Capitulo 1: Una vida… ¿perfecta?

Hola a todas de nuevo yo por estos lares, esta es una nueva historia que anda por mi cabeza últimamente yo pienso que será muy interesante pero eso se los dejo a su opinión.

Mi otra historia la borrare por distintos asuntos y me centrare a esta espero que les guste y nos leemos abajo…

SUMMARY: Rosalie Hale está harta de la vida de princesa que tiene por lo que se le ocurren mil maneras de dejar esa vida pero una idea cruza por su cabeza cuando conoce a cierta castaña/-vamos Bella por favor – dijo haciendo un pequeño puchero –Está bien –dije/-Rose...-susurre –Oh dios mío – dijimos al mismo tiempo…

ROSE POV

-Señorita Hale el Señor Aro me ha mandado por usted – dijo mi nana Clarisa entrando a mi habitación.

-Bajo en un segundo nana – Clarisa asintió y se retiró.

Suspire.

Termine de peinar mi cabello y cansada al final decidí amararmelo en una coleta alta y salí de mi cuarto, baje las escaleras y me dirigí al gigantesco comedor.

Me presento mi nombre es Rosalie Lilian Hale, tengo 18 años y soy la prestigiosa hija de Aro Hale el dueño de la cadena hotelera más lujosa y más importante de todo el mundo y de la gran Lilian Hale la más grande diseñadora de modas. Soy hermosa gracias a los genes de mi familia, alta, de buen cuerpo, cabello rubio largo hasta la cintura, ojos de un hermoso color azul, nariz respingona y labios color cereza, mi vida es la que cualquier adolescente a mi edad desea, tengo muchos amigos falsos que solo están conmigo por mi dinero y mi popularidad, voy al mejor de los institutos y a pesar de tenerlo todo no soy feliz. Vivo en uno de los prestigiosos y lujosos barrios de Seattle y mi casa es la más grande de nuestro barrio.

Mis padres nunca han estado al pendiente de lo que hago en mi vida y la única persona que siempre ha estado cuando más lo necesito es mi nana, por esa razón ella sigue trabajando para mis padres, ella es la única persona a la que le tengo confianza, con la que lloro cuando estoy harta de toda esta situación de ser "la princesa de casa" o simplemente cuando necesito hablar con alguien.

Clarisa parece más mi madre que mi verdadera mamá que su únicas palabras al día que me dice mientras revisa su agenda son "Que tengas buen día mi niña" y "que duermas bien".

Llegue al comedor salude a mí padre quien leía el periódico y salude a mi madre que se encontraba revisando su agenda. Me senté junto a ella, nana me sirvió el desayuno y me dispuse a comer en silencio como siempre.

3…2…1…

-Debo irme tengo una junta importante acerca del nuevo hotel en Londres – Dijo mi padre parándose de la mesa.

-yo también debo irme tengo una junta con Jane – mi madre se paró y empezó a juntar sus cosas.

-Nos vemos más tarde princesa – dijeron al mismo tiempo en forma de despedida.

Suspire.

Siempre era lo mismo en el desayuno solo estaban conmigo 10 segundos, se despedían y se iban. Nana se acercó y se sentó a desayunar conmigo tal y como lo hacía cada vez que mis padres se iban a trabajar, lo cual era siempre.

-¿Cuándo tendrán un desayuno completo conmigo nana? – le pregunte.

-Mi niña ellos no saben lo que se pierden – me acarició el cabello – termina tu desayuno y ve a cambiarte que Roger todavía tiene que llevarte al instituto.

-creo que ya no tengo hambre.

-Oh no nada de eso jovencita – me reprendió.

-por fa – le hice un puchero.

-de acuerdo- suspiro – pero llévate una manzana en el bolso por si te da hambre – le hice una seña militar y subí a cambiarme.

Me puse el horrible uniforme del instituto, agarre mi bolso, metí mi celular, mis llaves y mi cartera y salí de mi habitación. Baje las escaleras, me despedí de Clarisa y salí al porche en donde Roger me esperaba como todas las mañanas.

-Buenos días señorita Hale – me saludó y lo mire fijamente – de acuerdo – sonrió – buenos días princesa – me abrazo y sonreí.

-Hola Roger – lo salude cuando me soltó.

-¿cómo fue hoy? – mi sonrisa desapareció con su pregunta.

-Igual que todos los días.

Me abrazo.

-Ellos se lo pierden princesa

-Estas igual que Clarisa – le sonreí

-no por nada es mi madre – me sonrió de vuelta.

Roger era mi mejor amigo, a pesar de ser un simple chofer era la única persona en la que yo podía confiar, ni con "mis mejores amigas" tenía esa confianza como con él o con su madre, nos conocíamos desde chicos cuando Clarisa entro a trabajar y se vino a vivir con nosotros trajo a su hijo consigo, mi madre jamás vería con buen ojo nuestra amistad y sin embargo nunca le ha importado lo que hago ni siquiera a mi padre. Roger era alto y delgado, cabello castaño, ojos azules, piel blanca, una linda sonrisa y unos hermosos hoyuelos, tenía 21 años y estudiaba en las tardes medicina en la Universidad de Seattle.

Nunca me ha importado llevarme con el servicio, no soy una persona egoísta, fría y consentida aunque todo mundo piense que lo soy simplemente no es verdad.

-Vamos tienes que ir al instituto – me animó.

Asentí y subí a la camioneta, Roger subió por su lado, arrancó el auto y salimos hacía la calle.

Todo el camino iba viendo el pasaje preguntándome que había hecho mal para que mis padres solo me regalasen 5 segundos al día, la frase de Clarisa y de Roger se paseaba por mi mente, salimos del barrio y Roger doblo a la derecha para salir rumbo al camino que lleva a mi instituto, durante el trayecto pasamos junto a una pequeña casa de clase media en donde en la puerta se encontraba una pequeña niña jugando con su papá con la pelota y a su lado un perro sucio era mimado por una joven señora.

"Vaya hasta un sucio perro recibe más atención que yo" –pensé.

Estaba harta de vivir así tal vez debería irme con mi tía Jane a España o quizás mejor irme lejos a un lugar en donde nadie me conozca aunque eso sería difícil pues gracias a mis padres hasta en el centro de la tierra sería reconocida. Necesitaba pensar bien que era lo que tenía que hacer.

-¿Roger? – pregunte dudosa.

-Dime Rose – me respondió mientras manejaba.

-Podrías llevarme a algún lugar para pensar algunas cosas – Roger me miro seriamente por el espejo retrovisor – por favor.

-tengo que llevarte al instituto o si no llamaran a tus padres para decirles que no fuiste.

-te aseguro que ni atención le pondrán al director – afirme.

-De acuerdo, la llevare a Forks – me dijo antes de cambiar de rumbo.

-¿el pequeño pueblo? – pregunte.

-sí, es un buen lugar para pensar – me sonrió – además la llevare a un claro en el que nadie la vera.

-Gracias – susurre.

-de nada mereces un descanso de ese horrible instituto – dijo.

Roger condujo hasta forks en menos de dos horas por la velocidad a la que iba para que regresara a casa y Clarisa no sospechara. Llegamos a Forks y Roger siguió conduciendo hasta que llegamos a una parte desierta en la que había un sendero.

-Es aquí – dijo estacionándose, se bajo y me abrió la puerta – ven – me hizo una seña para que lo siguiera, lo hice y nos detuvimos en la entrada del sendero. – caminaras todo el sendero no te desvaes y ten cuidado por donde pisas.

-¿cómo sabré que ya estoy ahí?- pregunte.

-cuando hayas encontrado un hermoso claro lleno de flores no te pierdes solo sigue el sendero – me dio un beso en la freten y se dirigió al coche – vuelvo por ti a la hora en la que sales del instituto – dijo antes de subirse al coche y marcharse de ahí…

Corto lo sé pero es solo el primer capitulo los demás tratare de que sean largos, espero les guste esta loca historia que repito ha estado en mi cabeza por días y me he animado a escribir.

Espero y me apoyen en esta historia y me dejen un lindo review…

Los quiero y si les gusta tratare de actualizar el viernes porque ya tengo mi compu y ya SALI DE VACACIONES! Asi que nos vemos la próxima….