Hola chicos, capi 4 espero lo disfruten, ya nos acercamos mas y mas a la arena.

Debo decir que mi musa vigilante se ha puesto a trabajar y por lo menos, tengo ya las ideas de los próximos días pero lo repito ¡ténganme paciencia!

Tomé algunas cosas de la película y hago las consiguientes declaraciones:

1 el tiempo de duración en la arena, que nunca lo dicen en la película ponen 15 días, si son mas, se incrementará.

2 el discurso de la entrenadora, que me pareció escalofriante y digno de recordar.

3 la sala de vigilantes, que nunca nos enteramos de cómo era sinó hasta la película.

4 no menos importante: todos sabemos que el libro fue mil veces mas explícito, pero hay detalles de la película que valen la pena.

¡Déjenme saber su parecer! ¡Con un hermoso REVIEW!

Los juegos del hambre, son propiedad de Susane Collings, yo solo intento indagar con mi cabecita en el segundo vasallaje de los 25.

El entrenamiento.

Al día siguiente, llegamos a la sala de entrenamiento, un gran gimnasio con todo lo que se pueda imaginar, cuchillos, arcos (Hortus mataría por ellos) espadas, lanzas, palos con púas, ozes, en fin, de todo para satisfacer la mas desquiciada imaginación –vaya. Digo mientras recorro con la mirada el lugar –es genial. Si Hortus viera este sitio, le fascinaría. Me acerco a explorar los muñecos, hay unos cuantos tributos que están llorando en un rincón, no lo pueden evitar, hay otros que como yo, miran el lugar y otros que aparentan indiferencia y finjen no estudiar nada, se acerca una muchacha en su veintena –soy Atala, la encargada de que sirvan para algo. Una muchacha del distrito 1 (Sally creo) se acerca y la mira con desprecio - ¿tu? No creo que puedas hacer nada, mi entrenador tiene 37 años y tu, como diría el, eres una niña. Atala se acercó a ella con sigilo.

¿con que una niña? ¿he? La agarró por el cabello rápidamente, Sally comenzó a forcejear hasta que Atala la lanzó al suelo y la inmovilizó el hermano de Sally se acerca a ella –alto, mocoso mal formado o ella se muere. Dijo sacando de una de sus botas un cuchillo.

-escúchame bien, muchachita, lo repetiré una vez y solo una vez, tu has sido entrenada como profesional, pero yo, he entrenado con los agentes de la paz y con el ejército de Paném por lo cual, se sobrevivir en lugares donde solo tu, soñarías poder vivir, como has tenido todas las facilidades te crees la gran cosa, pero comparada conmigo, no eres nada, absolutamente nada, mocosa quiero que sepas algo. Dice mientras se levanta y tras darle una patada en una pierna se aleja –muchos de ustedes ni siquiera morirán por asesinato. Todo mundo tiembla.

-un porcentaje lo hará por envenenamiento, el el otro por deshidratación, el otro por hambre y el otro por agotamiento, la ventaja aquí no existe y si quieren sobrevivir, mas vale, que se pongan humildemente a escuchar lo que se les dice, o sus cadáveres serán los primeros en conquistar el apetito de las aves carroñeras. Todos sufrimos un espasmo de horror, ella ríe.

-pero si piensan, que exagero, allí está el ascensor, pueden regresar a su piso y esperar la muerte. Nadie se mueve, por un momento, parecemos parte de los muñecos –eso me gusta. Dice Atala –allí tienen las armas, si quieren alguien que practique con ustedes, allí. Están los ayudantes, pasaré a reforzar técnicas, vamos, que solo tienen 3 días para hacer algo decente, andando. Todos nos alejamos de la rueda, veo a los profesionales, con la humillada Sally alejarse hacia el lado de las armas filosas, veo a otro grupo que se queda indeciso, al resto de mis compañeros, ir mirando los lugares como en un trance y por fin, decido acercarme a la estación de frutos, se comenta que allí quizás salen plantas de las que pueden salir en la arena, un vistazo no está de mas, recuerdo un día en el bosque.

FLASH BACK.

Estaba sentado en el bosque junto a Hortus y a Rodolfus –y así es que se hace. Dice Rodolfus mientras ajusta una trampa trenzada –perfecto amigo, como siempre. Dice Hortus sonriente mientras sus ojos grises resplandecen, lanzo un cuchillo hacia los matorrales y cae algo, los 3 nos acercamos.

¡que buen ojo Haimich! Exclama Hortus entusiasmado, mira el conejo –grande y gordo, será buena pesca en el quemador. Rodolfus asiente - ¿Qué harás con lo que te den por el? Pregunta, bufo.

-lo que hago siempre, dárselos. Ellos asienten entusiasmados, miro a Hortus que se despereza –bueno andando chicos, es hora de recolectar. Rodolfus y yo bufamos –yo no voy a hacer trabajo de chica. Dice Rodolfus –lo apoyo. Digo alzando mi mano como si votáramos, Hortus ríe.

-siendo novio de Liss, deberías saber hacer esto, además Basilissa me pidió un poco de hiervas. Rodolfus y yo reímos.

-con razón el encargo. Decimos a coro, Hortus se sonroja un poco –bueno chicos, si vamos a la arena, deberíamos saber de estas cosas. Ambos hacemos un bostezo de mentira –de acuerdo Hortus. Dice Rodolfus estirándose –lo haré, pero no se para que servirá. Dice mientras se pone a caminar detrás de el –yo si se, para tener comida de conejos. Digo imitándolo, Hortus me mira con mala cara –la comida de conejos, puede salvarte de la inanición, como las katnis, en fin, allá tu. Dice mientras se aleja, y yo lo persigo intentando sin éxito poder disculparme hasta que le ofrezco una generosa cantidad de chocolate caliente que por fin, sumado a un poco de pan de Dann lo convencen de perdonar mi estupidez.

FIN FLASH BACK.

-ojalá Hortus pudiera ayudarme. Digo pero la opción de llamarlo a casa es tan inverosímil como que nos dejen a todos con vida, me acerco y me pongo a memorizar plantas, como tengo memoria fotográfica, no se me da mal, camino al siguiente puesto, camuflaje, no veo para que me servirá hasta que, otro recuerdo viene a mi mente:

FLASH BACK

En una de esas competencias inconscientes por el amor de Basilisa yo, estoy sentado en la panadería mirando a Dann, quien en honor del cumpleaños de la aludida, le prepara el pastel mas cursi del planeta, todo rosa, con corazoncitos rosa, con cupiditos rosa, un pastel por el cual se, Teresa Dolphin mataría.

-tanto rosa, guaj, Dan, harás que vomite. El asiente y sonríe –puede ser amigo Haimich, pero el corazón de mi damisela me lo quedo yo y no Hortus. Bufo - ¿para que tanta pintura? Pregunto –para enmascarar cosas. Dice, en un corazón que yo pensé que era de azúcar por como se veía, había un fino collar con adornos de hojas hecho de metal –le pediste ayuda a Luis. Digo –si, me debía un favor. dice Dann con pena –se que no es práctico mi regalo, pero si es bello. Sonrío –y nos lo podemos permitir. Digo mientras miro el Cupido que debajo de el, lleva un anillo y otros 2 corazones que esconden aretes en su interior.

- ¿Por qué los has ocultado? pregunto –porque son sorpresas y amigo mío, nada mata mas a una mujer que las sorpresas. Asiento mientras sonrío –suerte con eso amigo. Digo mientras detallo por primera vez, en la belleza del pastel.

FIN FLASH BACK.

-quien le iba a decir a Dann que iba a pensar que sus pinturas serían buenas para esconderse. Digo en mis adentros y sonrío, examino por un momento que hacen los demás, hay entrenamientos de lo mas variopinto, los perdedores, aquellos que sienten que su muerte ya está asegurada, dan patadas de ahogado como diría mi padre, puesto que pasan sin éxito del puesto de lucha al de armas sin conseguir nada en concreto, suspiro y miro a Maisilee que está en el puesto de las plantas, comparando sus efectos con el instructor, que se siente dichoso de encontrar a alguien que sepa de plantas, suspiro y sigo en lo mío, luego, paso al puesto de nudos, el cual me trae otro recuerdo:

FLASH BACK.

Una de las idas al bosque –y así se afina. Dice Rodolfus –está genial la trampa. Dice Hortus, Dan mira con interés –solo es una simple argamasa de nudos. Digo, Rodolfus frunce el seño –no es solo una argamaza. Dice el, sonríe para darse ánimo.

-es todo un caudal de vida, así que, vamos, deberían aprender, así el que no tenga gato en casa, puede cazar las ratas. La risa atronadora de Dann hace volar a unos cuantos pájaros que Hortus y Rodolfus derriban con las flechas –por eso es bueno traer a Dann. Dice Hortus –por eso y otras cosas. Dice Rodolfus mientras lo mira sonriente –voy a verificar tus trampas. Digo y me alejo.

-ten cuidado Haimich, no vayas a caer como un oso. Dice Rodolfus –va, no actúes como niña. Digo, Hortus se ríe y yo me alejo por la espesura, cuando doy un grito que si no fue femenino, fue de terror, Dann llega corriendo y se ríe de mi, se tira en el piso para poder reírse mas a gusto.

- ¡busca a Rodolfus para que me baje de esta cosa! Rujo como un oso, eso incrementa las risas de mi amigo –mejor no te muevas mucho. Dice Rodolfus mientras ríe, bufo –se te subirá la sangre mas rápido al cerebro. Asiento y dejo de hacerlo, Hortus hace el honor de cortar mi cuerda y beso el suelo.

-yo te declaro Haimich, rey de los osos. Dice Rodolfus con su voz de ceremonias –jamás, volveré a burlarme de los nudos tuyos amigo. Digo resentido mientras mis 3 heroicos amigos se ríen de mi.

Sigo pensando en todas esas veces en el bosque mientras me quedo en ese puesto, luego, paso al de lucha, donde pido un ayudante al cual, dejo mordiendo el polvo en un santiamén, a todas estas, los vigilantes han pasado toda la jornada poniéndonos el ojo como quien dice, pero no les presto atención, o por lo menos, no demasiada, ellos están haciendo sus bases para obtener la puntuación el día del entrenamiento privado la cual, puede asegurarnos o quitarnos a los patrocinadores, así que me concentro en lo que hago y al final, cuando terminamos la sesión de la mañana y el almuerzo y la sesión de la tarde, estoy extenuado, bastante extenuado, me dirijo a mi dormitorio a descansar después de la cena sin mediar mas palabras que la necesaria, buenas noches y por los próximos 2 días restantes, esa es mi rutina en la sala de entrenamiento.