Pues, dedico este fic a mi "cyberamiga" MaiKa YuGi, mi dragoncita preferida ^^. Por hablar conmigo tantas veces en el mesenger y por dejarme disfrutar de tus maravillosas obras de arte escritas. Por que me ayudaste a elegir el título del fic y del capítulo y a saber nombres de personajes (casi estoy por decir que eres la co-autora ^^) BeSSoSS.

DISCLAIMER: ninguno de los personajes me pertenecen (que le voy a hacer). Y el título es de una canción de Leann Rimes... Sólo me pertenece mi imaginación... creo.

NOTA DE LA AUTORA (o sea, yo): Este fic parecerá en ocasiones un Ginny/Harry... lo siento... la musa de color verde me ha dicho que lo haga así y yo siempre la hago caso ;-) ¡DIOS! De repente se me apareció la musa morada... ésa es la romántica... puffff...

THE RIGHT KIND OF WRONG...

CAPITULO 6: ¿Te gusto, pobretona?

Se volvió a desmayar entre mis brazos. Levanté la cabeza y vi como Harry y Hermione miraban a Ron, iban a llevarlo a la sala común. Mirando a Hermione dije:

- No le podemos dejar aquí... puede ser Malfoy pero es una persona.

- Yo creo que le vendría bien quedarse aquí para pensar en lo simpático que es siempre con nosotros, Ginny.- respondió Harry.

- Harry no pensé que fueras así.- dije mirándole a los ojos, él se sorprendió.- ¿Y si enferma? ¿Y si le ocurre algo? Ya va a anochecer... ¿Cargarías con la conciencia si le pasara algo por haberle abandonado aquí?- pregunté.

Harry me miró, al principió tenía un gesto extraño, como enfadado, pero luego cambió:

- Yo no podría tener ese cargo de conciencia. Pero estoy seguro de que él.- dijo señalando a Draco con el dedo.- Nunca haría algo parecido por ti.

Cogió la varita y apuntando a Ron dijo:

- Enervate.

Ron abrió los ojos y miró a Malfoy. Luego me miró a mí. En su cara se formó un gesto de incomprensión.

- Ginny... ¿Qué haces?

- No deberías haber empezado esta pelea Ron. Él no hizo nada. Tú le picaste. Luego esperas que no se comporte de forma horrible con nosotros.

Ron abrió mucho los ojos. Sus mejillas se pusieron coloradas. Estoy segura de que no fue por saber que yo decía la verdad. Era por que estaba defendiendo a un "enemigo".

- Ginny, deja a Malfoy y ven con nosotros a la sala común. ¡AHORA!

Me asusté. Nunca había oído hablar a mi hermano con ese tono. Parecía realmente enfadado. Ron se levantó, cogió su varita y apuntando a Draco dijo:

- Suéltale Ginny, voy a despertarle.

No sé por qué inconscientemente mis brazos se cerraron aún más en torno a Draco.

- Ginny.- volvió a decir Ron en tono de advertencia.

No quería soltar a Draco, quería que siguiera inconsciente para poder acariciarle... por que despierto no iba a poder hacerlo nunca. Pero no podía desobedecer a mi hermano... y menos si no iba a hacerle ningún daño a Draco. Además, estaba muy enfadado conmigo, se le notaba en los ojos. Ahora no brillaban al mirarme... eran opacos. Miré por detrás de mi hermano. Harry y Hermione estaban quietos mirando la escena. Solté a Draco en el césped. Me levanté y me puse entre Harry y Hermione. No sé por qué tenía un nudo en la garganta. Ni que mi hermano fuera a ajusticiar a Draco...

- Enervate.- susurró Ron.

Draco despertó y se levantó de un salto. Nos miró a todos con el ceño fruncido. Cogió su varita del suelo y apuntó a Ron. Los dos se pusieron en modo de ataque. Miró a Harry por detrás de Ron. Luego miró a Hermione y después me miró a mí. Me miró a los ojos un rato. Me vi incapaz de sostenerle la mirada y baje la vista. Sorprendentemente Draco bajó la varita, miró su reloj y dijo:

- Tengo que supervisar algo.

Y se marchó. Pasó por al lado de mi hermano sin decir nada y luego pasó entre Harry y yo.

- Castigo.- murmuró al pasar por mi lado, camuflándolo entre toses.

De repente me acordé.

- ¿Qué hora es?- pregunté asustada. El profesor Snape me mataría si llegaba tarde.

- Las... - Harry miró su reloj.- diez menos cinco.

- ¡Llego tarde al castigo!!- grité y salí corriendo hacia las mazmorras, donde se encontraba el despacho de Snape.

Corrí y corrí, al llegar al Hall pensé que vería a Draco, pero no estaba allí. Probablemente se había ido a su casa. Me paré unos segundos para recobrar el aliento y me eché otra carrera hasta el despacho de mi "querido" profesor. Cuando llegué llamé a la puerta.

- Pase.

Entré y vi a Snape sentado a su mesa con un montón de pergaminos encima de ella.

- Señorita Weasley llega tarde a su castigo.

- Lo siento profesor yo... - iba a explicarle lo ocurrido pero me cortó.

- Cinco puntos menos para Gryffindor por llegar tarde a un castigo. Y... bien señorita Weasley.- dijo mientras dejaba los pergaminos a un lado y ponía la pluma en un bote.- como no puedo malgastar el tiempo vigilando que usted haga bien su castigo, un alumno de Slytherin lo hará por mí.

Por mi mente apareció Blaise. Quizás él había oído lo de mi castigo y había decidido ayudarme. O quizás era el prefecto ese... el capitán de quidditch... ¿Pucey?... Unos golpes en la puerta del despacho me sacaron de mis pensamientos. Snape habló:

- Pase señor... –una cabeza rubia apareció en el umbral de la puerta- Malfoy.

Tuve que hacer esfuerzos sobrehumanos para controlarme y no ponerme a saltar de la alegría.

- Señorita Weasley, tendrá que limpiar el polvo de TODAS las estanterías de ingredientes para los alumnos.

La alegría que había inundado mi corazón con la entrada de Draco en el despacho se esfumó.

- ¿Todas?

- Sí, señorita Weasley, y sin magia.

- Pero... no terminaré nunca, profesor.

Snape solamente sonrió. Le debía hacer gracia mi situación.

- Espero no recibir quejas del señor Malfoy. Ahora vallase, tengo trabajo que hacer.

Se sentó de nuevo en su silla y volvió a sus pergaminos. Me volví hacia Draco que estaba saliendo del despacho. Caminamos juntos hacia el lugar en el que pensé que pasaría años antes de terminar de limpiar. No nos hablamos, tan solo nos dirigimos algunas miradas de reojo. Al llegar vi un trapo en una de las mesas. Suspiré, lo cogí y empecé con mi tarea mientras Draco sólo se sentaba en una silla y me miraba.

~::~::~::~::~ ///** Y DRACO... **\\\ ~::~::~::~::~

Me senté en una silla para... supervisarla. Al principio, sólo me dediqué a observar. La chica era guapa, la verdad. Podía ser de la familia más pobre pero estaba bastante bien. Lo que más me llamó la atención fueron sus labios. Por algo, pensé, la llamaban "morritos". De cara era una chica muy mona y de cuerpo no estaba mal. Pensé que quizás hasta habría ganado con el trato. Podría liarme con una tía maciza sin tener que mirar si era pobre o muggle y en el caso de que mi padre descubriera cualquier cosa, simplemente le hablaría del trato. Cuando acabó con las estanterías más bajas cogió una silla para subirse y llegar a las de arriba. Eso me dio una idea. Mientras ella movía los frascos para limpiar debajo dejaba el trapo en un lado. Primero lo moví más lejos de donde lo había dejado. Ella pareció extrañada pero cogió el trapo y continuó a lo suyo. Seguí con el juego y moví el trapo a la estantería de arriba. Eso si que la desconcertó. Me miró, pero yo había escondido la varita en la manga. Intenté con cara de inocencia, pero no resultó, simplemente buscó el trapo y cuando lo encontró siguió a lo suyo.

Entonces me levanté y me fui a sentar más cerca de ella. No podía desaprovechar la ocasión. De paso así podía apreciar más de cerca aquellas piernas. Moví el trapo a la última estantería, la más alta. Ella se limitó a buscarlo, me miraba como diciendo Sé que has sido tú... ¿Dónde lo tienes? y luego seguía buscando. Cuando lo encontró suspiró. Me pareció un suspiro muy sexy. Se puso de puntillas sobre la silla y alargó el brazo todo lo que pudo, pero no llegaba. Pensé que sí llegaría. Bueno, allá voy, me dije a mí mismo. Puse un pie sobre la silla en la que estaba subida Virginia y agarrándome con una mano a su cintura subí del todo. Había poco espacio para dos personas en aquella silla. La apreté junto a mí con el brazo que tenía en su cintura y con el otro cogí su trapo. Se lo di con una sonrisa. No era una sonrisa de "gracias" ni nada parecido. Sonreí por que me hizo gracia su cara colorada al sentirme tan cerca. Bajé de la silla y me volví a sentar donde estaba. La niña se quedó un tiempo parada como... no sé... simplemente se quedó parada un rato y luego volvió a lo suyo. Al rato, empezó a tararear una canción. "Please, tell me something" ("Por favor, dime algo") Había oído esa canción en los cuarenta magistrales, era de un grupo nuevo llamado Varitas retorcidas. No sé si fue por que pensé que eso era una indirecta del tipo: Estás muy callado o por otra cosa pero me decidí a hablar.

- ¿No llegas a la última estantería?

La pelirroja se giró y mirándome dijo:

- No y sin varita no puedo limpiar eso... así que puedes decirle a Snape lo que quieras...

Saqué la varita de la manga y dije:

- Wingardium leviosa.- así la alcé lo suficiente como para que llegara a limpiarla.

- Gracias, Malfoy.

- De nada... - medité un poco antes de decir Weasley con mi típico tono de desprecio- Virginia.

Cogió su trapo y siguió limpiando y tarareando aquella canción.

~::~::~::~::~ ///** Y GINNY... **\\\ ~::~::~::~::~

Me había agarrado de la cintura. Me había ayudado a coger el trapo. Me había apretado contra él. No podía creerlo. Había notado su olor... tan cerca. Le había tenido tan cerca. Y luego me había sonreído. Ya era la segunda vez que lo hacía en un mismo día. Dios... no soportaba eso de que estuviera tan cerca y a la vez tan lejos. Seguramente me estaba ayudando por que tendría sueño y querría acabar pronto. Seguramente no estaba vigilándome por estar cerca de mí, si no por ganar puntos para su casa.

El silencio taladraba mis oídos así que me puse a tararear una canción. Me interrumpió. Y aunque me molestara que me interrumpiera sólo para darme más trabajo, algo hizo que no me pudiera enojar con él. Me había llamado Virginia. Me había llamado por mi nombre. No como antes, que siempre decía Weasley. Ahora era alguien especial. ¡Sabía mi nombre! Seguí tarareando y limpiando un rato más...

~::~::~::~::~ ///** Y DRACO... **\\\ ~::~::~::~::~

Había previsto ya lo que iba a hacer con ella. La manera de ganar un poco de su confianza, de ganármela. Además, quizás pudiera sonrojarla, y de ser así... podría ir más allá. Sonreí para mí mismo cuando la vi acabar de limpiar los últimos botes. Dejó el último y se iba a girar para decirme algo cuando dejé de hacer el hechizo.

Cayó...

Pero estaba yo ahí para recogerla. Así pues, cayó del cielo en mis brazos. Nos miramos a los ojos y ella se sonrojó.

- Lo siento... no he querido... -fui a poner alguna estúpida excusa intentando aparentar inocencia.

- No importa.- me cortó ella- Gracias por...

- No hay de qué.- contesté.

Era muy liviana, estaba seguro de poder llevarla a casi cualquier parte en brazos. De momento no la solté. Nos miramos de nuevo a los ojos. Me decidí a hacerlo...

Estreché su cuerpo junto al mío y despacio llevé mis labios hacia los suyos. Mejor hacer las cosas despacio, por si ella no quiere... mejor no obligarla... no sería bueno.

El rubor de sus mejillas iba en aumento. Cerré los ojos y noté el cálido contacto de sus labios en los míos. Sus labios eran tan dulces. Sentí como se agitaba su respiración. Le gustaba... no había duda. Decidí dar un paso más allá. Entreabrí mis labios y acaricié los suyos con mi lengua. Saboreé cada centímetro de ellos. Ella abrió su boca y me vi enseñando caricias a su inexperta lengua. Después de unos segundos... o tal vez minutos me separé de ella.

Sabía cómo había que actuar con las chicas como ella. Había que disculparse por haberla besado, aunque a ella también le gustara había que disculparse, era una manera de decir que la respetabas. (¡Ja!).

- Yo... Virginia... no...

- No... pero...

No dejé que acabara. Volví a besarla de nuevo. Mientras mis labios exploraban su boca avancé con paso incierto hacia una mesa. Allí la dejé sentada. Separó sus labios de los míos y se puso en pie. Yo me quedé quieto, mirándola.

- ¿Pero qué...?.- sabía que iba a tener esa reacción por eso la callé poniendo mi mano en sus labios.

- Yo... - ¿Tendría que decirla que la quería?- me gustas.

Quité la mano de sus labios acariciando su mejilla.

- ¿Yo?.- preguntó incrédula, iba a responder cuando de repente tomó de nuevo la palabra -Tú... a mí también.

Nos miramos a los ojos. Yo sí sabía que hacer... pero era evidente que ella no. Era evidente que yo la intimidaba. Me iba a ser difícil romper la imagen de chico frío y distante que ella tenía acerca de mí.

Sonreí de nuevo. Ella me respondió con otra sonrisa. Me acerqué a ella y la abracé contra mi pecho. Ella pasó sus brazos tímidamente por mi cuello. Besé su pelo.

- Esto... creí que nunca pasaría.- dije susurrando, y era cierto.

- Yo tampoco.

Estuvimos abrazados un rato. Nos separamos y miré el reloj.

- Es la una.- dije.- deberías... ir a tu casa... estarás cansada.

- Sí. Yo... no diré nada.

- Bien... de momento, será lo mejor.

La cosa había sido demasiado fácil, ahora tenía que ponerme a su nivel... tenía que hacer de pretendiente... y esperar a que ella se mostrara menos distante conmigo.

ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO ^^U.

BUENO, TANTO SI TE GUSTA EL FIC, COMO SI NO TE GUSTA O TE PARECE HORRIBLE, O LO HAS LEÍDO A CACHOS, POR FAVOR DÉJAME REVIEW!!

Este me salió más largo de lo normal ^_^UUU

Lo siento si en estos capítulos no respondo a los reviews... estoy en racha de inspiración (mis musas...) y no puedo parar de escribir ^_^

BeSoS

PiRRa