El secreto de los vampiros

Ceri: ¡GOMENASAI! Pido disculpas por haberme demorado tanto en subir este tercer capitulo, se que habia dicho que solo me ausentaria dos semanas, lo cual no fue asi ¬¬ ademas de que pasar a word mis capitulos lo cual sigue siendo mi devilidad -.-' al reeleer el capitulo y los siguientes que tengo escritos no me gustaron para nada me senti una absoluta tonta ._. asi que los borre pero para seguir con mi mala suerte la inspiracion se me fue y no tube ninguna idea buena durante meses, lo cual justifica mi ausencia y mi tardio en actualizar, ademas de que para hacer esta historia me inspire con lo sadico... si lo se extraño ¿no? o.o pero bueno ^^ estoy de vuelta con un nuevo capitulo.

Mikan: ¬¬ Ya era hora, lo unico que hacias era flojear.

Ceri: eso es mentira u.u solo que como no tenia ideas decidi darme un tiempo.

Mikan/Hotaru: ¬¬ Aja.

Ceri: Ush ¬¬ como sea comenzemos con el nuevo capitulo que tanto esperaban, aunque sinceramente no se si sera tan bueno como los demas ._. pero bueno... hagan el disclaimer por favor.

Hotaru/Mikan: Gakuen Alice y sus personajes no le pertenecen a CeriSaky-chan, le pertenecen a Tachibana Higuchi.

Ceri: Solo algunos que tal vez invente, pero eso lo veran en el transcurso de la historia ^^ bueno sin mas preambulos que comienze el capitulo.

Aclaraciones:

Texto= pensamientos, susurros, flash back, entre otros

(Texto)= notas mias (Ceri:...)

(Texto)= punto de vista (POV)

*Texto*= acciones

Texto*= palabras con significado al final (Ceri: no estoy segura de que use * siempre, asique si ahi palabras en otro idioma igual las definire al final)

"Texto"= recuerdos (palabras)


Capítulo anterior…

-Señorita Yukihira vuelva a sentarse o recibirá un castigo- advirtió Jinno un poco más calmado.

-Otro castigo ¿eh?... qué más da- susurro Mikan por lo bajo, pero un azabache, que por obvias razones estaba cerca de ella (se sentaba junto a la ventana), la escucho- hm déjeme pensar… NO… adiós- dijo y como ya estaba en el marco, salto y al caer empezó a caminar sin ningún rumbo fijo.

Las clases continuaron normalmente, aunque Jinno-sensei que seguía molesto por lo sucedido estaba siendo más estricto de lo normal, en un momento se escucha una explosión en las afueras del edificio; primaria, secundaria y preparatoria, incluso directores y profesores, salieron hacia la entrada principal de la academia, donde se había ocasionado tal explosión, vieron que había sido completamente destruida, entonces su mirada se fijó en los escombros de la muralla y reja, donde había una chica inconsciente entre y debajo de ellos, que a los segundos se había empezado a mover poco a poco.

-¡Mikan!- gritaron alteradas Hotaru y Aoi al reconocerla, sin esperar más tiempo corrieron hacia ella junto a Ruka y Natsume.

Capítulo 3: ¡Dejen ver a Mikan!

Mikan comenzó a abrir con pesadez sus ojos, el cuerpo le dolía demasiado, estaba desorientada y no se podía mover. Falto poco para que recuperada sus sentidos y viera que estaba bajo escombros de lo que antes era la entrada de la academia; como pudo se removió entre ellos para poder sacárselos de encima hasta que lo logro, poco a poco se fue levantando hasta quedar sentada. Aun desorientada, observo su alrededor para saber dónde se encontraba, entonces recordó lo que había sucedido y con un movimiento rápido se puso de pie, eso fue un error, ya que al hacerlo se mareo un poco y luego cayo de rodillas al suelo.

-¡MIKAN!- escucho que la llamaban, se giró hacia atrás y vio a Hotaru, Ruka, Natsume y Aoi correr hacia donde estaba ella, solo que esta última venia mucho más adelante.

~Mikan~

¿Por qué…? ¿Por qué están aquí? Me preguntaba al momento de ponerme de pie nuevamente y ver como ellos corrían hacia mí sin saber el peligro que corren. En eso siento una presencia desconocida proveniente de entre los árboles, miro hacia allá y veo a uno de los hombres de esa maldita organización apuntando con una pistola a Aoi y está a punto de apretar el gatillo.

-¡AOI!- grito empezando a correr hacia ella, que se detiene confundida por mi grito, pero luego se da cuenta del hombre y se queda paralizada, corro más rápido y la empujó al tiempo que se escucha el disparo, luego solo sentí un minúsculo dolor en mi espalda.

Fin POV

~Aoi~

Voy corriendo hacia donde se encuentra Mikan junto a Hotaru, mi hermano y Ruka, solo que yo estoy más adelante. Mientras que corremos, desde que gritamos su nombre, ella nos ha mirado un poco ¿desconcertada? No estoy segura pero no me preocuparé de eso ahora, en un momento dirige su mirada hacia los árboles que se encuentran al costado de lo que era la entrada de la academia y a los segundos vuelve su mirada hacia nuestra dirección solo que me estaba mirando a mí.

-¡AOI!- grita mientras comienza a correr hacia mí, yo solo me detengo confundida pero luego siento como otra mirada estaba posada en mi e instintivamente miró hacia los árboles donde veo a un hombre apuntándome con una pistola, me quedo paralizada del miedo, no sé qué hacer, tengo la mente en blanco y al tiempo que oigo el disparo alguien me empuja haciendo que caiga al suelo, entonces reaccione.

Miro a todos lados un poco aturdida por el golpe, cuando veo a Mikan frente a mí mirándome sin expresión alguna en su rostro, aun así creo ver un poco de preocupación en sus ojos no estoy segura.

-¿Estas bien?- pregunto indiferente tendiéndome una mano para levantarme la cual acepte.

- S-Si- respondí ya en pie sacudiéndome la falda- gracias- dije casi en un susurro poco audible pero parece que lo escucho.

-Si no hubieran venido hacia mí no habrías estado en peligro- dijo Mikan con vos fría y una mirada de pocos amigo lo cual me dio un poco de miedo y además me puse nerviosa y en eso llegan Hotaru, onii-chan y Ruka, que internamente les agradezco por interrumpir el momento incómodo.

-¿Se encuentran… bien?- pregunto Ruka recuperando el aire igual que mi prima y hermano.

-Si- respondí yo, ya que al parecer Mikan no tenía intención de hablar.

-¿Quién era ese hombre?- preguntó Ruka.

-¿Lo vieron?- pregunte para evadir la otra pregunta porque en realidad no sabía quién era ese hombre o porque me quería disparar.

-Además de saber quién era ese hombre es saber porque quería dispararle a Aoi- dijo Hotaru indiferente.

-¿En serio creen que querían dispararle a ella?- pregunto Mikan indiferente pero pude notar que su voz estaba un poco débil ¿Por qué será? Además creo que lo decía más para sí misma porque estaba mirando hacia otro lado.

-¿Qué quieres decir?- habló por primera vez mi hermano, aunque claramente indiferente.

-¿Eh?- Mikan miro hacia nosotros y puso un semblante serio el cual no me dio buena espina- esa bala era para…- antes de terminar hizo una mueca de dolor que aunque la intentó ocultar no pasó desapercibida- Tsk… adiós- dijo y se dio la vuelta para irse hacia el bosque.

Apenas y dio tres pasos cuando empezó a tambalearse pero siguió caminando, pude notar que su chaqueta en la espalda se estaba tiñendo de un color carmín lo que me resultó extraño y de un momento a otro Mikan se desmayó pero mi hermano, que de alguna forma que no vi, llegó junto a ella o.O la sostuvo en sus brazos antes de que cayera abruptamente al suelo.

-Aoi-chan, Hotaru-chan, Ruka-kun, Natsume-kun- llamó alguien a nuestras espaldas y yo me di la vuelta.

-N-Narumi-sensei- dije al ver como llegaba junto a nosotros.

-Mikan- llamo Hotaru asustada, entonces Narumi-sensei y yo volteamos hacia ellos.

Al momento de voltearnos no pude evitar ahogar un grito de horror, llevándome una mano a mi boca. Natsume-nii-chan estaba arrodillado en el suelo con Mikan en sus brazos, quien estaba sangrando demasiado y eso lo sé por el charco de sangre que se estaba formando en el piso que cada vez se hacía más grande y a Hotaru intentando desesperadamente que ella recuperara la consciencia.

-¿Po-or q-q-que…?- no podía terminar de hablar, las palabras no salían por el nudo que se me había formado en la garganta.

-Si está herida debería curarse rápido, es inmortal- dijo Hotaru un poco alterada refiriéndose a que como somos vampiros somos inmortales.

-Denle vuelta- ordenó Narumi-sensei serio, no entendimos porque pero sin decir nada yo y mi hermano volteamos a Mikan, Hotaru le levanto un poco la chaqueta y camisa que estaban con sangre y vimos que tenía en la espalda incrustada profundamente una bala- eso lo explica- dijo Narumi-sensei.

-¿Q-Que cosa?- pregunte un poco nerviosa.

-Al ser vampiros somos inmortales por lo tanto las heridas sanan solas rápidamente, pero cuando son más graves o profundas demoran un tiempo en sanar- explico mi hermano indiferente mientras nuevamente pero con ayuda de Hotaru daban vuelta a Mikan.

-Deben llevar a Mikan al hospital para que la curen y pueda sanar más rápido esa herida- dijo Narumi y luego miro a mi prima y hermano- Natsume-kun, Hotaru-chan vayan ustedes- ellos solo asintieron, Natsume se levantó tomando a Mikan al estilo nupcial y con Hotaru se encaminaron hacia el hospital rápidamente- ustedes vuelvan a clase- dijo refiriéndose a Ruka y yo, nosotros solo asentimos y nos fuimos a nuestro salón.

Fin POV

Las clases continuaron normales después del incidente; Natsume y Hotaru ya habían llegado al salón, aunque los dos llegaron con un semblante indiferente esta última se notaba un poco pensativa.

-"...debemos apresurarnos o la podemos perder…"- esas palabras rondaban la mente de Hotaru teniéndola pensativa, su hermano -uno de los doctores del hospital- las había dicho mientras con otra doctora y una enfermera ingresaban corriendo a urgencias con Mikan en una camilla.

Tocaron la campana de salida, todos se levantaron cuando el profesor salió del aula y comenzaron a guardar sus cosas. Hotaru termino de guardar sus cosas en la mochila e iba a caminar hacia la salida cuando se dio cuenta de que Aoi ni siquiera se había movido de su lugar seguía sentada mirando por la ventana, tenía la mirada perdida en algún lugar y parecía perdida en sus pensamientos, pensó en dejarla ahí pero no era tan mala.

-Aoi- llamo Hotaru a la menor de los Hyuuga, pero como se lo esperaba no recibió respuesta- Aoi- volvió a llamar- ¡Aoi!- grito pero nada y su paciencia ya había llegado al límite.

BAKA BAKA BAKA

Tres balas salieron del Baka gum en dirección a Aoi golpeándola, haciendo que saliera volando y llegará al otro lado del salón.

-Itai…- se quejó la oji-carmín mientras se levantaba del suelo y sobaba su cabeza- moo Hotaru-chan ¿Por qué hiciste eso?- pregunto Aoi a su prima con un puchero y moviendo los brazos frenéticamente (chibi).

-Porque te encontrabas perdida en tus pensamientos y no me respondías cuando te llamaba- dijo Hotaru indiferente.

-Gomen- dijo Aoi bajando la cabeza y cae en cuenta de algo- ¿eh? ¿Dónde están todos?-preguntó mirando a todos lados.

-Baka- dijo Hotaru golpeandose con una mano en la frente- ya acabaron las clases y todos se fueron-.

-Oh!...- expreso Aoi y dirigió su mirada a la ventana para ver que ya estaba atardeciendo, posando sus ojos de la ventana al salón y nuevamente a la ventana dándose cuenta que solo se encontraban ella, Hotaru y un hombre que las observaba desde afuera en un árbol, y nada ma…

¡MOMENTO! ¿Un hombre que las observaba desde fuera en un árbol? Aoi volvió rápidamente su mirada hacia el bosque que se encontraba frente al edificio pero no vio a nadie.

-Debe haber sido mi imaginación- pensó Aoi tranquilizándose.

Justo cuando lo estaba logrando, Hotaru sopla en su oído haciendo que esta se asustara poniéndole los pelos de punta… hablando de sustos…

-HAY QUE IR A VER A MIKAN- dijo Aoi y rápidamente guardo sus cosas en su mochila, que luego se puso y por último tomar a Hotaru del brazo para salir del salón corriendo a una velocidad sobrehumana hacia el hospital haciendo caso omiso a las quejas y amenazas de su prima para que la soltara…

~Mikan~

Estaba en un lugar oscuro, no había nada ni nadie solo oscuridad. Comencé a caminar por ese lugar no me importaba en absoluto a donde llegará, solo quería seguir sola lejos del mundo, sin nadie a mi alrededor alejarme de todo y todos los que se acercan a mí. Ya no quiero que más personas estén en peligro por mi culpa, aunque me quieran ayudar y sus intenciones pero… los últimos que me protegieron fueron mis padres pagando las consecuencias de eso, con su vida…

-Eres solo una niñata débil- escuche una voz en todo el lugar que se me hacía familiar pero no la reconocía.

-¿Quién está ahí?- pregunté indiferente con un semblante serio.

-Depende de ti que esta mocosa sobreviva con nosotros- escuche esa voz nuevamente en la oscuridad, entonces frente mío pero alejada aparece una niña de cabello blanco cabizbaja, arrodillada en el suelo con pies y manos atadas llorando ¿cómo lo sé? Pues por los sollozos que se escuchan.

-Naomi...- susurré con asombro, un deje de felicidad y tristeza en mi voz, pero al parecer ella me ha escuchado ya que levanta su cabeza y me mira.

En sus ojos color jade pude notar confusión, por lo que deduje que no me había reconocido pero luego el brillo volvió a sus ojos demostrando felicidad y esperanza.

-¡ONEE-SAN!- grito con todas sus fuerzas, haciéndome reaccionar y darme cuenta de cómo unas sombras se le acercaban a gran velocidad- ¡onee-san ayúdame!- grito desesperada mientras forcejeaba para poder soltarse, lo que fue un intento en vano, entonces comencé a correr hacia ella- ¡onee-san sálvame!- fue lo último que escuche antes de que desapareciera en la oscuridad.

-¡NAOMI!- grite desgarradoramente, mientras caía de rodillas y dejaba que unas estúpidas lagrimas traicioneras corrieran por mis mejillas descontroladamente- lo siento… lo siento mucho Naomi- murmure aun con algunas pequeñas lagrimas corriendo- si solo no me hubiera confiado, podría haberte protegido- cubrí mi cara con ambas manos y seguí lamentándome.

No sé cuánto tiempo estuve así, mis piernas están entumecidas y me duelen las rodillas, aunque la verdad no me importa solo quiero que la oscuridad se apoderara de mi de una vez por todas, ya no aguanto este sufrimiento y dolor que he sentido todos estos años, ya no me importa nada, lo único que hago es poner en peligro a la gente que quiero, ahora lo único que quiero es morir. Morir para ya no hacer sufrir a los demás.

Irónico ¿no? Después de todos estos años que protegí a toda mi dimensión sin que supieran nada, después de haber hecho todo lo que pude para protegerlos, no solo a mi dimensión, también a otras que se creen inexistentes pero solo algunos conocen, poniendo así hasta mi propia vida en peligro para proteger todo eso, y aun así al parecer hago más daño mientras estoy viva.

Morir… esa es la única forma para poder proteger a todos y así, que no estén en peligro nunca más por mi culpa. Al menos si muriera todos estarían más felices y podrían continuar sus vidas sin preocupaciones. Una última lagrima recorre mi mejilla, la seco y me levanto del suelo, al principio me tambaleo un poco pero ya después estoy en equilibrio, miro a mi alrededor. Oscuridad. Sí, eso es todo lo que veo, haciendo que me dé cuenta que por más que intente salir de esta fría y oscura vida no lo consigo, no tengo escapatoria, por esa razón ya me he rendido mirando mi entorno. Soledad. Otra de las cosas que nunca cambiara y he logrado acostumbrarme.

Caminar, es lo que hago ahora sin un punto fijo a seguir, mientras recuerdos invaden mi mente.

Desde pequeña me he sumido sola poco a poco en la oscuridad, nunca deje que nadie me ayudara aunque había veces que igual lo intentaban pero no lo lograban. Nadie ha logrado sacarme de esta maldita oscuridad llena de tristeza, sufrimiento y soledad pero sobre todo sufrimiento que es lo que más he sentido en esta vida. Ahora nada ni nadie puede sacarme es muy tarde para mí, nunca más podré ser libre soy como un pájaro enjaulado al cual no dejan salir por temor a que se vaya y nunca más vuelva a aparecer.

Todos estos años me he estado adentrando más y más en la oscuridad creando así una fortaleza impenetrable de la cual yo misma me ocupe para no tener salida quedando en un total encierro sin salida alguna, una fortaleza que uso para alejar a todos y no permitir acercarse aunque quieran, tal vez con eso les hago daño pero es mejor así porque así los puedo proteger y mantenerlos a salvos de mí y mi alrededor en donde solo hay peligro y sufrimiento, por eso no puedo dejar que se involucren tanto conmigo...

-Ahora entiendo- pienso recapacitando mis propias palabras y paro en seco mirando la nada.

No debo morir. Eso es lo que no tengo que hacer, morir. Porque al hacerlo estaría poniendo en peligro a más vidas de las que ya lo están por yo estar viva, por eso debo seguir viviendo para protegerlos y no dejarme vencer por unos insignificantes errores que cometí en el pasado, solo debo seguir adelante y cumplir ese destino que ya he aceptado y de paso enmendar unos errores del pasado.

-Ugh- caigo al suelo de rodillas al sentir un fuerte dolor en mi abdomen que luego recorre todo mi cuerpo.

Comienzo a ver borroso, el cuerpo me pesa haciendo que sea casi imposible mantenerme de rodillas sosteniendo mi propio peso, hasta que ya rendida dejo que mi cuerpo seda y caiga al suelo perdiendo yo el conocimiento.

Fin POV

Aoi y Hotaru llegaron a la puerta principal del hospital en menos de cinco minutos por la corrida que dieron o mejor dicho que la oji-carmesí le hizo dar a su prima arrastrándola con ella.

BAKA BAKA BAKA

Tres balas salieron disparadas del Baka gum 4000 VM (Versión Mejorada) de Hotaru, en dirección a Aoi, dándole directamente haciendo que esta saliera volando por los aires hasta volver a caer en el suelo a unos 10 metros de la entrada principal con una Hotaru enfadada observando.

-Moo Hotaru-chan eres mala- replico la azabache con lágrimas en los ojos a su prima.

-Deja ya tu drama y teatro que solo sirve con el baka de Ruka- dijo Hotaru serena e indiferente con una venita roja en la sien.

En otro lugar…

-Achu!- estornudo Ruka.

-Parece que pescaras un resfriado- dijo Natsume despreocupado desde la rama del árbol en el que estaban.

-Si- afirmo el rubio

Volviendo con Aoi y Hotaru…

-Mala- dijo Aoi al recibir nuevamente las balas del Baka gum 4000 VM dejándola en el suelo.

-Te lo mereces por usar tus poderes de vampiro- dijo Hotaru indiferente.

-Yo no…- se intentó excusar Aoi pero su prima la interrumpió.

-Correr a una velocidad sobrehumana- nombro Hotaru y la oji-carmesí se sintió pequeña en ese momento que la regañaban- si alguien te ve que dirás ¿eh?-.

-Gomen- se disculpó Aoi apenada.

-Bien *suspiro*- dijo Hotaru dándose la vuelta y caminar hacia la puerta, antes de entrar se detuvo- ¿te quedaras sentada en el suelo todo el día?- pregunto mirándola sobre su hombro a lo cual Aoi se puso rápidamente de pie para sacudir su falda- vamos- dijo y entraron al gran edificio.

Caminaron hasta la recepción donde las atendió una enfermera, ellas preguntaron por el estado de su amiga pero la respuesta que les dieron no se la esperaban…

-Lo siento pero… no tengo permitido dar ningún tipo de información sobre la señorita Yukihara- dijo la enfermera de cabello rojo y ojos café que eran cubiertos por unos delgados lentes rectangulares.

-¿Qué?- pregunto Aoi desconcertada- ¿Cómo que no tiene permitido decir información sobre Mikan?

-Lo siento, pero como ya dije no tengo permitido revelar información sobre la paciente- reitero la mujer severa pero algo triste entendiendo que ellas estaban preocupadas pero como ya había dicho no tenía la autorización de revelar información.

-¿Por qué tanto secreto con una sola paciente?- pregunto Hotaru indiferente tomando a la enfermera desprevenida con la pregunta, además de que se estaba poniendo nerviosa por la mirada fija que le daban esas dos chicas, entonces llego su salvación.

-Buenas…tardes…Ayame…san- dijo una chica peli rosa de ojos café; vestía una camisa blanca con corbata verde, una chaqueta negra desabrochada, falda cuadrille café de líneas verdes y botas café sin taco hasta las rodillas.

-Ah! Buenas tardes Misaki- saludo la enfermera con una sonrisa- por lo que veo has venido corriendo desde el edificio de preparatoria ¿no?- dijo y la peli rosa asintió.

-*Suspiro* Esa si fue una corrida, aunque no la primera- dijo Misaki con una sonrisa ya recuperada.

-¿Misaki-sempai?- pregunto Aoi llamando la atención de la peli rosa.

-¿Eh?- Misaki desvió la mirada a su lado y vio a las dos peli negra- ah! Hotaru Aoi cuanto tiempo- dijo a forma de saludo.

-¡Sí!- dijo Aoi alegremente.

-No nos habíamos visto desde hace 2 años sempai- comento Hotaru indiferente.

-Es verdad- dijo Misaki colocando su dedo índice en la barbilla pensativa.

-Y… ¿Por qué venias corriendo Misaki-sempai?- pregunto Aoi de curiosa.

-¡Ah es cierto!- exclamo de repente asustando un poco a las presentes y dirigió su mirada a la enfermera con un semblante preocupado, la cual hasta ahora se había mantenido al margen de la conversación.

-Has venido a ver tu prima ¿no?- dijo Ayame cambiando su semblante a uno serio y un poco de tristeza.

-Sí, vine en cuanto me dijeron lo que le había sucedido y por las circunstancias supuse que la habrían traído aquí- dijo Misaki aun preocupada pero seria.

-¿Prima?- preguntaron Hotaru y Aoi al aire confundidas- ¿tienes prima Misaki/Misaki-sempai?- miraron a la susodicha.

-¿Ah?...sí… algún día se las presentare, pero ahora tengo que ir a verla- dijo Misaki un poco distraída.

-Por aquí, vamos- le indico Ayame mientras salía detrás del escritorio para llevar a Misaki a ver a su prima.

-Hn- asintió- bueno chicas, las veo luego sayonara- dijo empezando a caminar dándoles la espalda, junto a la enfermera.

-Bueno, vamos- dijo Hotaru dándose la media vuelta y caminar hacia algún lugar.

-¿Eh?- Aoi mira hacia atrás- ¡chotto matte!- exclama corriendo hacia Hotaru tomándole el brazo para detener su andar- no podemos irnos… aún no sabemos el estado de Mikan-chan- alego.

-Ya lo sé- dijo Hotaru indiferente- vamos a buscar a mi hermano, él debe saber algo- respondió a la cara de duda que puso Aoi y los signos de interrogación sobre su cabeza.

En eso ven en el pasillo, no muy lejos de donde estaban, a Subaru el hermano mayor de Hotaru, salir de una de las habitaciones del hospital y caminar hacia quien sabe dónde dándoles la espalda.

-Vamos- dijo Hotaru tomando a Aoi del brazo para seguir sigilosamente al Dr. Imai.

~Misaki~

Después de haber subido como tres pisos por las escaleras, ya que el hermoso ascensor estaba descompuesto ¬¬, sarcasmo. Ah! Pero que descortés soy, mi nombre es Misaki Harada, voy en primero de preparatoria, tengo el alice de multiplicación y voy en habilidad especial, bueno retomando el tema, llegamos al cuarto donde se encontraba mi prima, Ayame-san se despidió y se fue mientras me limite a entrar, al hacerlo cerré la puerta y cuando me di la vuelta, ella abrió los ojos de golpes sorprendiéndome un poco hasta que me fije que los tenía de color rojo.

-Tranquila que no pasara lo mismo de la vez pasada…- dijo ella indiferente- me estoy controlando aunque estando en un hospital no es muy fácil que digamos- agrego.

-Ya lo creo Mikan- suspire y me dirigí hacia ella sentándome en una silla que se encontraba al lada de la cama.

Bueno como ya lo habrán adivinado lo confirmare. Si, Mikan Yukihara es mi prima siendo la hija de la hermana de mi madre la cual murió cuando yo era pequeña, no quiero ser maleducada pero hablar sobre ella me causa mucha tristeza asique seguiré con mi explicación. Por alguna razón que ni ella y yo sabemos no podemos decir públicamente que somos familia, asique lo mantenemos en secreto; bueno solo algunas personas lo saben pero son de confianza como la enfermera Ayame. *Suspiro* bueno no se puede hacer nada, lo que si aunque no pueda estar tan cerca de ella la seguiré cuidando y protegiendo para que sufra menos y sepa que tiene todo mi apoyo, aunque eso solo dure hasta la próxima luna roja donde tendrá que cumplir esa profecía dándole entender su único destino pero no me preocupare de eso ahora aún falta mucho y aprovechare el tiempo que este con ella.

-Yo tampoco soporto mucho el olor a sangre que ahí en el aire, no sé cómo los doctores y enfermeras lo soportan- comente.

-Porque todos son humanos y no tienen el olfato tan agudo como el nuestro- explico indiferente como siempre- bueno…casi todos- finalizo.

-Tienes razón- dije para luego estirarle un vaso plástico blanco mediano con tapa y bombilla, que con solo verlo hizo una mueca de desagrado- debes tomártela no tienes excusa, la necesitas y lo sabes- la regañe.

-Pero…- iba a protestar pero la interrumpí.

-Nada de peros, ahora bébetela- dije con vos autoritaria a lo cual ella de mala gana y como una niña chiquita que había sido regañada por no obedecer a la mamá, se la tomo- así me gusta- la mire con una sonrisa triunfante.

Fin POV

Mientras Misaki seguía regañando a Mikan por no querer tomarse la sangre que contenía el vaso, en una de las oficinas del hospital estaba el desastre total. El doctor que la ocupaba se encontraba detrás del escritorio que estaba dado vuelta para protegerse de quien estuviera ahí.

Si se observaba detenidamente toda la oficina, las cosas estaban esparcidas por todas partes, había papeles tirados por doquier, las dos sillas que habían estaban botadas en el suelo, el escritorio como se había dicho anteriormente el hombre lo usaba de protección para saber porque y al final en la entrada ,donde la puerta se encontraba cerrada, habían dos chicas azabaches, una enojada y la otra indiferente pero con una mirada de pocos amigos, quien apuntaba hacia el escritorio con un cañón de mano el cual estaba a punto de ser disparado hasta que…

-Doctor Imai- dijo alguien entrando en la oficina mientras miraba unos papeles- lo necesitan en…- miro hacia el frente encontrándose con tres miradas posadas en ella y el desastre del lugar- que s- fue interrumpida.

-¡¿Qué sucedió aquí?!- pregunto Misaki asombrada, pero divertida con la situación, al igual que Ayame, mientras miraban desde el marco de la puerta.

-Ah! Ayame-san, señorita Harada- dijo Subaru con notable voz de alivio detrás del escritorio.

-Sí, hola de nuevo Imai-sensei- saludo Misaki aguantándose la risa.

-¿Qué ha ocurrido?- pregunto Ayame lo más tranquila posible que se encontraba en las mismas que Misaki.

-¿Are? Aoi, Hotaru ¿Qué están haciendo aquí?- pregunto Misaki curiosa aunque sospechando que esas dos habían sido las causantes de tal desastre en la oficina del Dr. Imai.

-Venimos a conversar con mi hermano para salir de algunas dudas- explico Hotaru indiferente mirando a las dos, aun apuntando con su Baka gum 4000 VM a Subaru.

-¿Solo por eso?- preguntaron Ayame y Misaki con una gota estilo anime.

-Claro- respondieron simplemente las dos azabaches.

-Bueno, ya hemos perdido mucho tiempo- comento Hotaru volviendo su mirada hacia su hermano- ahora respóndenos- dijo con voz amenazante a la cual Subaru no se inmuto.

-¿Por qué no podemos ver a Mikan?- dijo Aoi bastante molesta.

-No les puedo decir- respondió él ya cansado de haber repetido lo mismo una y otra vez.

-Haber chicas cálmense- comenzó a decir Misaki con una tras la cabeza, al ver el aura de muerte que se mostraba entre esos tres- y pensar que este alboroto es a causa tuya primita- pensó con cansancio.

-Lo sé, y me parece muy cómica la situación- escucho una voz en su cabeza indiferente pero burlona.

-¿Qué? ¿Cómo te puede parecer cómica?- dijo Misaki sin querer en vos alta llamando la atención de los presentes, al darse cuenta de que en ese momento parecía loca hablando sola rio nerviosa y puso una mano detrás de la cabeza- s-sigan en lo suyo no me tomen en cuenta-.

-Queremos ver a Mikan- dijo Aoi al borde de la histeria.

-Cálmate Aoi- volvió a decir Misaki recuperando la compostura.

-¿Cómo quieres que me calme si no sabemos nada de ella y tampoco nos dejan verla?- dijo Aoi histérica.

-No conseguiremos nada si te pones así- dijo Hotaru indiferente bajando el Baka gum- aunque nos pusimos a rogar no funciono-.

-¿Rogar?- pregunto Subaru sarcástico- destruiste toda mi oficina por una respuesta que no te daré- dijo secamente ganándose una mirada asesina de parte de su hermana a la cual ni se inmuto.

Los dos se miraban fijamente con un aura de fuego, que hasta se podría jurar que salen chispas de sus ojos de manera retadora. Las otras tres solo miraban con una sonrisa nerviosa la escena sabiendo que esos dos aunque son familia no se llevan nada bien, pero la guerra de miradas fue interrumpida por un grito que resonó en todo el edificio…

-¡SUELTAME, MALDITA SEA!- el grito alteró y puso alerta a todo el personal del hospital y algunas personas.

-Esa no era la vos de…-.

-¡Mikan!- dijo Misaki y salió corriendo de la oficina rápidamente, llegando a las escaleras comenzando a subirlas, seguida de muy lejos pero no tanto por los demás.

Continuara...


Ceri: Bueno termine por hoy ¿quien es Naomi? ¿por que habra gritado Mikan asi? Esas y muchas preguntas mas talvez se hagan pero solo las sabran en el transcurso de la historia ^^

Mikan: Te encanta hacer suspenso ¿no?

Ceri: Pues si ^^

Hotaru: Que raro que no hayas interrumpido el capitulo con tus notas ¬¬

Ceri: . Hotaru~ que mala, pero bueno es verdad como me demore demasiaso en actualizar decidi que no pondria ninguna nota para que los lectores leyeran tranquilamente *perdionse en su mundo*

Mikan: ¬¬ Como nuestra escritoria ya se perdio en su mundo nosotras nos despedimos

Hotaru: Esperen el proximo capitulo ¬¬ el cual no sabemos cuando lo subira *mirando a Ceri que sigue perdida en sus pensamientos*

Mikan/Hotaru: Sin mas que decir nos despedimos, nuestra escritora acepta tomatasos sugerencias todo lo que quieran.

Ceri: Hey!

Mikan/Hotaru: *ignorando olimpicamente* Esperamos sus REVIEWS y nos vemos en el proximo capitulo Ja ne