ALGUIEN A QUIEN CONOCÍA

N/A: He tenido esta idea en la cabeza desde que leí por enésima vez mi novela favorita. Este es un universo alterno y no hay bending. Alguien (Mil gracias IIG) me recomendó estructurar el fic de esta manera, son más bien escenas cortas, podría decirse que son drabbles conectados.

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CAPÍTULO I.

El pensamiento de que algo especial iba a pasar ese día la había acompañado desde que había despertado por la mañana. Hasta entonces no había ocurrido nada fuera de lo normal, si bien había pasado un examen que estaba segura de reprobar, eso apenas y podía considerarse extraordinario; el profesor de Química se había enfermado y ella tendría tiempo de hacer el reporte que había olvidado, pero otra vez, eso no hacía un buen día; tenía una invitación a una fiesta el fin de semana, pero eso era algo cotidiano; uno de los chicos que le gustaba le había sonreído en el pasillo…

- Es otra cosa – dijo en voz baja.

- ¡Korra, cuidado! – escuchó la advertencia de una de sus compañeras.

Vio a alguien aproximarse, pero no tuvo tiempo de reaccionar y un segundo después estaba en el suelo, rodeada de un montón de libros que no eran suyos. Lo primero que vio cuando levantó la vista fueron un par de ojos cobrizos que mostraban un cierto grado de preocupación, e inmediatamente después una mano estaba frente a ella, sabía que debía tomarla para levantarse, pero en ese momento no pudo reaccionar.

Una sensación de deja vu la invadió, había visto esos ojos antes, pero era la primera vez que veía al muchacho. Estaba segura porque de haberlo visto antes lo recordaría, era demasiado apuesto para olvidarlo, pero sus ojos y la forma en que la veían eran terriblemente familiares.

- ¿Estás bien? – le preguntó.

Y de nuevo sintió que no era la primera vez que escuchaba su voz, podía recordarla repitiendo su nombre, diciéndole una y otra vez que…

- Si estás bien deberías levantarte – dijo el muchacho agitando su mano frente a Korra, que en ese momento se dio cuenta que había estado observándolo por varios segundos, y de inmediato se sonrojó.

Tomó la mano frente a ella, y sintió como una descarga eléctrica la recorría de pies a cabeza… tampoco era la primera vez que lo tocaba.

- Deberías tener más cuidado – dijo el muchacho mientras se agachaba para recoger los libros que estaban en el piso – no puedes ir por ahí soñando despierta, espero que ningún libro haya resultado maltratado o la bibliotecaria me hará pagar una multa…

- Fuiste tú quien chocó conmigo… - Replicó Korra indignada, el muchacho podía ser apuesto, pero no estaba dispuesta a soportar su tono.

- Si hubieras puesto un poco más de atención, eso no habría pasado… te aconsejo que veas por dónde vas o vas a ocasionar un accidente más serio un día de estos – el muchacho se dio la vuelta y se marchó sin dedicarle siquiera una última mirada a Korra.

El encanto había desaparecido completamente y Korra tenía más de una idea de cómo responderle, pero estaba tan enfadada que no pudo pensar lo suficientemente rápido en cuál resultaría más ofensiva, y el chico sólo se marchó.

- Definitivamente eso tampoco es – dijo molesta.

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- … ¡se atrevió a culparme de haber sido yo quien iba distraída! – le repitió Korra a Asami que había escuchado por lo menos tres veces la historia y le parecía que cada vez su amiga enfatizaba más lo grosero que había sido el muchacho.

- Korra, tropiezas todo el tiempo con personas en los pasillos, no deberías…

- Pero nunca con alguien tan insoportable, ¿escuchaste lo que te dije?

La luz del semáforo cambió a roja y Asami no tuvo más opción que detenerse.

- No deberías darle tanta importancia, si él te hubiera chocado a ti…

- ¡Fue él quien me chocó!

- Tú me dijiste que ibas distraída.

- Ir distraída por los pasillos difícilmente es un crimen por el que un tipo grosero pueda reclamarme – dijo Korra cruzando los brazos ofendida.

- Sólo acepta que estás molesta porque no le gustaste como él a ti.

Korra hubiera querido responderle a Asami, pero el titubeo en su voz la hubiera traicionado. Odiaba cuando Asami se daba cuenta, incluso antes que ella, de las cosas.

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El profesor hablaba sobre reacciones químicas, pero la atención de Korra estaba con lo que pasaba afuera. A veces sentarse junto a la ventana no era tan agradable, le recordaba que estaba adentro, cuando lo único que ella quería era estar afuera. Era uno de esos días en los que sentía que si se quedaba sentada un minuto más iba a explotar, a veces tenía que moverse para no sentir que se asfixiaba.

Supo que se había fugado mucho tiempo cuando sintió las miradas de todos sobre ella, al parecer el profesor le había preguntado algo y estaba esperando por su respuesta.

- ¿Po… podría repetir la pregunta? – dijo titubeante, podía sentir cómo su rostro se enrojecía.

- Necesito hablar con usted después de clases – dijo el profesor. Korra suspiró resignada.

La clase no pasó más rápido luego de eso, escuchaba las voces de quienes jugaban voleibol afuera, le gustaba observar los juegos entre sus clases, pero no se atrevió a volver la vista para no molestar más al profesor. Cuando la clase por fin terminó comenzó meter sus cosas en su mochila, cuando levantó la vista el profesor estaba frente a ella.

- ¿Cómo estuvo el partido de voleibol? – le preguntó con un tono más desenfadado.

- ¿Por qué cree que…? – aparentemente negar que ocupaba la mayor parte de la clase observando los juegos era inútil - No lo sé…

- Te tengo malas noticias, Korra – dijo entregándole su examen. Korra respiró profundo antes de tomarlo – siempre te va mal, pero no recuerdo que hayas tenido una puntuación tan baja… creo que podrías tener problemas para aprobar el curso.

Korra tomó la hoja de papel en sus manos 28 puntos de 100 eran una mala puntuación, una pésima puntuación…

"Cuando Tenzin vea esto…", pensó.

- La buena noticia es que estamos a tiempo de tomar medidas…

- Trataré de estudiar más y hacerlo mejor en el…

- No creo que eso sea suficiente, si quieres aprobar el curso, tienes que conseguir un tutor.

"Eso no suena tan mal".

- Desafortunadamente no solicitaste uno al inicio de los cursos y la mayoría de los tutores de Química ya están asignados, pero hay un estudiante del último año que podría ayudarte…

"Un estudiante de último año... no tengo muchas opciones".

- Pero tengo que advertirte, Korra, tienes que tomarte esto con seriedad o no funcionará para ninguno de los dos. Mako es un buen estudiante, y creo que podría ayudarte.

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Korra detestaba su nueva situación, lo único que le gustaba de la escuela era que terminaba, y ahora incluso eso le habían quitado. Tenía que quedarse después de clases para conocer a su nuevo tutor.

- ¿Estás lista para irnos? – le preguntó Asami, con las llaves de su auto en la mano.

- ¿Te estás burlando de mí?, ¿ya olvidaste que tengo que ver a mi nuevo tutor?

- No pensé que hablabas en serio.

- Tengo que pasar el curso, no quiero ni imaginar lo que diría Tenzin si reprobara. La última vez me advirtió que me enviaría al Polo Sur sin pensarlo, no quiero arriesgarme a que cumpla su palabra.

- ¿En serio crees que lo haría?

- Prefiero no averiguarlo – dijo Korra cuando se detuvieron frente a la puerta de la biblioteca.

- No tenía idea que supieras donde estaba la biblioteca – bromeó Asami, haciendo girar las llaves entre sus dedos.

- ¿Quién viene a la biblioteca un viernes cuando ya se terminaron las clases? – Korra suspiró resignada.

- Te sorprenderías, pero hay personas que se toman en serio sus estudios.

- Sé una buena amiga y vete de una vez, ¿quieres?

- Buena suerte con el autobús de vuelta a tu casa – dijo Asami sonriendo.

Korra respiró profundo antes de entrar. No se equivocó, el lugar estaba vació, nunca había estado en un lugar tan silencioso, le incomodó escuchar el sonido de sus pasos mientras se acercaba a la mesa que estaba al fondo. Además de ella sólo había un par de estudiantes demasiado concentrados en lo que leían para prestarle algún tipo de atención.

- Hola – saludó a un muchacho que estaba de espaldas – soy Korra, tú debes ser mi nuevo tutor…

Algo le había dicho que debía esperar que algo así pasara, pero aún le pareció una mala broma. Cuando el muchacho se dio la vuelta encontró a la única persona con la que no quería tener ningún tipo de trato.

"¿Por qué me pasa esto a mí?", pensó mientras cubría su rostro con sus manos en señal de frustración.

- ¿Por qué no me sorprende que se trate de tí? – dijo el muchacho malhumorado – si eres distraída cuando caminas, ya me imagino durante las clases…

- ¡Oye…! – Otra vez las docenas de respuestas obscenas se quedaron en la punta de la lengua.

- No tengo todo el día, deberíamos empezar de una vez. ¿Con qué quieres que te ayude? Y no digas que con todo porque no estoy dispuesto a perder mi tiempo…

"¿Por qué siendo tan guapo tiene que ser tan odioso? Un momento… ¿estoy diciendo que es guapo?, algo no está bien."

- ¿Escuchaste algo de lo que te dije?

- Lo… lo siento…

- Tal y como lo pensaba, esto va a ser difícil…

- ¿Sabes algo? Voy a hacer esto más sencillo para los dos, no sé en qué pensaba el profesor Tarrlok cuando pensó en que un tipo como tú podría ayudarme.

- Por lo que escuché no tienes muchas opciones, y yo tampoco las tengo, no estoy más feliz de pasar tiempo contigo que tú de pasar tiempo conmigo.

- Te alegrará saber que no lo harás – dijo Korra dándose la vuelta para marcharse – reprobar el curso no puede ser peor que soportarte.

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- Korra, ¿qué significa esto? – preguntó Tenzin mostrándole una hoja de papel arrugado.

- ¿Cómo puedo saberlo? No alcanzo a ver lo que dice…

En ese momento Korra reconoció la tinta roja y su examen de Química.

"Sip, puedo despedirme de que me dejen ir a la fiesta."

- Parece tu examen de Química – dijo Ikki desde el otro lado de la habitación – y parece que volviste a reprobarlo.

Korra trató de asesinarla con la mirada y la niña le sacó la lengua en respuesta.

- ¿Estuviste hurgando en mi habitación? – preguntó Korra tratando de parecer ofendida.

- Yo… ¡por supuesto que no! Pema lo encontró entre tu ropa sucia, si por lo menos te hicieras cargo de tu ropa sucia…

"Aquí vamos con la ropa sucia, ¿cuántas veces tengo que descomponer la lavadora para que les quede claro que no tengo idea de cómo funciona?"

- En mi defensa – dijo Korra a la mitad del discurso sobre "la importancia de aprender a ser responsables" de Tenzin – esperaba tener mejores noticias antes de mostrarte mi examen. Deja de preocuparte…

- Korra, le prometí a tus padres que cuidaría bien de ti. La escuela es importante, si vivir aquí te distrae de…

"No voy a volver al Polo Sur, nada puede ser peor que nieve, hielo y pingüinos toda la vida… Maldito Mako, voy a tener que aceptar su ayuda después de todo."

- Descuida Tenzin, ya conseguí un tutor y todo. Te prometo que no voy a reprobar una materia este semestre, te doy mi palabra de que voy a esforzarme mucho más.

Korra logró tranquilizar a Tenzin, que comenzó con otra versión del discurso sobre lo importante que era reconocer los errores a tiempo y tratar de corregirlos.

"Voy a arrepentirme de esto, estoy tan segura."

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- … y luego comenzó a hablar sobre enviarme de vuelta al Polo Sur, ¿qué opción me quedaba, Asami?

- Para empezar, pudiste haber sido menos grosera con Mako…

- ¡El tipo es insoportable! Ya te dije una y otra vez que me vuelve loca, si lo conocieras estarías de acuerdo conmigo.

- Korra… no te enojes, pero a veces tienes ese efecto sobre las personas, no deberías ser tan dura con él.

- ¿De qué estás hablando, Asami?

- A veces eres… eres… y sobre todo si él es como dices… ¿Por qué no sólo pides que te cambien de tutor?

- ¿Crees que no lo intenté? Ya no hay más disponibles, él es el único. Ni siquiera está en nuestro año, pero tiene que cumplir con algunas horas de servicio por faltar a clases o algo así. ¿Por qué no planta árboles o recoge balones? Tenía que escoger dar tutorías para arruinar mi vida.

- Pues no tienes muchas opciones, Kor, consigues otro tutor o aceptas la ayuda de ese tal Mako. Tenzin se toma demasiado en serio tus estudios, si repruebas Química, otra vez, buena suerte convenciéndolo de que te deje quedarte.

- Asami, tú eres la mejor de la clase, ¿no podrías…?

- ¡Ni siquiera lo pienses! ¿No recuerdas lo que pasó cuándo traté de enseñarte a conducir? Prometí que si salíamos con vida, nunca iba a tratar de enseñarte nada otra vez…

- De acuerdo, pero me estás condenando a soportar al tipo más nefasto del mundo, espero que te sientas mal, eres una amiga terrible.

- ¿Te digo algo? No creo que tu martirio dure mucho. Si lo que dices es cierto y ese tal Mako no te soporta, en pocos días va a darse por vencido y va a terminar plantando árboles para pagar sus horas, y tu encontrarás otro tutor o el profesor…

- Asami, ¡eres un genio! – dijo Korra abrazando a su amiga, provocando que los libros que llevaba en la mano cayeran al suelo - Sólo tengo que volverlo loco y él sólo renunciará, luego sólo tengo que convencer al profesor Tarrlok de buscar a alguien más – dijo Korra entusiasmada con la idea.

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- … ¿cuál es la parte que no entiendes? ¡No podría ser más simple! Un elemento con carga positiva, va a reaccionar con uno de carga negativa…

- ¿Estás diciendo que los opuestos se atraen? – preguntó Korra disfrutando de la frustración de Mako.

- ¿Por qué me molesto contigo? – dijo el muchacho arrojando el lápiz a la mesa y recargándose en el respaldo de la silla – es obvio que no quieres aprender.

- Lo dices como si estuvieras tratando de enseñarme – dijo Korra entrelanzando los dedos de sus manos detrás de su cabeza.

- ¿Qué crees que hago aquí, entonces?, ¿crees que me gusta perder el tiempo con una niña caprichosa que no se toma nada en serio?

- Oye, ni siquiera me conoces, no trates de…

- Llevamos una semana con el mismo tema, y en todo ese tiempo nunca te has esforzado ni un poco por tratar de entender, ¿crees que no sé que sólo tratas de sacarme de quicio? Si lo que quieres es que renuncie, te tengo malas noticias: aunque quise hacerlo desde el primer día, no tengo opción, estoy atrapado contigo, igual que tú conmigo. Así que te aconsejo no desperdicies mi tiempo y trates de aprender algo.

"¿Por qué cree que puede hablarme así?.. Pero tiene razón, si tengo que soportarlo de todas formas… además necesito pasar ese maldito examen o Tenzin va a ponerme en el siguiente barco al Polo Sur."

- De acuerdo, trata de enseñarme algo y yo voy a tratar de aprenderlo.

- ¿Te estás burlando de mí?

- ¿Por qué no hacemos una tregua? Seguiremos odiándonos afuera de este salón, pero mientras estemos aquí, tú serás mi tutor y yo seré tu alumna, ¿te parece? – preguntó Korra extendiendo su mano para que Mako la estrechara.

El muchacho la vio con desconfianza un par de segundos y luego la estrechó.

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Korra se sorprendió observando a Mako… otra vez. La práctica de fútbol era uno de sus momentos favoritos del día, era una buena jugadora y disfrutaba demostrándoselo a todos, pero hacía varios días que su parte favorita no era patear el balón, sino observar mientras Mako y el equipo de varones practicaban otro lado de la cancha. Tenía que reconocer que el muchacho era tan antipático como buen futbolista, definitivamente era el mejor del equipo, lo que era decir algo porque eran los campeones nacionales.

Había algo en Mako cuando jugaba fútbol, parecía menos serio y menos controlado… parecía una persona distinta, y a Korra le gustaba esa persona. Se preguntó cómo sería conocerlo.

- Lo siento – dijo la entrenadora sacándola de sus pensamientos - ¿te estoy distrayendo con mis comentarios sobre la estrategia para el próximo partido?, ¿preferirías que me callara para que vieras el juego de los chicos? – preguntó sarcástica.

- ¿Haría eso por mí? – preguntó Korra sonriendo.

- Tendrás tiempo de ver el partido mientras le das diez vueltas a la cancha – dijo la entrenadora.

A Korra no le molestó tanto la idea.

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- ¿Por qué siempre eres tan serio?

- ¿Quieres que haga bromas mientras trato de enseñarte Química?

- No estaría mal.

- Deja de distraerte. No saldremos de aquí hasta que puedas balancear esa ecuación.

- Pensé que tenías más cosas que hacer…

- Las tengo, por eso deja de distraerte.

- Dime un chiste y dejo de molestarte y me concentro en resolverlo.

- No.

- No tiene que ser gracioso.

- No.

- ¿No sabes ninguno?

- Sé muchos, pero eso no va ayudarte a pasar el examen.

- ¿Quieres que yo te cuente uno?

- Quiero que resuelvas el problema.

- Sólo quería que escucharas un chiste para ver si podías sonreír. Ahorremos tiempo, sólo sonríe y me daré por satisfecha.

- Korra, no tengo todo el día.

- Entonces date prisa, sonríe.

- No puedo sonreír sólo así, no tengo motivos.

- No quieres escuchar mi chiste, era uno bueno. Habrías reído, en serio. Sólo quiero que sonrías.

- Dame un motivo, resuelve el problema y voy a sonreír.

- Mmmm… no. Tú sonrisa es mi motivo para resolver el problema y no al revés.

- No tengo razones para…

Korra se levantó y se acercó a Mako para besar su mejilla.

- ¿Qué fue…? – Mako ni siquiera entendía lo que acababa de pasar, pero definitivamente le fue difícil no sonreír de inmediato.

- Los besos siempre me hacen sonreír. Ahora sonríe – ordenó Korra cruzando los brazos.

Mako no pudo resistirse por más tiempo y sonrió.

- Sabía que eras más apuesto cuando sonreías – dijo Korra con una expresión de triunfo.

- Ya tuviste lo que querías – dijo Mako aclarando su garganta y de ignorar el comentario de Korra – ahora el…

Korra tomó su cuaderno y lo puso frente a Mako.

- Lo resolví hace horas, te dije que estaba lista para el examen.

- ¿Por qué no lo dijiste hace una hora? Podríamos habernos ahorrado esta sesión.

- Supongo que me gusta pasar tiempo contigo… y hacerte enojar –añadió Korra de inmediato – aunque ahora me gusta mucho más hacerte sonreír - Korra se apresuró a recoger sus cosas de la mesa y meterlas en su mochila, evitó en todo momento ver a Mako a los ojos. Tal vez sus flirteos habían cruzado la línea – te veré el viernes.

Mientras la veía alejarse, Mako no pudo evitar sonreír. Definitivamente la vería el viernes.

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La fiesta no estaba mal, la mayoría de sus amigos estaban allí, incluso había accedido a bailar en más de una ocasión. Usualmente cuando sus amigas eran insistentes sólo lograban enfadarlo, pero en esta ocasión había cedido varias veces. Tal vez sólo quería distraer sus pensamientos de una morena que no había aparecido esa tarde en la biblioteca… tal vez había reprobado el examen y estaba deprimida… o tal vez lo había pasado y ya no lo necesitaba más.

- ¿En qué estoy pensando? - dijo en voz alta.

- Eso es lo que quisiera saber – dijo Bolin que apareció de algún lado.

- Bo, ¿dónde estabas? Me tenías preocupado, pensé que…

- Deja de actuar como si fueras mi niñera y relájate. Estás en una fiesta, empieza a portarte mal – dijo Bolin bebiendo el resto de su bebida de un trago.

- Veo que te has estado divirtiendo – dijo Mako cuando advirtió que una chica se acercó a Bolin y le susurró algo al oído. Bolín comenzó a reír y le dijo algo al oído, ella se despidió casi molesta.

- La verdad es que si, mucho. Quería llamarte para decirte que te fueras sin mí, pero perdí la noción del tiempo.

- Eso sólo puede deberse a…

- ¡Ahí estás! – dijo Bolin cuando vio a alguien a un par de metros, de inmediato se dirigió a ella, que no pareció sorprenderse, y la tomó de la mano.

Los ojos de Korra de inmediato encontraron a los de Mako y no pudo evitar sonreír.

- Este es el último lugar donde esperaba encontrarte – dijo la morena.

- A mí, por el contrario, no me sorprende. Esta debe ser una de las razones de tus malas calificaciones – dijo Mako tratando de bromear, pero su tono había sido demasiado serio para dar el efecto.

- ¡Oye! Es viernes por la noche. Y para tu información, estoy celebrando, estoy segura que en mi último examen tendré por lo menos un 99 – dijo cruzando los brazos – eso me da derecho a divertirme.

- ¿Un 99? Muy impresionante, tu tutor debe ser muy bueno – dijo Mako con una sonrisa de suficiencia.

- Yo diría que más bien soy una buena alumna.

Bolín se aclaró la garganta, devolviendo a Korra y Mako a la realidad.

- Entonces ustedes ya se conocen… interesante.

- Mako es mi tutor de Química, no sabía que se conocían – dijo Korra.

- ¿Tú eres la chica a la que ha estado ayudando después de clases? No tienes idea de lo loco que volviste a mi hermano las últimas semanas…

- ¿Es tu… ustedes son…?

- Todos los días llegaba furioso diciendo… no debería repetir lo que decía – dijo Bolin riendo – debí imaginar que se trataba de ti.

- ¿Qué decía exactamente de mí? – preguntó Korra interesada.

- Nada que debas escuchar – dijo Bolin – conociéndote, mi hermano lo pasaría mal…

- En serio me gustaría saberlo – insistió Korra.

- No, no quieres, créeme.

- Ya fue suficiente, Bo. Algo me dice que bebiste de más, no deberías…

- Korra – llamó Asami – es hora de irnos. Le dije a papá que llegaría antes de medianoche y tu le dijiste a Tenzin que llegarías temprano.

- Lo último que quiero es escuchar otro discurso de Tenzin sobre mi hora de llegada – dijo Korra despidiéndose – te veré en clase de Historia, Bolin. Y a ti… espero verte otra vez – dijo besando la mejilla de Mako.

Todos incluyendo a Mako se sorprendieron con el gesto, pero nadie dijo nada.

- Olvidaste sonreír – añadió Korra, supongo que tendré que intentarlo otro día – dijo antes de marcharse.

Mako vio a Korra alejarse y desaparecer entre la multitud.

- ¿Por qué me ves así, Bo? – preguntó Mako cuando sintió que su hermano lo observaba, como si tratara de descubrir algo.

- ¿Sabes algo? Debería estar molesto contigo. Korra me ha gustado desde el primer año.

- ¿Qué estás diciendo?

- Pero las cosas son como son, sólo trátala bien y relájate de vez en cuando.

- Sigo sin entender de qué estás hablando.

- De Korra y tú.

- No hay Korra y yo. Ella sólo es… sólo la ayudaba a pasar su examen. Ya lo hizo, no creo que volvamos siquiera a hablar…

- Si tú lo dices.

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- Así que eso fue todo – dijo Korra nerviosa, no había dejado de frotarse las manos desde que había llegado a la biblioteca.

- Creo que si – dijo Mako.

- Yo pasé Química y tú tienes tu historial limpio otra vez.

- Parece que los dos salimos ganando. Y tú por fin tienes las tardes libres otra vez.

- Eso parece.

Guardaron silencio otra vez. Korra odiaba los silencios incómodos, pero cuando este terminara sería todo, y se aferró a él cuanto pudo.

- Te veré por ahí – dijo dándose por vencida. Mako debía haber captado sus intenciones y si no había respondido hasta entonces, obviamente no estaba interesado – Gracias por… por ayudarme a aprobar…

- No fue nada.

Korra se acercó y besó su mejilla.

- Una última sonrisa – dijo tratando de parecer desenfadada.

Iba a marcharse cuando Mako la sujetó de la mano para impedírselo, Korra se sorprendió y lo interrogó con la mirada, esperando que dijera algo.

- Pensé que se me ocurriría algo – dijo Mako – pero… - se acercó y besó a Korra, apenas rozando sus labios con los suyos – no soy muy bueno con las palabras.

- Parece que no – dijo Korra devolviéndole el beso, esta vez mucho más intenso.