MENTAL

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AUTOR: Sara Holmes.

TRADUCCIÓN: Grupo Traducciones Lagrimas del Fenix - Meliza Malfoy

BETA: Bellatrix_2009 & Astartea_Nephilim

DISCLAIMER: Harry Potter y todos sus personajes pertenecen a JK Rowling. No se ha ganado dinero ni se ha violado ningún copyright con este trabajo, la trama pertenece unica y exclusivamente a Sara Holmes, sólo la traducción de nuestro grupo.

RESUMEN: Harry piensa que ya ha pasado más que tiempo suficiente compartiendo su mente con otra persona, no muchas gracias. Pero un inesperado hechizo de Legilimency dirá lo contrario...


CAPITULO 1
Anyone but
(¡Me estás volviendo...!)


—Bien, es una desviación del Legilimency, así que requiere las mismas habilidades y principios básicos, pero se supone que no es tan invasivo, por lo que el lanzador puede sentir los pensamientos de la otra persona sin que en el proceso invada toda la mente. Es todavía contrarrestada por el Occlumency aunque…

Harry bostezó visiblemente, deseando de todo corazón que Ron no hubiera intentado ganar puntos con Hermione fingiendo un interés en lo que se suponía que debían estar aprendiendo en la sesión de Defensa de hoy. Por la expresión de su rostro, Ron también estaba deseando haber mantenido la boca cerrada.

Era en realidad lo mismo, como siempre había sido. Hermione estudiaría, Ron intentaría mantenerla feliz y Harry se distraería. Había diferencias sutiles, por supuesto que las habría. Pasar por una guerra tendía a hacerles eso a las personas.

Hermione era mucho más fácil de llevar. Atrás quedaron el ceño fruncido y la contracción nerviosa e irritada cuando Harry y Ron abandonaban el estudio a favor del Quidditch o el Snap Explosivo. Fue un poco desconcertante al principio, y Harry había pasado las primeras semanas de regreso a Hogwarts mirando por encima de su hombro, temeroso de que les dijera algo.

Ron había cambiado bastante también, probablemente, el más notable de los tres. Él seguía diciendo las cosas en el momento equivocado y era absolutamente distraído cuando se trataba de Hermione, pero lo intentaba: realizaba un esfuerzo extra para ser amable con su novia, especialmente después de que accidentalmente estropeara las cosas. Era más paciente con sus amigos también, y probablemente veía las cosas desde más de un punto de vista.

La mayoría de las veces.

Harry no creía que él hubiera cambiado en absoluto, de verdad, pero los demás le aseguraban que lo había hecho. Ginny hizo comentarios al respecto, sobre todo, al decir lo tranquilo que parecía en comparación. Supuso que ella tenía razón, perder la amenaza de muerte que pendía sobre su cabeza, probablemente había logrado ese fin.

Poniendo fin a sus divagaciones internas, Harry echó un vistazo al resto de la clase para ver cómo les iba con su trabajo de Occlumency. Unos pocos se veían un poco aturdidos y confusos, indicadores claros de que habían tenido recientemente un allanamiento de sus mentes por sus compañeros de trabajo. La otra mitad estaba hojeando los libros y tomando notas para tratar de ayudar a proteger sus mentes cuando su pareja recuperara lo suficiente sus facultades mentales y le devolviera el favor.

— No me gusta la Occlumency —suspiró Harry mientras Hermione terminaba su explicación. Miró hacia abajo, añadiendo una segunda ala a su dibujo de una snitch dorada que estaba situado en medio de sus notas.

— No te culpo después de la farsa que hiciste sobre ella en quinto año —dijo Ron, mirando como Hermione leía su libro, con los ojos parpadeando y moviéndose de ida y vuelta a una gran velocidad.

Harry lo miró indignado.

— ¿Farsa?

— Farsa, fiasco, joder, escoge tu favorito —dijo Ron con una sonrisa.

Harry le hizo una mueca y movió su libro hacia él mientras Ron se reía entre dientes. Se quedó mirando fijamente la página por un segundo, y luego levantó la vista bruscamente cuando una bola de luz azul voló por encima de su hombro.

— ¡Mierda!

— ¡Lo siento!

Harry lanzó una mirada exasperada por encima hacia Neville, que se movía un poco más lejos, mirando de manera culpable la varita en su mano.

— ¿Así que puedes esgrimir una espada como un profesional, pero todavía no puedes lanzar ningún hechizo en línea recta? —le preguntó con ironía.

— Parecía que iba bastante bien —sonrió Neville tímidamente —.Lo siento amigo.
Harry negó con la cabeza divertido. Al menos Neville había errado, el incidente con el pelo de Dean siendo removido por un hechizo marca Longbottom todavía estaba fresco en la memoria de todos.

Se dio la vuelta en dirección al libro, mirándolo fijamente pero sin fijarse en las palabras. En lugar de la leer, su mente divagaba y se puso a soñar despierto mientras escuchaba a medias a Ron y Hermione mientras hablaban.

— Así que no es como estar en un Pensadero (o) en la cabeza de alguien, ¿entonces?

— No, es más como lo que se dice adivinar los pensamientos que en el Legilimency original, porque vas a escuchar los pensamientos en lugar de que sean transportados a tu mente.

Urgh. La nueva era del Legilimency. Había tenido más que suficiente experiencia compartiendo pensamientos y visiones con alguien más, muchas gracias. Y ahora que su cabeza estaba de regreso para ser cien por ciento suya, en realidad no quería que nadie más anduviera tonteando allí dentro. Se había vuelto bastante protector de su cerebro, y no pensaba que se lo pudiera culpar por eso. Mirando a su alrededor otra vez, mientras consideraba pedirle al nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras si podía ser disculpado, ya que era el Elegido y todo eso...

Un movimiento a su derecha le llamó la atención y miró por encima de su hombro, una figura muy familiar había entrado gradualmente en su visión periférica, llegando a examinar el grupo de libros torcidos que estaba contra la pared, cerca de la mesa en que Harry y los otros estaban trabajando.

Draco Malfoy escudriñó los estantes dos veces y luego suspiró, mirando apagado. Se dio la vuelta y miró hacia Theo Nott, con quien él había estado trabajando.

— Theo —le llamó con la voz baja —.¿Sabes quién tiene el texto Mindworks?

Theo negó con la cabeza en respuesta al mismo tiempo que la cara de Harry se iluminaba con una sonrisa: la copia del libro en cuestión se encontraba en la actualidad frente a él siendo completamente ignorado.

Malfoy se volvió hacia la estantería con el ceño fruncido. Él siguió buscando en vano, con impaciencia mal disimulada, antes de suspirar explosivamente al concluir que el libro que necesitaba definitivamente no estaba allí. Frunciendo el ceño, miró a su alrededor, entonces su mirada se posó sobre Harry, quien de inmediato tomó el libro del que no había estado tomando apuntes, agitándolo amablemente.

Malfoy rodó los ojos y lanzó una sonrisa burlona a Harry, quien le sacó la lengua en respuesta.

— ¿A quién le estás haciendo caras? —preguntó Ron, girando en su asiento se volvió para seguir la mirada de Harry. La comprensión apareció en su cara pecosa cuando vio asomar a Malfoy por la librería, con una pálida mano todavía apoyada en la repisa. Se volvió hacia Harry y puso los ojos en blanco, con su ya familiar expresión de no-puedo-creer-que-pierdas-el-tiempo-molestando-a- Malfoy.

Harry no le hizo caso y se volvió hacia Malfoy, que estaba mirándolo descaradamente. "Dame el libro" musitó él mientras Harry le observaba.

Harry elevó el libro, fingiendo sorpresa, mientras señalaba la cubierta. "Este libro?" musitó él de vuelta y Draco rodó los ojos otra vez antes de asentir.

Golpeando ligeramente su barbilla mientras simulaba que lo consideraba, Harry respiró hondo y después lo dejó escapar, negando con la cabeza tristemente.

"Mierda" gesticuló Draco y Harry se rió entre dientes, volviéndose hacia Ron.

— Vamos, acabemos de una vez y así podremos decir que lo hemos hecho, y entonces volveremos a no hacer nada.

Hermione le lanzó una mirada que estaba entre exasperada y divertida y negó con la cabeza, pero no dijo nada. Harry se puso de pie, siguiendo a Ron, mientras bostezaba ampliamente.

— Entonces, ¿es Legillimens Exportai? —preguntó, y Harry asintió con la cabeza.

— Suena bastante bien.

— Suena bastante bien —repitió Ron con incredulidad — ¿Estás a punto de adentrarte en mi cabeza y crees que suena bastante bien?

— Bueno, si se te da la Occlumecy en ese momento, no seré capaz de entrar en tu cabeza —replicó Harry y Ron asintió, aceptando el punto.

— Está bien, ¿listo? —preguntó Harry y Ron asintió con la cabeza, preparándose con su varita en la mano.

Legillimens Exportai —dijo Harry con claridad, apuntando su varita hacia Ron. Su varita se iluminó con una luz azul, hubo un momento en que no oyó nada, y entonces Harry escuchó un débil eco en su cabeza que sonaba similar a la voz de Ron, rasposa y vacilante como si fuera la melodía de un radio desafinada.

Cálmate... concéntrate... tranquilo...

Harry bajó la varita y desapareció la voz.

— ¡Te pude escuchar! Estabas diciéndote a ti mismo que debías mantener la calma y concentrarte —dijo Harry sonriendo.

— No te pude mantener fuera entonces —dijo Ron con tristeza, pasándose la mano por el pelo.

— Aunque no sonó muy claro —admitió Harry —.Solo pude conseguir escuchar algunas palabras y sonaban… ¡Hey!

Harry giró un poco cuando por el rabillo del ojo vio a Malfoy abalanzándose hacia delante y lejos de la biblioteca, con sus ojos grises fijos en el libro que Harry se había negado a darle. Sin pensarlo, Harry arremetió contra el Slytherin y clavó los dedos en torno a las dos muñecas huesudas de Malfoy, sacudiéndolo con fuerza alejándolo del libro antes de que sus dedos pudieran tocarlo. Al diablo con el hecho de que ni siquiera lo necesitaba, no iba a dejar que Malfoy lograra una victoria sobre él, ni ahora ni nunca. Apenas oyó el ruido de protesta e indignación de Malfoy antes de que hubiera un accidente, un chillido y un grito de ¡HARRY!

Trastabillando y tropezándose con los pies de Malfoy, él dio media vuelta, con los brazos del Slytherin apretados con tanta fuerza en su puño que estaban casi pecho contra pecho, justo a tiempo para ver una bola de luz azul que se dirigía directamente hacia su cara.
Tuvo una fracción de segundo para pensar en lo mucho que le iba a doler, y entonces hubo dolor, un grito ahogado, seguido de la nada.

ooOooooOooooOooooOooooOoo

Harry supo que estaba despierto, porque sentía dolor. Un dolor de cabeza, torturante y palpitante como si una bludger le hubiera golpeado directamente a la cara. Se obligó a abrir los ojos para ver el deprimente techo de la ya tan familiar ala del hospital sobre su cabeza e hizo una mueca.

— ¡Ay!

"¡Ay!..."

Alarmado, levantó la cabeza para tratar de ver de dónde había venido la voz. Todo estaba borroso, se sentó y buscó a tientas en la mesilla sus gafas, sus dedos rápidamente localizaron el marco de alambre fino. Los agarró, empujándolos de nuevo en su rostro.
"...duele."

Miró a su alrededor, sintiéndose desorientado. No había nadie allí, y no había sido él quien había dicho eso, ¿verdad? ¿O lo había pensado?

— ¿Hola? — llamó tentativamente y casi de inmediato oyó pasos. La cortina se abrió y allí estaba Ron, mostrando un gesto de alivio.

— ¡Finalmente! ¡He estado esperando a que te levantes!

— ¿Qué pasó? —preguntó Harry, frotándose las sienes.

— Neville -el inútil – se equivocó y te golpeó con el hechizo Legillimens Exportai — explicó Ron, de repente viéndose sospechoso.

— ¿Y? —preguntó Harry con cautela.

"...que se detenga..."

¡Allí estaba otra vez! Definitivamente no era él quien había dicho o pensado eso, era claramente otra voz, tranquila y tenue y "oh mierda" igual que cuando había oído al basilisco recorriendo las paredes cuando tenía doce años.

— ¿Ron? —Harry preguntó de nuevo, comenzando a entrar en pánico.

— Ellohizotodomal.

— ¿Repítelo otra vez?

Ron respiró hondo.

—Él no lo hizo bien. Él…

"...hijueputa!"

Harry se puso de pie, con las manos apretadas sobre sus oídos. Estaba bastante seguro que "hijueputa" no formaba parte del vocabulario de un basilisco, y eso solo quería decir…

—Ron, ¿por qué puedo escuchar a alguien? —preguntó con voz ronca, sacudiendo la cabeza para tratar de desalojar la voz.

— Entonces ¿puedes escucharlo? —Preguntó Ron con tristeza, sonando resignado —.Oh, mierda.

— ¡Ron!

¡Asesinar... estúpido... lejos!

Ron dio un paso atrás apresuradamente, levantando las manos para tratar de aplacar a Harry.

— ¿Prométeme que no te asustarás?

— Ya me estoy volviendo loco, ¡hay una voz en mi cabeza! —gritó Harry, entornando los ojos. —Sácalo, haz que Neville salga de mi cerebro maldición.

— ¿Neville? —preguntó Ron sin comprender.

— Sí, puedo oírle —.Harry titubeo cuando Ron se mordió el labio, mientras miraba como se debatía entre la risa y el llanto.

— ¿Ron? —Harry dijo peligrosamente, dando un paso hacia la brecha en las cortinas. Tenía que haber alguien que le pudiera explicar qué diablos estaba pasando, y Ron estaba siendo exasperante en ese momento, un sentimiento que rápidamente fue reafirmado cuando Ron rápidamente se puso delante de él, bloqueando su camino.

— Ron, déjame salir.

— No hasta que…

— ¡Ahora!

Harry pasó junto a Ron al oír el eco de la palabra incompetente en su cabeza. Haciendo caso omiso de las protestas de su mejor amigo y el hecho de que estaba vestido solo con una bata de hospital, se detuvo solo el tiempo suficiente para escuchar las voces que venían de un cubículo en el otro extremo de la enfermería. Caminó hacia él, tirando de las cortinas abiertas.

Potter mierda pendejo estúpido defensa dolor esclarecer estúpido a nadie Potter cararajada estúpido Longbottom Padre asesinato Odio a la gente estúpida ¡idiota tonto!

Cayó hacia atrás con un grito, un dolor cegador en las sienes que acompañado de una marea de pensamientos colapsaron en su mente en el momento en que sus ojos se fijaron en los ojos de la persona en la cama. Un grito de dolor haciendo eco le dijo que el efecto había sido recíproco

— Oh, por el amor de Merlin. ¡Sácalo de aquí!

El grito terminó el torrente de pensamientos que estropeaban su sinapsis, y sosteniendo su cabeza con ambas manos, levantó la mirada, con los ojos llorosos.

— Tiene que ser una broma —dijo Harry con voz ronca mientras Ron lo llevaba de manera inestable sobre sus pies, sus manos aferradas con fuerza a los brazos de Harry, manteniéndolo en posición vertical.

— ¡Esto tiene que ser una especie de jodida broma del maldito universo!

Harry solo podía quedarse con la mirada fija desvergonzadamente, con las manos todavía sobre sus oídos como si eso ayudara de cualquier manera. No sabía si reír o llorar, porque por una vez en su vida, estaba plenamente de acuerdo con Draco Malfoy.