¿Quien iba a imaginar a Bella Swan viajando a Londres con tan solo una valija con unas pocas prendas y un corazón lleno de sueños? ¡La verdad que nadie por que últimamente era un ente caminando!

Por primera vez en años no me sentía vacía. Me sentía que era lo suficientemente capaz de lograr todo aquello que una vez quise y que por seguir al idiota de James lo olvidé.

Cuando puse un pie en el Aeropuerto deje atrás a la Bella Emo y a todo aquello que me ataba a James incluyendo la mayoría de mis cosas (que vale decir eran regalos de mi ex).

La incertidumbre de ver que me esperaba en Londres me motivaba a seguir. Lo único que tenía claro es que tenia un pequeño apartamento que no era un lujo pero era MIO (va en realidad era de la inmobiliaria EC, pero bueno eso e un detalle menor).

¡Era hora de volver a sonreír Bella! Me encuentro en este momento abordando el avión con destino a Londres con una sonrisa tan verdadera en mi cara que de verdad me asustaba.

Mientras trataba de localizar mi asiento en el avión, traté de mirar a quien iban a ser mis acompañantes en este nuevo viaje hacia mi nuevo hogar. Al lado de mi asiento estaba una señora tan perdida en su libro que ni reparo mi presencia (entre mi dije esta seré yo en unos años) y cuando moví mi vista hacia el costado de la señora pude ver un señor de unos 50 años sonriéndome de una forma que decía "¡Hola, preciosa!". Espera un momento, ¿acaso dije "sonriéndome lujuriosamente"?.

Decidí que debía agregar una nueva cláusula a mi nuevo contrato de vida mientras me ubicaba en mi asiento.

"Alejarme de idiotas narcisistas, pero no olvidar las grandes ventajas de ¡SEXO CASUAL!"