¿Buena o mala noticia?

Sentado en la cama, completamente desnudo se encuentra Sasuke quien tiene en medio de sus piernas a Sakura arrodillada, desnuda y haciéndole una mamada.

No sabe ni le importa el como ella ahora ha cambiado de actitud con él desde anoche, dejando salir la fogosa y golosa peli-rosa que él conoce mejor que nadie. Lo único que le importa y satisface es que ella se está portando como su mujer.

Sasuke gruñe, Sakura mueve esa lengua de forma maravillosa y como le succiona el pene parece como si ella quisiera dejarlo seco.

Tenerla ahí, de rodillas ante él, desnuda y dándole esa placentera mamada lo hace sentir tan lleno de satisfacción.

- Si sigues así, me voy a correr pronto. –le dice ronco, acariciándole el cabello y haciéndoselo hacia atrás para poder ver mejor esa expresión golosa que ella tiene al mamársela.

Y la muy picara succiono más ganas como buscando su semen, además ahora le masajea los testículos.

Mamársela a Sasuke siempre ha sido muy excitante y delicioso. Como anoche no pudo mamársela porque él no dejo de follarla, ahora nada más despertó y se fue ahí directamente. Está muy excitada y se muere por darse placer, pero quiere que toda su atención este en esa mamada y poder probar su semilla, recordó ese sabor único y se le ha antojado beber hasta la última gota que él tenga para darle.

Sasuke le tomo la cara con ambas manos y gruño como una bestia a la vez que empuja su cadera hacia adelante.

A Sakura se le amontonaron gotas de lágrimas en los ojos al sentir la punta del pene en su garganta, entonces esa deliciosa y cálida semilla le lleno la garganta.

- ¡Joder!... es más delicioso de lo que recordaba.

Ambos respiran agitados y cuando Sakura abre sus ojos se topa con esa pervertida y oscurecida mirada de Sasuke que le hizo morderse el labio inferior.

- ¿Te gusto tu desayuno? –pregunta jocoso a la vez que con dos de sus dedos le quita el semen que se le ha escapado de esa golosa boca y resbala por la comisura del labio.

Sakura se sonrojo, pero anda muy cachonda, cuando se pone así es toda una jodida guarra y él se aprovecha de ello, sin contar que es el culpable de ponerla así.

Entonces abre la boca permitiendo que él meta sus dedos manchados con semen y ella los lamio, saboreando y quitando el semen de ellos haciendo que la mirada de Sasuke se oscurezca más, y ella se excito más al ver lo que promete esa mirada, y él también, su verga se volvió a alzar y ella no deja de sorprenderse la facilidad con la que él se excita.

Sasuke se pone de pie a la vez que la toma de los brazos y la jala para ponerla de pie. Entonces jadea sorprendida cuando siente sus manos en el culo y la aprieta hacia él, haciendo que sus cuerpos choquen, apretándole sus senos en el duro torso de él.

- Prepárate que pienso dártelo muy duro en el baño. –le susurra provocativo sobre los labios. –te quiero mojada y con espuma mientras te cojo… y vamos a darle especial atención a esos pezones duros que no dejan de picarme el torso.

- ¡Deja de ser tan vulgar! –exclama avergonzada, él muy canalla pervertido se ha convertido en un vulgar hablador al coger, no lo recuerda así cuando eran adolescentes y le enoja darse cuenta que la pone más cachonda oír como él con esa voz sensual que tiene le habla sucio.

Sasuke le sonríe de forma socarrona y ella grita sorprendida cuando él tomándola por el culo la cargo obligándola a rodearle la cadera con sus piernas y el cuello con sus brazos en forma de reflejo para no caer.

Está por reclamarle el que la tome así de sorpresa pero él no la dejo, unió sus labios con los de ella dándole uno de sus salvajes y fogosos besos que ella le resultó imposible no responderle.


En la bañera se encuentra Sasuke sentado con Sakura sentada en medio de sus piernas, dándole la espalda. Después de hacer toda clase de guarradas se están duchando o más bien Sasuke la esta duchado.

- ¡Yo puedo bañarme sola! –exclama avergonzada.

- Lo sé. –es lo único que responde mientras le masajea la nuca, relajándola.

Lo admite: ser bañada por Sasuke es muy placentero y relajante. Solo por eso no protesto más.

Sakura cierra los ojos y disfruta como Sasuke de acariciarle la nuca bajo al cuello, y fue bajando, cuando esas grandes y rasposas manos llegaron a sus pechos gimió y sintió como sus pezones se pusieron erectos al instante.

Sasuke siguió bajando hasta la cintura de ella y llevo una de sus manos a la entrepierna de ella, sobresaltándola.

- ¿Sabes que fue lo primero que pensé cuando entraste al salón de clases por primera vez? –le pregunta ronco en el oído, sonriendo de forma burlona.

- ¿Qué? –pregunta realmente curiosa, mirándolo de reojo y al ver esa sonrisa y mirada, sospecha que no debió preguntar.

- Quiero ver si en verdad es peli-rosa natural.

- ¡Solo teníamos doce años, pervertido! –le grita sonrojada y avergonzada.

- ¿Y? Ya me la jalaba imaginándome descubrir si en verdad eres peli-rosa. –Sasuke le sonríe de forma ladina.

Sakura abre y cierra la boca, eso le comprueba que Sasuke siempre fue un enfermo pervertido y ella no lo sabía hasta ahora, se siente timada, siente que el Sasuke que ella conoció no lo conoció del todo.


Sakura está sentada en la cama, comiendo de la comida que Sasuke mando a traer para ellos. Esta despeinada y solo trae puesta una playera de él. Mientras lleva un rollo de sushi a su boca observa como Sasuke se está vistiendo, no puede dejar de observarlo, es tan jodidamente apuesto.

- No llenas—el pelinegro voltea a verla sonriéndole de forma socarrona.

- No sé de qué me hablas. –dice haciéndose la desatendida y ladeando su rostro a otro lado, ocultando su vergüenza al verse descubierta.

- Haré que te creo-comenta burlón.

- No te creas tanto Uchiha—de forma infantil le saca la lengua, divirtiéndolo.

- Créeme, sino tuviera algo que hacer no saldríamos de la habitación en todo el día—le dice ampliando su sonrisa socarrona.

- Púdrete—nuevamente le saca la lengua viéndose infantil y Sasuke ríe entre dientes.

- Oye… ¿no se te hace que ya has comido mucho? –Sasuke alza una de sus cejas, pidió mucha comida y Sakura casi se la acaba, siendo que sin mal no recuerda ella comía menos que él, ahora esta arrasando con todo, y no solo en la comida, el desayuno y almuerzo fue igual, desde que se despertaron no ha dejado de comer ni de coger, a lo mejor tanto ejercicio la dejo hambrienta, ese pensamiento lo hizo sonreír con arrogancia.

- ¿Ahora me medirás lo que me cómo? –pregunta indignada, aunque ahora que él lo menciona si ha estado comiendo mucho últimamente, pero no puede evitarlo, le da un hambre como jamás ha tenido.

- Por mi come cuanto quieras, solo comentaba—el pelinegro se encoge de hombros con indiferencia y camina hacia la puerta—entre más carnosa estés mejor para mí, mientras esa grasa se vaya a tu trasero—le dice mostrándose socarrón antes de salir.

- ¡¿Me estás diciendo gorda?!—exclama furiosa aventándole la almohada, la cual choco contra la puerta que fue cerrada por el pelinegro después que salió, escapando fácilmente del proyectil. –imbécil—Sakura se deja caer acostada boca arriba y está por meterse otro rollo de sushi a la boca pero detiene su acción—de hecho no estoy comiendo, estoy tragando—dice para sí misma espantada, dejando el rollo en el plato, pero lo vuelve a tomar—pero no es mi culpa, es de él que me hace hacer mucho ejercicio, no deja de cogerme—ahora se muestra indignada y se mete el rollo a la boca, y es que es verdad, le sorprende la energía que tiene, ya pasan de las cuatro de la tarde y Sasuke apenas paro, y noto que se vio obligado, varias veces le ha suplicado porque la deje tomar un respiro, es normal que le de mucha hambre.

Por otro lado, tiene que admitir que este día se la ha pasado de maravilla, se permite admitir que hacerlo con Sasuke es algo muy placentero, no ha tenido orgasmos con nadie como los tiene con Sasuke. Como también admite que con los años Sasuke ha mejorado mucho en sus técnicas.

- Maldito cretino, me hará adicta a esto, por su culpa querré coger todos los días a todas horas—la idea en vez de desagradarle le gusto y de más, dejando ver a ella misma que es tan puerca o más que Ino—aww… y aunque ese sea el plan desafortunadamente cuando ande en mis días no podrá hacerlo—odia esos días pero al saber lo que ahora la privaran los odia más, entonces ensancha los ojos como si cayera en cuenta de algo.

Comenzó a hacer cuentas con los dedos y se sentó de golpe en la cama.


- Sasukito desprendes machura por todos los poros—comenta Itachi sonriendo socarrón.

El pelinegro aun estar muy débil se encuentra recostado en la cama, usando su yukata blanca como pijama. Sasuke por otro lado está sentado en el sillón cerca, con piernas cruzadas, fumando un puro y todo su ser desprende el macho de pecho peludo que se siente en este momento.

- ¿Conseguiste domar a tu fierecilla? –Itachi mueve sus cejas de forma insinuante.

- Algo—la sonrisa llena de arrogancia se agranda ya no cabiendo en su cara ante su tamaño.

- ¡Ese es mi hermano! –exclama orgulloso—y aunque adoro estos temas, vayamos a la espina que se nos está clavando en el culo—comenta con resignación y Sasuke suspira con pesadez, las cosas con Sakura están yendo bien finalmente, no sabe que paso pero ella parece aceptar que su lugar es con él y piensa hacer lo que sea para que siga pensando así, y para dedicarse completamente a ella tiene que librarse del cadillo en el culo que tienen ahorita.

- Anoche estuve hablando con Gaara, mas nada se concordó, haremos otra reunión cuando estés mejor… necesitamos información para hacer un plan.

- Podemos hacer un plan para tener información. Alguien nos está jugando chueco y quiere sacarnos del negocio, quien quiera que sea tiene unos buenos cojones como para atreverse a cargarnos como enemigos…

- O solo es estúpido.

- Ni tanto, lo que sí es un cobarde, uno listo que casi consigue eliminarnos sin mancharse las manos. –ambos fruncen el ceño.

- Quiero quitar esta piedra del camino lo más rápido posible. ¿Algún plan? –Sasuke mira con intensidad a su hermano y este le sostiene la mirada.

- Ideemos uno, dos Uchiha piensan mejor que uno—le responde sonriendo de forma ladina y Sasuke sonríe igual.


Aimi está sentada en el pasillo que divide la casa secundaria del enorme patio que divide ambas casas. Se le ve relajada y disfruta el comer fresas del gran plato que tiene en sus piernas.

Está aprovechando el que Sasuke no les haya puesto nada que hacer ni los ha mandado a llamar. Y de que Neji está con Touya ayudándolo a atrapar escarabajos o algo así. Es bueno tener momentos para uno mismo.

- Con que aquí estabas.

La peli-plata voltea teniendo una fresa en la boca, viendo a Sakura caminar hacia ella y verse como si llevara rato buscándola. Eso la hizo alzar ambas cejas, esa peli-rosa se ve que apenas la soporta, entre más lejos la tenga mejor, no entiende porque la buscaría.

Sakura se arrodillo frente a ella y la mira como si fuera su última salvación.

- ¿Puedes conseguirme una prueba de embarazo?

Aimi abre la boca dejando caer la fresa que tenía en ella, y la mira sorprendida, para después bajar la mirada al vientre de ella.

- ¡No me mires así! –exclama molesta, tapándose el vientre—necesito saber si solo es un retraso más… ¡y no se te ocurra decírselo a Sasuke! –exige.

- N…

- ¡Si en verdad estoy embarazada yo se lo diré! –le dice entre dientes.

- Ya—Aimi duda que cumpla.

- Somos mujeres, deberías tener un poco de consideración, ¿acaso a ti te gustaría que otra se lo diga a Neji si estas preñada? –pregunta retadora, y aunque ella diga que se lo dirá a Sasuke, no sabe que hará si en verdad está embarazada, reza por no estarlo y que sea solo un susto de los que de adolescente tuvo y muchos.

- Hagamos esto. Te consigo esa prueba—Aimi toma una fresa—si tu no le dices a Sasuke para mañana yo se lo diré.

- Bien—acepta sin dudar, al menos tendrá tiempo para pensar. –te esperare en la habitación—sin más la peli-rosa se pone de pie.

Aimi la mira alejarse, llevando la fresa a su boca.

- He estado comiendo mucho dulce últimamente. –la peli-plata dirige su mirada a su plato notando que se ha terminado sus fresas.


Ya que está en la farmacia, Aimi aprovecho para comprar algunas cosas más que le hacen falta. Su celular timbro y lo llevo a su oreja mientras con su mano libre echa varias cosas al canasto.

- Salí a hacer unas compras—le responde a Neji que al instante exigió saber dónde está nada más contesto. –la farmacia está cerca… tenía ganas de caminar un poco, por eso no mande a nadie… ¿ah? No hace falta que vengas, en menos de cinco minutos llego… ya, anda, cuéntame los segundos—divertida guarda el teléfono mientras se dirige al pasillo donde supone estarán las dichosas pruebas.

Cuando dio con ellas tomo una y cuando la echo a la caja noto que su canasta está llena de chocolates, gomitas y de más dulces que echo mientras hablaba con Neji, y lo hizo de forma inconsciente.

Aimi alza ambas cejas para después posar de nuevo su vista donde está el estante de pruebas para tomar otra más, echarla al canasto y dirigirse a la caja.


- Te dije que no había necesidad vinieras por mí—le dice nada más salió de la farmacia y lo vio a él a punto de entrar.

- Ya pasaron más de cinco minutos y no llegabas, y las cosas no andan tranquilas y llenas de paz como para que andes sola. –le dice con reproche.

- Vengo armada, y siempre estoy en guardia—comenta comenzando a caminar para después meterse a la boca el chupete que compro, más bien uno de ellos.

Neji camina a su lado y le quita la bolsa para llevarla él en un gesto caballeroso.

- ¿Tan urgente era comprar dulces? –dice incrédulo, abriendo la bolsa, viendo la cantidad de ellos, se enoja que por algo tan bobo ella se ponga en riesgo saliendo de los dominios de los Uchiha donde desgraciadamente es donde está más segura.

- Es de mala educación revisar las cosas de los demás—le reprocha, intentando quitarle la bolsa al ver que ha comenzado a revisar con curiosidad.

- Es mucho dulce para Touya, se le picaran las muelas. Está bien darle uno de vez en cuando pero…

- ¡Son para mí! –exclama harta de que no la deje tomar la bolsa, ya que la alzo por encima de su cabeza donde ella no la alcanza ni dando saltitos, divirtiéndolo.

- ¿Desde cuándo te gusta tanto los dulces? –pregunta divertido al verla como intenta alcanzarlos, parece una mocosa.

En sus intentos de alcanzarla la bolsa se rasgó con las uñas de Aimi haciendo que el contenido caiga encima de la cabeza del castaño para luego caer al suelo.

- ¡Si se quiebran mis chocolates lo pagaras Hyuga! –exclama molesta, inclinándose a la par que él para recogerlos.

- ¿Desde cuando se pone así por dulces? –Neji alza ambas cejas, haciéndosele eso extraño, para empezar él siempre pensó que a ella lo dulce la empalagaba rápido, no sabía tenía esa adicción secreta.

Entonces tomo algo que Aimi le arrebato rápidamente y escondió, aunque él sí que alcanzo a leer lo que es.

La peli-plata había alcanzado a tomar rápido sin que él notara una de las pruebas, lástima que no tuvo suerte con la otra.

- ¿Tu estas embarazada? —el castaño la mira sorprendido, pensando que leyó mal.

- Tal vez—Aimi suspira con pesadez, al menos solo vio una y no hará preguntas, si Sasuke se entera que Neji lo supo antes que él no sabe cómo podría reaccionar, ese está loco. –no tengo retraso, aun—explica al ver su mueca de confusión—mi periodo llega en un par de días sino lo estoy, no tengo ningún síntoma.

- ¿Entonces no? –Neji se vio desilusionado y la peli-plata lo noto.

- ¿Quieres que lo esté? –pregunta curiosa.

- Desde que supe la existencia de Touya he querido vivir contigo lo que no viví cuando esperabas a Touya. Mas no te había dicho nada porque pensé aun no era el momento—confiesa serio y Aimi suspiro con pesadez, si, ella sabe que fue egoísta al privarlo de ello, no fue su intención pero lo hizo, le robo ocho años de la vida de su hijo a Neji.

- Cuando me embarace de Touya el síntoma que más resalto es que se me antojaba mucho lo picoso, no podía dejar de comerlo, lo hacía a veces sin darme cuenta. Y estas últimas dos semanas he estado comiendo dulce como loca, se me antoja a cada rato cuando yo normalmente solo como dulce una vez a la semana y eso con suerte.

- ¿Hay posibilidad? –pregunta viéndose demasiado ilusionado, y Aimi le sonrío, se ve muy mono así.

- Si.

- Vamos a confirmarlo—Neji la toma de la mano y la ayuda a levantarse, está ansioso por saber si ella está embarazada, ansia tanto tener otro hijo, vivir con ella el embarazo, tener a su hijo en sus brazos, ama a Touya pero se perdió momentos valiosos con él, momentos que ha soñado tener desde que supo que tiene un hijo.

- Sino lo estoy podríamos seguir intentándolo… hace tres semanas que he dejado de cuidarme.

Neji se detiene y voltea a verla curioso, ella no le dijo que ya no se cuidaba, pensó ella no quería tener hijos aun, esa es una de las razones por las que no le decía lo mucho que él anhelaba uno, quería evitar un conflicto.

- También he querido darte lo que te quite con Touya—le responde sonriéndole levemente.

- Mierda—el castaño lleva una mano a su cara, cubriéndosela lo más que puede.

- Yo sé que en este momento Sasuke nos necesita mucho debido al problema que se presentó, pero muchas veces me has recalcado que le doy prioridad a él, quise de alguna forma demostrarte que siempre vas a estar por encima de él.

- ¡Doblemente mierda! –Neji se quitó la mano de la cara y la beso, en un inútil intento de mostrarle cuanto la ama, sabe que es imposible, no encuentra formas para mostrarle todo lo que siente pero lo intenta.


- ¿La tienes? –fue lo primero que pregunto Sakura nada más abrió la puerta después de que fue tocada.

Aimi alza ambas cejas al ver su impaciencia, aunque por ella mejor que la reciba rápido. Neji estaba impaciente porque se haga la prueba, le costó trabajo hacerlo aceptar que se adelante a la habitación inventándole un pretexto del porque no ira con él y se la hará a la de ya.

- Si—responde sacando la prueba.

- ¡Gracias! –exclama arrebatándosela y cerrándole la puerta en la cara.

- De nada—responde sarcástica, regresando por donde vino.


Sakura está en el baño, frente al lavabo mirando con impaciencia la prueba, necesita saber el resultado. No hicieron falta los cinco minutos, solo pasaron tres y la prueba pinto dos rayas, lo que significa que está muy embarazada.

Con la mirada perdida la peli-rosa se dejó caer de rodillas, no sabiendo como tomar la noticia. Es verdad que ella decidió darse una oportunidad con Sasuke, pero no es el momento para un embarazo, no lo es, para empezar él la secuestro, saber que probablemente se embarazo cuando él la tomo esa vez inconsciente, no le gusta, hizo cuentas, su periodo debió llegar antes de que ella se fugara en la isla, y la única vez que tuvo relaciones fue esa vez que él se aprovechó de ella.

No le gusta la idea de concebir un hijo en esa situación, no le gusta la situación en la que esta, una cosa es darle una oportunidad a él otra es tener un hijo de él.

Está muy confundida, no sabe cómo sentirse, no sabe lo que pasara, no sabe en qué situaciones ella tendrá a su hijo, ella no quería tener un hijo, no así.

Lagrimas salen de sus ojos mientras lleva una mano a su vientre, un hijo, ella va a tener un hijo y en la peor situación en la que se pudo imaginar.


- ¿Y? –Neji la mira impaciente nada más ella salió del baño.

- Vas a ser papá de nuevo—le dice alzando la prueba y sonriéndole.

Pocas veces Aimi ha visto al castaño reír, esta es una de esas pocas veces y su risa es tan roca y varonil que lo hacen ver tan sexy. En cuanto el castaño no puede dejar de reír y la ha alzado cargándola de la cintura dejando ver lo muy contento que lo puso la noticia.

- ¡Dulces! –exclama dejándola en el suelo con cuidado a la vez que deja de reír al recordarlo. Aimi lo mira extrañada sin saber el porque dijo eso. –se te antojan los dulces, hay que comprarte los que quieras… ¡iré por ellos!

Neji está por irse a conseguir dulces, de todos colores, sabores y formas, los dulces de todo Japón si es posible. Pero Aimi lo retuvo del brazo haciéndolo voltear.

- Por hoy compre muchos en la farmacia, ya luego mandamos por mas—le dice divertida, tomándolo del rostro pero él frunce el ceño.

- Nadie va a cumplirte tus antojos más que yo.

- Ya… a ver si dices lo mismo nada más pase el tiempo—comenta divertida, recordando los antojos nocturnos y lo que hacía Suigetsu para conseguirlos a esas horas.

- Seguiré pensando lo mismo—dice muy seguro, haciéndola ampliar su sonrisa, como si supiera algo que él no.


Nada más Sasuke entro a la habitación de Sakura dispuesto a consentirla con lo que ella quiera para cenar para después reanudar lo que hicieron en la tarde y la canija lo recibe golpeándole la cara con la almohada.

- ¿Qué te pasa?—jamás ha entendido lo bipolar que es ella, un momento está bien, al siguiente anda enojada, es tan molesta y él que contaba las horas para llegar a ella, haciéndosele eterna la reunión con su hermano, donde por culpa de ella no se pudo concentrar.

- ¡Es tu culpa! –le grita furiosa. – ¡no podías esperar maldito enfermo, no podías darme tiempo a estar lista, tenías que hacerlo cuando se te hinchan los huevos como todo! –no ha dejado de golpearlo con la almohada y Sasuke como puede se cubre con sus brazos.

- ¡¿De qué hablas?! –exclama enojado.

- ¡Estoy embarazada maldito idiota, me embarazaste esa vez que me tomaste inconsciente! –le grita más enojada.

Sasuke dejo de cubrirse, recibiendo los golpetazos de lleno en la cara pero ni los siente, quedo en una especie de shock por la noticia. Su cabeza es una maraña de pensamientos donde retumban las palabras de ella.

- Mi hijo está aquí—Sasuke sonó ido, llevando una mano al vientre de ella.

Al sentir su mano Sakura dejo de golpearlo, se estremeció por su toque. Y él se dejó caer de rodillas.

- No es un monstruo Sakura, no lo es… es tu hijo también, nada que me des tu podría ser monstruoso, no lo rechaces.—le dice abrazándola, quedando su rostro a la altura del vientre de ella y Sakura se congelo, recordó eso que ella le dijo a él esa vez que supo se aprovechó de ella y lo mucho que le enojo.

Y ella recordó todo de lo que se ha enterado de Sasuke hasta ahora, la razón por la que decidió darle otra oportunidad; ella se enteró de muchas cosas de él, de lo destrozado que esta, ella recordó como anoche se propuso amarlo y curar todo lo que pueda de él, estar con él, cuidarlo y protegerlo.

- Sé que no es un monstruo y no lo rechazo, lo amo… lo amo tanto como te amo a ti—le confeso teniendo un nudo en la garganta.

- ¿Enserio? –Sasuke alzo el rostro, la mirada, la expresión de él parece la de un niño temeroso por el rechazo, eso le partió el corazón, como también le hizo darse cuenta de una cosa: Sasuke tiene varias personalidades que usa para protegerse a sí mismo, porque al final esta solo Sasuke quien tiene el alma rota por la vida, y ella tomo la decisión de hacerlo feliz, conseguir borrar su pasado y darle un presente.

- Si—Sakura se agacha también, obligándolo a separare un poco de ella y le tomo el rostro, sonriéndole como no le sonríe desde que son adolescentes y ella le decía sin vergüenza cuanto lo ama, porque lo ama, jamás ha dejado de hacerlo, solo intentaba mentirse a ella misma. –vamos a ser padres Sasuke—y ella comienza a sentirse feliz por la noticia, un hijo de ambos y la oportunidad perfecta para darle felicidad a Sasuke.

- Si. –Sasuke pega su frente a la de ella, piensa muchas cosas, demasiadas, pero la más importante es que él va a tener un hijo con la mujer que ama, al fin tendrá algo de ella que lo una completamente a él, ese fue su propósito desde el principio, embarazarla para que ella jamás pueda alejarse de él, tener con que prohibírselo, pero no pensó que con ello, ella lo volvería a amar, menos pensó que sintiera esa rara felicidad en el pecho, tan grande que siente le explotara.

Sasuke la acostó con cuidado en el suelo y le dio suaves besos en la cara que a ella la enternecen. El pelinegro fue bajando sus besos hasta llegar al vientre de ella.

Sasuke alzo su mirada haciendo que se tope con la de ella y se mostró serio, un poco sombrío, extrañándola.

- Te juro que no seré como Fugaku. Él tendrá juguetes, amigos, no vivirá el mundo que yo viví, estará muy chiflado y consentido.

- Sé que no serás como él. –Sakura lo toma del rostro y le sonríe—no dejare que seas como él—asegura y Sasuke asintió, ella no lo dejara, jamás lo ha dejado, por ella no es peor monstruo de lo que es.

Entonces ella tomo la iniciativa y unió sus labios a los de él en un beso tierno que él respondió de la misma forma.


Acotados sobre el futon están Neji y Aimi, con él atrás de ella, acariciándole el vientre, no ha dejado de acariciárselo.

- Ya quiero verte con barriga—le dice impaciente, antes de morderle el lóbulo de la oreja.

- Me veo espantosa con barriga—dice frunciendo el ceño, no solo eso, la barriga es muy molesta, pesa y le impide hacer muchas cosas.

- Te vez hermosa con barriga—asegura.

- ¿Cómo sabes? –Aimi lo mira por sobre el hombro.

- Conseguí una foto tuya cuando tenías la barriga de Touya

- ¿Dónde la conseguiste? –pregunta sorprendida, ella no dejo le tomen fotos embarazada.

- Hablare con Sasuke, ya no quiero que trabajes para él—dice cambiando de tema, no le dirá quien le dio la fotografía porque sabe que preguntara porque se la dieron, ella mejor que nadie sabe que Sasuke no regala las cosas por nada.

- ¡Oye! –exclama molesta porque cambie de tema y salga con eso.

- Ese trabajo es muy peligroso, tienes que cuidarte por nuestro bebé. –Neji comienza a besarle el cuello, provocándola.

- Pero…

- Hazlo por mí y por nuestro hijo.

Aimi suspira con pesadez, jamás ha puesto en peligro a su hijo, menos lo hará con este que está esperando.

- Bien, pero solo mientras dura el embarazo, no me gusta…

- Aja—la corta y une sus labios con los de ella no dejándola que siga, no se quiere enojar menos pelear con ella, ya luego se las ingenia para irla alejando poco a poco de ese sentido de responsabilidad que siente hacia con Sasuke y ese trabajo.

Aimi intentó resistirse y seguir alegando pero el canijo besa tan bien, además recordó que embarazada se pone más cachonda, y con eso sería imposible resistirse a él, en especial cuando la toca y besa así como lo está haciendo ahora.


Sasuke está en el estudio de Itachi que tiene en la casa de Kioto. Arregla unos asuntos que ahora que Sakura está embarazada le parecen urgentes y terminarlos cuanto antes, debe asegurar aún más la protección de ella y de su hijo. Por ello aprovecho ahora que ella está dormida para despegársele un poco y vaya que se está apurando porque se muere por regresar con ella.

La puerta fue tocada un par de veces y se abrió cuando Sasuke dio el permiso para ello, dejando ver a Neji, lo que lo hizo alzar una de sus cejas.

- Aimi está embarazada, así que yo me hare cargo de sus responsabilidades—le dice de golpe y cortante.

Sasuke ensancha los ojos sorprendido, después sonríe divertido, saca una caja de madera, la abre dejando ver que tiene varios puros donde toma uno y luego se la extiende al castaño.

- Toma uno para celebrar.

El castaño alza una de sus cejas, no pensó a Sasuke lo ponga tan contento la noticia. Algo desconfiado tomo el puro, luego tomo el corta puros que le extendió Sasuke que ya está prendiendo su puro y cuando Neji prendió el suyo Sasuke rio entre dientes.

- Sakura también está embarazada, Hyuga, si nos ponemos de acuerdo seguro no nos sale. –comenta con burla y Neji ensancha los ojos sorprendido.

Continuará

despues de un siglo al fin traigo conti de ste fic jejejej se q las tuve mucho en suspenso, me disculpo x ello y la demora

spero el cap les haya gustado

muchas gracias x sus reviews y su paciencia

cuidense

besos

kriss