace ya bastante rato que la fiesta había acabado. Ya se habían marchado prácticamente todos sus amigos y solo quedaban en la casa Sasuke, Karin, Suigetsu, Naruto y Juugo. A parte de ella, claro.

Karin había tenido una pequeña bronca hace unos minutos con Suigetsu y había salido al porche de adelante a calmarse un rato.

Sakura se había sentado con ella en las escaleras.

- Sé de buena mano que Sasuke es un desastre para los regalos – Sonrió Karin mientras miraba a la calle – Tienes que tener mucho cuidado con ello… Sasuke le tiene mucho cariño.

- ¿Qué quieres decir? – preguntó Sakura aturdida. Ella creía que Karin lo había comprado.

- Pertenecía a su madre – Karin sonrió aún más al ver la cara de Sakura – Sasuke nos lo dejó al irse del internado, en plan "os dejo una de las cosas más importante para mí para que veáis que seremos amigos para siempre" pero sin toda esa palabrería cursi – carcajeó – pensé que le gustaría regalártelo si lo tuviera aún, así que acordamos devolvérselo.

Sakura asintió. Sin duda lo cuidaría como si fuera una parte más de ella, se prometió mientras intentaba retener las lágrimas que se le habían formado.

Una luz azulada de la calle hizo que las dos chicas detuvieran su conversación.

-¡Sasuke! – Llamó Karin mientras se ponía de pie y se dirigía a la puerta seguida de Sakura.

Dos policías se bajaron del coche patrulla y se dirigieron a la puerta de la casa.

- Buenas noches señoritas, buscamos a Sasuke Uchiha.

- Si es por la fiesta, ya ha acabado, agentes.

Sakura miró a su espalda, para ver como Sasuke, seguido de Suigetsu, Naruto y Juugo llegaban hasta ellas.

- ¿Sasuke Uchiha? – Sasuke asintió – Deberías acompañarnos, muchacho.

- No iré a ninguna parte si no me explican el motivo.

La voz suave pero firme de Sasuke hizo que un escalofrio le recorriera todo el cuerpo. Sin saber cómo, su mano derecha que contenía su pulsera, sujetó firmemente la mano izquierda del chico.

- Ha habido un accidente, señor Uchiha – explicó uno de los agentes – Su hermano Itachi se encuentra gravemente herido en el hospital.

Y la noche se volvió más oscura y fría para todos.

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Volví!
Estoy de vacas, estoy de vacas, estoy de vacas... jajaja El capítulo lleva empezado un mes, pero como sabéis no pude continuarlo… ¿OS GUSTO? Yo no ando muy convencida, pero sentía que tenía que actualizarlo hoy como fuese y por más que lo leo y lo re-leo quiero cambiar nada, asi que asi lo subo…

Por cierto! Si alguien tiene curiosidad de saber como soy… Abrí canal en Youtube (un grave error, porque es otra cosa que me chupa el tiempo…) Asi que si os dais una vuelta por ahí suscribiros! Mi canal es LittleMissJoa

Tengo una duda existencial… Por un lado quiero matar a Itachi pero por otro… ¡NO puedo! Es mi personaje favorito del manga (y de mi historia :D) y no puedo matarle… ¿Qué opináis vosotros? Decirmelo en comentarios!

Otra cosa que quería deciros, no voy a poder actualizar muy seguido por el trabajo,y esta semana que estoy de vacas quiero aprovecharla al máximo (asi que avanzare en las historias que tengo tanto de Harry Potter como de Naruto para ir actualizando más adelante poquito a poco).

Nos leemos pronto (espero)!

Pd. Muchas gracias por todos los reviews y PM's, no los pude contestar por falta de tiempo, pero los leí todos, mil gracias! Este capítulo se lo dedico a Helenasxs, por toooodos los mensajes que me mando… Gracias!

pd2. ¿99 Reviews? ¿Quien será el 100? Wuaaaaaa!