Ni hao.- aquí está el final de gemelas.-

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Nuestra vida está conformada por nuestras decisiones, nosotros somos los que decidimos que hacer, como hacerlo, cuando hacerlo y que pasara si lo hacemos. En muchas ocasiones realizamos actos que no deberíamos y cuando nos damos cuentas de que cometimos errores tratamos de buscar culpables en otras personas, culpables en los hechos que suceden, culpables en la vida que nos tocó vivir. Sin embargo quien es realmente el culpable de nuestros propios actos somos nosotros mismos. No busques a quien señalar, porque fue uno mismo el que decidió su camino. Y solo queda hacer frente a las consecuencias de tus actos.

Eso Hinata lo supo siempre y ella pensaba que se enfrentaría a cualquier resultado de lo que hizo. Al desaparecer de Konoha, el de dejarle al Clan a la Heredera correcta, de arrojar prácticamente a Naruto en brazos de su hermana y tratar de morir honorablemente en el campo de batalla ante esta guerra que estaba ya comenzada.

Pero no pudo evitar dar un paso atrás, cuando al abrir su puerta de esa pequeña casa que estaba oculta en el bosque y en donde ella había permanecido todo este tiempo desde que dejo Konoha, encontró unos ojos idénticos a los suyos al igual que un rostro semejante al suyo, pero que en este momento la miraba con odio y recelo. Nunca su hermana la había visto así, es cierto que no eran muy unidas, es cierto que talvez nunca serían las mejores amigas, pero también era cierto que sabía que Hime a su manera la amaba como las hermanas que eran. Pero… ahora la mirada aperlada le decía me desilusionaste y eso le provoco una opresión en el corazón.

Su cuerpo tembló y gimió cuando se dio cuenta quien la acompañaba. Ya que ahora sus ojos aperlados se centraron en unos ojos azules que la veían con mil sentimientos los cuales no podía ponerle nombre.

-Te encontré.- susurro fríamente Hime.

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Aniyasha

Presenta

El capítulo final de

Gemelas

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El resultado de nuestros actos.

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Capítulo 17

Dedicado a Nancy quien exigió de una forma muy pero muy intimidante el final y ella trabajo en mi lugar para dejarme que yo pudiera escribir. Gracias por tu apoyo. Y espero no decepcionarlos

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Tiempo atrás…

Naruto siguió a Hime sin pensar a donde irían, lo importante era que aseguraba llevarlo ante Hinata. Y al parecer todo estaba listo y preparado por que le indico los lugares que pasarían para salir de Konoha sin levantar sospecha alguna de la misión que ellos llevarían a cabo. Ella tenía un semblante frio y distante, nada que ver con la Hime que había estado en su departamento y la que había estado entre sus brazos y de solo pensarlo su cuerpo se tensaba y un rubor cubría sus mejillas.

-ya eres todo un hombre.- escucho la risa y burla del Kyuubi en el interior de su mente.

El rubio procuro no prestarle la atención a su inquilino, pero el zorro estaba de humor para molestarlo.

-yo sabía que ella seria así.- dijo con un tono de voz insinuante.- hacía mucho tiempo que no disfrutaba…

Y antes de que los comentarios impertinentes y fuera de lugar por parte del muy maldito Kyuubi surgieran y lo hicieran sentirse más imbécil de lo que sentía en estos momentos bloqueo en su mente toda conexión con él.

¿Qué aras ahora?

¡Demonios!

Su mente comenzaba a querer pensar en las consecuencias de sus actos.

¿Qué aras?

¿Qué le dirás?

Bloqueo ahora su propia voz interna, esa a la que muchos le llaman conciencia por que no deseaba pensar en nada que no fuera tener a Hinata de nuevo con él.

¿no logras nada evadiendo la realidad?

No pudo evitar apretar el paso y enfocarse en la espalda de Hime, ya luego llegando el momento pensaría en las consecuencias de sus actos por el momento Hinata era su prioridad.

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Hime saltaba y brincaba rápidamente sobre Konoha y en ningún momento desactivo su byakugan de sus ojos, debía de cerciorarse en todo momento que nadie los seguía, su misión debía de pasar desapercibida para todos, voltio un momento atrás de ella donde un Naruto pensativo la seguía y regreso su mirada rápidamente al frente. Su rostro frio mostro por unos instantes tristeza para después acordarse de que ella viviría como Hime Hyuuga no un remplazo, ella tomaría de vuelta las correas de su vida nadie le diría que hacer y cómo vivir. Además obtuvo lo que quiso, y eso la lleno de fuerzas.

Así era ella y muchos la criticarían y la odiarían por los actos que hizo, el abuso que prácticamente cometió a su Novio, como tomo ventajas y obtuvo su primera vez. Pero así era ella al final de cuentas, obtenía lo que quería sin pensar en si eso aria triste a Hinata, no, su hermana tenía que pagar de cierta forma lo que le hizo, dejarse manipular por el clan, dejar que le impusieran a ellas dos una vida que ninguna quería vivir, si este era el castigo que talvez no le tocaba a ella imponerme porque al final de cuentas ¿Quién era ella para castigar a Hinata?, nadie , talvez otra víctima más de esta jodida vida.

Pero obtuvo un gran valioso recuerdo, obtuvo algo que la llenaría de vida el tiempo que tuviera. Así sin más en la cabeza más que llegar al lugar adecuado se concentró nuevamente en ir en búsqueda de Hinata y poner las cosas en orden como debería de ser.

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Eran alrededor de la media noche y unos golpes suaves sonaron en la puerta ella se levantó de la cama y se puso su chaqueta, estaba lista para realizar por fin su misión después de tantos meses de preparación, pensó que vendría por ella al amanecer pero se habían adelantado y no dudo en abrir la puerta ya que para ingresar en el campo de protección tendrías que ser un Hyuuga.

Pero dio un paso atrás por el asombro de ver a su gemela enfrente de ella, sin embargo sintió que estaba a punto de desmayarse al verla acompañada de Naruto por lo que no pudo evitar gemir de asombro. Al cruzarse con tales miradas.

-Te encontré.

La voz fría de su hermana la hizo temblar y reparar en la forma en que la miraba. Supo entonces que Hime sabía de la misión que el clan le dio. Y al ver lo molesta que estaba no fue difícil deducir que no le había gustado su forma de actuar y que ahora venía para hacer las cosas a su manera, de una forma directa no escondiéndose ni dejándose llevar por lo que el Clan le imponía, era increíble que con tan solo tenerla enfrente de ella podía saber que Hime no era feliz en la vida que Hinata le había dejado.

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Naruto miro con asombro a Hinata, tanto tiempo sin verla y mirarla ahí con sorpresa y angustia reflejados en su hermoso rostro él no pudo evitar pasar a lado de Hime y rodear a Hinata entre sus brazos. Aspiro su aroma con añoranza, el calor que sintió al tener su cuerpo cerca de él le produjo espasmos en todo su ser, hacia demasiado tiempo que no se sentía tranquilo, que no se sentía en paz su cuerpo se relajó por completo , como si por fin hubiera llegado a su hogar. Ese lugar donde todo está bien, donde tú sabes que perteneces, donde es tu refugio, donde está tu otra mitad. La sintió temblar, o ambos estaban temblando no lo sabía. Se alejó de ella lo suficiente para verla a la cara, lucia cansada y esos bellos ojos lo miraban como siempre antes nunca pudo reconocer el brillo aperlado o lo que le quería dar a entender, pero ahora teniéndola ahí entre sus brazos y sin palabras sabía que lo amaba tanto como él a ella.

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Hime apretó los puños llenos de furia y su byakugan se activó, estaba sumamente enojada, celosa, afligida y se sentía traicionada. Trato de respirar al darse cuenta que se enterró sus propias uñas en sus manos. Ella sabía que Naruto se había decidido por Hinata, sin embargo cuando lo tuvo hace unas cuantas horas llego a pensar que talvez eso cambiaria algo en él. Pero no, no fue así. Ella obtuvo lo que quiso de él de una forma ilegal, como una ofrecida diría su padre, se rebajó a drogarlo para obtener lo que tanto deseaba, sentirse amada por él. Saber lo que era ser su mujer, pero lo que obtuvo solo fue un revolcón, lo que obtuvo solo fue algo ficticio, que si él hubiera estado en sus sentidos nunca hubiera sucedido.

Sabía que dolería verlos juntos, pero nunca pensó que sería como arrancarle el corazón pedazo a pedazo, en alguna ocasión en una misión casi murió, el dolor fue intenso y se necesitó de muchos cuidados para poder seguir con vida. Ahora al verlos ahí, como él la rodeaba con sus brazos, como ambos se estremecían ante su cercanía, pensó en lo injusto que podía ser la vida.

Talvez hubiera sido mejor nunca haber investigado el paradero de su hermana, talvez debió de aceptar la vida que la propia Hinata le había dejado, talvez debió de conformarse en ser un fantasma para su clan, para Naruto, talvez hubiera sido de alguna manera feliz.

Pero…

Ella no era no era conformista, no. Y eso fue precisamente lo que la hizo recapacitar, ella no estaría en vida ficticia creada como si fuera un sueño barato. No, ella era Hime Hyuuga, la desposta hermana, la fría, la calculadora, la genio. Y no quería vivir en un sueño, no, aunque no tuviera el amor de Naruto, aunque no fuera la Heredera del clan, ella viviría como ella deseaba. Libre de Clan, libre incluso de amor mismo, porque ella antes que todo sea amaba demasiado a sí misma.

Así que por eso hizo lo imposible por recuperar su identidad. Por recuperar su vida. Aun cuando su corazón estaba destrozado. En algún momento llego a creer firmemente las palabras de su padre, cuando decía con orgullo que ella no era sentimental y que no poseía un corazón. Cuanto estaba equivocado su progenitor, porque en estos momentos se dio cuenta que era tan sentimental como su gemela, pero a diferencia de ella el orgullo se anteponía.

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Un aplauso se escuchó en la habitación, la pareja dejo de mirarse y se voltearon para quedar enfrente de Hime, quien los veía a ambos con una sonrisa típica de ella, fría y carente de sentimientos.

-quisiera seguir viéndolos en este reencuentro tan conmovedor.- dijo con cinismo.- pero…

Ella camino acercándose a Hinata y sin aviso alguno alzo su mano y le dio una cachetada que mando a la Hyuuga mayor al suelo.

-¡¿qué demonios hiciste?!.- le reclamo Naruto sujetando la muñeca de Hime con más fuerza de lo normal.

Los ojos aperlados de ella lo miraron con rencor y sin sutileza le hablo muy claro.

-que tan rápido cambias de hermana. Hace unas horas gemías por mí, en tu cuarto y ahora que vez a mi hermanita me tratas mal.

El rubio la soltó rápidamente y con un gran rubor en sus mejillas. Miro a Hinata quien gimió al escuchar las palabras de Hime.

-¡No sé de qué te sorprendes Hinata!.- Hime miro a su hermana con una sonrisa fingida en su rostro.- tarde o temprano sucedería, por eso lo degastes a mi alcance o ¿no?.- se acuchillo quedando a la altura de una Hinata que se encontraba sentada en el suelo mirando a su hermana sin comprender que sucedía realmente.- ¿no me contestaras?.- pregunto con fingida serenidad.- ¿Qué pensaste que aria con él cuando tu no estuvieras?.- dijo mirándola retadoramente.- ¿quieres que te cuente lo que sucedió?, lo que sentí tenerlo entre mis brazos, besarlo, saber que fui la primera mujer en su vida, marcarlo como hombre.- hablo con burla ante una anonadada Hinata.- supongo que no pensaste en nada al marcharte.

-Hime, calla.- pidió Naruto

Los ojos aperlados se fijaron en él.

-¡No seas estúpido Naruto!.- reclamo Hime.- ¡dile a tu amada porque se fue de la aldea, ella no puede reclamar nada de lo que yo haya hecho porque te dejo a mi merced, te abandono a ti , al clan, todo . Me dejo a mí su vida!.- dijo exaltada.- ella.- señalo a Hinata.- ¡se fue por voluntad propia, por ser una débil que permitió que el clan la manejara a su antojo, dejo que le quitaran su vida y decidió la vida de otros!.

Naruto se sorprendió al escuchar los reclamos de Hime y volteo a ver a Hinata que alzo su mirada de culpabilidad a él, sabiendo que lo que decía su gemela era la verdad. Lo había abandonado.

-¿Por qué ?.- se atrevió a preguntar él a la Hyuuga mayor.

-Así tenía que ser.- fueron las palabras de Hinata

-¡NO!.- exclamo Hime con rencor parándose y mirándola desde arriba.- ¡NO ME DIJAS ESTUPIDESES!, TE FUISTE POR QUE ERES UNA DEBIL Y PATETICA NINJA QUE NO SABE LUCHAR POR LO QUE AMAS, DEJASTE TODO PARA SALIR POR LA PUERTA MAS FACIL.

¡NO FUE ASI!.- grito Hinata parándose y enfrentando a su hermana.- tu solo sabes la mitad de la Historia, me reclamas por cuidarte pero yo quería protegerte, a ti, al clan, a… .- miro a Naruto.- ti también.

Hime se cruzó de brazos y la miro desafiante. Ambas una enfrente de la otra retándose por primera vez. Ambas pensaban en tener razón de sus actos.

-Habla hermanita.- Hime la miro con burla .- ¿cuéntanos que fue lo que sucedió realmente?.

Hinata respiro profundo y se mordió el labio inferior de una forma fuerte por qué sintió el sabor metálico de su sangre en su paladar. Ella no hubiera querido nada de esto, el enfrentamiento de esta manera con ellos no lo deseaba, pero tenía que ser responsable con sus actos, por lo que le sostuvo la mirada a su hermana firme y su voz adquirió ese tono que en muy pocas ocasiones utilizaba, un tono fuerte y seguro.

-no podía quedarme en el Clan.- aseguro ante la mirada firme de su Gemela.- los ancianos no estaban conformes con mi rendimiento, no deseaban tenerme a mí como su líder si te podían tener a ti.- paso su mirada a Naruto.- además hay un plan para proteger al Hokage en esta guerra que necesitaba un Ninja con características especiales.- poso de nuevo su mirada en Hime.- el clan Hyuuga fue seleccionado para tal misión, y tu ibas a desarrollarla, pero los ancianos se opusieron, se estaba creando una propia guerra dentro de nuestro clan, la primera rama masacraría a la rama secundaria, todos estaban inconformes en entregar a su mejor guerrero.- los ojos de su hermana no reflejaban nada ante sus palabras, Hime ocultaba muy bien sus sentimientos.- no podía permitir que entre nosotros mismos hubiera confrontaciones, no fue una orden del Clan Hime-. Acepto Hinata.- fue mi propia decisión, tomar tu lugar en la misión, dejarle al clan la heredera correcta, tus los llevarías a un nuevo orden, te harían caso, tienes su respeto, tienes el valor, sabes lo que es ser un Hyuuga, y al haber estado en la rama secundaria podrías unificarlas, a ti no te importaría nada y arias lo que fuera necesario para mantener al clan unido y fuerte. Para mantenerlo vivo en esta guerra que ya comenzó, ellos necesitaban un líder en quien confiar, un líder que represente sus esperanzas.- sonrió triste.- yo no puedo ser ese Líder, ya me han juzgado y sentenciado como débil, aun cuando intentara demostrar lo equivocados que están no tendríamos tiempo para hacerlos cambiar de opinión.

-y yo.- se atrevió a preguntar Naruto.

Hinata bajo su rostro por que no pudo mirar los ojos azules. Suspiro fuerte y siguió hablando ocultando su mirada en su fleco.

-Tu tendrías a la mujer adecuada.- susurro.- Hime ganaría tu corazón, ella encontraría la forma.- en su rostro se dibujó una genuina sonrisa.- ella siempre encuentra la forma de lograr lo que quiere.

-¿entonces mis sentimientos no son importantes para ti?.- le reclamo Naruto.- acercándose y levantando el mentón de ella para que lo mirara directamente a los ojos.- ¿por qué me pediste una oportunidad si no contaba mi decisión?...

-Naruto-kun, es lo mejor para todos.

Él negó con la cabeza

-debiste de hablarlo con nosotros, debiste de preguntarnos.- le reclamo apretando con fuerzas sus manos en sus hombros.- no te creía capaz de jugar con nosotros, estas decidiendo nuestras vidas y eso no es así.- sus ojos azules brillaban de enojo y rabia.- me sentí mal al no tenerte a mi lado, me sentí acorralado y sin fuerza, dices que represento la esperanza del mundo ninja y para mí eso es un gran peso sobre mis hombros, quería tenerte a mi lado para que me apoyaras, para que fueras mi pilar, para sostener tu mano junto a la mía y luchar juntos por nuestros ideales. Pero ¿Qué fue lo que hiciste?.- siguió con su reclamo e ignoro las lágrimas que salían de los ojos aperlados.- me abandonaste, me degastes hundir sin esperanza, añorándote, buscándote. No te quiero fuera de mi mundo, no quiero a la mujer perfecta o al líder perfecto. Quiero a esa persona que siempre me apoyo cuando nadie más lo hizo, quiero a esa persona que me vio antes que nadie, quiero a esa mujer que se impuso ante el enemigo para protegerme, te quiero en mi vida porque me enseñaste lo que es pertenecer a alguien, porque me enseñaste que entre tus brazos es mi lugar, es mi sitio. No tienes ningún derecho a elegir mi vida Hinata…

La mirada aperlada y la azul estaban conectadas, ambos sentían que habían cometido errores. Talvez no fueron lo suficiente fuerte para que la relación de ambos se hubiera dado de otra manera.

Presenciar tal declaración por parte del rubio no pudo acabar más con Hime sino la ayudo a mantener su resolución, ella lo había visto cuando no estuvo Hinata, se había dado cuenta de que tan grande era el amor que su hermana despertó en él.

-Ni puedes elegir mi vida.- dijo Hime en un tono alto y demandante de atención de ambos.-se cómo es el clan debiste de haberme dicho, pero tu corazón tierno te llevo a cometer muchas estupideces.- sus ojos brillaban de seguridad, su rostro mostro decisión aun cuando sentía su corazón en pedazos, ella podía ocultar cualquier sufrimiento con su porte.- así que, yo tomare el lugar que me correspondía, iré a la misión que tienes tu que realizar.

Hinata negó con la cabeza y se separó de Naruto para acercarse a su hermana.

-No te lo permitiré.

Hime sonrió con autosuficiencia.

-no te estoy pidiendo tu autorización.- se descruzo de brazos.- ese es mi destino, el tuyo.- miro a Naruto.- es a lado de él. Y con el clan.

-pero Hime…

-Escúchame bien Hinata.- su voz fue seria y fría.- yo carezco de muchas emociones, y aun que soy mejor que tu físicamente acepto que tú tienes algo de lo que yo no tengo ni aun que entrene toda mi vida.- le agarro las manos a su hermana.- tienes amor para todos.- vio la sorpresa de su gemela.- la fuerza la puedes adquirir, el carácter también, la destreza , pero los sentimientos y nuestra forma de ser es imposible ser adquiridos. – acepto Hime viendo profundamente a su hermana y tratando de transmitirle lo que sentía en estos momentos.- yo hubiera hecho lo mejor para el clan, pero a la fuerza como todo un Hyuuga y siento que eso no ha servido de nada durante tanto tiempo, la familia necesita nuevos cimientos pero no a través de la intimidación y fuerza, necesitan amor. Eso que tú me has enseñado en todo este tiempo, yo hubiera sido un buen líder como papa, le hubiera dado gloria al clan, pero lo hubiera hecho por mis objetivos propios no por ellos. Incluso en estos momentos estoy aquí, no por el clan, ni por Naruto, estoy aquí por mí misma. Por qué no soporto la idea de que alguien me diga cómo debo vivir mi vida, no quiero ser un pájaro enjaulado, quiero volar a donde quiera ir, quiero mi libertad de decir que hacer y lo voy a obtener.- dijo muy segura de si.

-Hime … yo..

-Tu nada.- afirmo la menor.- regresaras con Naruto al lugar donde perteneces a Konoha, te aras pasar por mí, ellos no se darán cuenta. Comenzaras a formar una alianza entre la rama principal y secundaria y nadie te llamara débil, ni te verán de esa forma porque tendrás mi nombre. Cuando hayas logrado el cambio y demostrado que eres una buen líder recuperaras tu identidad y ellos no podrán negarte nada porque tú ya te abras encargado de demostrarle que eres lo mejor que le ha pasado a los Hyuuga.

-pero…

-nada de pero Hinata. Yo are la misión que tú tenías que realizar…

-Hime…

- es mi decisión y tienes que aceptarla…

Unos golpes en la puerta los hicieron ponerse en alerta.

-he venido por usted.

Los tres se vieron entre si con temor.

-¡VOY !.- grito Hime.

Ella soltó las manos de su hermana y se dirigió a donde un estático Naruto había estado escuchando lo que decían. Quedo a unos pocos centímetros de él, e hizo lo mismo que lo beso a la primera vez. El rubio se quedó estático.

-Fue increíble estar a tu lado.- comento Hime en susurros.- gracias por todo y disculpa la casi violación que cometí sobre ti.- le encanto ver las mejillas ruborizarse de él.- cuida a Hinata y se muy feliz con ella.- levanto su mano y acaricio su rostro.- siempre mantén la esperanza en lo que crees. En tus ideales y nunca dejes de brillar.- lo miro recorriendo su rostro con sus plateados ojos gravando en su mente todo de él.

Se dio la vuelta y recogió la maleta que Hinata tenía lista, se acercó a su hermana quien tenía lágrimas en sus ojos y alzo la mano quitando las marcas.

-tienes prohibido llorar.- le dijo Hime.- ahora tienes que ser más fuerte y demostrarle que estaban muy equivocados contigo, engáñalos.- sonrió genuinamente.- que piensen que soy yo, búrlate de ellos en mi nombre.- abrazo a Hinata y susurro.- cuídalo, no dejes que nada le pase.

-La misión es…- le dijo en un susurro correspondiendo el abrazo de su hermana.

-lo se.- Hime se separó de ella.- pero es mi decisión, es lo que deseo, aprovecha la oportunidad que te doy y haz que me sienta feliz por los dos.

Camino con firmeza a la puerta y de repente sintió unos brazos rodearla y su aroma a bosque lo inundo.

-Cuídate.- Naruto el abrazo por la espalda.

Ella se deshizo de su abrazo y no volteo a verlo porque sentía que lloraría, era el adiós y su orgullo no le permitía dar a demostrar que le había afectado todo, por lo que simplemente asintió con la cabeza. Abrió la puerta y se encamino donde el guardia la llevaría.

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El silencio se hizo presente en la habitación Hinata no dejaba de ver la puerta, quería llorar, quería romper algo. Nada había sucedido como ella lo pensó, pero su hermana tomo su propia decisión.

-regresemos a Konoha.- dijo Naruto seriamente.- tenemos muchas cosas que arreglar.- ambos se miraron.- sé que he cometido errores, sé que me he mostrado como un inmaduro y que por eso pensaste que en desaparecer de mi vida era la solución, sin embargo te quiero a mi lado.- el miro a la puerta y suspiro.- en algún momento pensé que los tres tendríamos un final feliz, que lograría protegerlas. Pero no es así. Y tengo que aprender a ser mejor persona, a tomar más enserio mis responsabilidades y mis actos, porque me he dado cuenta que todo lo que haga afecta a las personas que amo.- miro nuevamente a Hinata y tendió su mano para agarrar la de ella.- sé que no somos perfectos, tú me necesitas y yo te necesito, tenemos mucho que aprender, pero lo podemos hacer juntos.

Hinata se atrevió a abrazarlo y esconder su rostro en su pecho. Escucho el latir del corazón de su amado dándole esperanza para un futuro incierto.

-tienes razón Naruto, regresemos a Konoha juntos.

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Una semana después en algún lugar del desierto.

Hime gruñía del esfuerzo que estaba realizando, prácticamente había logrado derrotar a todos los enemigos que la perseguían. Se tomó un segundo para respirar y poner en orden sus pensamientos.

Todos merecemos un final feliz, lástima que no es posible para todos. Ese fue el último pensamiento de Hime antes de lanzarse acabar con esas criaturas blancas en forma de momias, ella estaba dispuesta a morir por su aldea, por su clan, por su hermana y por él. Por la esperanza que Naruto representaba en el mundo ninja.

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Fin

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Si lo sé, un final muy pero muy raro, que puedo decir, espero no decepcionarlos. Y ansió sus comentarios.