Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, sin embargo la trama es toda mía creada y plasmada de mi loca cabecita. Prohibida la copia parcial o total de la historia. Hay que respetar el trabajo de otros y crear el de uno mismo.

Trazando Caminos

Summary:

Su mundo cambia de la noche a la mañana. Por obra del destino sus caminos se cruzan…

¿Qué haces cuando aparece una simple cosita que no llega ni a pesar los tres kilos, a poner todo patas para arriba?

Quedas prendado de tan hermosos ojos color chocolate que emanaban tanta pureza, no te crees merecedor de ella, y egoístamente sientes que te pertenece.

Pero esa pequeña no está sola, una joven con el mismo color de ojos la acompaña. Aunque sus ojos no brillan, tan parecidos a los tuyos, ambos están vacíos, están opacos… tan carentes de emociones.

¿Estás dispuesto a intentarlo? ¿Aún cuando sabes que puede ser fatal el desenlace?

¿Dos personas destruidas pueden llegar a sanar?

Mi nombre es Edward Cullen y voy a averiguarlo.

Prefacio

La familia Cullen, una de las más famosas y ricas de la ciudad de Chicago, estaban preocupados por su segundo hijo: la manera en la que llevaba comportándose los últimos años no era de su agrado; sin embargo, aunque no lo aprobaran, él siempre podría contar con su apoyo.

Solo pedían que su niño volviera a ser aquel joven que alguna vez fue, que un milagro que les trajera de nuevo a ese chico alegre, noble, amigable y con tan buenos sentimientos que siempre estaba ahí para los demás.

El dolor crea barreras, la traición crea desconfianza, un engaño te vuelve frío. Cuando tu mundo se desborona tomas la primera opción: levantarte y auto-protegerte; no importa el precio, no importa el daño hacia los demás, cuando te han dañado tan dolorosamente tu supervivencia es lo único que te importa.

Edward Cullen de veintiocho años de edad, médico prestigioso, especializado en el área de traumatología, soltero, guapo, con unos inmensos ojos verdes y cuerpo esculpido por los mismos dioses, más de la mitad de la planta femenina del hospital bota sus bragas por él, pero el chico no cree en los compromisos.

Muchas rondaban tras sus huesitos, pero él no quería nada serio, aún era joven y al parecer no pensaba sentar cabeza nunca. Bien dice el dicho: "Nunca digas de esta agua no beberé", porque nada está escrito, el destino da vueltas y el mundo gira cada vez a mayor velocidad, cambiando nuestras formas de pensar. Edward Cullen entenderá que detrás de esa fachada del chico frío y sin sentimientos existe un porqué, la razón por la que guardó su corazón y lo auto-protegió para que no volvieran a dañarlo.

Hasta que un día una joven de diecinueve años de edad, llamada Isabella (una chica de unos hermosos ojos color chocolate que reflejan la tristeza que la consumía; una joven de sentimientos tan profundos que su sola mirada los transmitía), acompañada de una recién nacida, la cual tiene su mismo color de ojos. Ambas llegan sin aviso y como un torbellino irrumpen en la vida de los Cullen, especialmente a la de Edward, quien queda prendado desde el primer momento en que la castaña abrió sus ojos en aquella habitación.

Ahora el destino ponía ante ellos una nueva oportunidad.

¿Merecería la pena intentarlo?

¿Y rescatar los pedazos de su corazón para volver a reconstruirlo?