Las cuevas

DISCLAIMER: LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN, SON DE STEPHANIE MEYER, SOLO LA HISTORIA ES MIA.

Prólogo:

Mi vida se había terminado convirtiendo en un ir y venir, enfocada en tan sólo sobrevivir, sin ninguna otra meta más que escapar y llegar al día siguiente. Era por ello que me despertaba cada día, era por ello que andaba sin rumbo por el país junto a los demás.

Tenía 9 años recién cumplidos cuando las almas llegaron a la tierra, ese día mi padre logró escapar conmigo y mi hermano mayor, Liam, pero mi madre no tuvo la misma suerte.

Dos años estuvimos escapando de los buscadores, aprendiendo métodos de supervivencia en este nuevo mundo, pero finalmente, el dolor por perder a mi madre fue demasiado para mi padre, no pudo seguir, prefirió acabar con su vida a ser un estorbo para nosotros o ser atrapado, pero antes de hacerlo, esa última noche nos dijo a los dos:

-"No permitan que se apoderen de ustedes" -

Esa frase se quedó marcada en mí, porque tenía razón, esto no era sólo vivir o morir, esta "ocupación" que hacían nos borraba, dejábamos de existir para que ellos tomaran control de nuestros cuerpos, nuestros recuerdos, nuestras vidas.

Liam encontró a mi padre al día siguiente, nunca volvimos a ese lugar.

Desde ese día estuvimos solos, aprendiendo constantemente: siempre en movimiento, lejos de las grandes ciudades e incluso, a hacernos pasar por ellos haciéndonos una pequeña cicatriz en el cuello y cubriendo nuestros ojos con lentes de sol.

Finalmente no estuvimos solos, encontramos personas en nuestro viaje, las cuáles fueron añadiéndose a nuestro grupo, y aunque había encontrado amigos en ellos, me sentía más sola que nunca.

Últimamente me preguntaba demasiado seguido ¿Cuál era el sentido? ¿Para qué seguir? ¿Que lográbamos con ello? y es que el final era inminente, o éramos atrapados o terminaríamos muriendo de pura vejez, no había lugar dónde esconderse de ellos, o eso creí.

Hasta que llegamos a las cuevas.