"EL REGRESO DE FREDERICK"

(Escrito por Federico Hernán Bravo)

EPILOGO

Frederick había sido derrotado. Gracias a la ayuda de Fred, el villano quedo sumido en el coma, convirtiéndose en un vegetal. La amenaza se hubo terminado pero todavía faltaban cosas que debían aclararse, como lo que le ocurrió a Cordelia...

Sentada en un banco de plaza, Cordelia miraba como los niños jugaban alegremente en el arenero.

El día era soleado y Cordy pensó que era una lastima que Ángel no pudiera verlo.

De repente, algo llamo su atención. Una mujer rubia venia por un sendero empujando una carriola de bebe.

Al principio nada sobre aquella chica alarmo a Cordy, sin embargo, cuando ella se acerco mucho más a su rango de visión, con algo de estupor la pudo reconocer perfectamente...

"¿¡Darla!?"

Darla la vio y le sonrió. Encaminándose hacia ella, se sentó a su lado y se acomodo su larga cabellera rubia.

Darla: (mirando a la carriola) He tenido un día muy difícil. Este chiquillo me esta dando bastante trabajo.

Cordy echo un vistazo al bebe. Se trataba de un varoncito, muy hermoso y rechoncho. Darla parecía tenerle mucho cariño al niño, lo que motivo a Cordelia a preguntarle quien era el padre.

Darla: ¿Cómo que quién es el padre?- replico, ofendida- ¡Ángel, por supuesto! ¿Quién más?

Cordelia: ¿Ángel? ¡No puede ser!

El niño empezó a llorar y mientras Cordy lo observaba, comenzó a crecer de manera alarmante, hasta convertirse en un adolescente.

Joven: Pronto, Cordelia... muy pronto me veras...


Cordy abrió los ojos. Solo había sido un sueño

Se encontraba acostada en una cama de hospital, vestida con una bata blanca. Tenia el cuello vendado y un suero colocado en su brazo izquierdo.

Sobre la mesita de luz, alguien había dejado un gran ramo de flores sobre un florero, acompañado de una tarjetita que decía: ¡QUE TE MEJORES PRONTO!

La firmaban... Wesley, Gunn, Fred y Ángel.

Cordelia: (sonriendo) Estos chicos.

No estaba sola en la habitación. Una figura masculina se encontraba a su lado, sentado sobre una silla y durmiendo.

Cordelia: Muy bonito. A la que hay que cuidar soy yo y estos se duermen.

De repente, Wes se despertó. Al ver a Cordy mirándolo, se quedo pasmado.

Cordelia: ¿Qué sucede? ¿Acaso viste algún fantasma?

Wesley: ¡Dios!- se levanto del asiento y corrió hacia la puerta- ¡Chicos, vengan! ¡Ya reacciono!

A los apretones, Ángel, Fred y Gunn entraron en la habitación, sonrientes. No tardaron en rodear su cama.

Ángel: ¡Gracias a Dios que estas bien! Creíamos que... bueno...

Cordelia: Ya dilo de una buena vez: que no contaba el cuento. Bueno, aquí me tienes, vivita y coleando. No se van a librar tan fácilmente de mi, eso, se los aseguro.

Risa general. Todos estaban contentos de verla... bien.

Cordelia: ¿Qué... sucedió mientras estaba... inconsciente? ¿Frederick esta...?

Fred: Derrotado.

Gunn: Créenos. Se le quemó el cerebro al pobrecito.

Wesley: ¡Gunn!

Gunn: ¿Qué? ¡Es la verdad! Al pobre se le saltaron los fusibles.

Otra carcajada. Ahora, hasta Cordy reía.

Cordelia: Me alegro. A propósito, eso me recuerda... ¿qué paso con ustedes dos?- pregunto, mirando a Wes y a Gunn- Dijeron que iban a volver pronto con los ingredientes para ese conjuro.

Wesley: (avergonzado) Lo... sentimos. Tuvimos... algunas dificultades al conseguir las escamas de un demonio Rokk. Los dientes del Gulem fueron más fáciles, je.

Gunn: ¿Fáciles? ¡Jamás me dijiste que un Gulem media como tres metros de altura, viejo!

Wesley: Bueno, bueno, no hay por que hacer tanto escándalo. A la final, no sirvió de nada. Después de todo, Frederick fue derrotado por esta preciosa que esta aquí- señalo a Fred.

Fred: No es para tanto. Solo hice mi trabajo.

Enfermera: (asomando la cabeza por la entrada) Discúlpenme, pero el horario de visitas es hasta las nueve. Lo lamento, pero ya tienen que irse.

Ángel: Como usted diga- se acerco a Cordy y la beso en la frente- No te preocupes, después vamos a venir de vuelta. Ahora, descansa.

Cordelia: Quiero un aumento después de esto, ¿eh? ¡A la final, yo siempre me llevo la peor parte!- dijo sarcásticamente.

Ángel: (riendo) Claro que lo tendrás. Esa es la Cordelia que quería ver. Ahora descansa y no te preocupes por más. Todo saldrá bien.

Cordelia: Muy bien. Cuídense.

Cuando todos se fueron, Cordy hubiera querido hablar con alguien del extraño sueño que había tenido. ¿Darla embarazada? ¿Y el bebe era de Ángel? Si, sonaba a locura.

Un rato después, lo había olvidado por completo.


DEPARTAMENTO DE LILAH, TIEMPO DESPUÉS...

Lilah abrió la puerta con algo de fastidio. La jornada había sido difícil.

Mañana tendría que compadecer ante el Sr. Reed y toda la Junta Directiva para explicar como su accionar había causado la baja de varios empleados, la destrucción de medio edificio y la perdida de un peón tan poderoso como Frederick.

En realidad, dejo de tener noticias acerca del accionar del vampiro después de que Ángel (ocupando su cuerpo) se escapo.

Apenas puso un pie en el living, una figura masculina encendió la luz, asustándola. Era Ángel.

Ángel: Hola, Lilah.

Lilah: ¿Frederick?

Ángel: No. Solo soy yo otra vez. Tu amigo no esta aquí dentro- se señalo el pecho- En realidad, esta allí...

Había un cuerpo acostado en un amplio sofá, envuelto en unas mantas. Acercándose, la mujer comprobó que se trataba de Frederick.

Lilah: ¿Cómo puede ser? ¡Se suponía que era eterno! ¡No podía morir bajo ninguna forma!

Ángel: Efectivamente, así es. Pero digamos que el chip que le pusiste le causo algunos... problemas irreversibles. ¡Oh, nada serio! Solamente ha caído en coma. Creo que podría decirse que es muerte cerebral.

La abogada apretó los dientes. Había fallado totalmente.

Ángel: ¿De verdad pensaste que este payaso lograría lo que ninguno de ustedes pudo hacer? Que ilusa eres.

Lilah: (furiosa) ¡No creas que eso es lo ultimo que ves de mi! ¡Si no es él, será otro, pero te destruiremos, Ángel! Tenlo por seguro.

Ángel: Por mi, pueden seguir intentándolo, pero quiero que escuches una cosa, Lilah...- se le acerco y transformando su rostro por el de vampiro, la aferró del cuello- ¡La próxima vez que te metas con mis amigos, te voy a matar! ¿Esta claro?

Lilah: ...

Ángel: Muy bien- dijo y la soltó.

Volviendo a su aspecto normal, salió por la puerta de entrada antes de dedicarle otra mirada amenazadora. Cuando se fue, Lilah pudo respirar tranquila.


TIEMPO DESPUÉS, EN OTRO EDIFICIO DEL CENTRO DE LOS ANGELES...

Desde que había entrado en la lujosa oficina, Lilah no se atrevió a levantar la vista. Sabia que si lo hacia, solo se vería reflejada en los lentes de los anteojos del calvo Sr. Nathan Reed, quien la contemplaría con su clásica mirada fría.

Sr. Reed: (terminando de leer un informe) La verdad, Srta. Morgan, estoy muy decepcionado.

Lilah: Señor Reed, yo...

Sr. Reed: No he terminado todavía.

Lilah: ...

Sr. Reed: Es una completa vergüenza. Su operación ha puesto en riesgo a todo el proyecto principal. ¡Eso no puede tolerarse! ¡Las perdidas suman millones de dólares! Además de los cientos de daños ocasionados a la infraestructura principal de nuestra sucursal en esta ciudad... y eso, sin mencionar las graves heridas que padeció nuestro mejor hombre, el Sr. Gavin Park.

Lilah: ¿Cómo... esta él?

Sr. Reed: Completamente restaurado. Gracias a nuestras conexiones con el "Bajo Mundo", por supuesto.

"No podría esperar menos, claro", pensó la abogada.

Sr. Reed: Pero el motivo de la charla es otro. No quiero que esto vuelva a repetirse, Srta. Morgan.

Lilah: ¿Eso quiere decir que... estoy perdonada?

Sr. Reed: "Perdonada" no es la palabra exacta, pero dado su completo y limpio historial... podríamos decir que si. Al menos, de momento.

La abogada suspiro. En su interior, estaba algo aliviada. De haber sido católica, habría agradecido a Dios, pero no era precisamente por él por quien estaba a salvo.

Lilah: Tengo... una pregunta para hacerle, si no es mucha molestia señor.

Sr. Reed: ¿Qué cosa?

Lilah: El cuerpo de Frederick... ¿qué han echo con él?

Sr. Reed: Eso no es de su incumbencia, Srta. Morgan. El cuerpo de Frederick esta destinado a otro proyecto nuevo. Se le agradece por traerlo, pero ya no debe preguntar por él, ¿me entendió?

Lilah: Cl-Claro.

Sr. Reed: Eso es todo. Puede retirarse.

Con más dudas que otra cosa, la abogada salió de la oficina.


Y EN ALGUN LUGAR INDETERMINADO DE LA CIUDAD, EN UN SUBTERRÁNEO...

El Dr. Davidson caminaba lánguidamente por el largo pasillo de paredes metálicas. Odiaba su trabajo pero Wolfram & Hart mataría a sus hijos si se negaba a hacerlo.

Saludando a un guardia armado, entro en una amplia habitación repleta de computadoras y encaro a su asistente.

Dr. Davidson: ¿Cómo se encuentra?

Asistente: Igual. La lectura es plana. No hay actividad cerebral. Sin embargo, su cuerpo esta bien, demasiado bien. De alguna manera, se mantuvo con vida todo este tiempo.

Dr. Davidson: ... Pero claro, no tiene mente.

Asistente: No. Es como un gran vegetal, je.

Davidson sonrió. A continuación, le echo una mirada al cuerpo desnudo acostado sobre una cama de metal y conectado con cientos de cables y electrodos por todas partes.

Dr. Davidson: Irónico, ¿no lo crees? Frederick, el vampiro más poderoso de toda la Tierra, el más sanguinario... termino convertido en una simple planta.

Asistente: ... Y nosotros, en sus cuidadores. Me pregunto para que querrán los jefes su cuerpo.

Dr. Davidson: Ni idea. Quizás quieran clonarlo. Esta tan de moda estos días.

Asistente: En fin.

Ambos le echaron una ultima mirada al vampiro y luego, abandonaron el lugar. No hubo ningún cambio en su cara. Sus ojos seguían tan blancos como al principio.

Sin embargo.

Sin embargo, los dedos de su mano derecha se movieron. Muy tenuemente, casi de manera imperceptible.

Una de las computadoras que rastreaban su cerebro dio una señal. Una muy débil, pero aquello era suficiente.

La mente de Frederick estaba de regreso...

¿FIN?