Comenzando

DISCLAIMER: LOS PERSONAJES NO SON MÍOS, PERTENECEN EN SU TOTALIDAD A DREAMWORKS, LA TRAMA Y PERSONAJES NUEVOS SON DE MI INVENCIÓN.

Chapter 1:

Estaba sentada en la cama de mi habitación, aunque mejor dicho: antigua habitación, todo se encontraba vacío: mis libros, mi ropa, mis cosas, todo lo que necesitaba estaban en maletas y cajas dentro del auto de alquiler de mis tíos. Suspiré lentamente y me levanté, miré por lo yo creía sería última vez mi habitación. Cerré las ventanas y me aseguré que los muebles se encontraran bien cubiertos por las sábanas antes de salir, cerrando detrás de mí.

-¿Reed, ya estás lista? -escuché decir a mi tía mientras bajaba las escaleras.

-Sí -respondí, asintiendo con decisión una vez llegué al primer piso.

-De acuerdo -me sonrió y miró alrededor, todo cubierto por sábanas, listo para sobrevivir una gran estancia de abandono -¿Quieres que te deje un momento? -asentí, ella me sonrió de nuevo amablemente y salió por la puerta de enfrente.

-Adiós -murmuré a las habitaciones vacías. Tomé las llaves que había en la encimera de la cocina y salí a paso firme de la casa, cerrando detrás de mí:

-¡Reed! -escuché a mi tío exclamar desde el coche -¡No es por apurarte pero el avión sale en una hora! -

Troté al auto y entré en el asiento trasero, mis tíos me sonrieron mientras nos alejábamos de la casa, dejando atrás la playa y la ciudad:

-Jamie y Sophie están muy emocionados por verte -miré a mi tía, la cuál me devolvía la mirada por el espejo retrovisor -Te extrañan -

-Yo también los extraño -dije sonriendo genuinamente -No nos vemos desde Navidad -observé, desviando la mirada de nuevo al paisaje.

Recordé a mis primos, Jaime de 14 y Sophie de 10, los cuáles venían todas las navidades a Australia para pasarla en familia. Evitaste pensar demasiado en ese último término en específico. La última vez los habías llevado a surfear, un absoluto fracaso, totalmente épico.

-¿Es invierno allá? -preguntaste al aire sin desviar la mirada de afuera.

-Así es, la ciudad se ve muy hermosa en esa época -me respondió mi tía con voz soñadora, junto a mi tío nos reímos suavemente:

-No puedo esperar a que lo veas con tus propios ojos -esta vez fue mi tío en hablar, asentí sonriendo.

Mi tío condujo unos 15 minutos más hasta que llegamos al aeropuerto, sacamos las maletas y mi tío junto a un encargado fueron a dejar las cajas con mis cosas. Con mi tía fuimos a dejar las maletas, esperamos a mi tío y fuimos al hangar donde debíamos esperar a que nos dejaran abordar: andaba sólo con una mochila, la abrí revisando que no se me hubiese olvidado nada: cambio de ropa, neceser, un libro, mi teléfono y la billetera que se veía muy gorda con todas las fotos que llevaba dentro.

Subimos al avión sin ningún contratiempo, me senté en mi asiento junto a una mujer mayor y mis tíos detrás de nosotras:

-Atención, pasajeros del vuelo 1739 con destino a Burgess, les pedimos que abrochen sus cinturones, el avión esta por partir -

Me puse mi cinturón y miré por la ventana, estaba algo nerviosa pero también un poco emocionada.

"Adios Australia" pensé en silencio mientras el avión comenzaba a moverse alejándonos de la tierra hasta que sólo pude ver las nubes.