Prologo: El interludio de la tormenta.

La calma reinaba en los siete mares, pero no el tipo de calma que se puede disfrutar, mas como la calma antes de la tormenta, un interludio entre la tormenta que había sucedido antes y la que vendría.

En el lugar donde la calma aun no se había restablecido, había unas pocas personas, o lo que fueran aquellas criaturas, la gran parte de ellos Hombres en cuyo rostro se reflejaba sus emociones, las emociones eran casi las mismas para todos ellos, la ira, el dolor y horror manchando los rostros hermosos.

Frente a ellos había una hermosa mujer de pelo rubio y ojos azules cristalinos, un hermoso vestido blanco, con algunos adornos en dorado, en su cuello había un collar de aspecto valioso, con tres perlas blancas a cada lado, en el centro había una joya que carecía de un color fijo, parecía como si los colores se mantuvieran juntos dentro de ella pero sin llegar a mezclarse, resplandeciendo en siete colores.

En sus manos había un cetro de aspecto hermoso, y en la otro un collar se cuentas de varios colores aparentemente colocados al azar, y en su cabeza fue un corona azulada con una gema blanca en el, sus ojos azules cristalinos se veían acuosos un signo claro de que las lagrimas se aproximaban, las emociones en su rostro también eran fáciles de apreciar; la tristeza, pena y el dolor.

-Una nueva oportunidad…-susurro mirando a los hombres delante de ella, su cetro brillo intensamente y esa luz envolvió a aquellos, mientras el brillo cesaba tres pequeñas luces salieron de aquella esfera que se había formado, y salieron disparadas hacia la superficie.

Otras dos un poco más grandes, salieron disparadas hacia la superficie igualmente.

La esfera se fue apagando lentamente y en lugar donde antes había 7 personas había ahora solo dos bebes, bastante parecidos entre ellos, ambos con los ojos cerrados descansando tranquilamente, en ambas frentes el símbolo de aquel clan poderoso, y lo único que quedaba de muestra de quienes habían sido eran los collares en sus cuellos, en ambos el mismo símbolo que se iba desvaneciendo en sus frentes, y por el reverso se podría ver claramente escrito un nombre en cada uno.

La hermosa mujer hizo ademan de llegar ante ellos pero se detuvo abruptamente y miro a su mano, pudiendo comprobar que miro casi fantasmal.

-¡Joou-sama!- una voz preocupada llamo, la mujer no hizo ademan de responder, una criatura hermosa con una aleta en lugar de pies se acerco y al mirar la mano de su reina su mirada se lleno de horror –No puedo creer que haya hecho esto por esos traidores, su majestad-

La mujer rubia suspiro ante la palabra "traidores" casi como si le doliera –Lo hecho, hecho esta- Fue la respuesta que dio mirando aun a los bebes.

-¿Que se hará con estos…?- la otra escupió con odio, y ante esto la reina sonrió tristemente.

-Su destino ya ha sido decidido- y con un movimiento de su cetro otro resplandor envolvió a cada bebe por separado, uno de ellos empezó a flotar lentamente hasta ir cada vez más rápido y con dirección a la superficie, el otro estaba haciendo lo mismo pero se dirigió hacia el fondo del mar.

-Por supuesto, es mejor que esos monstruos estén separados- La reina negó con la cabeza imperceptiblemente –Su majestad está muy débil, no debería haber gastado tanta energía, tiene que descansar-

-No- dijo mirando hacia arriba –Mi destino también ha sido sellado- quitándose el collar y sujetando la gema las perlas pequeñas empezaron a brillar, poco a poco obteniendo un color; Azul, purpura, verde, aguamarina, amarilla y naranja.

La gema en el centro había cesado de brillar y ahora tenia la forma de una perla de color rosa.

-Estas perlas resplandecerán en reconocimiento a las nuevas guardianas para los siete mares, una para cada reino, ellas tomaran mi lugar- dicho esto entrego las perlas a la otra mujer, esta las miro un momento con el ceño fruncido en preocupación, y cuando levanto la vista otra vez, la reina había desaparecido sin dejar rastro alguno de que alguna vez hubiera estado allí, a excepción de las perlas.

La mujer apretó las perla contra su pecho, y empezó a andar decidida a realizar la ultima misión encomendada a ella.

A kilometro y kilómetros en la superficie, un hombre de cabello marrón oscuro se sacudió el cabello chispas de agua saliendo de él, una tabla de surf en sus manos el sonrió al mar tranquilo.

-Esta tan calmado… es difícil de creer que solo hace unas pocas horas algunos predecían el fin del mundo, aunque debo admitir que empezaba a preocuparme- el hombre pensó con una sonrisa- Solo espero que esta no sea la calma antes de la tempestad-

Viendo los reflejos anaranjados que empezaban a aparecer en el cielo, se puso de pie y empezó a caminar de vuelta al hotel donde actualmente se hospedaba, cuando un ruido llamo su atención.

Un ruido que sonó demasiado parecido al llanto de un niño para la comodidad del hombre, entonces lo vio.

Cerca de la orilla de la playa había un pequeño cuerpo envuelto en una manta blanca, el hombre frunció el ceño ante esto – ¿cómo puede alguien dejar a un niño en la orilla de la playa? En unas horas más habría sido arrastrado por el agua- el recogió al niño dispuesto a calmarlo, pero tan pronto como lo sujeto, casi como si hubiese pulsado un interruptor, el llanto ceso.

El levanto al bebe más alto para mirarlo de cerca, y lo miro fijamente por unos segundos, antes de empezar a hacer muecas tontas, logrando que el bebe se riera felizmente, cuando lo bajo e hizo un intento de tomar la tabla que había abandonado en el suelo con el fin de cargar al bebe, capto un destello en el cuello del niño.

Olvidando la tabla una vez más, acerco su mano al cuello del niño y tomo la cadena de plata que conducía a un collar cuyo dije, parecía un pequeño contenedor más que otra cosa, el tomo una rápida mirada y leyó lo que decía al reverso.

-Con que Kaito, eh- el miro al otro lado del collar para ver un símbolo raro que habría sido irreconocible para la mayoría de las personas, el hombre frunció el ceño y levanto al niño, antes de susurrar –Supongo que ahora eres Kaito domoto- y luego coloco al niño más cerca de su pecho antes de empezar a caminar la tabla olvida en la arena.


Hey! he aquí mi primer fanfic de mermaid melody; la leyenda de las sirenas.

Espero que hayan disfrutado este prologo, si alguien no entiende algo puede preguntar, es normal que suene un poco confuso a menos que este en mi mente, la identidad de las siete personas sera revelada poco a poco, aunque al menos dos personas son obvias no? xD

De todas formas esto es lo que podrían llamar un fic-re escritura, este prologo esta ubicado antes de la serie, cuando solo uno pocos de nuestros personajes han nacido.

Esta historia contendrá OC, pero no en personajes principales y ninguna de las 7 personas que se menciona en un principio son OC (pista, pista) y las parejas... bueno ha medida que aparezcan los personajes se hará obvio... créanme cuando les digo que es MUY obvio, pero lo principal es Kaito y Luchia, es que a ellos no se les puede imaginar con otra personas :D

eso es todo por ahora, cambio y fuera de Sele-chan

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