Bella.

-¿¡Quién mierda es!?-El grito de Alice terminó de despabilarme, y corrí lo más rápido que pude hacia el primero piso de mi nueva casa mientras me ataba el cinturón de la bata con manos temblorosas.

En cuanto llegué al recibidor, me encontré con la espalda de Alice, mientras ella observaba por la mirilla con el ceño fruncido.

Echándose un vistazo rápido al reloj de pared comprobé que recién eran las seis de las mañana.

-¿Qué haces aquí, Emmett?-Masculló Alice cuando abrió la puerta, y miré de arriba abajo al guarda espaldas y socio de Edward.

Estaba agitado, desarreglado y asustado.

Un estremecimiento de alarma me recorrió entera.

-Hay problemas.-Dijo simplemente, y por la mirada desenfocada que tenía, supe que algo andaba realmente mal.

Siete minutos más tarde, Emmett ya estaba sentado en el sillón de la sala con un café en la mano, mientras yo arrullaba a Nessie en mis brazos, que había comenzado a llorar por todo el barullo.

-Necesitamos información clara, Emmett, así que deja de jadear, ¡Y habla de una maldita vez!-Alice esta fuera de sí, caminando de lado a lado en la habitación, mientras se pasaba las manos por el cabello nerviosamente.

Eso debía ser algo de hermanos. Quizás ella lo hubiera aprendido de Edward.

-Edward me ofreció dejarme todos sus negocios ahora que se estaba saliendo de la mafia. Lo rechacé.-Comenzó mientras inspiraba hondo.-En las últimas semanas todo ha sido un desastre con lo que está haciendo. Despidió a todos sus guardaespaldas excepto a los que están aquí ahora, ha desbaratados miles de negocios y se ha ganado una buena cantidad de enemigos. Habíamos estado hablando él, Jasper y yo en un restaurante ayer por la noche, y allí le dije que debería tener más cuidado, pero ustedes saben lo terco que es…-Sacudió la cabeza lentamente, y yo estuve a punto de sufrir un colapso nervioso.

-¡Dime de una vez qué le sucedió a mi novio!

-Lo secuestraron, Bella.-Susurró Emmett lentamente.-A él y a Jasper, los secuestraron ayer al salir del restaurante. Cast se contactó conmigo a la madrugada para hacer que le pasara el dinero de Edward a su cuenta bancaria. Piensa asesinarlo, pero no creo que sea pronto.

Cerrando los ojos con fuerza, me dejé caer sobre el sillón de un cuerpo frente a él, y Alice se cubrió el rostro con ambas manos.

-Es mi culpa.-Susurré, estrechando a mi hija más fuerte contra mi cuerpo.

-¿Tú culpa? ¿De qué hablas, Bella?-Emmett me observó como si repentinamente me hubiera salido un tercer ojo en medio de la frente.

-Si yo no le hubiese pedido que se saliera, nada de esto hubiera sucedido, nada.

-Hubiera ocurrido tarde o temprano, Bells. Esto no es culpa de nadie.

-¿Gajes del oficio?-Mascullé amargamente, mientras bajaba la cabeza y besaba la mejilla de mi nuevamente dormida hija.

Alice suspiró, y se sentó junto a Emmett.

-¿Qué podemos hacer?

-No mucho. Practicamente, yo y tres tipos que están protegiéndolas allá afuera somos los únicos empleados que le quedan a Edward. No somos nada en comparación a todo lo que tiene Cast.

-Debemos sacarlos de allí.-Susurré, con la vista perdida en algún punto fijo, y noté la mirada de Emmett fija en mí.

-Es prácticamente imposible, Bella.

-¡Van a asesinarlos!-Exclamé.-No voy a permitir que eso suceda sin antes dar batalla. Este hijo de puta se metió en mi vida como un maldito tornado y no voy a dejar que se valla así como si nada. No lo hará.

Alice sonrió brevemente.

-Estaba pensando exactamente lo mismo.-Comenzó a negar lentamente con la cabeza, bajo la mirada aterrada de Emmett.-No les sucederá nada. También nos tienen a nosotras…

-Chicas, lamento tener que decirles esto, pero ustedes dos no podrían hacer absolutamente nada en contra de toda una organización mafiosa.

-Yo soy la esposa de un mafioso muy peligroso, y la hermana de otro todavía más temido. Merezco algo del crédito.

-Podemos intentarlo.-Mascullé, mientras en mi cabeza ya se comenzaba a formar un plan.-Dinos que sabes cobre Cast.

-Chicas, no-

-Emmett, habla. Ya.-Enfaticé, mirándolo a los ojos, y él suspiró pesadamente antes de comenzar a hablar.

.

Edward.

Abrí los ojos lentamente, frunciendo el ceño ante la incómoda luz blanca que apuntaba directamente a mis ojos.

-Al fin despiertas, Cullen.

Intenté mover mis manos, solo para encontrarme con que las tenía atadas detrás de una silla.

La luz provenía de una lámpara apuntándome frente a mi rostro.

-¿Por qué carajo no sacas esa lámpara de mi rostro? No necesitas ser tan dramático, Brian.

La carcajada seca de mi antiguo socio llenó la pequeña habitación, y la lámpara por fin se movió, dejándome parpadear y enfocar tranquilo.

Era un cuarto pequeño y lleno de humedad, estaba sentado sobre una destartalada silla de madera, y frente a mí una mesa y una lámpara eran el único mobiliario del lugar.

Brian Cast estaba parado frente a mí, con los brazos cruzados y una sonrisita estúpida en el rostro.

-Dime una cosa, Cullen, ¿Qué mierda se te cruzó por la cabeza al hacer lo que hiciste?

-Quién sabe.-Mascullé, y probé el salado sabor de la sangre cuando su puño se estrelló contra mi mejilla con fuerza.

-¿¡Tienes idea de cuántos millones me hiciste perder por tu maldita salida, hijo de perra!?-Oh, bien, ahora se había enojado. Estampó ambas manos sobre el escritorio y se acercó a mí tanto que podía sentir su respiración contra mi rostro.-Respóndeme, idiota.

-Siempre supe que había algo raro en ti, Cast, pero debo advertirte que yo sí sigo siendo heterosexual.-Mascullé, odiando que estuviera tan cerca de mi rostro.

Otro golpe, solté una carcajada.

-Idiota.

Se alejó de mí, y me observó con rabia.

-Voy a hacerte sufrir, Cullen, quizás a Withlock lo mate más rápido, pero a ti…Te haré sufrir como al hijo de puta que eres.

-Suena interesante.-Susurré mientras lo veía alejarse hacia la puerta de metal en la otra esquina de la habitación.

-Ahora, me iré a visitar a mis putas mientras tú te quedas aquí, pudriéndote como un gusano.

Masculló, y cerró la puerta con fuerza.

Eché la cabeza hacia atrás, suspirando.

Pobres muchachas las que tuvieran que ejercer de putas para ese maricón.

.

Bella.

-No puedo creer que vallamos a ser las putas de Cast.-Mascullé, asqueada, mientras me miraba en el espejo.

-No tenemos otra forma de entrar en su vida. Lo único que Emmet sabía sobre él es que visita este club todos los viernes y le paga a un par de chicas para llevárselas a casa. Espero que se interese en nosotras.-Susurró mientras se acomodaba los senos dentro de aquel minúsculo brasier.

Luego de dejar a Nessie al cuidado de Lisbeth un par de horas atrás, Alice y yo habíamos conducido hasta aquel horrible club de strippers en Londres, y tuvimos que rogar al tipo de la puerta para que nos dejase entrar.

Finalmente, luego de algo así como una hora en la cual la encargada nos miró de arriba abajo y nos preguntó cerca de cinco veces si de verdad queríamos trabajar allí, nos dejaron entrar, y nos dieron un traje.

Si es que se podía llamar traje a esos dos pedazos de tela roja con brillos.

Lucía como una total prostituta. Y eso sería esta noche.

La prostituta del enemigo de mi novio.

No pude evitar soltar una risita.

Edward se iba a enojar, mucho.

Cuando salimos fuera del baño, inspiré hondo, pensando que posiblemente yo hubiera terminado en un lugar como aquel en contra de mi voluntad si Edward no hubiese aparecido en mi vida.

Momentáneamente sentí asco de todo aquello, pero mirando a Alice, quien asintió e inspiró hondo, decidí que aquello era lo que debía hacer.

Salvar a mi hombre

Y luego darle un buen golpe por ser un idiota.

.

¡Buenos días! Aquí va otro chapter más de esta historia, y les tengo una mala noticia. (Supongo que será mala para ustedes). A esta historia no le quedan muchos capítulos. Quizás dos, o tres más.

En fin, espero que les haya gustado, y un millón de gracias por sus reviews

Emma.