DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Sólo escribo sin animo de lucro como entretenimiento.

Personajes: Hinata Hyuuga, Naruto Namikaze.

Pareja: NaruHina.

Advertencias: Oc´s.

Frase / Palabra: Mañanas familiares.

Summary: "Hinata miró el estropicio: La cocina llena de Ramen, su hija mediana atragantada con un fideo mientras tosía aparatosamente, su marido llorando la pérdida…Vivir con cuatro ninjas, tres de ellos hiperactivos, desde luego no era fácil. Pero que la fulminara un rayo si no era feliz."

Mañanas familiares

—¡Papá!

El sonido de la voz era demasiado agudo, casi desagradable, pero él sabía bien que debía atender al llamado que llegaba desde la planta inferior. Sin embargo, terminó llevándose la almohada sobre la cabeza, gruñendo con desaprobación ante el ruido.

—¡Papá!

Otra vez. Naruto Uzumaki lloriqueó, angustiado ante la simple idea de abandonar el calor de la cama. Intentó animarse con la misma idea de cada mañana: Desayunaría ramen. Y, sin embargo, esta vez no le funcionó. Gimió con desesperación y rodó sobre el colchón. Notó el tacto de Hinata a su lado y estuvo tentado de abrazarse a su esposa, mas se quedó quieto.

—¡Papá ´ttebayo!

La voz sonaba ahora a la puerta de la habitación, ahogada por la madera y con tal énfasis que Naruto supo lo poco que tardaría en entrar. Y, en efecto, escuchó el chirrido que indicaba la presencia de alguien nuevo en la habitación. Rogó por un par de minutos más de descanso, pero su voz fue solo un balbuceo que no contentó al monstruito que se había adentrado en el dormitorio.

Notó que el aire escapaba de sus pulmones cuando alguien se lanzó contra su pecho, arrebatándole la almohada que cubría su rostro para golpearle con ella. Naruto emitió un ruidito bajo, tratando de no despertar a su esposa, mientras se desembarazaba del agresor y le fulminaba con la mirada.

Haruto Uzumaki, de diez años, le miró con una sonrisa traviesa en su rostro de niño, con los ojos azules, apenas un par de tonos más claros que los de él mismo, brillando de diversión. Naruto siempre pensaba que observar a su hijo era como mirarse en un espejo pálido, de pelo un poco más oscuro y ojos más claros, quitándole sus extravagantes marcas en las mejillas. Siempre se sorprendía por las similitudes que guardaba con el diablillo.

—¡Me dijiste que jugarías conmigo hoy!—Demandó Haruto, volviendo a lanzarse contra él.

—¡Ay! ¡Eh, espera, espera ´ttebayo! ¡Te dije que si no tenía mucho trabajo! ¡Ayer estuve hasta tarde en el despacho!

—Mmh…Naruto-kun.—Se quejó Hinata, adormilada. Él le hizo un gesto a Haruto para que guardara silencio.

Juntos, salieron silenciosamente de la habitación, cuidándose de no despertar a la Hyuga. Y fue entonces cuando escucharon algo estallando y un sonido pringoso. Ambos compartieron una mirada de horror.

—¿Qué demonios ha sonado ´ttebayo?—El chillido espantado de Naruto resonó por toda la casa mientras se precipitaba escaleras abajo, seguido de Haruto.

En la planta de abajo, la escena fue…peculiar, como poco: La cocina estaba destrozada, un montón de fideos pegados a la pared, unos pocos resbalaron lentamente, creando una fricción viscosa. Los ojos de Naruto parecían ir a salírsele de las órbitas cuando fijó la mirada en su hija mayor.

Kasumi Uzumaki se mordía el labio inferior con horror, mirando el estropicio. Sentada en la mesa, con un tazón de Ramen de aspecto dudosamente sano, estaba Natsuki, la mediana, intentando dar vueltas a unos fideos sin demasiado éxito, de tan duros que estaban.

—Te dije que deberías haberlo dejado en el primer intento, Kasumi.—Exclamó, señalando su cuenco.—¡No pienso limpiar eso!

—¿Qué ha pasado ´ttebayo?—El Hokage se dio una palmada en la frente, entre sorprendido y frustrado. A su lado, Haruto reía como si la vida le fuera en ello al notar que la cara de Kasumi estaba llena casi al completo de fideos, ésta se pasó ambas manos por el rostro con cara de asco.

—Uhm...Intenté hacerle el desayuno a papá y a mamá.—Murmuró la primogénita, quitándose un fideo del pelo.—Pero creo que cocinar no es lo mío…

—¿¡Y has pensado por un momento que lo era ´ttebayo!? ¡Todo ese Ramen desperdiciado!—Naruto lloriqueó, arrodillándose dramáticamente frente a la pared como si hubiera perdido un hijo. Kasumi sonrió con disculpa mientras Natsuki intentaba comerse su primer intento, sólo por hacer feliz a su hermana. Pero su cara de asco lo decía todo: Eso tenía que estar malísimo.

—¡Kasumi, tú quieres asesinarme y por eso querías que lo probara!—Saltó, señalándola acusadoramente con unos palillos.—¡Mala hermana! ¡Hija de satanás!

—¡Perdona, pero yo soy un ángel ´ttebayo!—Se defendió Naruto, tomándoselo como algo personal y cogiendo un fideo entre los dedos, aún con ese aura de dramatismo rodeándole.

Cuando ella abrió la boca para responder, un suspiro se hizo oír en la puerta. A una, Naruto y sus hijos giraron la cabeza hacia Hinata, que se cruzó de brazos mientras mostraba una sonrisa indulgente, aún en camisón. Hubo un breve silencio, tan espeso como el ramen que había hecho su hija, antes de que Kasumi intentara arreglar algo la situación:

—¡Ho-Hola, mamá! ¡Prometo limpiar todo esto!

Naruto corrió a abrazar a su esposa entre acusaciones hacia sus hijas, y Haruto hizo lo mismo. La Hyuuga aguantó a duras penas una risa mientras les prometía que todo estaba bien:

Al fin y al cabo, vivir en una casa llena de ninjas (tres de ellos hiperactivos) era a veces una locura. Pero no había mejor forma de despertarse por las mañanas que entre los brazos de su esposo, y que la fulminara un rayo si no era feliz.

FIN

Ganó mañanas familiares al final~ (Aunque tuve que preguntar a la chica del reto qué prefería XD)

En fin… Mayormente, me hizo mucha ilusión volver a usar a mis Oc´s Uzumakis ^^ Hasta que siga su fic, se merecen algo de amor (?)

¡IMPORTANTE!

A partir de ahora os voy a preguntar qué preferís la semana que viene. ¡Pero la última se me olvidó poneros los Summary para que pudiérais elegir! Así que la cosa está entre:

Cuento de Hadas: "Rojo carmesí tiñendo la chaqueta de este mismo color, los labios entreabiertos en una muda súplica. A Dios, a su asesino, nadie llegará a saberlo. Y, meses después, la súbita mudanza de los Namikaze: No más Caperucitas que enfrentar al lobo, se dice Naruto, no a su demonio interior. Nunca otra tras Hinata." —NaruHina.

Imposibles: " —Ya sabes, Sakura, que si sigues soltera al cumplir los cuarenta aparecen en tu puerta un montón de gatos. Uno por cada polvo que has desperdiciado. — Salta Ino. Haruno rueda los ojos.—Así que, ¿por qué no tienes novio aún?" — SasuSaku (Muy leve.)

Ya está, espero vuestros reviews con lo que preferís, ¿nee? (L) Sabéis que me alimento de ellos (?)

¡Gracias por leer, Ramen en mejor condiciones que el de Kasumi para todos!

Kuraii