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·No pertenezco a este mundo. Epílogo, final.

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- Lo mato.

- ¡Espera Sasuke!- La pelirosa salió disparada de casa detrás del azabache carcajeandose.- ¡Oye para!

- Lo siento, le he aguantado muchas, de esta no pasa.- La chica explotó de nuevo en risas.

- ¡Pero no tiene sentido! Hace más de cuatro años de eso.- La ojijade se lanzó a las espaldas del Uchiha colgandose de su espalda.

- ¿Que haces?- Preguntó el portador del sharingan girando la cabeza y viendo a la chica con las mejillas sonrojadas por reír y por correr.

- Detenerte de matar a nuestro jefe de planta.- El chico gruñó y dio la vuelta de nuevo hacia casa. La gente de les había quedado mirando y reían, La chica no se bajó de su espalda.- Sólo fueron unos besos, nada más.

(10 minutos antes)

- Pues sigo teniendo intriga de lo que hiciste estando allí...- El azabache giró la vista de su desayuno a ella.

- Te lo he contado todo.- Se encogió de hombros.

- El otro día escuché que le decías a Naruto no se que de una pelirroja.- Dijo distraídamente la ojijade tocando el filo de un cuchillo. El azabache tragó saliva, pero ¿que oído tenía esta mujer?- Venga va, si me lo cuentas te cuento yo que pasó con Takeshi...- El Uchiha escupió la leche que estaba bebiendo.

-¿Cómo dices?- La pelirosa intentó contener la risa. El había activado el sharingan.

- Bueno no se... Es algo normal, yo estaba sola aquí y el me hizo compañía.- El azabache se levantó de la silla en silencio, Sakura vio como subía por las escaleras y luego bajaba con la katana. Oh, cuanto tiempo para cobrarselas todas a ese inútil. Pensó el.

- Ahora vengo.- Salió por la puerta y la chica ya no pudo aguantar la risa más.

(Fin flash back)

Llamaron a la puerta de casa de la chica, a última hora de la tarde.

Sasuke giró el pomo y ante el estaban Ino y Sai.

- Hola Sasuke, que... Sorpresa verte por aquí, comentó Sai- Se oyeron pasos apresurados por las escaleras.

- Volví.- Se encogió de hombros.

- ¡Sai, Ino! Que alegría, pasad.- Pasaron primero las mujeres quedando atrás los dos pelinegros.

- Sai.- Llamó el Uchiha, este se volvió.- Gracias por lo de aquella vez, siento lo de tu brazo.

- No pasa nada, me abrió los ojos del mundo en el que estaba, ser ANBU es muy difícil, y más cuando quieres algo, me dolió mucho perder parte de la movilidad, pero el caso es que estoy recuperándola al 100%. No me arrepiento de haberos protegido.- El azabache sonrió.

- Gracias igualmente, te debo una.- Y entraron en la sala con ellas.

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- Hina-chan, no quiero iiiir, acabáis riendo de mi...- La ojiperla lo miró de reojo.

- Naruto-kun, son pocas veces que podemos ver a Sai e Ino, se enfadarían si no vamos...- Le contestó con suavidad.

- Es que me incomoda que se besuqueen, parecemos aguanta velas.- La Hyuga rió.

- Sasuke y Sakura no lo hacen.- El rubio se llevó un dedo a la barbilla.

- Cierto, es más, en público nunca, excepto cuando el volvió, lo único que demuestra con las miradas asesinas son los celos de "ni la mires".- La ojiperla suspiró.

-¿Que pasa Hinata?¿Porque suspiras?- La chica enrojeció.

- Pu-pues.- Se aclaró la garganta.- A mi también me g-gustaría que alguien matara con la mirada de celos por mi...- El rubio la contempló con los ojos muy abiertos.

-¿Te gusta Sasuke?- Al verle la cara al Uzumaki estallo en carcajadas. Negó con la cabeza.

- ¿Entonces qui...?- La Hyuga lo interrumpió antes de que formulara la pregunta.

- Ya hemos llegado, Naruto-kun.- El chico miro dirección a la puerta y sonrió.

Ino abrió la puerta y pasaron, una vez dentro comieron y pasaron al sofá.

- Lástima que no haya podido venir ni Kakashi, ni Shikamaru ni los demás...- Murmuró la rubia.

- Shikamaru m-me dijo anoche que hoy saldría pronto a la Villa de la arena. Quería h-hablar con Temari.- A Sakura se le encendió una luz.

Naruto en estos cuatro años no había sido capaz de declararsele a Hinata, lo había intentado pero no lo había conseguido, pero por una vez en tanto tiempo tenían las de ganar.

-¡Es cierto! ¡No me acordaba de lo que pasó anoche Hinata!- La pelirosa se llevó las manos a la boca y todos la miraron, la chica Hyuga la miraba interrogante.

-¿Que paso...?- Antes de acabar la ojijade hizo sonar los dedos para hablar de nuevo.

-¿Sabéis porque Shikamaru va a ir a ver a Temari?- Todos negaron con la cabeza- Porque anoche besó a Hinata.- Todos dijeron un ¿¡Quee!? Pero el que más sonó fue el de Naruto que se había levantado. Y ahora miraban todos a la pobre ojiperla.

-¡Joder!- Chilló Naruto.

-¿Porque lo hizo?- Preguntó el rubio a Sakura, ya que sabía que Hinata no lo haría. El azabache miró con una ceja alzada a la pelirosa. Ella le devolvió la mirada y se entendieron.

- Es normal, una chica como ella soltera, y preciosa...¿Quien la dejaría escapar? Ah...- La ojijade se levantó y pasando por el lado del Uzumaki le susurró sin que nadie oyera.-... Sólo tu.- Este se giró y vio como su amiga se alejaba. Y se quedaba en el marco de la puerta de la cocina.

- ¡Y una leche!- Cogió a Hinata, y la besó en los labios.

- Ahora ya se muchas cosas... Sobre todo el porque me llamo Yuu- Asentí, la verdad que había sido casualidad que la niña naciera el mismo día que Sasuke encontró a la hija de la bruja.

- Y ya no se que más contarte Yuu.- Le murmuré a la niña de 16 años con el pelo rosa y los ojos verdes, que tenía delante.

Estábamos esperando que el hijo de Naruto naciera, Sasuke (ahora mi marido) se había quedado dormido a mi lado con Daisuke, que sólo tenía 6 años, y era idéntico a su padre, pero con los ojos verdes, en la sala de espera. Pero Yuu era igual de curiosa que su madre, es decir, yo, y me había pedido que le contará nuestra historia, bueno, me lo había pedido antes, pero era muy pequeña para contárselo.

- Mamá... ¿Entonces, que pasó con Kakashi?- Reí.

- Un tiempo después de darse la baja definitivamente Sai, como shinobi, se quedó obsoleto el equipo 11 que éramos, así que papá, Naruto, Kakashi-sensei y yo, formamos el equipo 7, tuvimos unos años de gloria, que nos consideraban los mejores ninjas del país del fuego, hasta que Kakashi fue ascendido como jefe de ANBU, y me quedé embarazada de ti.

- ¿Os fastidie la vida?- Me preguntó.

- No Yuu cielo, claro que no, todo lo contrario.- Le acaricié el pelo suavemente.

Naruto apareció en la sala de espera corriendo.

- Ya esta, por fin ha salido.- Salió disparado de nuevo y mi hija y yo nos levantamos.

-¿Vamos a ver a tu primo Minato?- Le tendí la mano.

- Si mamá, vamos.- Yuu le quitó a Daisuke de los brazos de su padre y salieron primero.

- Sasuke-kun.- Le dije moviéndolo, este abrió rápido los ojos, pobre, había llegado de misión y no había dormido en días.- Ya ha nacido.- Se pasó las manos por la cabeza y se levantó cogiendome de la mano.

Dentro se encontraba Hinata medio dormida Naruto con el niño en brazos sonriendo, llegaron Ino y Sai con sus tres pequeños y así todos los demás.

- Nos vamos ya.- Le dije a Naruto cuando todos se iban.- Este asintió.

- Gracias por estar aquí.- Le revolví el pelo.

- Es un niño precioso.- Dijo Yuu poniéndose a mi lado.

Salimos de la sala y pude ver como Sasuke le daba unas palmadas en la espalda con Daisuke dormido en brazos.

Salió y nos dirigimos a casa.

Cuando llegue a la habitación después de que los niños se durmieran me tumbe al lado de Sasuke.

- He oído que le contabas algo a Yuu, pero estaba tan cansado que no escuchaba bien.- Reí.-¿Que le contabas?- Me preguntó abrazandome y apoyando la cabeza en mi pecho.

- Pues le contaba que una vez, Tsunade me mandó una misión... Yo volvía de la aldea del Te, cuando alguien me chilló... "¡Oye tu! ¡Al fin alguien más o menos normal!..." Y ante mi había un hombre pelinegro con traje, hablándome de hoteles, taxis y ciudades.

Fin.


Ahora si que si!

Fin del todo!

Muchas gracias, no tardaré en volver!