Hola!... Woow, rompí mi propio récord de tiempo sin actualizar D: ... en serio perdón, ésta es una de esas ocasiones en las que romper un récord no es nada lindo :'(

Lamento enormemente la tardanza, pero perdí la memoria sobre el fic... literalmente hablando porque perdí todas mis notas y nada de lo que se me ocurría me gustaba ni se acercaba a lo que tenía planeado, después de pensar y pensar... y pensar y pensar, terminé con ésto que, a mi modo de ver es aceptable xD

La graan tardanza se debe también a que estuve escribiendo el capítulo por partes, sólo estoy viendo dos clases en la universidad pero ambas son de proyectos de investigación así que consumen bastante tiempo, además mi trabajo tampoco me dejaba mucho espacio para escribir... y mi madre no cooperaba conmigo, como ahora resulta que tengo problemas de columna y no puedo pasar mucho tiempo sentada entonces ella me mandaba a volar del computador cuando veía que no eran trabajos de la universidad lo que hacía D: ... así que ahora estoy aquí, a escondidas en el trabajo actualizando mi fic xD

Como compensación escribí un capítulo más largo de lo usual, espero que les guste...

Pdta: Dulce, perdona por no felicitarte en tu cumpleaños... estuve fuera esos días (como cosa rara),, espero que la hayas pasado genial y disfrutaras todos tus regalos... ¡eres genial, gracias por arrastrarme al lado oscuro! ¡te adoro por eso! xD ... Así que en tu honor aquí va al fin la actualización :3

Gracias por leer! ^w^


Cap. 8

Sakura permanecía inmutable en su sitio, toda la situación se le hacía de lo más extraña, ¿por qué Shizune estaba tan enfadada con Sasuke? ¿Qué fue lo tan grave que hizo como para haber sido llamado por la Hokage?... pero lo más curiosos de todo era, ¿qué tenía que ver Sai en todo ese asunto?

Hacía apenas unas horas había estado con su compañero en medio del bosque y podría apostar lo que fuera a que el artista no tenía ni un ápice de busca pleitos, puede que sus inocentes e ingenuos comentarios provocaran muchas veces que las personas quisieran golpearlo, pero en el fondo Sai lo único que trataba de hacer era pulir sus habilidades sociales y permitirse una verdadera vida acorde a su edad, lejos de las represiones y severidades a las que se veían sumidos los miembros de la Raíz.

Un suspiro escapó de sus finos labios y como saliendo de un estado de shock parpadeó para girar su vista hacia Naruto, al parecer el rubio se tomó la situación con una gran naturalidad y se encontraba ya en su sitio en la mesa de nuevo, terminando el más reciente bol de ramen que le habían servido.

- Naruto – masculló tétricamente la pelirrosa, intentando controlar los irrefrenables deseos de golpear a su atolondrado amigo.

Haciendo acopio de toda su fuerza de voluntad, Sakura respiró profundamente un par de veces y regresó a su asiento junto a Naruto; le dirigió una gélida mirada cuando el rubio, haciendo gala de sus modales en la mesa, sorbió sonoramente los fideos mientras apuraba el caldo de tal manera que a la pelirrosa le resultaba sorprendentemente desagradable que no se atragantara en el proceso.

- ¿No estás preocupado por Sasuke? – preguntó la oji jade centrando su vista al frente con gesto serio para que Naruto no vaya a pensar, erróneamente claro, que ella se encontraba preocupada por el azabache.

- La verdad – respondió el rubio sin poder evitar la enorme sonrisa que se dibujaba en su rostro, después de todo él conocía bien a la pelirrosa y sabía que en el fondo ella aún se interesaba por lo que le sucediera al Uchiha – me preocupa más lo que Sasuke le haya podido haber hecho a Sai.

- Sai – repitió en un susurro la pelirrosa abriendo los ojos de golpe, un sentimiento de culpa invadió su pecho al darse cuenta de que había olvidado por un momento a su compañero para centrar su atención en el Uchiha.

- ¿Adónde vas? – inquirió el rubio viendo a la pelirrosa levantarse de un salto y salir corriendo del local sin responderle nada.

¡Genial! Había tenido que mencionar a Sai justo en ese momento, ahora seguramente Sakura se dirigía hacia la torre Hokage y teniendo en cuenta como estaban las cosas, obviamente se pondría de lado del ANBU antes de defender a Sasuke en lo que sea que se hayan visto involucrados…

- El teme va a matarme – pensó con desesperación el rubio mientras dejaba el dinero de la cuenta sobre el mostrador y salía a toda velocidad tras Sakura – como si el haber tenido que pagar la cuenta no fuera suficiente ya.

….

"Respira, respira"… se repetía internamente la Godaime para tratar de mantener la calma, sabía que el chico frente a ella no tenía mayor culpa sobre su molesto estado de ánimo; pero el hecho de que Sai fuera uno de los subordinados de Danzou, uno de los seres más despreciables que haya tenido el desagrado de conocer, hacía que su sangre hirviera y corriera furiosamente por sus venas.

Había decidido esperar para interrogar a los dos implicados juntos, de esa manera no arremetería contra el ANBU únicamente y su juicio no se vería nublado por sus problemas personales; la destrucción parcial que había sufrido su amada aldea era algo demasiado grave como para culpar a un inocente, o hacerle cargar con todo el peso de la responsabilidad a uno solo mientras el otro seguía como si nada… Respira Tsunade… sólo respira profundo.

- Tsunade-sama – irrumpió Shizune en la oficina, cortando el silencioso ambiente que imperaba en el lugar; usualmente ella no entraría sin antes anunciar su presencia, pero el mal humor que se cargaba gracias a la eterna búsqueda de Sasuke por toda la aldea hacía que en ese momento le valiera poco el protocolo – al fin regresé y traje a Uchiha conmigo.

- Bien – respondió la rubia con severidad, manteniendo su vista fija en la pelinegra que seguía de pie en el umbral – dile que pase y déjame a solas con ellos.

Shizune asintió con una reverencia y luego se hizo a un lado para dejar pasar a Sasuke, una vez el azabache se encontraba dentro del recinto, la eficiente pelinegra cerró la puerta tras de sí al salir, refunfuñando algo inentendible para los demás y sumiendo de nuevo la habitación en el silencio.

Los ojos miel de la Hokage se encontraban clavados sobre el Uchiha que le devolvía el gesto con arrogancia, Sai desde su sitio frente a Tsunade miró de reojo a Sasuke mientras fruncía levemente el ceño; Sasuke pareció notarlo y desistió de su duelo de miradas con la Godaime para dirigirle al artista una sonrisa de suficiencia.

Un fuerte golpe sobre el escritorio resonó en todo el despacho y Tsunade quiso ir al grano de una vez por todas para salir de la asfixiante atmósfera que se había formado.

- Bien – inició la rubia con voz potente mientras miraba alternadamente a los dos shinobi presentes en su oficina – supongo que no hace falta que diga mayor cosa, ambos saben la razón por la que requerí de su presencia por lo que espero que me faciliten las cosas y alivianen las consecuencias que tendrán mediante su voluntaria cooperación.

El silencio reinó de nuevo y Tsunade tuvo que frotarse insistentemente las sienes en un intento desesperado por no levantarse y hacerlos hablar por la fuerza, los dos pares de ojos negros la miraban impasibles y lograban sacar a la rubia de quicio.

- ¿Ninguno piensa decir nada? – exclamó furiosa, levantándose de golpe de su asiento y apoyando fuertemente sus manos en el escritorio; miró severamente al ANBU frente a ella y luego fulminó a Sasuke con la mirada, a éstas alturas el Uchiha seguía de pie a escasos metros de la puerta sin intención aparente de moverse más – y tú Uchiha, ¿acaso debo traerte a rastras hasta aquí?

- Hmp – el azabache miró con desprecio a Sai, como si de una criatura inferior se tratase.

- No hay problema Tsunade-sama – habló Sai con tono tranquilo, viendo a la rubia y dirigiendo luego su mirada hacia Sasuke mientras le dedicaba una de esas sonrisas falsas que el Uchiha tanto odiaba – seguramente Sasuke-kun siente más protegida su integridad física si se mantiene lejos de mí, ¿verdad?

Sasuke apretó los puños con tanta fuerza que sus nudillos no tardaron en tornarse blanquecinos, ¡¿qué había acabado de decir ese idiota?!... ¿Acaso había sugerido que él le tenía miedo y por eso no se acercaba? Bien sabía que debió haberlo liquidado en cuanto tuvo la oportunidad, borrarle para siempre esa maldita sonrisa que tanto odiaba y ahorrarse la molestia de soportar su presencia ahora y en el futuro.

Pero eso no le convenía, bien sabía las consecuencias que eso le traía y para nada favorecía sus propósitos; además no le daría el gusto a ese intruso en el equipo siete de verlo ceder ante sus insinuaciones, en ese momento Sasuke requirió de una gran fuerza de voluntad para no abalanzarse sobre Sai que seguía sonriéndole y cambiarle el gesto a golpes… no, él tenía que permanecer sereno, superficialmente al menos, para no empeorar su situación.

- Lamento todos los problemas y daños causados – volvió a hablar el pálido ninja dirigiendo de nuevo su vista hacia la Hokage – solamente estábamos hablando, pero en algún momento las cosas se salieron un poco de control.

- ¿Un poco? – repitió la rubia con el ceño fruncido mientras se enderezaba, irguiendo su esbelta figura con las manos en sus caderas mientras respiraba agitadamente – ¡¿Un poco?! Tengo aquí mismo el informe con los daños que causaron.

Los dos jóvenes dirigieron su vista hacia la pila de papeles que señalaba Tsunade, ahora Sasuke entendía el por qué Shizune estaba como estaba, seguramente tuvo no solamente que preparar tal informe sino que también los había tenido que buscar a ellos por toda la aldea… de igual manera el azabache no sentía remordimiento alguno, ni siquiera por los daños causados, "el fin justifica los medios" suelen decir, y algunas personas entienden las cosas solo por la fuerza.

Ni modo, su copia barata ya había hablado y ahora era su turno de tratar de arreglar las cosas, de nada le serviría disculparse de una forma tan patética como lo había hecho Sai, ni mucho menos mentiría porque las consecuencias serían peores al verse descubierto por la temible Hokage… tendría que apelar a otros métodos para salir lo mejor librado posible de aquel embrollo… aunque no se le hacía nada agradable la idea.

Dando un profundo suspiro, el Uchiha se acercó a pasos lentos hasta la Hokage para dar su versión y tratar por todos los medios de aplacar la ira reflejada en los ojos miel de Tsunade, quien seguía los movimientos de Sasuke con el ceño fruncido y los brazos cruzados sobre su pecho.

- Lo siento Sakura-chan, no es posible que pases ahora – dijo Shizune apurada mientras detenía el paso de la pelirrosa que se dirigía a la oficina de su maestra.

- Pero ahí adentro está Sasuke… y Sai, él es mi compañero – repuso la pelirrosa con voz angustiada.

La pelinegra pareció pensárselo por un momento, imaginando los escenarios posibles de lo que sucedería si dejara entrar a Sakura.

- Será mejor que esperes – resolvió Shizune – ya sabes cómo es Tsunade-sama, tiene muy mal temperamento y no sería justo que terminara desquitándose contigo por algo que hicieron esos dos.

Sakura suspiró derrotada, asintió débilmente con la cabeza mientras le daba un último vistazo a la enorme puerta de madera tallada que daba a la oficina de la Hokage; no se alcanzaba a escuchar ni el más mínimo ruido y el nudo en su estómago se hacía más grande al imaginar lo que podría estar sucediendo en esa oficina. De repente una idea golpeó en su cabeza y con esperanza renovada volvió a mirar a Shizune mientras la tomaba por los hombros.

- Pero tú podrías decirme por qué fueron llamados, ¿verdad?

- Bueno… – dudó la pelinegra temiendo la futura reacción de Sakura, el temperamento de Tsunade podría compararse únicamente con el de la pelirrosa frente a ella y seguramente se lo tomaría tan mal como la misma Tsunade, exigiendo respuestas y gritando por todas partes, ¡como si ella misma no recordara la reacción de la rubia de ojos miel cuando horas atrás se enteró de lo sucedido entre Sasuke y Sai!

- ¡Sa… Sakura-chan! – exclamó el rubio agitado por la carrera – menos mal te alcanzo, ¿hablaste ya con la vieja?

Shizune casi quiso abrazar a Naruto por su maravillosa aparición, aún no sabía cómo negarse ante la petición de Sakura y la llegada del rubio le sacó un suspiro de alivio.

La temible mirada que la pelirrosa le lanzó a Naruto fue suficiente respuesta para él, sonriendo nerviosamente mientras se rascaba la nuca, el rubio decidió que lo mejor era sacar a la oji jade de ahí antes de que estuviera tan molesta que no le importara irrumpir en el despacho de la Hokage.

- Ven, vamos a dar una vuelta – se animó a decir Naruto mientras sacaba casi a rastras a la pelirrosa con él – lo mejor será esperar a que las cosas se calmen y el teme se encargará de explicarnos todo… o quizá Sai.

La pelirrosa asintió con desgano, dándole la razón al oji azul en que probablemente sea más fácil que Sai les explique lo que pasó; conociendo a Sasuke, él se limitaría a fulminarlos con la mirada por su intromisión y no les diría nada. De igual manera el agotamiento estaba haciendo mella en Sakura, aún no olvidaba todo aquel asunto de la invasión floral en su consultorio médico y la plena seguridad de que no había sido Sai el responsable de ello aún flotaba en su mente.

Luego de un rato decidió que lo mejor era estar sola, se despidió de Naruto y se dirigió a su casa, en esos momentos quería hacer un balance de todo lo que le había pasado éstos últimos días y así poder concluír si valía la pena o no seguirse torturando mentalmente con ese tema; tanto darle vueltas la había llevado incluso a pensar que Sasuke podría tener algo que ver, Kakashi había asegurado que ese libro le pertenecía a él y la reacción del Uchiha… la pelirrosa se sentía desconcertada, aunque le resultara doloroso debía admitir que el haber pasado su infancia y el inicio de su adolescencia junto al pelinegro era algo que contribuía a que ella pudiera afirmar que lo conocía bastante bien, lo suficiente como para aventurarse a aseverar que Sasuke se había sorprendido bastante al ver el libro que le tendía Kakashi y había mentido al asegurar que no era suyo.

¡Aah! Condenada confusión, ¿en qué momento su vida había girado tan drásticamente? Para una mujer el recibir flores debería ser un gesto hermoso que ha tenido una persona importante que tiene fuertes sentimientos hacia ella: cariño, aprecio, admiración… amor.

No quería ser presumida, pero en la aldea era ampliamente admirada por sus habilidades y tenía una gran reputación que se había forjado a pulso, tenía amigos que la estimaban y pese a su falta de estima en el plano sentimental, tampoco le han faltado pretendientes… sin embargo, era incomprensible que si había alguien en toda Konoha que quiso tener el detalle de obsequiarle flores porque ella le inspira alguno de esos sentimientos, ¿cuál era el motivo por el que no daba la cara?

Si era una cruel broma se encargaría de hacerle vivir al desgraciado una desagradable experiencia en su infierno personal, de hecho no se le hacía tan extraño que fuera una jugarreta de alguien que…

- Alguien – pensó la pelirrosa agudizando sus sentidos, todos sus pensamientos se vieron interrumpidos por una repentina sensación de estar siendo observada por lo que sin hacer ningún movimiento que alertara al intruso, Sakura siguió su camino sin dar indicios de haberse percatado de la presencia de alguien más.

Estaba a pocas calles de su casa y ya empezaba a oscurecer, la kunoichi recorrió con la mirada el perímetro a su alrededor, comprobando que las pocas personas que transitaban por allí caminaban tranquilamente sin percibir ningún peligro; probablemente estaba algo paranoica y en realidad no pasaba nada extraño, tal vez…

Un nuevo ruido la hizo girar su vista rápidamente hacia las ramas del árbol que había frente a su casa, no era muy frondoso por lo que sería inútil que una persona se ocultara allí y esperara no ser descubierta. Entrecerrando los ojos para enfocar mejor su vista, la pelirrosa escrutó cada rama que había a la vista y una suave brisa sopló, haciendo crujir las hojas e imitando el mismo sonido que había escuchado la primera vez.

La pelirrosa suspiró con pesadez, sin duda debía descansar un poco o podría cometer un error fatal en su trabajo, ya sea en una misión o con algún paciente inocente. Con una sonrisa cansina, Sakura recordó los días aquellos en los que luego del trabajo, "un buen baño y a la cama" era el plan perfecto que la mantenía al máximo potencial para el día a día.

- No es mala idea – se dijo a sí misma mientras se dirigía hacia la puerta, rebuscando sus llaves tranquilamente y sin percatarse del pequeño par de ojos negros que seguían cuidadosamente sus movimientos mientras picoteba una que otra fruta del árbol en el que estaba.

….

- ¡Sasuke! – llamó el rubio cuando vio al azabache avanzar en su dirección.

El Uchiha detuvo su paso en seco, al fin había salido de su audiencia con la Hokage y saltaba por los tejados de la aldea hacia su mansión; sin embargo no esperaba encontrarse con Naruto, que sentado en un edificio más adelante de donde estaba ahora el pelinegro, aguardaba a que llegara.

- ¿Qué quieres? – murmuró el pelinegro sin moverse de donde estaba, para ese entonces el oscuro manto de la noche cubría el cielo y la escasa iluminación de las farolas de la aldea era apoyada apenas por las estrellas y la imponente luna que se alzaba sobre el par de ninjas.

Naruto sonrió sinceramente y se levantó, sin embargo no se acercó tampoco hasta Sasuke, simplemente se puso de pie para quedar en igualdad de condiciones con su amigo. La fresca brisa de la noche acariciaba su rubio cabello haciendo que varios mechones acariciaran su rostro.

- ¿No me dirás cómo te fue con Sai? – preguntó Naruto con una sonrisa zorruna mientras una perversa complicidad se reflejaba en sus impecables ojos azules.

- Hmp – respondió el azabache devolviendo el gesto. No fueron necesarias más palabras, el rubio entendió la muda frase de su amigo y en un parpadeo ambos desparecieron, dirigiéndose a toda velocidad hacia la mansión Uchiha en completo silencio.

De un salto Naruto se acomodó en el sofá, exclamando la increíble comodidad que sentía mientras se estiraba; el pelinegro suspiró con pesadez, recordando los minutos de tranquilidad y silencio que disfrutó en el camino mientras se dirigían allí, ahora de seguro el rubio no pararía de hablar y molestar como es su costumbre.

- Dime Sasuke, ¿cómo te fue con Sai?

El azabache detuvo el bocado de comida que se llevaba a la boca, seguramente Naruto estuvo atiborrándose de comida todo el día y ahora estaría satisfecho, en cambio él tuvo que pasar una desagradable experiencia con la Hokage, y para rematar, en compañía de la insufrible presencia de su estúpido reemplazo en el equipo siete. De seguro el rubio no lo dejaría comer tranquilo hasta que le cuente todo, por lo que resoplando con impaciencia, el Uchiha acomodó de vuelta su plato en la mesita de centro color café junto a un grueso libro de pasta verde y se dispuso a relatarle todo a Naruto.

Flash Back…

Sasuke respiraba entrecortadamente ya que el enojo había formado un nudo en su garganta que le impedía el paso regular de aire, las palabras que le dijo Naruto antes de irse aún resonaban en su cabeza y la carta blanca que daba el rubio para que Sakura fuera feliz con cualquiera le provocaba un fuerte retorcijón en el estómago… ¡maldito dobe traidor!

Por suerte no todo era malo y su fiel halcón era su único aliado confiable, él se había encargado de mantenerlo informado sobre ciertos asuntos de suma importancia que no había podido atender personalmente y se sentía absolutamente conforme de como marchaban las cosas.

Para cuando regresó a Konoha el pelinegro tenía plena seguridad sobre lo que haría, el rubio se encargó de hacerle ver muchas cosas que, aunque él ya sabía, carecía del valor para enfrentar; Sasuke siempre le agradecería a ese dobe que tenía por amigo el hecho de haberle devuelto la esperanza y darle el apoyo suficiente para volver a su aldea y reclamar lo que por derecho siempre ha sido suyo.

Sin embargo no contaba con ciertos tropiezos que complicaron la situación y que lo obligaron a replantearse por completo su plan de acción y para rematar Naruto no hacía más que molestarlo con lo mismo de hablar con Sakura.

- Sakura – murmuró el azabache con suavidad, dejando que el viento que soplaba se llevara suavemente cada sílaba de ese dulce nombre. Recordó lo que dijo Naruto, sobre la pelirrosa saliendo con ese idiota de falsa sonrisa que todo el mundo decía que tenía parecido físico con él, frunció el ceño violentamente, ¡doble traición! – esa molestia.

El Uchiha siguió con su caminata por el bosque, el encuentro con su halcón se tardó un poco más de lo planeado y aún no había comido nada luego del desayuno, sus intestinos rugían furiosamente exigiendo algo de alimento y ya no había nada que le impidiera obtener algo de comida.

- ¿Dónde está? – Sasuke se detuvo en seco al escuchar una irritante voz familiar, con cuidado de no ser descubierto se acercó hasta el lugar del que provenía.

El más reciente integrante del equipo siete se encontraba buscando cuidadosamente algo entre la hierba, murmuraba para él mismo sobre lo importante que era encontrar el objeto ya que era vital para terminar su obra. El Uchiha se limitó a rodar los ojos y quiso irse de ahí, sin embargo recordó la conversación pendiente del otro día y empezó a evaluar lo que haría a continuación: quedarse y enfrentar a su copia barata o largarse de ahí y buscar urgentemente algo de comer.

Estaba a punto de decidir cuando un traicionero ruido proveniente de su estómago irrumpió en el lugar, sin embargo el ANBU pareció no escucharlo ya que siguió con su búsqueda como si nada. Sasuke dibujó una arrogante sonrisa en su rostro hasta que…

- Si vas a quedarte ahí, deberías mejor ayudarme a buscar – exclamó Sai, haciendo que el azabache lo mirara fijamente mientras el artista desviaba su mirada hasta el escondite del Uchiha – si, te hablo a ti Sasuke-kun.

Y ahí estaba con su estúpida sonrisa falsa, su apetito tendría que esperar, había cosas más importantes y borrarle esa sonrisa a Sai era un extra que obtendría además de…

- Sé que debe estar por aquí – la atención de Sai volvió a centrarse en buscar lo que sea que hubiese perdido y el Uchiha se sintió ignorado y burlado… ese pálido intento de clon suyo pagaría caro.

Sasuke salió de detrás del tronco donde estaba, el ANBU seguía sin prestarle mayor interés a su presencia y el Uchiha recordó lo desesperante que fue la conversación que trató de tener el rubio con Sai la vez anterior, él odiaba hablar, pero el problema real era, ¿cómo hablaría con alguien que tiene una habilidad social incluso menor que la suya?

- ¿Te pasa algo? – inquirió Sai cuando vió el gesto desesperado de Sasuke al pasarse cansinamente una mano por el cabello.

- ¿Te importa? – escupió con desdén el Uchiha, recibiendo a cambio una mirada entre confusa y molesta del artista – pero ya que estamos aquí, quisiera terminar de una vez la conversación pendiente de la otra ocasión.

- ¿Eh? – el ANBU pareció hacer memoria adoptando una pose pensativa, Sasuke tuvo que apretar los puños con fuerza para reprimir el deseo de golpearlo – ah, te refieres a aquella vez con Naruto.

La respiración del Uchiha se tornaba irregular, Sai lograba exasperarlo en proporciones desconocidas que ni siquiera Naruto había logrado alcanzar.

- No tienes por qué alterarte Sasuke-kun – volvió a hablar Sai mientras le sonreía al Uchiha – las palabras de Naruto esa vez eran extrañas, no es mi culpa que no sea muy bueno expresándose.

En ese punto Sasuke se odió a sí mismo al darle la razón a Sai, aquella vez el rubio no hacía más que parlotear dándole vueltas al asunto, mencionando el valor que tiene para las personas la amistad, donde la lealtad es importante y el fortalecimiento de los lazos fraternos; luego hablaba sobre lo malo de la traición y lo incorrecto de involucrarse con los sentimientos de las personas al interferir en relaciones afectivas ajenas.

Si Sasuke no supiera de antemano lo que Naruto quería decirle tampoco le habría entendido nada, en parte no culpaba a Sai por haber quedado confundido ese día y eso era algo que lo molestaba sobremanera.

- Tsk – el Uchiha chasqueó la lengua notoriamente molesto, odiaba hablar de más y ahora debía sostener una conversación completa con ese inútil… lo que hacía por… – Sakura.

- ¿La feíta? – inquirió el artista sin comprender qué tenía que ver la pelirrosa en todo eso.

¿"Feíta"?... ¿Acaso Sai llamaba fea a Sakura libremente? Claro, ahora que recordaba él ya se había enterado por cierta fuente confiable que el ANBU se refería en ocasiones de esa manera a Sakura, ¡¿pero por qué ella no hacía nada al respecto?!... Esa molestia, Sasuke no entendía cómo era posible que la pelirrosa tolerara tal comportamiento hacia ella, ¿desde cuándo permitía que le faltaran al respeto de esa manera? Incluso cuando Naruto la trataba con cariño ella lo alejaba de un golpe, ¿cómo sería si le llegara a decir fea?... Probablemente lo mataría de una golpiza.

Pero, ¿por qué entonces le permitía a ese intruso que casi ni conocían, tomarse esas libertades con ella? Algo se oprimió en el pecho del azabache al dimensionar el grado de confianza y camaradería que compartía la oji jade con ese pálido ANBU como para tener esos tratos tan íntimos. Al parecer Sai no era tan malo relacionándose con las personas como él pensaba… o al menos con relacionándose con Sakura.

- ¿Qué tiene que ver ella? – preguntó el artista al darse cuenta de que el Uchiha no hablaba y parecía perdido en sus propios pensamientos.

- ¿Qué es Sakura para ti? – respondió Sasuke con otra pregunta.

- Mi compañera de equipo – dijo Sai automáticamente mientras se encogía de hombros, pensando luego en la pelirrosa y agachando la mirada hasta el pergamino que mantenía firmemente agarrado en la mano izquierda, de repente la imagen de su compañera de ojos jade se materializó en su mente y meditó mejor la pregunta de Sasuke – Sakura-chan es la única persona con la que puedo hablar abiertamente, al principio era difícil ya que su temperamento es realmente… peculiar; pero conforme pasa el tiempo creo que empiezo a comprenderla mejor, su pensamiento, sus sentimientos, su forma de ver el mundo… creo que lo entiendo más claramente cada día.

- Tonterías – murmuró el Uchiha con la ira extendiéndose por todo su cuerpo, Sai no podía estar hablando en serio, Sakura simplemente no podía estar tan compenetrada con él como lo estaba pintando Sai… ese extraño sencillamente no podía conocer a la pelirrosa tan bien como la conoce Naruto, ¡tan bien como la conoce él!

- Claro que no – repuso Sai con mirada seria – la conozco lo suficiente como para saber que no eres bueno para ella Uchiha, tú la haz hecho sufrir, ella ha llorado por ti, por tu ausencia y tus rechazos.

- No sabes nada – interrumpió Sasuke, la mirada de Sai sobre él era completamente diferente ahora y la sonrisa se había esfumado en cuanto la pelirrosa fue mencionada por primera vez.

- Si que lo sé – volvió a hablar el artista con seriedad – no sé lo que quieras de ella, pero no permitiré que…

- ¿No me permitirás? – repitió el Uchiha sonriendo con ironía, adoptando luego una expresión tan seria y fría que paralizaría a cualquiera… excepto a Sai, que permanecía con gesto imperturbable – aléjate… aléjate de ella.

- ¿Por qué? – rebatió el ANBU sin dejarse amedrentar por el tono glacial de Sasuke.

El Uchiha notó la fuerza que ejercía Sai sobre el pergamino que sostenía, era evidente que no quería perderlo, por lo que lo mantenía seguro en su poder pero sin infligir la fuerza suficiente para dañarlo… tendría que ser cuidadoso, probablemente era uno de esos pergaminos que usaba para realizar sus jutsus de tinta y en ese momento lo mejor era no bajar la guardia.

- Te quitaré de en medio – respondió el azabache con voz tétrica mientras el sharingan giraba amenazador sobre su iris carmesí.

- No te tengo miedo, no eres más que un traidor – dijo Sai dando un paso al frente mientras con su mano libre empezaba a rebuscar entre su armamento ninja, Sasuke alargó su mano hasta su katana pero en ese momento la vista del ANBU se desvió hasta un lugar en la hierba en medio de ambos – ¡ahí está!

Con un ágil movimiento, Sai tomó el pequeño frasco de pintura y regresó al lugar donde estaba antes, lejos del alcance de Sasuke que observaba con confusión la actitud del artista, ¿qué rayos se suponía que era eso?

- ¿Qué pretendes hacer? – preguntó Sasuke, si era parte de un truco debía descubrirlo cuanto antes.

- Terminar mi pintura – respondió con simpleza el ANBU, observando de nuevo el pergamino que tan celosamente mantenía enrollado en su mano – éste es el color que necesito, es el color de sus ojos.

La mirada que Sai alternaba entre el pergamino y el frasco de tinta parecía expresar un sentimiento genuino, contrario a sus sonrisas molestas, esa mirada parecía en verdad provenir de su interior, exteriorizando una emoción verdadera que lograba hacer surgir furia renovada en el Uchiha, ¿el color de esa tinta era verde? No, más que simple un simple tono de verde, era jade.

"Es el color de sus ojos"… No había que ser un genio para saber de quién era la pintura que estaba haciendo Sai; y esa molesta mirada, ¿qué era? ¿Cariño? ¿Compañerismo? ¿Amistad?... Más bien parecía adoración… amor.

Un nuevo retorcijón se alojó en su estómago y Sasuke sabía que no era producto del hambre, el calor que recorría todo su cuerpo era el resultado de su sangre en ebullición que transportaba el odio y el deseo de venganza, con fuerza empuñó su Chokutō y se abalanzó sin contemplación sobre Sai que apenas si tuvo el tiempo suficiente para esquivarlo.

En medio de la pelea, Sasuke reconoció otro gesto sincero en el rostro de Sai: el ANBU ahora le sonreía con suficiencia, la arrogancia en su rostro no se equiparaba con la suya, pero aún así para el Uchiha era molesto. Un salto del ANBU lo obligó contra su voluntad a soltar el pergamino, que prácticamente se resbaló entre sus pálidos dedos cayendo extendido sobre la suave hierba.

- Tsk – Sai chasqueó la lengua con molestia, por culpa de ese Uchiha traidor había dejado caer la pintura incompleta que había empezado durante su estadía con Sakura en ese lugar del bosque; sin importar qué, debía asegurarse de mantener a salvo su obra.

Sasuke atacaba sin contemplación, era obvio que no revelaba aún su máximo potencial pero por su altiva expresión era más que obvio que no lo hacía por consideración con su rival, sino más bien porque en medio de su orgullo sabía que no era necesario gastar más chakra del necesario con alguien como Sai.

Pero se equivocó por completo.

El ANBU demostró por qué pertenecía allí y mantuvo el ritmo del combate, criaturas de tinta salían despedidas de sus pergaminos y fue en un momento de descuido cuando sucedió lo inesperado.

- ¡No! – Sai abrió sus ojos de golpe reprimiendo un grito que se clavó en su garganta, muriendo antes de permitirle salir. Durante todo el enfrentamiento no había perdido de vista más que por breves segundos el pergamino donde estaba la pintura inconclusa, pero bastó un breve descuido para que un ataque de fuego del Uchiha enviado hacia una de sus creaciones de tinta lo alcanzaran.

Sai se dirigió de un salto hacia el lugar donde había caído su pintura, cuando se resbaló entre sus dedos había caído abierto sobre la fresca hierba, dejando a la vista los trazos finos y definidos de la silueta de Sakura, el artista se había esmerado en plasmar la hermosa sonrisa de su compañera y la vivacidad de sus ojos jades, más no pudo contemplar el delicado rostro de la pelirrosa en su pintura por mucho, pues el Katon de Sasuke consumió el pergamino desde el borde y se extendió hasta el centro, donde el ANBU con impotencia vió cómo el rostro de Sakura iba despareciendo del papel.

Sasuke no pudo reprimir una sonrisa ladina que se dibujó en su rostro al ver a Sai empuñar fuertemente sus manos, su mirada permanecía sobre las cenizas de lo que antes era la pintura de Sakura y el Uchiha tuvo que reprimirse para no asestarle el golpe final al artista en ese mismo momento; si bien era cierto que una placentera sensación se alojó en su cuerpo al arrebatarle (aunque de manera inconsciente) a Sai un recuerdo de Sakura, el simple hecho de que él se atreviera a dibujarla una vez era clara señal de que podría hacerlo una segunda, quizá una tercera vez… o que probablemente no se conformaría con tenerla en una pintura simplemente.

¡No! La esencia de Sakura era tan pura e inagotable que jamás alcanzaría un millar de lienzos para capturarla por completo, ese ninja de la Raíz no era digno siquiera de pensar en pintar a la pelirrosa, o simplemente pensar en ella; la manera de referirse a Sakura y la mirada que tuvo mientras hablaba de ella era algo que no había pasado desapercibido por Sasuke y recordarlo hacía que su flujo sanguíneo se acelerara, su molesta compañera tenía esa facilidad para ganarse el aprecio de las personas que al pelinegro le resultaba agobiante; por culpa de ese carisma, de esa hermosa sonrisa y esa mirada pura los demás terminaban tomándole cariño siempre.

Aunque ese ANBU había llegado más lejos al parecer, no contento con apreciar a la pelirrosa parecía haber desarrollado sentimientos más allá de la mera admiración y el cariño… ¡no y mil veces no! Si Sakura había logrado entrar en el corazón de Sai, entonces el Uchiha se encargaría de abrirle el pecho al artista y rasgar su carne hasta encontrar el sitio de su alma donde estaba la presencia de la oji jade, era imposible que alguien albergara un sentimiento por Sakura más grande y profundo que él.

- ¡Uchiha! – Sai atacó de manera feroz, la forma amenazadora como llamó al azabache fue la alarma que sacó a Sasuke de sus pensamientos a tiempo para reaccionar y esquivar al ANBU; antes de darse cuenta, se habían alejado del lugar en donde habían empezado y se acercaban peligrosamente a la aldea.

Y el fuego que se inició en el bosque había consumido no solamente el pergamino de Sai… para esas alturas las llamas habían alcanzado ya una fuerza mayor y se extendían rápida y peligrosamente por la vegetación.

- ¿Crees que puedes volver y esperar que las cosas estén de la misma manera que cuando te fuiste?

- Hmp

Las palabras que cruzaban ambos pelinegros eran escasas, pero ya en ese momento para los dos era claro el motivo por el que peleaban, sin duda alguna no se llevaban bien y ahora era obvio que jamás lo harían, a Sasuke le había parecido desagradable e hipócrita la presencia del ANBU desde el principio; y a Sai por su parte no le producía ni frío ni calor la presencia del Uchiha en la aldea, pocas veces le dirigió la palabra pero ahora sabía que por más libros que leyera jamás lograría sostener una relación de amistad con él.

Los aldeanos civiles corrían en medio de la desesperación y el pánico, cuando las explosiones y los disturbios iban acercándose creyeron que estaban siendo atacados por el enemigo y clamaron por presencia de shinobis de la Hoja; más se arrepintieron luego al percatarse de que los culpables de la conmoción eran precisamente un par de ninjas de su propia aldea, ¿debían pedir ahora la presencia de la Hokage? No, probablemente la temperamental y voluptuosa Godaime no haría más que contribuir a los destrozos con su gran temperamento y fuerza descomunal.

¡Que Kami se apiade de Konoha!

La población no pudo hacer más que correr y buscar refugio, rogando porque su amada aldea no termine destrozada; por suerte ellos podían correr, los niños y enfermos no corrían peligro aún ya que tanto la academia como el hospital se encontraban alejados de ahí… pero a ese ritmo no tardarían en llegar.

- ¿Quieren dejar de ser tan problemáticos? – tanto Sai como Sasuke frenaron sus movimientos al verse imposibilitados para seguir, una fuerza ajena les impedía la libertad de desplazarse y el culpable de ello acababa de llamarlos problemáticos.

- Shikamaru – murmuró Sasuke con el ceño fruncido sin poder girar su cabeza para ver al Nara a los ojos.

Por suerte los destrozos no habían sido mayor cosa aún, algunos negocios y casas parcialmente destruidos pero nada que lamentar ni que no tuviera arreglo; algunos refuerzos no tardaron en llegar y en medio del alboroto sobre la supuesta invasión que creyeron estar sufriendo los dos culpables aprovecharon para escapar, cada uno por su lado y luego de fulminarse con la mirada.

Fin del Flash Back…

- ¿Fue todo? ¿No le dijiste nada más? – inquirió el rubio con mirada incrédula.

Sasuke resopló con impaciencia, ¿que Naruto no entendía que él no era un hombre de palabras? Para nadie era un secreto que lo que hablaba era apenas lo estrictamente necesario, él prefería los hechos y sin duda el que Sai supiera exactamente a lo que se enfrentaba y que al fin conociera las razones por las que lo buscaba aquella vez, era un gran avance que el rubio no podía desmeritar.

- Al menos entendió el motivo de mi "visita" – respondió el azabache mientras alcanzaba de nuevo su plato de comida – no como otros que no hace más que hablar estupideces que confunden aún más a la gente.

El rubio sólo atinó a cruzarse de brazos mientras hacía un mohín para expresar lo ofendido que se sentía.

- Pues espero que tengas planeado lo que harás para cuando veas a Sakura-chan – añadió Naruto tumbándose de nuevo en el sofá con una sonrisa maliciosa – es obvio que después de saber que tú y Sai estuvieron causando problemas, va a exigir algunas explicaciones.

Sasuke tragó entero el bocado que se acababa de meter a la boca, de repente su apetito disminuyó pero su enojo empezó a aumentar al ver el semblante socarrón del rubio; aún no estaba preparado para enfrentar a Sakura, suficiente había tenido con la Hokage por ahora.

- Dobe – masculló con enfado el azabache, comiendo otro bocado de comida mientras fruncía el ceño.


Hola de nuevo!... En serio, perdón por tardar, pero apelaré a la maravillosa comprensión que me manifestaron la vez anterior :3 ... ¡Gracias por sus comentarios que tanto me gustan y me alegran!

lovetamaki1 ¡Gracias! Me alegra que comprendas y... ¿escribes? Genial, me pasaré por tus historias para morir de ansiedad también esperando tus actualizaciones xD ... No, puede que haya tardado demasiado ésta vez, pero definitivamente abandonar no, las autoras que hacen eso son crueles :'( ... Oh, si! Sasuke tiene un adorable y emplumado espía rondando por ahí :3 ... aaw, Itachi... la última vez que lo usé en un fic lo amé tanto que quise dejarlo con Sakura, incluso escribí un final alternativo ItaSaku (que no subí aquí pero que no pude resistirme a escribir)... Gracias por tu apoyo y tu comprensión... Saludos! ^w^

DULCECITO311 Jajajaja,, que cosas, ya hasta terminé ese otro fic y éste pobre que fue el primero que subí no lo he concluído aún... ¡condenados enredos que no soluciono sin mis notas! No recuerdo en qué rayos estaba pensando cuando se me ocurrió y ahora me complico de más D: ... Oh, Kakashi y sus maravillosas apariciones, adoro esa actitud de "inocencia" que tiene la mayor parte del tiempo xD ... Aah,, la plática entre nuestra parejita, me devano los sesos desde ya con esa parte, creí que alcanzaría a abarcar ya una parte de ella aquí pero el capítulo ya iba muy largo... y la intriga es buena, ¿verdad?... Gracias por todo tu apoyo... Nos leemos pronto! :D

DinamoGirl23 Aaww, ¡gracias! Nada más lindo y dulce de tu parte que hacerme saber que contaré siempre con ese adorable acoso que me motiva a romper las reglas en mi trabajo :3 ... Jajajaj, halcón acosador... pero es un lindo y posesivo gesto de Sasuke con Sakura, ¿o no?... Aah, todas concluimos en que amamos a Kakashi, esa forma de delatar a Sasuke fue épica xD... Gracias por tu apoyo y tu comprensión... Cuídate y saludos desde Colombia! xD

MarianitaUchiha ¡Hola! ^w^ deseo concedido! pequeño flash back sobre lo sucedido entre Sasuke y Sai... jajaja, decirlo así y leer tu comentario... imagen yaoi en mi mente (waa! no, no me gusta el yaoi D:) xD ... Aaaay como te envidio! :( ,, ya quiero salir de la universidad de una vez por todas... y pensar en la especialización O.O ... Gracias por tus palabras de ánimo y tu comprensión también,,, además de agradecerte por tu apoyo y comentarios claro... Saludos! :3

Mikoto Namikaze Hola, me alegra mucho que te tomaras unos minutos para dejarme tu comentario :3 ... y no es molestia, al contrario, te lo agradezco mucho!... Que bueno que te haya gustado la historia y lo que sucedió en el capítulo... todas concordamos en que amamos a Kakashi y que se robó el estelar con su gran aparición xD... Gracias por tu comentario,, cuídate mucho! :D

zuki-uchia Gracias por tu comentario, me alegra muchísimo que te gustara ^w^ ... perdona la tardanza, gracias por tu apoyo... Saludos! :3

Tamahara-chan Holaaa!.. Woow, cuánto tiempo sin leernos O.O ... jajaja, see, tiempo sin leer y sin actualizar tampoco u.u ¿retomarás? :3 ... naa, los cambios fueron pocos, ¿ya pusiste a funcionar tus dotes de vidente? jajaja, bueeno, ayuda que la historia (y yo también O.o) es predecible... en parte al menos ... Gracias por pasarte de nuevo por una de mis historias, cuídate mucho! :D

SasuSaku Holaa!... Contigo tengo un asunto pendiente! ¬w¬ (que amenazador salió eso xD) he visto tus PM, perdona no haberte podido responder hasta ahora pero, en la noche cuando llegue a mi casa te responderé como es debido, ojalá puedas estar también para poder avanzar con el tema que tenemos pendiente :3 ... En cuanto a éste fic, ¡gracias por pasarte y dejarme tu comentario! ^w^ me alegra que te gustara, aunque... ¿odias a Sai? aaww, pero si lo estoy pintando bien dulce y todo xD ... Sii, que Sasuke hable ya (que hable.. claaro) lamento tanta ausencia pero... aah ¡vacaciones vengan a mí! Dx ... Nos leemos más tarde, cuídate mucho! ;)

Muchas, muchas gracias por leer y comentar... nos leemos en el próximo capítulo, no sin antes repetir: ¡vacaciones, vengan a mí!

Saludos! ^w^