La Mujer de Sasuke

ACLARACIONES: Esta historia no me pertenece. Repito: ESTA HISTORIA NO ME PERTENECE. Sino a la fabulosa Laurann Dohner. La estoy adaptando por angelesoscuros13, que mi queridisima amiga me permitió muy amablemente hacerlo asi. Aviso para que no hayan problemas. Gracias ^^

Argumento

Sakura no sabía que existían seres de otros planetas hasta que fue secuestrada y llevada desde la tierra a lo que parecía ser una nave. Cuando los Anzons declaran que la raza de los terrícolas son inútiles ella se entera de su destino, ser el premio para el ganador de una pelea brutal entre los grandes y musculosos hombres de otro planeta. Sasuke es un guerrero Zorn. También ha sido secuestrado por los Anzons, junto con su tripulación. Forzados a la esclavitud, tienen una cosa en mente la liberación de su pueblo. Es decir, hasta que ve a la pequeña mujer humana y el estará dispuesto a luchar para ganarla. No solo quiere su cuerpo, también su corazón para siempre.


CAPITULO 1

Sakura miro hacia abajo. Había aprendido a no levantar la mirada. La mejilla izquierda todavía le dolía por los golpes que había recibido. Ella sabia que la ayuda nunca llegaría. Todavia se encontraba en un profundo estado de shock, por lo que con el pasar de las horas se le hacia mas difícil. Su vida había terminado, cambiada para siempre, esta segura que la muerte vendría a saludarla muy pronto. Esto no podía estar sucediendo. ¿Cuántas veces le había pasado por la cabeza ese pensamiento desde el día que había sido secuestrada? Su mirada se desvió por todo el suelo de la cueva.

Alguien había barrido cuidadosamente la suciedad y los escombros hasta dejarlo casi limpio. Había luces en el techo por lo que la habitación estaba iluminada. Oyo pisadas acercándose y el miedo se apodero de ella. ¿Y ahora qué? La idea surgió un momento antes de que uno de los hombres que había llevado a la habitación entrara en la sala.

- Inútil- dijo en voz baja.

Ella levanto la mirada. Ese hombre no era humano. El shock de saber que no era humano no se había desvanecido todavia. Días atrás, si le hubieran dicho que existían otras razas se habría reído y le habría dicho que de que película lo había sacado. Ya no era gracioso.

Su mirada recorrió al hombre de piel azulada. Sus ojos eran amarillos. Era como una serpiente y su voz era tenue de una manera espeluznante, enviando escalofríos por su columna.

- ¿Me has oído, terrícola? Eres inútil.

Ella asintió, no hablaría. Sabia que si lo miraba mucho tiempo o si hablaba, recibiría un nuevo golpe en la cara. Ellos eran los Anzons. Eso fue lo que le dijeron cuando la atraparon en los bosques cerca de su casa.

Los días que había pasado cautiva se sentían una eternidad para ella.

Escucho otra serie de pasos. Levanto la vista. Las hembras de su especie tenían los mismos ojos misteriosos de color amarillo y el tono azulado de la piel. Tenían pechos y parecía que solo les crecía el cabello en una franja de la parte superior de la cabeza a la parte inferior de su cuello, su estructura corporal no era tan distinta. Todos ellos eran delgados y largos.

- Se ha confirmado- susurro la mujer- Ella no es capaz de reproducirse con nuestros hombres. Los humanos no son la repuesta que buscamos.

- Podríamos darles algún alivio a nuestros machos con ella. No es horrible a la vista y su forma es bastante similar a la nuestra.

La mujer susurró en voz alta.- El examen físico que le hice mientras estaba inconsciente dice lo contrario. Ella moriría.

- Es inútil de todos modos.

La mujer frunció el ceño. - ¿Dónde esta tu compasión, Yoz? Sería una tortura para ella. La cáscara dura en la punta de tu sexo la desgarraría por dentro. Se desangraría y el dolor seria- La mujer se estremeció. – No se lo desearía incluso a un enemigo. No estamos en guerra con su mundo.

- Va a morir de todas formas y siento curiosidad.

- Yoz – susurró la mujer. – No lo permitiré. Tengo otro propósito para ella.

- ¿Necesitamos un trabajador?

- No. Pensé que podíamos premiar a uno de los mineros con ella. Es probable que no sean compatibles para reproducirse, pero sexualmente no seria perjudicial entregarla a uno de ellos.

Yoz siseó.- Vhal, Eso es asqueroso. Eso es crueldad. Son tan horribles.

- Pero ellos no la mataran y tienen el pelo como el de ella.

El hombre soltó un bufido. Sakura sintió sus ojos en ella. – ella tiene poco pelo en el cuerpo. Ellos tienen mas pelo. También son mas grandes. La textura de su piel se ve igual, aunque…

- Ya he hablado de esto con ojo de pez y estuvo de acuerdo. Esta hecho. Llévala a las minas ahora. Ojo de pez la espera.

El miedo golpeó a Sakura profundamente. Sacudió su cabeza y fijó los ojos en la mujer. - ¿Qué está pasando? Por favor, dígame algo. Por favor.

El hombre silbó furiosamente a Sakura. La mujer-Vhal- la agarro del brazo y sacudió la cabeza. Su cara estaba llena de compasión cuando la entrego al hombre. Vhal caminó delante, Sakura parpadeó un par de veces, una lengua como de largado atravesó sus delgados labios azules. Ella miro a Sakura .

- Fuiste capturada en tu planeta cuando pasamos por él. Nuestros machos superan en numero a nuestras hembras dieciocho a uno. Por lo que estamos frente a una eventual extinción si no encontramos una raza de hembras para reproducirse con nuestros machos. Nuestros cuerpos femeninos sólo soportan una o dos fecundaciones en nuestras vidas. Ponemos los huevos y luego los jóvenes salen del cascarón. Sólo tenemos entre tres a seis niños por cada fecundación. Te hicimos pruebas y no eres compatible con nuestra especie.

Sakura se quedó atónita. - ¿ Puedo ir a casa por favor?

- Lo siento pero no. Estamos en un gran…- Ella frunció el ceño. – Se diría que es un asteroide. Enviamos a nuestra naves a planetas habitables. Somos muy cuidadosos con nuestro combustible. Nuestra misión es muy importante y tenemos que completarla antes de que se nos permita regresar a nuestro planeta. Si no encontramos hembras reproductoras compatibles eventualmente moriremos a causa de la vejez buscándolas. Es imperativo salvar a nuestra raza. Hay otras estaciones como esta por hay en busca de hembras. Si las encontramos necesitamos todo nuestro combustible para llevarlas a nuestro planeta.

Los ojos azules claro de Sakura se llenaron de lágrimas. – ¿Así que nunca volveré a ver mi hogar otra vez?-

- Lo siento. – La voz de la mujer sonaba triste. – Tenemos mineros, que explotan este asteroide, nos dan combustible y mas espacios para vivir. Serás otorgada a uno de ellos por ese duro trabajo. Son Zorn. Otra raza de gente que poseemos- Poseen? Ella no dejo pasar el término. El horror inundo a Sakura . - ¿Qué será de mí?-

La mujer parpadeó. – tratan bien a las pocas mujeres que tienen. Ellos no comparten a sus mujeres por lo que serás otorgada solo a uno de ellos. El implante en tu oído te permitirá comunicarte con el macho al que serás otorgada. Nuestro comándate siente placer por los deportes por lo que el ganador te conseguirá. Les ofrece recompensas. Tú eres el premio.

Ella miró a la mujer. – Por favor… no.

La mujer asintió con la cabeza. – Es mejor que lo que Yoz tenia pensado para ti en el almacén. Una unión sexual con uno de los de mi especie te mataría dolorosamente. – la mujer se volvió. – Llévala, Yoz.

Sakura quería pelear, pero sabia que seria inútil. El hombre media seis pies de alto (1,80cm) y era condenadamente fuerte, a pesar de ser tan delgado. Agarro la cadena que ataba su muñeca y los grilletes que la unían a la pared se abrieron por medio de alguna fuerza extraterrestre. Se alejó, sin esperar a ver si Sakura lo seguía o no. Ella se puso de pie rápidamente para no ser arrastrada. El hombre tenia las piernas largas. Su torso no era tan largo, pero sus piernas eran mucho mas largas que las humanas.

Yoz la llevó a través de pasillos de piedras. Sakura se quedó sin aliento al ver una gran ventana de lo que parecía ser vidrio grueso. Miró más allá de la ventana, literalmente hacia el espacio exterior. Vio un mar negro repleto de estrellas. Yoz le dio un tirón a la cadena que la hizo tropezar hacia delante. El dolor se disparó por su brazo.

- Hermoso-, susurró. – pero míralo después. Lo veras lo suficiente como para hartarte rápidamente. Estoy cansado de verlo.

La llevó a lo que parecía ser un ascensor. Se trataba mas de un tubo redondo. Yoz se apoderó de la parte de atrás de su cuello y la aferró. De pronto la plataforma cayó bajo sus pies a una velocidad alarmante. El miedo se apoderó de Sakura . Veía como la piedra que los radiaba pasaba rápidamente. Estaba segura de que si tocaba una de las paredes de roca se lastimaría la piel, la plataforma los condujo a las entrañas del asteroide. El hombre no soltó su cuello hasta que la plataforma redujo la velocidad para hacer una parada. Vio mas pasillos de piedra.

Yoz caminó fuera de la plataforma. – Ven rápido. Me llaman.- El hombre se tocó la oreja.- Estoy cerca de allí ojo de pez.-

Sakura trago, no vio ningún tipo de dispositivo en la oreja del hombre, solo su piel. Una vez mas se toco la oreja, lo había hecho muchas veces desde que se despertó luego de ser raptada. Estaba tan asombrada por lo que la rodeaba en un primar momento no se había fijado en los labios de los extraterrestres no se movían correctamente para formar las palabras que ella escuchaba en su oído. Solo por un oído. Ella había sido informada que le habían implantado algo para que pudiera entender su lengua. Yoz también debía de tener algún tipo de dispositivo de comunicación de doble vía en su oído.

Vio una gran puerta y Yoz se detuvo para poner su mano en ella. Los Anzons solo tenían cuatro dedos ya que no poseían pulgares. La puerta se abrió y una corriente de aire frió los golpeo a ambos. Sakura se estremeció. Yoz empezó a caminar.

- Date prisa o la puerta te aplastara-, dijo entre dientes.

Ella corrió hasta alcanzarlo. Oyo un gemido y volvió la cabeza hacia atrás. La puerta se cerro completamente con un golpe muy fuerte. Ella se estremeció. Los pasillos eran mas amplios aquí, oyó algo que envió de nuevo un escalofrió por su espalda. Sonaba como gruñidos.

- Ya ha comenzado- susurró Yoz. La emoción lo hacia hablar mas rápido.

Doblaron en una esquina y el techo desapareció. El corredor terminaba en una gran caverna. Vio a más gente de la especie de Yoz de pie allí. Estaban mirando abajo en el suelo de la caverna. Yoz empujo a un macho para abrirse paso. Sakura no tuvo mas remedio que seguirlo por la cadena en su muñeca. Ella vio a los extraterrestres azules mirándola, pasó enfrente de al menos veinte de ellos. Estos extraterrestres llevaban ropa negra que parecían escudos, también vio las armas atadas a la cintura.

Yoz se acerco a un extraterrestre muy alto. Que llevaba el uniforme negro con armas alrededor de su cintura. Este volvió la cabeza y miró a Sakura con un par de fríos ojos amarillos. Su fría mirada le recorrió el cuerpo, luego se dirigió a Yoz.

- Desnúdala y encadénala a la plataforma.

Yoz vaciló.- ¿Completamente?.

- ¿Esta usando algo debajo de su ropa?.

- Hay pequeñas cubiertas sobre sus pechos y sexo.

- Déjaselos. No quiero un motín.- Yoz asintió con la cabeza y tiro a Sakura en una plataforma. No tenia rieles. Sólo una larga franja de suelo y luego una plataforma redonda abierta, tenia dos barras que subían del suelo. Yoz la coloco en el centro de la plataforma.

- No te muevas y sostente.

Ella tenía miedo. -¿Sostenerme?

- No te muevas. Si te caes te mueres- trato de mirar por encima de la plataforma de abajo. Yoz la agarro por la garganta y la obligo a colocarse de nuevo en el centro de la plataforma.- Haz lo que te dicen.- Se quedo quieta e irguió la cabeza. Yoz le soltó la garganta, tomo la cuerda y tiro de ella hacia arriba para que sus brazos se elevaran. Le amarro la muñeca a una de las barras. Ella se volvió y sus ojos lo siguieron. Él levanto la mano y uno de los extraterrestres le lanzo otra correa. Yoz la atrapo y se la amarro a la otra muñeca, para luego atársela a la otra barra. Tenía los brazos por encima de la cabeza. No era incomodo, pero sólo se podía mover unos centímetros.

Yoz se puso delante de ella para mirar sus ojos asustados. – Siento lastima por ti- se quedo sin aliento cuando él le agarro la camisa y la desgarro por la mitad- él era fuerte. Ella era incapaz de detenerlo, asi que este le arranco el material de su cuerpo. Se agachó para meter sus dedos dentro de la cintura de la falda. Sus uñas afiladas tiraron de la banda de la falda de adentro hacia fuera. Esta se desgarro por lo que Sakura quedo únicamente en sujetador y bragas. Yoz la miro con lastima. Sacudiendo la cabeza, se alejo de ella.

Sakura volvió la cabeza para seguir al extraterrestre. Yoz regreso con sus compañeros extraterrestres. La plataforma se elevó y de repente cayó rápidamente. Se quedo sin aliento al sentir la ciada, luchando contra el grito que quería salir. La plataforma se desaceleró con una sacudida que le revolvió el estomago. Probablemente había caído unos cincuenta metros en tan solo unos segundos. No podía dejar de mirar alrededor. Vio a un grupo de unos ochenta hombres. Definitivamente eran hombres. Estaba teniendo el primer encuentro con lo que debería ser la raza de Zorn. Se veían enormes. Tenían el cabello normal. Se acordó del comentario de los extraterrestres. Los hombres tenían pelo largo y espeso, les caía por la espalda hasta la cintura. Tenían torsos velludos. Podía comprobarlo porque ninguno de ellos vestía camisetas. Tenían la piel oscura color café, profundamente bronceada, y músculos enormes.

Ella miro a uno que se encontraba delante del resto. Lo miro a la cara. Parecía casi humano. La diferencia era que su nariz era mas plana y mas ancha que la de un humano. Tenía pómulos altos y labios gruesos. Los labios e abrieron y vio los dientes afilados. El terror la golpeó. Casi parecía como si alguien hubiera combinado a un humano y a un animal. Sus ojos se clavaron en los dientes afilados antes de mirar a otro hombre que se le estaba acercando.

La luz atrapada en sus ojos- azul eléctrico brillante. Un color que nunca había visto antes era tan azul- casi brillaba. Aterrorizada, Sakura comenzó a respirar más rápido. Dejo que los sonidos a su alrededor penetraran en su terror. Los hombres fueron gruñendo como animales vicioso. Cerró los ojos. Lucho contra las ataduras de sus muñecas, pero no pudo liberarse de las correas, continúo con los brazos por encima de la cabeza.,

- El ganador se la lleva- susurró una voz profunda desde arriba- Quiero que la lucha sea de cuatro en cuatro. Limpien la zona y escojan a los combatientes.- Sakura obligo a sus ojos a permanecer abiertos. No quería mirar, pero tenía que hacerlo. El gruñido se había detenido. Vio a los hombres moviéndose en las sombras. No podía ver nada más allá de la zona bien iluminada delante de ella. Respiro honda para tratar de calmarse. Estos hombres-animales iban a luchar por ella.

Parecían salvajes. ¿Se la comería el ganador?, ¿Seria la cena? No sabía que seria peor, la idea de que estaban luchando por ella para comérsela o para tener relaciones sexuales. Cuatro hombres salieron de las sombras. Ella los miro fijamente. Pero ellos miraron había arriba.

- Comiencen- exigió la voz masculina desde arriba.

Los hombres se dividieron en parejas para atacarse unos a otros. Usaron puños patadas. Oyó los golpes de carne contra carne, gruñidos roncos. Dos hombres cayeron. Los otros dos se volvieron uno contra uno. Uno de los hombres hizo movimiento en redondo que arrojó al otro hombre fuera de la zona iluminada. No regreso. El ultimo hombre camino al costado de la zona de combate. Esperó, cruzando los brazos sobre su pecho.

Cuatro hombres más salieron. Empezó de nuevo. Sakura se estremeció ante la brutalidad de la batalla. Estos hombres no estaban jugando. La sangre salpico en el suelo. Oyó como se le quebraba el brazo a un hombre. Era asi de crudo. El hombre grito mientras se sostenía el brazo. Alguien vino de las sombras a llevárselo. El hombre que había ganado ese combate espero a los otros dos para terminar. Cuando uno continuo los dos se atacaron entre ellos.

Sakura cerro los ojos. No quería ver más. Los sonidos de la lucha continuaron. Era un sonido brutal. Finalmente el silencio llenó sus oídos. Abrió los ojos de la curiosidad. Los hombres grandes y musculosos estaban esperando en la banca. Algunos de los hombres miraron a los demás y se alejaron en la oscuridad para retirarse de la lucha. Sakura contó al resto de los hombres que estaban allí esperando pelear.

- Comiencen- ordenó la voz de lo alto.

Los dieciséis terminaron en la zona de combate. Luchaban en grupos. Rugidos y gruñidos estallaban mientras peleaban. Los heridos fueron arrastrados hacia las sombras. El combate se redujo a tres hombres. Dos de ellos trabajaron en equipo para atacar al más grande.

Sakura estudió al hombre solitario que era atacado por los otros dos. Él era condenadamente grande. Era mas grande que sus rivales por unos cuantos centímetros, tanto de altura como de brazos y hombros. Lucho con asombrosa rapidez mientras esquivaba los puños y los pies. Le dio un puñetazo a uno de los hombres en la cara. Sakura oyó cuando se rompía.

El hombre golpeado regreso tambaleándose, y colapso en el suelo. Vio sangre en la cara del hombre caído. Este gimió y rodó a un lado con las manos en la cara. No se levanto. Sus ojos viajaron a los dos últimos hombres en combate. El más grande lanzo una patada para golpear al otro en el pecho. El hombre se quedó sin aliento y se aferró a sus costillas. Se dejo caer de rodillas mientras la sangre goteaba de su boca. Miro hacia abajo antes de caer boca abajo. El hombre solitario se quedo gruñendo. Echó la cabeza hacia atrás rugiendo en la caverna. Sakura deseaba poder taparse los oídos para acallar ese ruido aterrador. El rugido del hombre se fue deteniendo a medida que se daba la vuelta para mirar hacia los extraterrestres azules.

- Ella es tuya, Sasuke - susurró el extraterrestre por encima de ella. –Libérenla para él.

Sakura sintió terror cuando el hombre llamado Sasuke se dirigió hacia la plataforma. Oyó que alguien se movía cerca de ella. Desde la oscuridad, uno de los hombres azules con uniforme negro apareció detrás de ella. Le agarró la muñeca, liberándola de un tirón para luego dirigirse hacia la otra y liberarla también.

La sangre corrió de nuevo por sus brazos cuando los bajo a sus costados. Tenía la sensación de que miles de alfileres le pinchaban. Abrió la boca cuando el hombre azul la tomó de los brazos con firmeza. La empujo hacia delante hasta que se encontró mirando al ganador unos centímetros por debajo de su mirada. El tenia que medir como seis pies y medio de alto en contra de sus cinco pies con tres.

Ella lo reconoció al instante por sus ojos. Los ojos azules eléctricos parecían que brillaban. Respiraba con dificultad. Vio los dientes afilados asomándose a través de sus labios carnosos, su nariz aplastada. Un gruñido suave escapó de su garganta. Sus manos eran grandes y calientes cuando la agarró por las caderas. Él la tomó de la plataforma, volteándola hacia la oscuridad de la caverna. Gruño.

Las rodillas de Sakura empezaron a ceder. Se habría estrellado contra el suelo de piedra, si las grandes manos del hombre no la hubieran aferrado lo suficientemente fuerte para sostenerla. Él le dio la vuelta y la miró.

-Mía- gruño.

Sakura abrió la boca pero no le salió nada. El hombre la levanto por lo que estuvieron cara a cara. Automáticamente se puso las manos en los pechos para que la parte superior de su cuerpo no chocara contra su torso. Sus manos estaban pálidas en comparación con las de él que eran de color marrón oscuro. Toco sus duros músculos y lo miró a los ojos. Tenían unas pestañas largas y gruesas que hacían juego con su espesa melena de color negro. Su piel estaba mas caliente que la de ella por mucho.

-Mía- le gruño.

Sakura se quedo sin aliento cuando la lanzo encima de su hombro. Un brazo musculoso atrapo sus piernas contra su torso, mientras que una mano firme la agarró por el culo, sosteniéndola en su lugar. Salió de la plataforma y se dirigió a la oscuridad con ella. Sakura no podía ver nada. Cerró los ojos y luchó contra el terror que sentía. ¿Qué haría con ella?.