HE´S A WHAT?

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AUTOR: Ana-chan86

TRADUCCIÓN: Grupo Traducciones Lagrimas del Fenix - Doctor O

BETA: Bellatrix_2009

DISCLAIMER: Harry Potter y todos sus personajes pertenecen a JK Rowling. No se ha ganado dinero ni se ha violado ningún copyright con este trabajo, la trama pertenece única y exclusivamente a Ana-chan86, sólo la traducción es de nuestro grupo.

RESUMEN: Él podría haber sido cualquier cosa. Un Duende. Un Troll de las Montañas, un Ogro. Caramba, pudo haber sido el Rey de Gnomos, para lo que a Harry le importaba. Pero NO, de todas las criaturas mágicas, Draco Malfoy tenía que ser un Vampiro.

CAPITULO 1

—Un Vampiro. Ustedes saben, Nosferatu, un chupasangre —Repitió Hermione pacientemente, sus ojos no dejaron el enorme libro que estaba apoyado sobre una jarra de jugo de calabaza.

Ron bajó el ala de pollo a la plancha al plato y puso la barbilla en su mano derecha, pretendiendo pensar —Bueno, él es una sanguijuela, así que supongo que solo tenemos que deducir la parte de la sangre.

—Pero… ¿cómo sabes eso, Hermione? —Preguntó un desconcertado Harry mientras Ron se
sobaba la cabeza donde la joven bruja le había golpeado fuerte.

— Ser el cerebro del trío dorado ayuda, además, todo el mundo sabe que yo lo sé todo —contestó distraídamente, frunciéndole el ceño a la página que estaba leyendo.

— Pero… debe de haber algún error—, insistió el niño que vivió a una Hermione distraída en golpear al pelirrojo de nuevo por su menos que agradable comentario sobre el tamaño de su cerebro.

— Pero… acaso no lo has visto. Es malditamente rubio…

— No sabía que tuvieras ese tipo prejuicios, compañero—. Ron intervino inútilmente masticando otra ala de pollo.

—… y tiene los ojos grises por el amor de Merlín.

Hermione había cerrado su grueso tomo y lo miraba con recelo ahora.

– Harry por casualidad has notado que todas y cada una de tus frases comienzan con un "pero". — Hizo una pausa corta. Entonces con un tono muy serio. — ¿Estás frustrado sexualmente?

Ron emitió un sonido estrangulado.

— ¡JA! ¡Maldición Hermione!—. Harry decidió no pensar en dónde exactamente la muchacha de abundante cabello castaño había encontrado esa clase de información. Pobre, pobre Ronniekin. Probablemente no sabrá lo que le golpeó. Harry suspiró. Ron no entendería el amor ni aunque este le mordiera el trasero, entonces pobre de Hermione también.

— Um…

Nota personal: nunca asociar "Ron, Hermione y mordida en el trasero" en la misma oración. ¡Nunca!.

A Harry le gustaban sus mejores amigos, pero no necesitaba esa imagen mental. Eww… Eso era precisamente. Ewww.

— No soy un maldito frustrado —suspiró mientras jugaba con la servilleta. – Lo que quiero decir es que no es del tipo oscuro…

— Bueno eso depende de la definición de tu concepto en verdad—, interrumpió Hermione.
Ron frunció el ceño.

– Compañero, por mucho que sea doloroso para mí decirlo, el imbécil es el príncipe de hielo de Slytherin. Ya sabes la mala reputación oscura que precede a eso.

El chico que vivió se ponía más y más molesto.

– Per… quiero decir, oh demonios es cuestión de lógica. ¿Cómo en el nombre de Hades puedes ser un vampiro cuando pareces un maldito elfo? Bueno, excepto por las orejas puntiagudas y los ojos soñadores—. Añadió en el último momento aun jugueteando con la pobre servilleta. – De todas maneras la historia está toda mal—. Exclamó con los brazos agitados. Los dos niños de tercer año sentados cerca del trío dorado comenzaron a deslizarse por la banca, lejos de su compañero de casa un poco trastornado. Harry estaba en racha. – Y si Draco—mírame—y—babea—a—muerte—Malfoy es algo, tiene que ser un Veela, VEE—LA, ¿entiendes? No un estúpido vampiro—. La inocente servilleta ahora estaba siendo estrangulada.

— Harry —advirtió Hermione.

— No hay manera de que pueda ser un vampiro cuando solo es un pequeño mocoso…

— Harry—. Dijo Ron, mirando preocupado como la servilleta daba su último y empapelado respiro.

— No puedo creer que ese arrogante hijo de…

— ¡Harry! —Gritaron Hermione y Ron en perfecta sincronía.

— ¡¿Qué?!—Espetó.

— No será que estás…— Hermione comenzó lentamente contemplando a la muy muerta servilleta.

— Mira, lo que pasa es que suenas como alguien…— Ron comenzó también…

— Celoso— finalizaron juntos, mandándole cada uno una mirada idéntica de horror.

ooOooooOooooOooooOooooOoo

El gran pasillo estaba lleno de los habituales estudiantes, los de primer año habían sido más difíciles de separar los unos de los otros que en el último trimestre. Más probablemente por el fulgor de la siniestra mirada de Snape. Pero ahora estaban felizmente cavando en la deliciosa comida que proporcionaban los elfos domésticos.

El director tenía su centelleo habitual. Uno podría decir por su frente arrugada que Snape estaba más que dispuesto a maldecir a los demasiados felices niños de primer año hasta la próxima centuria. Flitwick y McGonagall estaban absortos en una discusión acerca de la pronunciación de un hechizo oscuro.

– Te lo aseguro mí querida Minerva, es mejor que no acentúes la segunda "i"; ni bien termines el conjuro tendrás un grupo de ghols que comenzaran adorarte como si fueras una diosa… – No, no, lo que quiero decir es, que para conseguir que el conjuro dure más tiempo, tienes que pronunciarlo muy despacio..

Hagrid tenía que estar pensando en madame Maxime ya que estaba tratando de alimentar su oreja derecha, y Remus Lupin estaba de regreso como profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, comiendo felizmente su sopa.

Los Slytherin ya estaban planeando su venganza contra cierto Salvador de la Luz. No importaba que hubieran estado en el mismo lado en la guerra, aun victoriosos los Gryffindorks eran siempre Gryffindorks1. Los Ravenclaws no eran más visibles, enterrados en alegres torres de libros. Los Hufflepuff conversaban acerca del próximo fin de semana en Hogsmeade:

—… y luego me arrodillaré frente a ella y le recitaré un poema.

—Oh por Dios eso es taaaannn valiente.

Mientras que los Gryffindor estaban a punto de tratar con un furioso Harry Potter. Otra vez.

Hermione y Ron habían logrado finalmente refrenar a su homicida y ligeramente obsesivo mejor amigo después de su discusión sobre cierto rubio cuando Seamus al fin llegó a la mesa de Gryffindor. Era muy común que Seamus llegara al Gran Comedor tarde, lo que no era común esa tarde era la forma en la que se sentó en la mesa de Gryffindor viéndose como un gato que obtuvo el canario, la crema, la leche y casi todos los productos lácteos que se encuentran en un radio a diez millas. Acostumbrado a las payasadas de su mejor amigo, Dean siguió comiendo con la mano derecha mientras le daba un coscorrón con la izquierda al chico Irlandés.

—Deja esa cara estúpida, anciana. ¿Cuál es el último chisme?

Frotando su maltratada cabeza y poniendo mala cara pero todo valía la pena, Seamus contestó, inconsciente de unos ojos verdes, de gafas explosivas.

– Un chico de Ravenclaw se jactaba de cómo tomó una foto de los malvados dientes del vampiro Malfoy…

"craaaasshhh" fue el vaso más cerca del niño que vivió.

Después de eso, decir que pocas cosas frágiles sobrevivieron a la furia de Harry, habría sido el eufemismo del siglo. Mientras Dumbledore lanzaba un rápido "Reparo", tomó una nota mental de mantener al irritable adolescente lejos de su escondite secreto de tarros de caramelo de limón. Porque, ¿quién quería desperdiciar algún pobre, e inocente caramelo?

ooOooooOooooOooooOooooOoo

Ahora, Harry estaba caminando por el pasillo que llevaba a la torre de Gryffindor. Había salido corriendo del Gran Comedor sin mirar el desorden que había creado. Al diablo con la fiesta. En primer lugar sus amigos habían tenido la más ridícula idea, entonces todo Gryffindor había comenzado a chismear sobre Malfoy y sus asombrosos poderes de vampiro. ¡Bah! ¿En qué estaban pensando sus amigos? ¿Cómo podía él, Harry Potter, tener celos de Malfoy? Demonios, sus mismo nombres eran oxímoron2.

Hablando de idiotas, en verdad.

El insufrible imbécil aun tenía que demostrar que su cara no estaba atrapada en una permanente mueca mientras el maldito dormía. Satanás haría muñecos de nieve en el infierno el dia que Draco Malfoy en verdad sonriera. Tales eran los pensamientos errantes del gran Harry Potter cuando levantó la mirada para ver como el objeto de su rabia celosa venía caminando hacia él.

Draco Malfoy en realidad, venia de las mazmorras con Blaise Zabini. Cuando vio al salvador del Mundo Mágico "¿Cómo podían pensar toda esa gente que un simple muchacho podría salvar sus lastimeros culos?". Draco se dio cuenta de que era demasiado tarde para intentar una retirada sutil. No que tuviera miedo de su rival, es que estaba decepcionado del giro que su relación con el Gryffindor había dado. Después de haber pasado seis años entre competencias e insultos, así como una guerra contra el más feo Señor Oscuro de todos los tiempos, Harry había pasado del odio a una aburrida indiferencia, evitando cualquier tipo de confrontación y sobre todo manteniéndose aislado. Draco suspiró mentalmente y volvió a la realidad con un sobresalto cuando Blaise le dio un codazo en las costillas. ¿Qué podría pasarle de todos modos? Potter ni siquiera lo notaba.

Draco se volvió hacia Blaise para continuar su conversación anterior sobre trucos de Quidditch cuando sintió la furiosa mirada de Harry dirigida hacia él. ¿Qué estaba pasando?

En unos pocos pasos Harry estaba al lado del Slytherin, ni siquiera se detuvo cuando le gruñó al heredero Malfoy.

— No podrías haber sido un Veela, ¿verdad?

Draco parpadeó una vez, dos veces, y se volteó para decirle algo ofensivo al chico, pero Harry ya había desaparecido por la esquina, caminando tan fuerte que los cuadros en las paredes crepitaban.

— Que demonios… ¿tiene SPM3 o algo?—. Espetó Blaise. Draco se encogió de hombros pero no pudo evitar preguntarse lo mismo también. Todo el mundo sabía que Draco era un vampiro. Era algo no oficial ya que no se había molestado en decirle a todo el colegio sobre su cambio el día que cumplió los dieciséis años, pero dejar al descubierto sus colmillos era más explicito y eficaz que cualquier tipo de declaración. Entonces, ¿por qué Potter parecía como si apenas se hubiera enterado?

Los dos chicos de séptimo año reanudaron su camino hacia el Gran Comedor, el primero murmurando oscuramente sobre "malditos Gryfindorks temperamentales" mientras que el otro se preguntaba si debía tomar la cosa Veela como un cumplido. ¿Qué había sido todo eso, de todas maneras?

ooOooooOooooOooooOooooOoo

Harry ciertamente no se encontraba de mal humor en los dormitorios, muchas gracias. Estaba justamente privando a sus amigos de su presencia. Ya está. Estúpidos amigos que decían cosas estúpidas sobre él. Se quedó tendido en la cama con las cortinas cerradas.

Asaltar a Malfoy le había ayudado a calmarse un poco, pero seguía molesto. ¿Cómo podía hacerle esto a él? Habían sido enemigos por mucho tiempo y aun así, Harry había fallado en ver una gran parte de Malfoy. Harry cerró los ojos. Si quería ser honesto consigo mismo, tenía que admitir de hecho que estaba celoso de Draco Malfoy. Pero nunca se lo diría a una sola alma. No. Sobre su cadáver. Porque una cosa era ser el héroe del Mundo Mágico y otra era tener sueños tontos e infantiles.

Como el querer ser un vampiro.

De vuelta a cuando él había sido un niño en casa de los Dursley, Harry se había topado con un libro acerca de vampiros entre un montón de regalos que su primo había clasificado como peligrosos. Dudley pensaba que los libros eran un peligro para su cerebro ya endeble. Por supuesto, el libro estaba escrito desde una perspectiva muggle, que era solo una versión simplificada de lo que ser un vampiro implicaba. Sin embargo, Harry recordó como había deseado desaparecer entre las sombras, escapar de las palizas de Dudley gracias su velocidad inhumana, y asustar a la gran ballena a muerte con la visión de su juego de afilados colmillos. Seguramente habría necesitado sangre para sostenerse, pero para el encarcelado niño que había sido, ser un vampiro había significado la libertad sobre todo.

Harry suspiró por enésima vez. Él no debería soñar con esto más. Las cosas iban mucho mejor ahora, que el gran malo de Baldimort4 estaba criando margaritas, lo que era sin duda una mejoría. Sirius Black había sido absuelto de los asesinatos de Lily y James, y Harry había sido capaz de mudarse a la casa de su padrino.

En cuanto a Lucius Malfoy, había sido expulsado de su propia casa por su esposa furiosa. Parecía que la orgullosa Narcisa Malfoy había descubierto que, a pesar de afirmar lo contrario, su marido todavía se arrastraba a los pies del sicópata y demente cara de serpiente comúnmente conocido como Voldemort. Aun cuando Narcisa había sido una Black antes de convertirse en Malfoy, ella se esforzaba por preservar el honor de la familia. Malfoy no se había retirado y eso era todo. Los Aurores que habían ido a buscar respuestas de Lucius Malfoy por sus desalmados actos y lo encontraron chupándose el dedo y haciendo pucheros como un niño frente a las puertas cerradas de Malfoy Manor. Su ahora ex—esposa lo había maldecido con un hechizo de cerebro anti—envejecimiento para "castigar al mocoso que había sido toda su vida".

Así que sí, la vida de Harry había mejorado definitivamente; y sin embargo no podía evitar sentir que algo faltaba…

Lo que sea…

Mejor se iría a dormir de todos modos. Era su último año en Howarts y le había prometido a Sirius disfrutarlo tanto como pudiera, y así lo haría.


Nota al margen:

1.- Gryffindorks: literalmente Gryffindor estúpidos.

2.- El oxímoron: Dentro de las figuras literarias en retórica, es una figura lógica que consiste en usar dos conceptos de significado opuesto en una sola expresión, que genera un tercer concepto. Dado que el sentido literal de oxímoron es opuesto, 'absurdo', por ejemplo, «un instante eterno», se fuerza al lector o al interlocutor a comprender el sentido metafórico

3.- SPM: Síndrome Pre—menstrual

4.- Baldimort: Hace referencia a la calvicie de Voldemort.