Capitulo 7.

Connor despertó con las primeras luces del día. Se sentia relajado y feliz. No recordaba haberse sentido nunca asi de bien. Aveline había cambiado su vida por completo y a mejor.

Estiró el brazo con la intención de acaricarla, pero no sintio la calidez de la chica, más bien sintio el frio de las finas sabanas. Así que decidió ir a buscarla.

Fue por toda la casa, vestido unicamente con sus pantalones, pero no encontro ni rastro de Aveline, hasta que llegó al pequeño lago que habia junto a la mansión. Y allí estaba, sumerjida de cintura para abajo con el pelo mojado callendole por su oscura espalda. Era lo mas hermoso que había visto nunca.

Se quitó el pantalon y sin que ella se percatase de su presencia se metio en el agua y la abrazó.

Aveline dió un pequeño respingó al sentir el contacto pero al instante se relajó de nuevo cuando supo que era él.

-Me has asustado.-susurro con una sonrisa.

-Lo siento.-en realidad no lo sentia, le parecia divertido. Le dio un beso en el lóbulo de la oreja en modo de una irónica disculpa.-Ven, quiero enseñarte algo.-se sumergieron mas adentro y Connor la llevo hasta una pequeña cueva escondida tras una cascada.

-Es precioso.¿Pero porque me has traido aqui?-preguntó Aveline fingiendo inocencia.

-Mm, pensé que aqui tendriamos más intimidad...

-Y pensaste bien.-dijo para luego juntar sus bocas con fiereza. Pasaron por la cascada y se quedaron en la entrada de la cueva. Aveline tumbó a Connor sobre la fria y humeda piedra y se sentó a horcajadas sobre él. No podian parar de acariciarse, besarse de mil maneras y eso solo aumento la excitación por parte de ambos. En ese momento no existia la noción del tiempo para ellos, no sabian si habian pasado minutos, horas... desde que empezaron a besarse, pero sabian que era el momento de repetir lo de la noche anterior.

Aveline se podicionó e hizo que él la penetrara. Ella lo montó apasionadamente incando las uñas en su pecho haciendo que el nativo gruñera. Connor se enderezó y se puso a la altura de Aveline para besarla, abrazarla y asi ayudarla con sus movimientos. No podian sentir más placer hasta el punto que Aveline pasó sus uñas por la espalda de Connor dejando finas lineas de sangre. Connor sintió algo de dolor por eso, así que decidió devolverle el ''favor'' mordiendole con fuerza el labio inferior.

-Au...-gimió la joven con una risilla.

-Empate...-le contesto con un grave gruñido.

No podian aguantar más. Connor agarró fuertemente la cintura de Aveline alcanzando su climax, seguido del de la chica.

Se quedaron abrazados en esa misma posición, agitados, sudorosos y llenandose de besos y caricias.

-Gracias...-susurró él contra su hombro.

-¿Por?-preguntó acariciandole el cuello.

-Por estar aqui. Por decidir venir a ayudarme y quedarte.

-No tienes que agradecerme nada, mon chère. Haberme quedado es lo mejor que he hecho en mi vida.-dijo besandole la punta de la nariz.- Oye, deberiamos ir a comer algo, puede que necesitemos cojer fuerza para esta tarde.-dijo Aveline levantandose de su regazo.

-Aveline ya te lo dije anoche, no quiero que vengas.

-Ya hemos discutido esto Connor, voy a ir.- Connor se levantó para encararla. Aveline podia notar el miedo y la confusión en la cara de su amado y eso la hacia sentir culpable. Se acercó a él juntando de nuevo sus cuerpos, apoyando sus manos en el duro pecho del nativo.-Te prometo que no pasara nada. Tendre cuidado... por favor. Necesito hacer esto.

Connor no puedo evitar perderse en esos ojos verdes que lo miraban fijamente. No tenia nada que hacer frente a esos ojos.

-Esta bien...-contestó rodeandola por la cintura.- Pero intenta separarte de mi lo menos posible.

-De acuerdo.-dijo Aveline en tono burlon, rodando sus ojos.

Salieron del lago, y ambos se adentraron de nuevo en la mansión para comenzar el día. Se vistieron y cuando terminaron, Victoria ya les tenia preparado el desayuno. Se sentaron muy juntos para comer, y aun que no habian dicho nada sobre el gran paso que había dado su relación, Victoria no necesitó sus palabras para saber que entre ellos había algo más que una amistad entre compañeros de armas.

Mientras comian, escucharon los pasos relentizados del anciano al bajar las escaleras.

-Buenos dias Connor, Aveline.-saludo Aquiles.

-Bonjour, Aquiles.-le devolvió el saludo Aveline.-¿Qué tal has dormido?

-Muy bien, ¿y vosotros?.-hizo una pausa.-O tal vez deberia preguntar si habeis dormido, en general.-ambos jovenes se quedaron sin habla. Aquiles los había oido la otra noche.

-¿Nos... nos oiste?-preguntó incredula Aveline.

-Las paredes de esta vieja casa son mas delgadas de lo que pensais.-respondió el anciano con sorna.- Mirad, no estoy muy de acuerdo con que dos asesinos tengan una relación sentimental, eso a lo largo de los años a quedado demostrado que nunca acaba bien.-esa afirmación ensombreció el rostro de los enamorados, no era algo que una pareja recien afianzada necesitase oir.-Pero llevo casi dos años viendos juntos, y he de admitir que me alegro de que por fin hayais aclarado las cosas. - lo cierto es que a Aquiles le alegraba realmente que estuviesen juntos, con ello tenian la posibilidad de ser felices de alguna manera.- Solo espero que no perturveis la vida de este pobre anciano.

-Lo intentaremos.-contestó Connor divertido pero con cierta verguenza en su voz.

Los tres estuvieron sumergidos en un silencio profundo pero tranquilo durante la comida, hasta que el anciano decidió romperlo.

-Bueno, ¿que teneis pensado hacer hoy?

Los dos jovenes se miraron antes de responder.

-Haytham nos ha citado en Nueva York. Quiere que le ayudemos a encontrar información sobre que planean los lealistas britanicos.-respondio Connor. Aveline pudo advertir en él cierta incomodidad al hablar de su padre con Aquiles, lo noto por la forma en la que fruncia levemente el ceño al hacerlo.

-¿Estais seguros de que debeis confiar en él? ¿De que esta en lo cierto?-la desconfianza que tenia Aquiles hacia Haytham era bastante perceptible. Pero era lógico que se sintiera de esa forma. Paso la mayor parte de su vida adiestrandose y luchando para acabar con los templarios, sabia a la perfección como eran y como actuaban, y estaba más que convencido de que Haytham no era distinto a los demás.

-Si el ir a verle ayuda a acabar con toda esta mandita guerra... Si, yo si confiaré en él, aunque me cueste.-contesto Aveline. Connor dirigió su mirada hacia ella. Estaba bastante sorprendido por su respuesta porque él sabia mejor que nadie que a Aveline le costaba confiar en las personas y aun más si se trataba del enemigo, pero estaba dispuesta a hacerlo y no solo por el fin de la guerra, también por él.

-Esta bien, pero prometedme que sereis prudentes.

Ambos asintieron y no volvieron a entablar palabra alguna en todo el almuerzo.

Muy entrada la tarde, Connor y Aveline emprendieron su camino hacia Nueva York, donde los esperaba el Gran Maestre Templario, Haytham. Ciertamente estaban algo nerviosos, porque era la primera vez que se veian despues del incidente de Aveline, ademas de porque ahora no solo eran compañeros de mision, tambien eran compañeros de alma, cosa que prefirieron ocultar a Haytham.

Llegaron al lugar donde se citaron con él, y alli estaba con su pose muy recta y su expresión inescrutable. Delante de él se encontraba otro hombre, desconocido para los dos jovenes que parecia estar hablando de algo importante con Haytham.

-Averiguemos que planean los lealistas, si queremos acabar con todo esto.-le dijo Haytham al hombre lo acompañaba.

-¡Lo he intentado¡ Pero ni siquiera los soldados saben nada, solo que esperan ordenes de arriba...

-Pues sigue buscando. Ven cuando tengas algo que merezca la pena oir.-dicho esto ese hombre se silenció y se marcho.

Haytham se volvio hacia los asesinos.

-Lo que sospechaba... Agg, la victoria esta cerca. Unos ataques bien situados y podremos acabar con esta guerra civil y librarnos de la Corona.-se podia ver la satisfacción en su rostro.

-¿Qué tienes planeado?-le preguntó Aveline.

-Vaya ni siquiera me habia fijado en que estabas aqui.-le comentó con sorna.-Veo que te has recuperado del todo... En cierta forma me alegro de ellos, nos seras útil.

-No me has respondido, ¿Qué tienes planeado?-Aveline con todas sus fuerzas intentó obviar ese comentario que su ''suegro'' le habia hecho, si no queria acabar rompiendole todos lo huesos de la cara.

-De momento, nada. Puesto que no sabemos nada en absoluto.

-Creía que los templarios tenian oidos en todas parte.-esta vez intervino Connor.

-Ah, así era hasta que empezasteis a cortarlos.

-El hombre con él que hablabas mencionó que, efectivamente, eran ordenes de arriba. Entonces esta muy claro lo que debemos hacer: seguir a los comandantes lealistas.-finalizó en nativo.

-Puede que tengas razón... Esta bien, vamonos.

Haytham salió corriendo y ambos asesinos lo siguieron. Fueron atravesando toda la ciudad, pasando por casas, pequeños campos de cultivo e incluso lo que parecian las ruinas de una casa que habia ardido la cual reflejaba a la perfección los estragos que estaba dejando esta guerra en el pais. Finalmente llegaron a los más alto de una de esas casas en ruinas, donde se podia aprecias que en la parte baja de esa casa se encontraba los lealistas hablando y maniobrando.

Los escucharon durante unos minutos pero no pudieron sacar nada en claro de la conversación.

-Estan dando rodeos. Así no averiguaremos nada.

-¿Y qué propones? ¿Entrar ahí exigiendo respuestas?-le preguntó Aveline mirandolo y luego volviendose a mirar a Connor.

-Pues sí.-soltó Haytham para luego saltar hacia donde se encontraban los lealistas, así matando a dos de sus guardias.

Todos los soldados, cuando lo vieron, no dudaron ni un segundo en apuntarle con sus armas.

-Connor...¿Un poco de ayuda?

-Tu padre esta loco, ¿lo sabías?-le dijo Aveline.

-Estoy empezando a descubrirlo... Vamos.- se miraron y saltaron hacia el mismo lugar que Haytham.

Eran más guardias de los que habían imaginado en un principio, pero siendo tres tampoco podia ser tan complicado acabar con ellos. Al principio, a Aveline le estaba resultando un tanto dificil matarlos, no estaba segura si era por que eran demasiados, por el cansancio de las ''actividades nocturnas'' con Connor, pensamiento que la hizo enrojecer, o porque aun no estaba recuperada del todo. Pero en una abrir y cerrar de ojos se le avalanzaron dos soldados de gran tamaño y acabo tirada en el suelo. Connor la vió enseguida y se quedó levemente petrificado hasta que recibió un fuerte puñetazo que lo hizo despertar.

-¡Aveline!-gritó.

Cuando escuchó la voz de Connor, supo que debia levantarse y volver a ser la mujer fuerte que era antes. Vió a uno de los dos soldados de gran tamaño volver a acercarsele, entonces cogió su látigo, y le rodeo el pie con el tirandolo al suelo. Aveline logro levantarse sosteniendo aun el látigo, se acerco a ese hombre y puso fin a su vida en un pestañeo.

Cuando hubieron matado a todos los guardias, Haytham consiguió retener y atar a los lealistas.

-Los llevaremos a mi barracon en el fuerte George y averiguaremos que secretos esconden...- no pudo terminar de hablar, pues uno de los lealistas habia soltados sus ataduras y estaba huyendo.-Agg! ¿En serio?... Sera mejor que vayas a por él.

-No, ve tú. Vigilaremos a los prisioneros.-respondió Connor.

-No, hazlo tú.

-¿Por qué yo?-le preguntó el nativo a su padre.

-Porque yo te lo digo.¡Vamos!

Finalmente Connor salió tras el lealista mientras Haytham y Aveline se quedaban con los prisioneros.

-Los llevaremos ya al barracon mientras Connor busca al otro.-informó Haytham.

-Es... esta bien.-Aveline no estaba muy convencida, pero pero sabía que lo mejor que podia hacer era evitar tener una pelea con Haytham.

Andaron en silencio durante unos minutos, pistola en mano apuntando a los prisioneros por si intentaban escapar como su compañero.

Pronto llegaron al barracón y condujeros a los prisioneros al interior. Los ataron a unas sillas para que Haytham comenzara a hacerles preguntas.

-Me iré fuera a esperar a Connor.-le dijo Aveline hasta de que comenzara con los interrogatorios.

-Esta bien.

Aveline no tuvo que esperar a Connor, porque cuando ella estaba saliendo ,él acababa de llegar.

-¿Estás bien?-le preguntó Aveline. Se podia advertir cierta ansiedad en su voz.

-Si, ¿y tu?

-Oui. Tu padre esta dentro, interrogando a los otros dos...

-¡Por favor! No me hagais entrar ahi, os dire todo lo que querais...-ese hombre parecia tremendamente asustado, solo era necesario ver su expresión para averiguarlo.

-Solo queremos hacerte unas preguntas...-le aseguró Connor.

-¡Si cruzo ese umbral soy hombre muerto!... por favor-gimoteó el soldado.

-¿A qué te refie...-Aveline no pudo terminar su pregunta ya que el maestro templario hizo presencia.

-¡Ah, ahí estas Connor! Me preocupaba que te hubieras perdido...-Haytham se acercó al soldado y lo agarró del brazo para conducirlo al interior del barracón.-¡Venga, andando!-exclamó empujando al temeroso soldado.

Aveline y Connor se miraron unos instantes, ambos con el ceño algo fruncido y con cierta desconfianza en sus rostros. Luego seguiron a Haytham hasta el interior.

Ya dentro, Haytham sentó al soldado junto a sus compañeros y lo ató a la silla.

-¿Qué traman los británicos?-le preguntó.

-Marcharse de Filadelfia. Nueva York es la clave.-su voz era temblorosa lo que indicaba que su miedo había crecido.-Doblarán nuestros efectivos para rezachar a los rebeldes.

-¿Cuándo empezaran?-le preguntó con cierta sorna en su tono.

-Dentro de dos días.-el soldado no paraba de mirar a Connor y Aveline como incitandolos a que lo ayudaran de alguna manera.

Connor reacionó al oir eso.

-18 de junio... debo avisar a Washington.

Haytham le hizo una señal de entendimiento, pero queriendo decir que no le importaba.

-¿Lo ves? Al final no ha sido tan dificil.-dijo volviendose a su prisionero.

-!Te lo he contado todo!¡Dejame ir!-exclamó el soldado bastante ansioso.

-Desde luego.-se posicionó detras de él, pero no para soltar sus ataduras. Haytham desenfundó su hoja oculta y le rajó el cuello.-Los demás dijeron lo mismo, supongo que sera cierto.

El asombro era palpable en los dos muchachos. Aveline se acercó a uno de los otros soldados y le levanto la cabeza para comprobar su estado. Muerto.

-Los has matado a todo...¿¡Por qué?!-exclamó furiosa volviendose hacia él.

-Avisarian a los leales.-respondió restandole importancia.

-Podrias haberlos retenido más tiempo.- contraatacó la joven.

-¿Y perder mi dinero y mi tiempo en su cuidado? ¿Con que fin? Ya han contado lo que sabian.-la actitud de Haytham solo hizo enfurecer aun más a Aveline.-Nos vemos en Valley Forge.- y con eso de marchó del lugar.

La pareja se quedó alli durante unos momentos pensando sobre lo que acababa de ocurrir. Aveline a cada minuto que pasaba dudaba más de que fuese lo correcto confiar en Haytham, por muy padre de Connor que fuera, era el enemigo al fin y al cabo. Tal vez estaba en lo cierto en desconfiar o tal vez los hechos ocurridos con su madrastra y su mentor la hayan vuelto una persona desconfiada.

-Sigo sin confiar en él.-declaró Aveline.

-Lo sé.-le contestó Connor con un suspiro.

-Es que no comprendo como alguien tan mezquino puede haber creado a alguien como tú.-dijo con total sinceridad. Eso provocó cierta diversión en Connor.

-Creo que me subestimas.-dijo Connor acercandose a ella hasta poder tomarla por la cintura.

-No te subestimo, soy franca.-le respondio dandole un suave beso, que se intensifico en pocos segundos.

-Bueno sera mejor que nos vayamos ya. Luego continuaremos con la conversación.

-Me parece una buena idea.-dijo Aveline con un tono basante excitante.

Se separaron a duras penas y se dirigieron a Valley Forge teniendo muy presente el acuerdo al que acababan de llegar.

Cuando llegaron a Valley Forge, el comandante Washington se encontraba alli, cosa que alivió mucho a Connor ya que podria darle el aviso cuanto antes.

-Señor.-saludó.

-Hola Connor, Aveline. ¿Qué os trae por aqui?-se separó de la mesa junto a la que estaba, dejando a un lado unos papeles en los que parecia estar muy absorto.

-Los britanicos han restirado a sus hombre de Filadelfia, marchan hacia Nueva York.-informó.

-Bien. Moveré nuestras fuerzas hasta Monmouth. Así conseguiremos darle la vuelta a la situación.-le respondió. Aveline se fijo que Haytham no hacía más que revolotear al rededor de Washington y de sus pertenencias. Se paró delante de la la mesa para coger el papel que antes estaba mirando el comandante y leerlo con cautela.

-¿Y que es esto?-preguntó Haytham.

-¡Correspondendia privada!-el comandante se avalanzó hacia Haytham en un intento fallido de recuperar su carta.

-Seguro que si... ¿Quieres saber que dice la carta? Parece que este buen hombre ha ordenado atacar tu aldea.-esa afirmanción exaltó a ambos jovenes de gran manera pero sobre todo al nativo.-Aun que llamarlo ataque es quedarse muy corto. Digaselo comandante.

-He recobido informes de nativos aliados con los britanicos. He decido ponerle fin.

-Ya ves lo que hace este hombre cuando se le somete a presión. Pone excusas, rechaza la culpa. Hace de todo salvo asumir responsabilidades...-en ese momento Aveline podia asegurar que el comandante atacaria a Haytham en cualquier momento, pero Connor los interrumpió.

-¡Basta! No importa lo que hizo ni porque, mi gente es lo primero.-exclamó Connor.

-Entonces vamonos.-dijo Haytham acercandose a ellos.

-No. Se acabo nuestra tregua.-dijo severamente Connor.

-Hijo...

-¿Me creer tan blando como para cambiar de opinion si me llamas hijo?¿Desde cuando conoces esa información o debo creer que acabas de descubrirla?-a Aveline le costaba creer todo esto. Nunca había visto a Connor tan alterado.-Quiza la sangre de mi madre y de ella-dijo cogiendo la mano de Aveline- manche las manos de otro, pero Charles Lee es un monstruo que obedece tus ordenes.-se dispuso a irse con la mano de Aveline agarrada cuando ambos hombres intentaron ir trás él.-¡Solo una advertencia! Si intentais seguirnos o detenernos os matare a los dos.- y se marcho sin ser capaz de soltar la mano de su amada.

Fueron a paso ligero hacia los caballos, pero antes de subirse en ellos Aveline detuvo a Connor.

-Connor, calmate.

-¿¡Cómo quieres que me calme?! Van a atacar mi aldea si no hago algo.-exclamó muy agabiado.

-Lo se y entiendo como te sientes, pero si no te calmas y haces las cosas sin pensarlas bien solo conseguiras empeorarlo.-le dijo de manera calmada.-Te prometo que hare todo lo que este en mi mano por proteger tu aldea. Pero por favor, calmate.-Aveline le agarro la cara por debajo de la capucha acariciandole las mejillas con los pulgares.

-¿Por qué?

-¿Por qué, que?-le preguntó algo extrañada.

-¿Por qué te quieres poner en peligro por algo que es ajeno a ti, algo que realmente no te concierne? No son tu familia...

-Porque son la tuya, y te quiero. Y si son importantes para ti, también lo son para mi. ¿Entiendes?-le contestó sin pensar. No puedo evitar sentirse levemente herida por el comentario de Connor, pero prefirió no entorpecer más las cosas.

Connor no supo que contestar a eso, solo supo que era lo más hermoso que le había dicho nadie nunca.

-Vamonos.-le dijo finalmente.

Cabalgaron lo más rápido que pudieron hasta el asentamiento del poblado de Connor. La quietud y el silencio en el bosque era palpable para ambos, que a cada momento que pasaba se encontraban más inquietos.

Más pronto lo de lo imaginado, llegaron al poblado Moak, en el que se veia una gran agitación y barullo. Bajaron con rapidez de los caballos y se acercaron a la anciana del poblado. Ella estaba hablando con otro nativo pero él se marcho al verlos acercarse.

-¡Ratonhnhaké:ton!-exclamó la anciana. Aveline supo que acaba de pronunciar el verdadero nombre de Connor. Ciertamente fue casi lo único que entendió de la conversación, ya que la mantuvieron constantemente en Moak. Se dio cuenta de que en varias ocasiones la anciana la miro curiosa y poco después Connor la miró también y dijo su nombre seguido de otras palabras inentendibles para ella. También logro entender algunos nombres como Kanen'tó:kon, que ella sabia que era el amigo de Connor, y Charles Lee... eso no significaba algo bueno. Llego un momento de la conversación en la que pudo ver a Connor bastante tenso y nervioso, no paraba de dar vueltas de un lado a otro mirando el bosque. Final mente le dijo algo más a la anciana y se dio la vuelta para marcharse. Aveline lo siguió, no sin antes darle una sonrisa amable a la anciana, la cual se la devolvió.

Fueron corriendo hasta la entrada del bosque.

-¿Qué ha pasado? ¿Qué te ha dicho?-le preguntó Aveline.

-Charles Lee se ha llevado a Kanen'tó:kon y a algunos otros, para lo luchar contra los que nos quieren robar las tierras... no puedo creer que hayan confiado en él.-A Connor se le veia bastante angustiado.

-¿Qué hacemos?

-Debemos neutralizar a todos los kanien'kehá:ka de los alrededores y luego debo encontrar a Kanen'to:kon y hacerle entrar en razón.

-De acuerdo... Por cierto antes he oido que pronunciabas mi nombre. ¿Qué has dicho?-preguntó curiosa.

-Me he preguntado quien eres, y yo simplemente le he respondido.-dijo Connor restandole importancia sin dejar de mirar el bosque.

-¿Y... que le has dicho?

-Que eres la mujer a la que amo.-dijo girandose por un momento hacia ella. Aveline no podía decir nada. Connor ya le había dicho antes que la queria pero era la primera vez que se lo decía a alguien externo. Finalmente solo pudo contestar de una manera, agarro su cara bajandole la capucha para luego plantar un tierno beso en sus labios.

-Vamos a ayudar a tu gente.-susurró Aveline separandose a regañadiente de su hombre.

Los siguientes minutos pasaron con más rapidez de la esperada, noquaron a los 6 guerreros que se encontraban en el bosque sin ningun problema. Cuando encontraron a Kanen'tó:kon todo se comenzó a complicar.

-Quedate aqui.-le susurro Connor a Aveline mientras salia de la maleza. Connor fue corriendo hasta su amigo. Lo intento agarrar pero rápidamente el otro se giró sosteniendo un cuchillo con pose amenazante. Aveline observaba desde la distancia lo que parecia una discusión entre los hombres, aun que de nuevo no lograba entenderlos. Aveline se encontraba ansiosa sin poder hacer nada, más aun cuando Kanen'tó:kon casi hiere a Connor con su cuchillo. Pero no estaba dispuesta a quedarse alli. Salio corriendo junto a tiempo de evitar que volviese a atacarlo. La joven corrió hacie el y salto sobre su espalda enganchandose a ella, con sus piernas por encima de su cintura y sus brazo rodeando fuertemente su cuello mientras lo amenazaba con su hoja oculta.

-No te atrevas a intentar hacerle daño...-le gruñó Aveline al nativo. Kanen'tó:kon intentaba quitarse a Aveline de encima sin muchos resultados, hasta que fue corriendo hacia atrás y colisiono contra un árbol con fuerza haciendo que la mujer gritara por el dolor y la impresión. Finalmente lo solto, quedandose tirada en el suelo. Connor ante eso, corrio hacia su amigo y lo tiro al suelo. Ambos hombres giraron dandose golpes, hasta que Kanen'tó:kon quedó encima con su cuchillo a escasos centimetros del cuello de Connor. No lo quedaba otra alternativa... con su mano libre liberó su hoja oculta y la enterro en el cuello de su amigo que calló sin vida al suelo.

Connor no podia sentirse peor, acababa de matar a su mejor amigo...

-Lo siento mucho, amigo mio...

Se alejo del cuerpo a duras penas. En ese instante algo pasó por su cabeza. Aveline. Mirando hacia donde estaba ella, tirada en el suelo intentando levantarse, y corrió hacia allí.

-¿Estas bien?-preguntó algo alarmado ayudandola a incorporarse del todo.

-Oui, no te preocupes. Siempre acabo recibiendo en el mismo sitio.-dijo esto último con un tono sarcástico.

-Deja que te vea.-Aveline le dio la espalda para que pudiera mirarsela. Connor le subió sus coberturas como pudo. Vio que su piel marrón se habia tornado en un tono más oscuro y rojizo por algunas zonas y tenia varia arañazos pequeños. A Connor se le hacia dificil tener que verla herida sobretodo si era culpa suya.-Lo siento...

-No es nada, de verdad. No te preocupes.-Aveline se giró de nuevo y pudo ver el cuerpo del nativo a escasos metros de ellos. Luego volvio a mirar a Connor.-Lo siento mucho, mon chere...

-No importa... Mejor vamonos.

Y finalmente abandonaron el lugar con un muy mal sabor en la boca.

Continuara...

Holiwis! Ya era hora de que subiera no? Que pesadita soy ajjajaj Bueno pues aqui teneis el capitulo, espero que lo disfruteis.

Besos (LL)