Era fin de año y el baile organizado por la ESUN se llevaría a cabo. Relena estaba llegando a su oficina cuando noto q su secretaria ya había dejado la invitación sobre su escritorio. La miro sin tocarla, sabía lo que era solo q no tenía el ánimo ni la energía para asistir.

-Señorita Relena buenos días, he dejado la invitación sobre su escritorio- dijo su secretaria recién entrando a su oficina.

-Si, la he visto muchas gracias-

-¿Desea que le ayude con el atuendo?-

-No es necesario, no estoy segura si asistiré-

-Se siente mal señorita Darlian?-

-No para nada no te preocupes- mintió y dijo con una sonrisa forzada

En ese momento sonó el teléfono, Relena acepto la llamada, ya sentada frente a su escritorio

-Señorita Relena que gusto verla-

Era sally poh en la linea

-Buen dia comandante sally-

-En estos momentos estoy a cargo de la fuerza preventiva y debo asignarle a la guardia que la escoltara a la fiesta de fin de año-

-Gracias Sally...-

-Por lo visto el regreso de Heero no la ha animado- Relena sintió sacudir un poco su corazón al escuchar ese nombre, después del percance con Mariemaia, Heero se había marchado y apartado por completo de las fuerzas preventivas hasta hace unos días q había vuelto, algo muy extraño de él.

-Es solo que me he sentido agotada estos últimos días-

-Debería tomarse unas vacaciones-

-Será después cuando la mayoría del trabajo quede listo-

-Entiendo..., le enviare los nombres y datos de su escolta, la llamare después y espero verla más animada

-Gracias Sally-

-Denada señorita Relena- la comunicación se detuvo

Fue inevitablemente para Relena pensar en él, desde los últimos 4 años que estuvo ausente no habían platicado, únicamente ella había podido decirle bienvenido y el asintiendo con la cabeza había seguido su camino. Solo en sueños el parecía alcanzable, era como si siguiera ausente para ella. Su desilusión era una de las principales causas de su falta de energía. Pero pensó un momento

-¿Y si él es parte de la escolta?- emocionada corrió a ver el correo, eran cuatro personas, miro los nombres y rostros con atención pero ninguno era el ex piloto gundam. Se reprendió a si misma por seguir teniendo esas ilusiones de adolecente.

El fin de año estaba aqui y Relena se alistaba, su vestido era de corte strapless y largo, el color era azul marino, no había tenido ánimos por ir de compras, así que su asistente le había traído unos vestidos hermosos pero en cuanto vio este, supo que era el indicado, llevaría el cabello recogido lo que la hace ver más adulta y madura ante la prensa, a ella le gustaba pues requería menos cuidado.

Ya en el baile todo parecían disfrutar del ambiente, platico con algunos líderes de las colonias y personajes de la política, después de su discurso y el brindis se sentía algo mareada por lo que decidió salir al balcón. Escucho que la música de baile comenzaba cerro los ojos y vino a su mente aquel día en que bailo con Heero, tantos años y aun recordaba esa mirada penetrante con que la miro ese día.

De pronto escucho unos pasos deteniéndose en el umbral de la puerta al balcón, imagino que sería su escolta.

-Estoy bien, entrare en seguida solo necesitaba aire fresco-

-No parece q solo necesites aire fresco- conocía esa voz que hacia acelerar su corazón a mil por hora.

-...Heero?

Heero se quitó el saco negro con la insignia distintiva de las fuerzas preventivas y lo coloco sobre la espalda descubierta de Relena.

-Gracias...- fueron las únicas palabras que Relena pudo articular

-Estoy a cargo de tu seguridad y tengo todo listo si decides retirarte, que pienso sería lo mejor-

Su mirada fija en ella la hizo sonrojar un poco.

-Si, ya es tiempo que me retire-

Heero asintió y desapareció

¿Que había sido todo eso?, ¿Está a cargo de mi seguridad?, ¿Realmente era el?, pensó, o ¿acaso estaba ella inconsciente en el balcón?, toco el saco y lo apretó con más fuerza podía sentir su aroma.

-Por dios debo estar soñando- pensó

Camino a la mansión Relena no pudo hablar más con el, quería preguntar algo, tantas cosas, como ¿Qué hacía aquí?, ¿porque había decidido volver?, ¿Que había echo en todo este tiempo apartada de su mundo?, pero no tenía el valor, solo se limitó a darle las gracias por la atención que tuvo con ella devolviéndole su saco, el únicamente si limito a asentir con la cabeza como ya era costumbre.

Llegando a la mansión Heero abrió la puerta de ella y Relena dio un paso a fuera y tan pronto se levantó sintió que todo le daba vueltas y se volvía borroso, con grandes reflejos Heero evito su caída tomándola de la cintura y deteniéndola sobre su pecho, Relena no estaba completamente inconsciente pero lo suficiente para no tomar total conciencia de su cercanía .

-¿Ministra Darlian se encuentra bien?- dijo otro de sus guarda espaldas

-Estará bien debe ser agotamiento- Dijo Heero -La llevare a su habitación-

La tomo por las piernas y la levanto en brazos, se sentía flotar podía ver los ojos de Heero, seguía teniendo esa mirada penetrante, Relena dejo descansar su cabeza sobre el pecho de Heero, esto iba a ser un momento y realmente deseaba q fuera eterno, no lo comprendía, de pronto el parecía sentir algo por ella, otras veces no tanto, otras veces en lo absoluto. Deseaba saber q había en el que pensaba. Llegando a su habitación únicamente alumbrada por la luz de la luna, Heero la coloco sobre su cama bajándola suavemente, Relena abrio los ojos y lo miro fijamente queria descubrir y ver más allá, él también la veía, Relena subio sus brazos y apreto el cuello de su camisa con sus manos acercando sus labios lo más q pudo a los de él, he inconscientemente sus labios se movieron besándolo sin pensarlo, no hubo respuesta, el beso fue corto y sus labios apenas se posaron sobre los de él, Relena no abrió sus ojos después de eso no quería saber la reacción de el.

-Debes descansar- fue lo último que escucho decirle antes de q la puerta de su habitación se cerrara.

¿Qué diablos había hecho? – Pensó