Capítulo 3:

"Ocho páginas para un misterio"

Los periódicos estaban puestos sobre la mesa de trabajo de Twilight y Rainbow Dash miraba nerviosa los titulares y las noticias.

—Este es el más viejo. —Twilight señalo uno— Habla sobre una tormenta y la desaparición de un potrillo llamado honeytrap, aparentemente culpan a los lobos de madera….

—La abuela Smith fue la última en ver al pequeño… —Rainbow Dash estaba nerviosa.

—Sin embargo en los días posteriores desaparecieron tres ponis más, incluyendo una anciana… Sólo se encontraron dos cuerpos —Twilight hizo flotar otro periódico— Siete años después una tormenta abatió al recién creado equipo climático y dos pegasos desaparecieron, solo se encontró un cuerpo.

—Y un potrillo pequeño desapareció en el parque. Justo como Gingerbread. —Rarity se acercó a la mesa— Un Potro llamado Strongwood fue encontrado herido en las afueras de Everfree, cerca de donde Fluttershy construyo su casa. Él nunca se recuperó.

—Los eventos nunca llevan un patrón. —Continuó Twilight— A veces es un año tras otro o llegan a pasar hasta diez años sin que pase nada… Entonces viene la tormenta.

La puerta de la biblioteca se abrió y Applejack entró seguida de una llorosa Fluttershy, Spike fue con Fluttershy y le ofreció un poco de té que ella acepto entre sorbeteos.

—Nos enteramos de lo que pasó con Pinkie. —Applejack tampoco tenía buen semblante— ¿Alguna idea de lo que le ocurrió?

—Nada. —Twilight suspiró cansada— Tenemos muy poca información pero estoy segura de que tiene que ver con la tormenta y las desapariciones…

—Entonces ya lo averiguaste. —Applejack se levantó el sombrero con una pata— La abuela Smith nos mandó al viejo Maple gris para ver las lápidas… Todos los pequeños que han desaparecido en casi… ochenta años…

—Esto es más viejo de lo que parece. —Twilight se paseaba nerviosa— Necesito los registros históricos de la zona, los que están en Canterlot.

— ¿Piensas ir allá? —Preguntó Fluttershy con un hilo de voz.

—No puedo, necesitamos estar juntas, lo que sea que esté pasando debemos enfrentarlo como un equipo.

— ¿Entonces como conseguirás los archivos? —Preguntó Rainbow Dash.

―Será una misión para el audaz Spike. ―Dijo el pequeño dragón haciéndoles una reverencia― Después de Twilight soy el que mejor conoce los pasillos de la vieja biblioteca de Canterlot.

Las ponis sonrieron con aprobación y Spike se sonrojó un poco ante la atención recibida.

―Iré por mis cosas. ―Dijo finalmente el pequeño dragón― Va a ser un viaje muy largo.

Applejack miró uno de los periódicos en la mesa y se estremeció al ver una foto de sus padres en la portada. Era la noticia del día en que ellos se habían casado. Justo debajo de esta estaba la nota de un potrillo que desapareció durante la fiesta. Jamás se mencionó eso en las reuniones familiares y aquello la inquieto bastante.

―Es como si los ponis no quisieran hablar de ello. ―Murmuro para sí.

―Necesitamos algo más para entender lo que pasa… -Twilight seguía dando vueltas alrededor de la mesa― Si esto tiene que ver con alguna especie de criatura o maldición.

―Hasta que Spike no regrese de Canterlot, quizás no tengamos mucha información. ―Rainbow se sentó en el suelo al lado de la mesa, una nota en los periódicos viejos llamó su atención: "Rainbow Blizt pierde a un compañero en tormenta" Tomó la hoja del periódico y la miró con más atención― Es una noticia de mi abuelo… Parece que cuando era muy joven perdió a un amigo en una tormenta… ―Siguió leyendo― El otro pegaso se llamaba Dayraider… Aparentemente había visto a algún poni perdido en el bosque y bajó a investigar.

―Todas… Todas las desapariciones ¿Se dan cerca del bosque? ―Fluttershy preguntó esto sintiendo un nudo en la boca del estómago.

―La mayoría. ―Twilight seguía viendo las notas― Por lo menos es ahí donde empiezan.

―Después de una tormenta. ―Dijo pensativa Rainbow Dash.

―Yo sugeriría que mientras Spike investiga la biblioteca nosotros fuéramos a ver más de cerca el bosque. ―Applejack dijo esto mientras se calaba el sombrero― Hay que encontrar el hilo negro.

0―

Couldkicker se elevó un poco más, agitó con fuerza sus alas mientras pasaba por encima de las blancas nubes que cubrían Poniville, sobrevolaba la zona cercana a donde estaba la estación del tren, según los adultos era más seguro en ese lugar, había estado practicando su descenso toda la mañana. Esa tarde por fin podría aplicar para ser miembro de la patrulla climática, justo el día en que acaba de obtener su cutie mark.

Giró sobre sí mismo varias veces antes de detenerse y plegar las alas contra su cuerpo, cerró los ojos y se concentró en las sensaciones. Hubo un instante de silencio, como si todo a su alrededor se congelara y después cayó en picado, estiró su cuello y mantuvo las alas plegadas mientras ganaba velocidad. Un escalofrío en su crin le advirtió y abriendo las alas se volvió a elevar a pocos metros del suelo. Sonrió satisfecho y miró hacia abajo para comprobar que tan cerca estuvo y entonces vio algo…

Fue cerca de la arboleda al lado de las vías. Una sombra blanca y negra. No estaba muy seguro pero parecía un poni, uno muy extraño. Dio una vuelta más en el aire y después descendió. Caminó hacía la arboleda, pisando ruidosamente la grava alrededor de las vías del tren, esperaba ver salir a algún animal de entre los matorrales o algo, pero no pasó nada, por lo menos eso lo esperaba, era mejor decir que fue su imaginación. Hasta que escullo el sollozo. Parecía una hembra lastimada, o muy triste. Pero aquel sonido, que parecía venir de justo enfrente de él, le causó escalofríos, había algo innatural en ese llanto.

"Tengo que salir de aquí" Pensó "algo no anda bien"

Y entonces la vio. Parada justo atrás de un árbol en donde antes no había nadie, una poni, alta y pálida, muy muy delgada.

Couldkicker dio un relinchido de sorpresa y giró en redondo mientras estiraba las alas y tomaba carrera para volar, logró aletear un poco, sintió que estaba por alejarse cuando un repentino y agudo dolor lo hizo caer al suelo, fue tan rápido y estridente que su grito de auxilio se convirtió en un chillido apenas audible. Con lágrimas en los ojos miró su costado derecho y sólo estaba un muñón ensangrentado, unos metros más allá su ala daba sacudidas, como si quisiera alcanzar al resto de su cuerpo. Respiro hondo entre los espasmos de dolor; la estación del tren estaba a unos metros de distancia, sólo tenía que gritar un poco para que los guarda vías lo escucharan pero en ese momento algo respiró en su oreja, pudo oler un aliento que apestaba a viejo, ha descompuesto. Con el terror tratando de paralizar su cuerpo intentó levantarse y ver sobre su lomo, pero algo lo derribó de nuevo, entonces tuvo un atisbo de quien era su atacante.

"Madre Celestia… Que delgada se ve…"

0―

Fluttershy estaba en la cocina de la casa de Twilight, vigilaba la tetera mientras las demás seguían hablando en la biblioteca. Spike estaba en su habitación, ocupado en empacar algunas cosas para su viaje. Ella se ofreció para preparar los refrigerios, más que nada para alejarse un poco de aquella plática que le empezaba a crispar los nervios.

Su impulso inicial fue correr a su casa y encerrarse a cal y canto, justo como lo hacía en las noches de Nightmare night. Odiaba todas aquellas historias y disfraces, la idea de ver un potrillo disfrazado de fantasma le aterraba. Y ahora hablaban de un hecho sobrenatural que parecía afectar a todo el mundo de una manera nunca antes experimentada y Pinkie Pie estaba entre las víctimas. Porque de algún modo sabía o sentía que el extraño sueño de su amiga estaba muy relacionado, se estremeció al pensarlo y levantó la vista. Por la ventana pudo ver un grupo de ponis que se dirigían a la biblioteca, nerviosa regreso a la sala principal y antes de que pudiera hablar tocaron a la puerta. Twilight se acercó y la abrió; ahí estaba la alcaldesa y un grupo de ponis con gesto sombrío.

―Ha pasado de nuevo. ―Fue todo lo que dijo la alcaldesa.

Spike venía bajando las escaleras en ese momento con una pequeña maleta sujeta entre sus garras. Casi la deja caer pero se recuperó rápidamente.

―Estaré en Canterlot en un par de horas. ―Dijo apurándose a salir.

Twilight asintió y después dirigió de nuevo su atención a la alcaldesa.

―Creo que es mejor que nos muestre donde fue…

0―

―Son menos de cien pasos a la estación del tren. ―Rarity miró a su alrededor.

―Pero nadie se dio cuenta… ―Fluttershy estaba de espaldas a la escena, tratando con todas sus fuerzas de no voltear e inevitablemente, desmayarse.

Rainbow Dash miró a sus amigas en la estación y después al pequeño bulto escondido bajo una sábana. Había un rastro de sangre hacía otra sábana en el césped. El lugar donde Could kicker había perdido su ala. Twilight y Applejack caminaban cerca de la arboleda donde parecía que había aterrizado originalmente el pequeño pegaso.

―Algo debió de llamar su atención. ―Twilight miraba alrededor― Según su familia estaba en esta zona practicando su vuelo.

―Los ponis empiezan a hablar de lobos de madera. ―Applejack estaba muy nerviosa― Quieren llamar a la guardia real de Canterlot y empezar a cazarlos… Pero no sé si te has dado cuenta.

― ¿De qué? ―Preguntó la unicornio sin voltear.

―El silencio.

Twilight dejó lo que estaba haciendo y miró a su amiga, antes de alzar más las orejas y cerrar los ojos, tratando de captar los sonidos del entorno.

Había el rumor de los ponis en la estación, el galopar nervioso de algunos sobre el piso de madera, los cascos de Rainbow pegando contra el suelo pero aparte de eso nada, ni viento, ni animales, ni el típico ruido de la distancia. Un extraño y sobrenatural silencio alrededor de ellas

― ¿Cómo lo notaste?

―Soy un poni de tierra, Twilight, como todos soy sensible a los cambios a mí alrededor, especialmente a los que se supone que no deben de pasar.

La unicornio aceptó aquello con un movimiento de cabeza, no habló porque temía que su voz delatara el miedo que en ese momento le recorría el cuerpo. Entonces vio algo blanco en el tronco de un árbol. Usando su magia lo hizo levitar hasta ella. Era una página de algún libro, las letras estaban desteñidas, apenas visibles, era como de un diario, pero sobre estas estaban unos dibujos hechos con un marcador negro. Eran una serie de árboles triangulares y unas palabras escritas con caracteres muy infantiles.

"SIEMPRE ESTA AHÍ"

―Nunca vi algo así ―Twilight estudiaba la página detenidamente, entonces vio otra cosa: una numeración: 3/8― ¿Tres octavos? No, no creo… ¿Tres de ocho? ―Miró a Applejack― Esta es la página tres de ocho más.

―No entiendo, corazón…

―Hay ocho páginas como estas y… ―Twilight guardó la hoja en su mochila― Debemos ir a donde encontramos a Gingerbread… Sospecho que sólo vimos la superficie.

0―

Rarity regresó al pueblo para cuidar a Pinkie y darle un descanso a los señores Cake que parecían desolados. Rainbow y Fluttershy volaron en dirección a la cabaña de Zecora

Twilight miraba atentamente el lugar donde la pequeña Gingerbread había desaparecido. Le preocupaba el hecho de que hubiese llovido y que ahora estaban las huellas de varios ponis dibujadas entre el pasto y el fango. Applejack llegó seguida de su fiel Winona.

― ¿Exactamente qué es lo que vamos a buscar, corazón? ―Preguntó algo dudosa la poni naranja.

―Algo que se supone no debe de estar aquí. ―Respondió Twilight viendo a Winona― Un olor que no debe de ser igual a los otros… Quizás hasta de miedo.

La Border Collie ladró con firmeza y comenzó a olisquear a su alrededor hasta que se detuvo, miró a la unicornio y después a su poni. Volvió a poner el hocico en el suelo y se alejó del lugar, sin dar ninguna señal de alarma, simplemente se adentró a unos enormes arbustos para salir casi de inmediato con algo entre los dientes

―Parece que tenía razón. ―Twilight le quito el papel a Winona y lo hizo flotar delante de ella, nuevamente era la hoja de un diario con la escritura casi invisible por el tiempo, pero estaban aquellos dibujos infantiles, ahora eran pequeños árboles y ojos flotando entre ellos, era la uno de ocho y decía:

"ELLA TE OBSERVA"

―Ella te observa. ―Dijo Applejack observando la hoja― No me hagas mucho caso Twilight pero creo que por "Ella" se refiere a lo que sea que ha atacado a estos ponis.

―No suena nada ilógico. ―La unicornio guardó el papel― Esto es definitivamente la obra de alguna criatura inteligente. Necesitamos regresar a la biblioteca.

Applejack asintió con la cabeza cuando notó algo. Un movimiento, apenas por el rabillo del ojo. Pero aún así claro. Resopló con fuerza y justo cuando giraba la cabeza Twilight se le adelantó mientras su cuerno brillaba con una luz blanca muy intensa, hubo un repentino resplandor en el lugar donde había visto el movimiento y toda esa zona había desaparecido en una forma esférica perfecta. Winona gimió y se puso detrás de su dueña.

― ¡Por las barbas del tío Strudel! ―Exclamó Applejack― ¡¿Qué fue eso?!

―Yo… Yo vi algo ahí. ―Dijo Twilight repentinamente avergonzada― Pensé que podía atraparlo y lancé un hechizo de supresión y… ―Tragó saliva, estaba cada vez más incómoda― Creo que exageré un poquito.

―No sé mucho de magia y esas cosas. ―Applejack veía el área afectada― Pero tengo la idea de que este "ocus pocus" es muy avanzado.

―Vi a la princesa Celestia hacerlo una vez y… Bueno lo memoricé y creo que le estoy entendiendo.

La poni de tierra solo asintió con la cabeza. Su amiga sabía muchos hechizos… Más de los que se supone que un unicornio podía o sabía manejar, aquello de alguna manera resultaba inquietante, pero sacudió ese pensamiento de su cabeza al recordar que tenían cosas más apremiantes que resolver.

―Tenemos que regresar entonces a la biblioteca, dulzura. ―Se caló el sombrero― Esperemos que puedas resolver este enredo allá.

0―

Rainbow Dash y Fluttershy llegaron a la casa de Zecora sin mayor problema, la puerta estaba derribada tal y como la había dejado; el interior estaba en desorden y algo de polvo y hojarascas cubrían el suelo.

―Nadie ha estado aquí desde que encontré a Zecora. ―Rainbow miraba con detenimiento a su alrededor.

―Exactamente ¿Qué estamos buscando? ―Fluttershy logró controlar el tono de su voz pero aún se oía aterrada.

―Twilight encontró esa página extraña, puede que lo que atacó a Zecora haya dejado algo así en la cabaña. ―Rainbow Dash se sintió frustrada, la casa de aquella cebra tenía tantos libros como la biblioteca de Poniville ¿Cómo iba a encontrar una simple hoja en aquel mar de papel? Frustrada dio algunas vueltas sin saber a dónde mirar, la observación a nivel del suelo no era lo suyo, simplemente le era imposible que…

Extendió sus alas de forma brusca. Fluttershy saltó ante el movimiento repentino y vio cómo su amiga plantaba bien las patas en el suelo y comenzaba a aletear con fuerza, los papeles y la basura repartida en el suelo comenzó a elevarse. La otra pegaso entendió y comenzó a aletear también, creando un remolino de cosas.

Ahí entre la basura que se elevaba vio una hoja de papel diferente a las demás, no era algo obvio, era como la sensación de que eso no debía de estar ahí. En un rápido movimiento la pescó con los dientes y lo dejó en el suelo para leer. Era la página dos de ocho y decía:

…ESCONDIDA EN LA SOMBRA DE TUS SUEÑOS…

―Esto es lo que estábamos buscando. ―Rainbow enrolló el papel y después lo metió en la mochila que cargaba Fluttershy―Regresemos, este lugar me está causando escalofríos.

―Dashie… ―Dijo entonces su compañera con un hilo de voz― No hay animales…

Rainbow Dash levantó las orejas poniendo mucha atención y se dio cuenta que había un silencio sepulcral alrededor de ellas, a excepción de una especia de respiración, muy tenue y lejana, aquello le mandó un estremecimiento por toda el lomo.

―Escúchame. ―Dijo a Fluttershy― Cuando te diga sales volando por la puerta y por el amor de Celestia hazlo con todas tus fuerzas, nuestras vidas dependen de que lo hagas.

―No… No puedo… ―La pegaso amarilla temblaba con fuerzas― No voy a poder, no voy a poder…

― ¡Tienes que poder! ―Rainbow la levantó con las patas delanteras y sus miradas se enfrentaron. Los ojos de la pegaso azul estaban húmedos y con las pupilas contraídas― Yo me encargaré de cuidarte la espalda, pero tienes que ser valiente Fluttershy, por favor… ―De repente se le quebró la voz. Tomó aire y volvió a hablar― Solo por esta vez, se más valiente que yo.

La pegaso amarilla asintió y sin decir nada más se dio la vuelta, vio el bosque a través de la puerta y lo sintió más oscuro y amenazador que nunca. La respiración distante de un principio se hacía más clara, ahora acompañada del pisar de alguien sobre la hojarasca. Apretó los dientes mientras extendía sus alas y dando un grito ahogado salió del lugar en una exhalación. Abrió los ojos y vio sorprendida que ya estaba alto en el cielo, nunca había logrado un movimiento tan rápido en su vida, pero entonces con horror se dio cuenta que estaba sola en el aire.

― ¡Rainbow Dash! ―Gritó aunque más bien pareció un gemido, tomo aire y entonces logró que su voz se escuchara más alto― ¡RAINBOW DAAASH!

El eco de su grito se alejó en la distancia, no parecía haber respuesta hasta el momento en que algo salió disparado de entre los árboles provocando un latigazo sónico que retumbó por todo el cielo, se convirtió en un punto en lo alto que después comenzó a caer rápidamente. Por segunda vez en su vida Fluttershy voló más rápido de lo que hubiera imaginado y logró detener a Rainbow Dash que se precipitaba al suelo inconsciente.

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Rainbow sintió un cálido confort a su alrededor y después una especie de picazón en su cuadril izquierdo. Apretó los ojos y se estiro haciendo que algunos músculos se contrajeran dolorosamente, pero pudo soportarlo, al abrir los ojos vio que estaba en la biblioteca, recostada en un sofá, Twilight parecía aplicar algún hechizo sobre la zona de su cutie mark, algo parecido a una herida se estaba cerrando.

—Completamente superficial. —Dijo entonces la unicornio, levantando la cabeza— Fluttershy llegó aquí cargándote.

— ¿Ella cargándome a mí? —Aquello sonaba increíble.

—Está descansando en mi cama, no tenía ningún rasguño pero creo que esta emocionalmente exhausta.

Rainbow Dash solo asintió con la cabeza y sin decir más subió a la habitación de Twilight, avanzó los últimos escalones con cuidado y vio a su amiga recostada en la cama, la melena rosa revuelta y cubriéndole parcialmente la cara, podía escucharla dar ese leve ronquido que indicaba que estaba profundamente dormida, se acercó a ella y con una pata le quitó la melena de la cama.

—Más valiente que yo. —Le susurró— Gracias Fluttershy.

Suspiró y bajó los escalones con más ánimo, Twilight la estaba esperando en el rellano.

— ¿Recuerdas algo de lo que pasó?

—Todo en blanco desde el momento en que Fluttershy salió volando por la puerta. —Respondió Rainbow con una sonrisa incomoda— No tengo jaquecas ni nada… Solo no puedo recordar.

—Por alguna razón ya me esperaba eso. —Twilight se dio la vuelta y se dirigió al sótano— Tu cuerpo estaba rodeado de una energía extraña, cuando te cure esa… mordida simplemente desapareció.

—Un momento. —Rainbow levantó las cejas— Quieres decir que algo me atacó y ¿Me mordió el trasero?

—Parecían dientes, si pero… ¿Por qué te estas riendo?

—Perdón, perdón… Es que siempre que me enojo grito que me muerda el trasero… nunca pensé… jejejeje, nunca creí que alguien se lo tomara tan literal.

Twilight parpadeó desconcertada y después también empezó a reír, aquello rompió un poco la tensión y la unicornio lo agradeció.

—Encontramos tres hojas. —Dijo Twilight poniéndose un poco más seria mientras seguía bajando al sótano de la biblioteca— Y tiene un mensaje.

Cuando las dos llegaron al sótano Rainbow pudo ver las páginas pegadas en un pizarrón y en este estaban los mensajes unidos en una frase:

"Ella te observa, escondida en la sombra de tus sueños, siempre está ahí…"

Rainbow Dash no pudo evitar un estremecimiento.

—Por lo que saque de ese mensaje y los dibujos pude deducir que es una criatura que vive en lo profundo del bosque y utiliza las tormentas para salir de su guarida. Se alimenta y regresa a esperar la siguiente tormenta… Aunque no tiene un patrón definido.

—Voy a preguntar ¿Por qué nadie se ha dado cuenta?

—Por la misma razón que tu no recuerdas quien te atacó en el bosque. —Twilight fue a una estantería y saco un libro que hizo flotar hasta la mesa donde descansaban sus probetas y tubos de ensayo— Esta criatura usa un filtro de percepción, la vez pero después inconscientemente la olvidas… —Hojeó el libro hasta ver una ilustración y lo hizo flotar delante de Rainbow— ¿Te trae algún recuerdo esta imagen?

La pegaso miro aquella imagen y cerró los ojos con fuerza mientras se dejaba caer al suelo, era como si toda la biblioteca comenzara a dar vueltas, comenzó a tener flashazos repentinos algo entrando por la ventana de Zecora, ella dando una coz, una boca llena de afilados dientes, dolor… Una poni sin melena, de cuerpo muy delgado…

—Ella… era muy delgada… Parecía estar en los huesos. –Dijo mientras Twilight la ayudaba a levantarse.

— Mejor recuéstate. —Twilight arrastró un desvencijado sofá hasta ellas— No esperé que el recuerdo te golpeara tan fuerte.

—Es una poni… Parece… es alta como la princesa Celestia, no tiene melena y parece que esta vestida… pero no puedo recordar su rostro, solo recuerdo esa enorme boca…. Llena de dientes. —Se estremeció, mientras buscaba un punto más cómodo para recostarse— Va a sonarte una locura per sentí que esa cosa estaba triste… Y muy asustada ¿De dónde sacaste esa imagen?

—Un poni viajero que se hace llamar "El doctor" me dejó esto aquí casi el mismo día que me establecí en Poniville, dijo que me sería de utilidad un día y… —Twilight parpadeó—… Como sí realmente supiera algo… —Miró a Rainbow y sonrió negando con la cabeza— No, olvídalo, tantas cosas me están poniendo paranoica.

—Yo ya estoy paranoica… Lo que se a que eso signifique. —La pegaso volvió la mirada al pizarrón— "Escondida en la sombra de tus sueños" suena extraño… Y además esa cosa se veía muy real.

—El mensaje no está completo. Si las marcas son correctas restan cinco partes más.

— ¿Cinco víctimas? Olvídalo yo no voy a permitirlo.

—Claro que no vamos a esperar más. —Twilight hojeó un poco más el libro y finalmente lo regresó a su lugar— Solo sé que esa cosa ha usado su "filtro" para que los ponis olviden su presencia y que parece una hembra alta y delgada… Y que come ponis

Rainbow había perdido parcialmente el hilo de la conversación, como era su costumbre le costaba concentrarse demasiado en una cosa, pero estuvo mirando las paginas sujetas en el pizarrón, leyendo una y otra vez el mensaje.

—Esa escritura se me hace familiar. —Rainbow entrecerró los ojos— Estoy segura que he visto esa letra antes.

— ¿De quién podría ser? —Twilight se acercó al pizarrón e hizo flotar una página frente a ella— Tienes razón, hay algo familiar en esa escritura infantil y…

La unicornio dio un grito de sorpresa que hizo saltar a Rainbow Dash.

— ¡Tenemos que ir al hospital! ¡Rápido!

Applejack iba llegando a la biblioteca con una canasta de alimentos que había preparado en su casa. Con tantos problemas por resolver lo mejor era tener el estómago lleno para pensar con claridad; la puerta se abrió de golpe y dos ponis salieron como tornado del interior.

— ¡Fluttershy está dormida en mi cuarto! —Gritó Twilight— ¡Cuando se despierte vayan al hospital!

No muy segura de lo que estaba pasando Applejack trato de responder pero las otras dos ponis ya se habían perdido en la distancia.

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Rainbow aterrizó en la entrada del hospital y esperó un momento a que Twilight la alcanzara. Había que reconocer que la unicornio era bastante rápida cuando quería.

—Y ¿exactamente que hacemos aquí?

—La letra de las páginas es de alguien que conocemos, pero al mismo tiempo es imposible.

Rainbow Dash ladeó la cabeza sin entender, Twilight simplemente entró a la sala del hospital donde se encontró con una inesperada cantidad de ponis que parecían sorprendidos y asustados, entre ellos estaba Rarity quien fue a su encuentro.

—Llego hace un momento, estaba molesta y sacó a todos del cuarto de Pinkie… Ha estado preguntando por ti.

— ¿Quién? —Preguntó Twilight.

—La princesa Luna, ella está ahí junto con Spike.

Twilight miró con sorpresa a sus amigas y dando un suspiro para calmarse fue al cuarto, tras ella Rarity y Rainbow dudaron en seguirla. Pero al final caminaron a su lado.

La habitación de Pinkie estaba en la oscuridad, las persianas corridas y las luces apagadas, tan solo el suave y místico resplandor de la melena de alicornio iluminaba sutilmente el lugar.

—Llegamos lo más pronto posible. —Dijo Luna quien permanecía sentada frente a la cama de la poni— Su llamado era demasiado débil… Pero entonces encontramos esto a los pies de nuestra cama.

Una página flotó en dirección a Twilight, la unicornio sintió que el corazón se le encogía, era una de esas páginas, a pesar de la penumbra pudo distinguirla, era la 4/5 había un dibujo muy infantil de lo que parecía ser Poniville y la frase: "… Sin descanso ni perdón…"

—Es la letra de Pinkie. —Dijo Twilight mientras sus amigas abrían los ojos desmesuradamente por la sorpresa— De alguna manera se está tratando de comunicar con nosotros.

—Su aliento se desvanece a cada instante —Dijo Luna— Algo la tiene atrapada en el mundo de sus sueños. Necesitamos sacarla de ahí.

—Lo que sea necesario. —Rainbow Dash dio un paso con total decisión, la princesa notó eso y sonrió por primera vez.

—Y se hará lo que sea necesario, Rainbow Dash. Pero tú no eres quién me acompañara… Solo Twilight Sparkle posee el nivel de magia necesario para esta empresa. Tú y Rarity vigilaran nuestros cuerpos, mientras entramos a la mente de Pinkie Pie.

— ¿Eso vamos a hacer? —Twilight se acercó a su princesa

—Algo está dentro de ella y sabremos qué pasa cuando lo enfrentemos. —Luna le miraba intensamente— Cuando llegue el momento tendrás que recordar todo lo que has vivido a su lado, tu lazo con ella será la única esperanza.

Luna cerró os ojos y tocó el cuerno de Twilight con el suyo. La Unicornio sintió un estremecimiento y de repente todo se cubrió de una pesada y silenciosa oscuridad.

CONTINUARA…

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Próximo capitulo: "Bosque de recuerdos"