Bien. Aquí estoy. Siento mucho la tardanza, pero como acabo de volver del viaje he tenido que comenzar con los trámites para matricularme en la universidad y son un verdadero (CENSURADO).

De todas formas me he esforzado en terminar el capítulo para hoy y espero que les guste, vamos a ver una cara de Sasuke Uchiha que hacía mucho tiempo que no veíamos.

Por lo demás, en lo que queda de la etapa "Sábado" se resolverán los problemas entre Sasuke y Sakura y Naruto dará su respuesta a Hiashi aunque aún se hará esperar un poco.

Besos & Abrazos.


Capítulo 54 – Acción/Reacción.

Mientras Naruto se dirigía a la mansión Uchiha, Sasuke y Hinata discutían sobre quién de los dos iba a despertar a Sakura.

- Tienes que hacerlo tú – repitió la pelinegra de ojos perla en un susurro.- Ha salvado tu Sharingan y está en ese estado por tu culpa, así que te toca despertarla y hacerle el almuerzo – miró el reloj de su muñeca.- Aunque como sigamos discutiendo tendrás que hacerle la cena...

- Yo soy el paciente, debería estar descansando.

Hinata lo fulminó con la mirada.

- Niisan, no me vengas con ese argumento cuando casi me matas del susto en la entrada – lo miró de arriba abajo.- Yo te veo estupendamente, así que... – concentró chakra en sus manos.- ¡Hazlo! – y lo empujó al interior de la habitación.

Sasuke masculló alguna maldición en voz baja a la vez que mantenía el equilibrio para tratar de hacer el menos ruido posible o estaba seguro de que Hinata no sería la única persona en rebanarle el pescuezo. Suspiró y se acercó a la cama, donde tuvo que ahogar un gemido frustrado: el rostro tranquilo de Sakura consiguió que su pecho se encogiera, sus ojos oscuros se arrastraron por la atrayente figura. Se sonrojó. Se regañó mentalmente y procedió a despertarla.

- Sakura – la llamó, zarandeando un poco su hombro.- Sakura, despierta, tienes que ir al laboratorio a terminar el informe sobre mi operación para dárselo al dobe.

Fue entonces cuando consiguió que la muchacha abriera sus ojos verde jade poco a poco e intentara enfocar la vista en el chico que la llamaba. A pesar de la oscuridad, Sakura pudo distinguir el rostro amado. Retrocedió asustada y sonrojada bajo la mirada confusa de Sasuke.

- ¿Sucede algo?

- ¿Sasuke-kun, qué...?

Un vistazo a su alrededor fue suficiente para que todos los recuerdos de la mañana recurrieran a su mente. ¿Cuánto había dormido?

- Son casi las cuatro – respondió a su pregunta, Sakura volvió a sobresaltarse, ¿es que ahora el Uchiha también leía la mente? De todas formas, ¿por qué había dormido tanto?- Hinata quiso que descansaras antes de volver al trabajo – otro sonrojo por parte de Sakura.- ¿Te pasa algo?

Sakura negó lentamente con la cabeza mientras se ponía en pie. Sasuke paseó su mirada por el estético cuerpo, deteniéndose en sus largas y trabajadas piernas. Sin duda, la niña escandalosa que conoció había cambiado demasiado.

- No, nada – aseguró, sonrojada.- Gracias por la hospitalidad, Sasuke-kun, pero tengo que regresar a terminar la conclusión del informe – dijo, cogiendo su ropa y dirigiéndose al baño para cambiarse.

Sin embargo, y antes de que ella pudiera hacer algo para esquivarlo o él para detener su cuerpo, la mano de Sasuke se ciñó alrededor de la muñeca de Sakura, deteniéndola en el acto y acercándola a él. Sakura contuvo el aire cuando se dio cuenta de la situación: Sasuke Uchiha estaba apresando sus manos por encima de su cabeza mientras respiraba acalorado, sonrojado y confuso sobre la piel de su cuello. Sintió un escalofrío recorrerle la columna debido al placer que le ocasionaba el contacto. Sasuke era cruel, ¿por qué seguía jugando con ella de aquella manera?

- Gracias – dijo él de pronto. Ella lo miró sorprendida.- Gracias, Sakura – alzó la vista y la joven se dio cuenta de que tenía activado el Mangekyo Sharingan.

Sintió las lágrimas escocer en su ojos ante el maravilloso resultado de meses de trabajo. Casi no se lo podía creer. Notó que el agarre de Sasuke sobre sus manos se suavizaba y se permitió el lujo de bajarlas hasta el rostro del moreno para asegurarse de que era real.

- Lo has recuperado. Oh, Kami-sama... – susurró, maravillada con su propio trabajo.

- Gracias a ti – sonrió levemente, ella se sonrojó de nuevo y tomó conciencia de la cercanía que estaban experimentando así que trató de alejarse recordando que Sasuke siempre había odiado la cercanía física, pero la mano de él volvió a retenerla.

- ¿Sucede algo, Sasuke?

Él asintió levemente. Sasuke se descubrió sin palabras, con la mente en blanco y la boca seca. ¿Qué le pasaba? ¡Él era el gran Sasuke Uchiha!

- Quiero estar contigo – dijo, rompiendo el silencio.

Sakura abrió los ojos sorprendida, sus labios se despegaron levemente.

- ¿Q-qué? ¿A qué te re-refieres?

No quería malinterpretarlo, no podía darse ese lujo con todo el daño que el hombre delante de ella le había causado durante años.

- Sé que esto es difícil para ti, pero sabes que para mí también lo es – continuó Sasuke.- Soy una persona orgullosa por genética, así que no lo diré muy a menudo, pero cuando lo diga será porque lo siento de verdad: quiero estar contigo, a tu lado. Sé que... – tragó saliva.- Sé que soy una persona difícil, pero... te quiero, Sakura. Quiero estar contigo, pero no puedo estarlo si tú no quieres – soltó el agarre que mantenía sobre la pelirrosa.

El silencio se hizo en la habitación y el Uchiha pasó una mano desesperado por sus cabellos.

- Bueno, te dejo para que termines de prepararte. Estoy seguro de que tienes cosas importantes que hacer – y salió de la habitación.

Sakura quedó anclada en medio de la habitación mientras los pensamientos se atropellaban en su cabeza intentando entender lo que acababa de suceder. ¿De qué servía tener una prodigiosa mente como la suya si no era capaz de comprender que el chico que llevaba amando desde su infancia prácticamente se le acababa de declarar? No, no era posible. Debía ser un sueño. Sí, seguro que aún seguía dormida...

- ¡AY! – exclamó comprobando por el dolor del pellizco que acababa de darse en el brazo que la situación no tenía nada de ilusoria.- Kami-sama...

Hinata se sobresaltó cuando Sasuke pasó a su lado como una exhalación y el aura que percibió no le gustó nada, mucho menos lo que tardó el Uchiha en desaparecer de su vista. Salió corriendo detrás de él con el Byakugan activado y siguiendo sus movimientos a través de la casa, se sorprendió al ver que se dirigía al sótano donde tiempo atrás estuvieron los secretos de su Clan.

Llegó apenas unos segundos más tarde a su altura y se detuvo en la puerta. Sasuke estaba en medio de la habitación, dándole la espalda.

- Vete.

La muchacha se encogió de miedo por primera vez en mucho tiempo. Aquella no era una petición, era una orden y había sonado muy amenazadora en el caso de que se le ocurriera desobedecerla, pero ella era Hinata Hyuga. Había conseguido cambiar a Sasuke Uchiha y no le iba a permitir retroceder.

- No.

- ¡VETE, HINATA!

- Me da exactamente igual cuánto subas el tono de voz Sasuke – cerró la puerta después de entrar ella en la estancia, la sorprendió el frío que hacía allí abajo aunque supuso que era normal.- No me voy a marchar y tú vas a contarme qué ha pasado.

Se acercó a Sasuke con precaución. Lo quería, pero no era estúpida y hacía demasiado tiempo que no lo veía así, por lo que no sabía cómo podría reaccionar. Se mantuvo a menos de un metro, lo suficiente para tener un pequeño margen por si el último descendiente perdía el control sobre sí mismo.

¿Habría tenido aquel estallido de carácter por culpa del Mangekyo Sharingan? Si no recordaba mal una vez escuchó que si se abusaba de su uso podía inducir a la locura...

No, para, Hinata. Él es tu Niisan, recuérdalo. Esa persona es tu Sasuke-nii.

- Lo único que quiero es no volver a estar solo – dijo el Uchiha, ella se acercó un poco más.

- No estás solo, Sasuke-nii, estamos aquí contigo...

- ¡NO! – abrió los brazos y Hinata retrocedió, el Mangekyo Sharingan estaba activado. Se mordió el labio con frustración.- ¡Tú no lo entiendes! Yo quiero... - se miró la palma de sus manos.- Quiero una familia, quiero formar una familia... ¡quiero que me amen como tú amas a Naruto! ¿Por qué no puedo tenerlo?

Un tic apareció en el ojo de Hinata incrédula ante lo que estaba escuchando. Así que en pocos segundos tomó una decisión. En un rápido movimiento se coló entre los brazos de Sasuke y colocó suficiente chakra en su mano derecha. Lo siguiente que se escuchó en el silencio de aquella trémula cueva fue el sonido de la palma derecha de Hinata contra la mejilla izquierda de Sasuke Uchiha.

- ¡Despierta de una vez! ¡Este no eres tú! – le gritó, sin separarse, dispuesta a recibir la respuesta de Sasuke aunque fuera un golpe.

Sin embargo, esta no llegó porque el Uchiha se desplomó.

- Es normal que ella no quiera estar conmigo... sigo siendo una bestia – cerró el puño con fuerza, clavándose las uñas en las palmas.

Hinata puso los ojos en blanco mirando hacia el techo.

- ¿Pero de qué demonios estás hablando? ¡Dímelo ya! – exigió, a punto de perder la paciencia.

- Le he dicho a Sakura lo que sentía.

Hinata parpadeó varias veces.

- Disculpa, ¿que has hecho QUÉ?


Espero que les haya gustado porque después de recorrerme todas Las Palmas por culpa de mi universidad me he roto la cabeza para terminar el capítulo y que quedara bien.

Siento mucho el retraso de verdad, ahora mismo me pongo con el de mañana para que no suceda lo mismo.

Buenos días & Buenas tardes & Buenas noches.