!ESTO ES UN ASALTO, LEVANTEN LAS MANOS Y PONGANME ATENCIÓN, SI NO QUIEREN SALIR DAÑADOS CON MI PISTOLA (de plástico, !ey! que esperaban soy una asaltante pobre (si no no estuviera robando xD) y novata xD)! Como decía antes... !ESTO ES UN ASALTO A LOS PASAJERON DEL TREN: Cielo perdido! :3 si no están abordados en ese tren entonces... !TAMBIÉN ALCEN LAS MANOS! ¬¬´creyeron que se escaparían? !Pues no!

Bueno esto será un secuestro masivo y un asalto al mismo tiempo :) yo sé que están con cara de: o.O rayos Sunako te la fumaste bien fuerte esta vez pero... pero... dejénmes explicarles el motivo de mi asalto-secuestro :3 ahí va:

Como sabrán los pasajeros del tren: Cielo perdido. Estoy escribiendo una historia con la queridísima: Hammi Yang, sin embargo... no me paga lo suficiente ¬¬´así que tengo que robar el tren u.u pero será por un breve tiempo, prometo devolverlos sanitos y salvos para continuar con la historia de: Cielo perdido. ¿Aceptan ser: saltado-secuestrados? ojala que si :)

Ya poniéndome seria... (Como si yo conociera el significado de esas palabras xD) esta historia digamos que si es mía y la estoy escribiendo sola :) sin ayuda de mi queridísima Hammi Yang la cual esta amordazada en la cabina del maquinista :3 no es cierto xD ella esta bien. En fin... espero puedan acompañarme en mi asalto-secuestro y si aceptan súbanse al tapete volador que esta en la ventana ^^ es seguro (aunque no tiene cinturón xD) Hammi Yang no se enterará de este secuestro ;) quedará entre nosotros esta bien? ;)

Hablando enserio (Ahora sí) esta historia... bueno es relativamente corta, de pocos capítulos pero capítulos largos, no llevará más de no sé... 5 capítulos? pero los capítulos serán extensos (con mi definición de extenso xD) el principio es un poco... aburrido ¬¬´incluso para mí lo es, pero puesto que son pocos capítulos y bastante largos tomará velocidad sin duda. Espero mis niños hermosos que decidan acompañarme en esta nueva aventura y espero de todo corazón que si aceptar puedan tenerme paciencia, porque bueno... no al principio comienza la emoción pero sin duda habrá mucho NaruHina por todos lados *-* *O*, quizás hasta NejiTen (por si hay fans del NejiTen, yo amo el NejiTen *-*) pero les pido paciencia y tolerancia para con esta autora tonta u.u

¿Entonces que dicen? !¿Se dejan secuestrar?! se los agradeceré inmensamente con todo mi corazoncito *-* Espero que decidan arriesgarse con esta loca maniática.

Este fic... es para mi querida: Joana, por su cumpleaños que fue hace como... 4 meses?! Rayos! soy de lo peor! pero aquí lo tengo Cruz, aquí esta al fin, te quiero mucho, espero que te guste :) y muchas felicidades por el chico que acaba de entrar a tu vida... sin duda es algo que te mereces, estoy tan feliz *llora de emoción* te quiero mucho amiga, eres como una hermana para mí, eres la mejor, te deseo mucha felicidad de todo corazón *O*

Los amo mis niños y mil gracias por aceptar esta locura conmigo, procuraré no decepcionarlos, los amo y por favor... si aceptan esta aventura conmigo... déjenme un review con su opinión, se los contestare, lo juro, juro que los contestare, todos, todos. !Los amo, mil gracias!

p.d: Este es mi segundo fic colegial... espero sea de su agrado :)


Capítulo 1: Cuando dejé de ser invisible...

Ese dulce aire risueño la acompañaba todas las mañanas en sus caminatas a la escuela, sin prisa ni desesperación, tan solo sentía el murmurar del viento titubear sobre sus tímpanos. Sin pensamientos en la mente ni mucho menos preocupaciones caminaba disfrutando de todo a su paso: del aire, de la gente, del clima, de los sencillos rayos de sol y de los árboles que se meneaban al son de la ventisca.

Siempre había sido una persona responsable y puntual así que sin sufrir esos inconvenientes diarios optaba por disfrutar de una vereda llena de paz y calma en compañía de la brisa que se empeñaba fervientemente en enredarle cada hebra oscura de cabello. Era absurdo e innecesario correr porque evidentemente el sol le afirmaba que era muy temprano aún. Sin percatarse… llegó a la puerta de la escuela –quizás se la pasó mucho tiempo ensimismada pensando algo…-. Frenéticamente un auto se estacionó frente a ella, la muchacha quedo perpleja un mínimo instante que se tornó perpetuo mientras observaba la imponente figura de aquel chico bajar de aquel vehículo.

Bajó del auto apurado mientras aporreaba la puerta, pasó junto a ella rozándole ligeramente el hombro sin ni siquiera inmutarse de su presencia. Rápidamente el chico se limpió el hilillo de sangre que recorría su mentón y comenzó a caminar apurado mientras inútilmente intentaba hacerse de nuevo la corbata del uniforme. Se alejaba de donde ella estaba parada y la cosa es que parecía perseguir a una chica de cabello rosa…

El asunto es que se llega a una edad en la que uno se vuelve invisible; esas son algunas ventajas de la adolescencia y lo más curioso es que te vuelve invisible para quien menos quieres serlo… ¿ventaja o desventaja? He ahí el dilema.

Suspiró quedante mientras sus ojos se enfocaban en su cabello rubio que se alejaba tan de prisa de ella. –Siempre era lo mismo- pensó en silencio mientras se sentía terriblemente ofuscada.

-¡Hinata!- gritó una molesta Tenten.

-¡¿Qué?!- respondió de inmediato al salir de sus pensamientos y tomar una postura erguida ante el llamado de la castaña.

-Vaya que hoy estas distraída… ¿que ves?- le preguntó curiosa mientras seguía el camino de sus ojos perla hasta parar con la cabellera dorada –ya veo…- suspiró queda mientras la miraba cabizbaja –Namikaze Naruto, vaya que tú también eres una admiradora suya…- murmuró mientras postraba la mano sobre su tímido hombro, la chica solo alcanzó a dar un respingo y luego se ruborizo intensamente, pero su silencio la delató.

Sonó el timbre.

-¡Vamos!- la jaló Tenten de la muñeca.

Hinata la siguió mientras se apuraban para entrar a clase, pasó junto al rubio quien platicaba con la pelirosa, lo miró mientras dejaba escapar un profundo suspiro, el chico por un momento le dirigió la mirada, sus pupilas entonces chocaron… quizás eso fue lo que ella quiso pensar porque un segundo después él había retomado la interesante charla con la chica de ojos jade.

Quizás en esa preparatoria se había tornado natural y completamente normal el sentir atracción por el rubio de ojos azules, porque digo… no era el chico más popular de la escuela por nada, no, pero su talento y arrogancia no terminaban ahí… sino que también era el capitán del equipo de futbol y era descaradamente rico, el chico era heredero de: Namikaze Corporation. Parecía algo habitual querer a ese rubio…

Y cierto que Sakura apenas tenía tres meses en la escuela, era la chica nueva, pero de la noche a la mañana su nombre estaba en boca de todos en el colegio, y como no… si era bonita y atlética. Los chicos se babeaban por ella, y de un instante a otro se había ganado el cariño de todos los maestros y por supuesto era la víctima de Namikaze Naruto.

Pero igual… que más daba si ella no tenía ni una mínima posibilidad con estrella tan inalcanzable.

Llegó a clase y se sentó en el mismo lugar donde se había sentado los dos últimos años: adelante y aun lado de ella su amiga Tenten, Kiba detrás y Shino al otro costado.

Los jóvenes comentaron algunas cosas entre ellos cuando de pronto… Kakashi entró al salón con ese habitual retraso que tanto lo caracterizaba… en sus labios… una excusa bien ideada, una sacada de su banco de pretextos. Todos los chicos guardaron silencio cuando vieron al maestro atravesar el umbral de la puerta.

La clase ya había comenzado… y nadie sabía del paradero del rubio. De un momento a otro apareció con un:

-¿Puedo pasar?- preguntó el rubial parado en la puerta, mientras interrumpía la clase de Kakashi.

-¡Oh joven Namikaze! hace ya bastante que sonó el timbre, quizás tiene problemas de oído ¿no es así? Porque estoy seguro de que no lo escucho…- exclamó mientras lo miraba fulminantemente y con un tono bastante irónico.

-Bueno maestro…- dijo comenzando su monólogo mientras se rascaba la nuca.

-¡Venga! ¿Con que buena excusa me vendrá esta vez?- cuestionó sabiendo su juego.

-Vaya que me conoce bien…- le sonrío cínico.

-Pase joven Namikaze pero solo le pido que si va a dormir en mi clase… hágalo en silencio…- pidió mientras desviaba la atención del rubio y comenzaba a escribir en la pizarra. -bien hoy veremos logaritmos…- anunció el maestro mientras Naruto comenzaba a caminar hasta su pupitre robando la mirada de varias chicas del salón. Hinata trataba de ser disimulada frente a él, pero era tan difícil intentar mantener la compostura.

Sonó el timbre y el primero que salió disparado fue el rubio, la Hyuga solo lo vio salir.

-¡Vamos Hinata es hora del almuerzo!- habló Kiba llamando su atención.

-Sí, ya voy- expuso mientras se levantaba y seguía a sus amigos hasta la cafetería.

-Señorita Hyuga- llamó el maestro cuando la vio acercarse al umbral de la puerta. La chica dirigió su atención al llamado -Pase a mi oficina al finalizar las clases, por favor…- solicitó el maestro Kakashi antes de salir del salón con unos libros bajo el brazo, ella solo se limitó a asentir con la cabeza.

-Vaya… ¿qué querrá ese viejo de ti?- preguntó Kiba con un semblante dudoso.

-No hables así del maestro Kakashi, ¡Kiba!- gritó Tenten enfurecida.

-¿Y por qué no?- preguntó confuso.

-¡Porque el profesor Kakashi es maravilloso!- contestó con un semblante iluminado – ¡Es tan apuesto!- expuso emocionada.

El castaño poso un gesto de confusión sobre su semblante. -¡Como rayos puedes decir eso si ni siquiera se le ve la cara!- exclamó eufórico mientras extendía los brazos.

-¡Bueno porque no necesito verlo para saber que detrás de esa máscara yace un hombre realmente apuesto!- gritó en su defensa –Jamás lo entenderías…- suspiró la castaña mientras le daba la espalda al Inuzuka.

Hinata y Shino solo se limitaron a escuchar la conversación mientras ambos tomaban de su almuerzo en silencio. -¿Qué querrá el maestro Kakashi de mí?- cuestionó para sí misma mientras probaba bocado poco a poco. De pronto entonces… desvió su mirada a cierta mesa de la cafetería, si, la mesa que se hallaba justamente en el centro de la cafetería, era como un escenario, un lugar donde se podía observar a las estrellas de la escuela, en ella estaban: el callado Gaara, el calculador Shikamaru, el frío Neji y por supuesto el encantador rubio, por otra parte también se encontraba la hermosa Ino, la seria Temari y Sakura. Ese lugar parecía irradiar luz propia.

Hinata miraba como el rubio decía ocurrencias y se robaba la atención de todos por su inigualable espíritu hiperactivo.

-¡Hey Hinata!- llamó Kiba.

-¿Qué pasa Hinata?- preguntó Shino al verla tan despistada.

-¡Nada!- respondió al instante mientras se enrojecía en rojo carmín.

Tenten se carcajeó –Lo que pasa es que a Hinata le gusta Na…- Hinata le tapó la boca tan rápido como pudo.

-No le hagan caso…- sonrío Hinata nerviosa.

-¿Hinata te gusta alguien?- preguntó intrigado Kiba mientras la miraba fijamente y ella se tornaba completamente nerviosa.

-¡No!- contestó al instante y bajo la cabeza con las mejillas enrojecidas en carmín.

Tenten solo tomó una gran bocanada de aire después de que la chica la soltó, la Hyuga la había dejado sin aliento.

-¡Hey Kiba!- expuso el rubio mientras se acercaba sorpresivamente a la mesa y Hinata perdió los escrúpulos, así que solo quedo cabizbaja mientras tomaba su jugo con el popote e intentaba controlar su alocado corazón, a lo que Tenten reventó de la risa pero siendo silenciosa ya que tampoco quería delatar a su amiga.

-¡Que tal Naruto!- clamó Kiba mientras chocaban las manos.

-Hola Shino…- saludó el rubio alegre.

-Hola Naruto…- dijo serio el chico.

-¡ay Shino tu siempre tan serio, oigan chicos hoy hay partido después de clases me acaba de avisar el entrenador!- avisó el rubio emocionado mientras abría más las pupilas.

-¡Maldito seas Asuma!- maldijo Kiba entre dientes.

El rubio solo río jovial –bueno chicos nos vemos en la cancha…- dijo al alejarse.

-Claro y nosotras somos invisibles, ¿no es así Hinata?- dijo Tenten ofendida. -¡Hinata!- llamó más fuerte mientras ella miraba partir al rubio.

-¡Sí!- respondió asustada saliendo de su embelesamiento repentino por culpa del muchacho de ojos azules.

-Vaya que está pérdida- bufó en un suspiro. -¡Hey Kiba ¿y cómo es eso de que tendrás un partido hoy!? ¿También estas en el equipo de futbol de la escuela? ¿No solo los mejores están en el?- preguntó con mofa.

-¡¿Que tratas de decir?!- preguntó ofendido después de tomar un trago de su bebida.

-¡ja! Seguro siempre estás en la banca, ¡Por eso no te noto!- se mofó de él con cinismo.

-¡Yo soy el portero!- gritó enojado mientras aporreaba tantito la mesa de la cafetería. – ¿¡Quién crees que para los goles!?- exclamó efusivo.

-ah bueno… es que nadie se fija de la portería…hasta el momento en el que se va a meter un gol y entonces justamente entonces la pelota tapa tu cara y… ¡No puedo verte! Además…. ¡Naruto ni siquiera deja que se acerquen a la portería!- comentó en burla la castaña para enojar a su amigo al propósito.

-¡Quizás me notarias si le quitaras los ojos de encima a Neji!- vociferó fuerte Kiba mientras bufaba furioso.

-¡Cállate Kiba!- bramó mientras saltaba sobre él.

-¡Ya! ¡Dejen de pelear parecen niños!- regañó Shino mientras intentaba disuadirlos.

-¡Ella empezó!- reprochó Kiba señalándola con el dedo como un niño pequeño, Tenten solo le sacó la lengua molesta.

Terminaron las clases y los jóvenes comenzaban a salir de sus aulas.

-¡Ya vuelvo!- anunció Hinata mientras corría a la oficina del maestro Kakashi justo como le había dicho antes.

-¿Hinata vas a quedarte al partido de los chicos?- preguntó Tenten antes de que se encaminara a ir a ver a su maestro.

-¡Sí! ¡Ocúpame un lugar!- dijo mientras seguía corriendo por la escuela.

-¡Vaya que eres escandalosa Tenten!- reprochó Kiba.

-¡Cállate o no me quedo a apoyarte!- lo amenazó con la mirada.

-¡Tú te quedas por Neji!- anunció el castaño en burla.

-¡Cállate!- gritó la chica sonrojada. Y shino solo suspiró.

Mientras, Hinata comenzaba a caminar por el extenso corredor y observaba por la ventana del edificio la cancha de futbol y como poco a poco comenzaba llegar la gente al lugar, suspiró mientras con la mirada comenzaba a buscarlo.

-¡Lo siento!- expuso el rubio, por haber chocado con ella.

Por un momento perdió el habla y se había quedado como una tonta estatua ahí parada: no podía gesticular palabra alguna, quizás ella sintió eterno el momento en el que sus miradas se cruzaron, pero para él no lo fue porque así como se disculpó retomó el camino y salió de ahí apurado por la prisa del partido que ya iba a comenzar. Ella se dio cuenta y bajo la mirada un poco decepcionada, la levantó y retomó su camino, enserio que era invisible... fue lo único que recorrió su confundida cabeza.

Tocó la puerta antes de entrar.

-¿Quién?- preguntó la voz de Kakashi.

-Soy Hinata Hyuga- dijo la muchacha con una tenue voz.

-ah sí, claro, pasa…- contestó mientras apurado escondía su revista en el primer cajón de su escritorio y se sentaba correctamente en su silla giratoria disimulando todo rastro de nerviosismo.

La chica entró a la modesta oficina de su maestro, que solo contaba con: un escritorio de madera, con un par de cajones, un estante con libros de texto de matemáticas claro esta y un mueble metálico lleno de los archivos de los estudiantes de la preparatoria.

-Siéntate Hinata…- dijo amablemente. La chica solo hizo la indicación. – ¿Sabes por qué te llame?- le preguntó como si la peliazul tuviera la mínima idea de su incertidumbre. La chica negó con la cabeza. –Bien…- comenzó mientras del cajón de abajo, justo debajo del de donde se encontraba su revista saco un papel; lo puso en el escritorio frente a la chica que lo miraba sin entender.-Hinata…- llamó el maestro a lo que ella dio un respingo dirigiendo su atención a él. –Eres una de mis mejores alumnas en toda la preparatoria…- la chica se sintió halagada por el tan repentino comentario jamás esperado. –Esta mañana nos llegó una convocatoria…- contó mientras le señalaba el papel en el escritorio. –Me pidieron que seleccionara a mis mejores alumnos del último año para llevar a cabo este programa de tutores...- le explicó con infinita paciencia –los cuales son muy pocos- giró sobre su silla - entre ellos: tú, tu primo Neji y Shikamaru por supuesto. Se te asignara un determinado número de pupilos, tu deber es: ayudarlos con las materias que se les dificultan y puesto que soy tu maestro de matemáticas estos temas serán de matemáticas.- la chica escuchaba atentamente a su profesor como si estuviera en una de sus clases. –tu recompensa será… una beca yo te otorgare un catálogo de universidades que participan en este programa, dicha universidad presenta determinadas especificaciones para este programa como: determinado número de pupilos, con un rango de calificación establecida en la materia que los ayudes. Hinata sé que a la universidad que quieres entrar es demasiado codiciada, y no dudo de que logres pasar el examen pero una beca te otorgaría otros beneficios académicos en la universidad; aunque no estas exenta de presentar el examen de admisión, pero este programa te otorgara una ventaja, ya que tendrás un currículo académico más prometedor-

-¿Cuántos pupilos?- preguntó la joven intrigada.

-mmm…- vaciló un poco el maestro mientras revisaba una carpeta.- ¿Para la universidad que quieres?- le preguntó como si no supiera la respuesta.

-si…- contestó ella ansiosa por tan jugosa oferta.

-Quince.- le dijo sin rodeos mientras posaba su único ojo sobre su menuda silueta.

Ella se sobresaltó, quince pupilos eran demasiados, de verdad que esa universidad era cuidadosa con las becas que otorgaba, puesto que pedir quince pupilos era casi imposible, sus ojos perlas de abrieron como platos por la impresión y sintió sus ilusiones romperse en añicos. Bajo la cabeza decepcionada, sabía que no podía ser tan hermoso como se escuchaba...

-¿Con cuánto tiempo cuento?- le preguntó interesada mientras trataba de rescatar alguna migaja de esperanza.

-El resto del año…- le dijo a su alumna, que eso era exactamente: un semestre.

Suspiró angustiada, eso era muy poco tiempo, ¿y sus otras materias? Tendría que pensarlo bien si quería hacerlo porque no podía descuidar sus estudios, ella necesitaba un buen promedio, pero sin duda esa propuesta era de los más tentadora, exquisitamente tentadora a decir verdad ¿Qué hacer? se planteó ella mientras se mordía el labio inferior y rogaba con todo el alma que la respuesta le cayera del cielo como una señal…

-Tus pupilos tienen que tener una calificación de 90 a 100- leyó Kakashi mientras miraba la convocatoria de la universidad a la Hinata soñaba entrar. En pocas palabras tenía que volverlos unos maestros en matemáticas y las clases que perdieron: durmiendo, saltándoselas o tan solo mirando por la ventana tenía que reponérselas y aun mejor que cuando Kakashi lo explicaba con un leguaje matemático. !Aún mejor que su maestro con años de experiencia como docente!

-mira Hinata…- le dijo al ver la cara pálida que puso. –Piénsalo y me contestas luego tu decisión…- le aconsejó.

-No podré…- pensó para sí misma en silencio mientras apretaba su falda, -es demasiado…- se volvió a decir para sí misma mientras se mordía el labio inferior. –No podre…- se repetía ofuscada. No había nada que pensar... simplemente debía declinar la fantástica idea porque parecía más una misión imposible...

-¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!- escuchó ella y su maestro, a lo que ambos por inercia giraron la mirada hacia la ventana justo hacia el campo de futbol donde se estaba efectuando el partido. Vieron como un rubio festejaba un gol perfectamente bien metido, sus compañeros lo felicitaban mientras el entrenador Asuma asentía orgulloso de su mejor jugador. Ella quedó un poco perpleja al verlo esforzándose tanto como solo él sabía hacerlo, tocó su pecho a la altura de su corazón y lo encontró acelerado, sonrió tantito sintiéndose contagiada por la frescura de su alma tan feroz, ella deseaba ser como él... así de fuerte y persistente, ella quería saber que sabor tenía una victoria, la energía de su alma se estaba contagiando de la luz que irradiaba el rubio ojiazul mientras corría por el campo mientras todos sus compañeros le saltaban emocionados.

Con la cabeza más despejada y con el corazón latiéndole a paso terriblemente acelerado exclamó fuertemente: -¡Acepto!- gritó Hinata a lo que Kakashi se sorprendió por tan repentina actitud. Si el rubio se esforzaba al máximo en cada partido como si su vida dependiera de eso ¿por qué ella no lo haría? Eso mismo pensó y eso fue el empujón que le hizo aventurarse a tal locura.

-¿Estás segura?- le preguntó el maestro Kakashi inquietado por tan drástico cambio de decisión.

-¡Si, absolutamente!- le respondió sin la más mínima gota de duda en sus ojos y con una sonrisa de triunfo anticipado sobre su boca.

-Bien…- sonrío el maestro. –Ven mañana a mi oficina a la misma hora, te asignare tu primer pupilo…- le contestó mientras le daba la espalda con su silla giratoria y enfocaba su enmascarada mirada hacia el campo de futbol donde se encontraban los chicos jugando bajo el sol.

-¡Gracias maestro!- expresó Hinata para luego salir de ahí sin una gota de arrepentimiento sobre su pálido semblante.

Sonrió mientras veía al rubio jugar –vaya que tienes el poder para cambiar a la gente…- balbuceó Kakashi –Namikaze Naruto…-

Mientras ella, comenzó a correr para llegar a la cancha y poder ver el partido de fútbol que aún se estaba llevando a cabo. Llegó a las gradas un poco agotada.

-¡Hinata te perdiste un gran gol!- dijo Tenten efusiva. La Hyuga solo sonrío, claro que no se lo había perdido.

Tomó asiento junto a la castaña para mirar lo que quedaba del partido de futbol, el sol estaba radiante y quemaba la piel con su presencia pero un agradable viento soplaba revolviéndole el pelo peinado, el viento que intentaba revolver sus pensamientos... Lo veía correr desesperado tras una pelota de futbol con una sonrisa indescriptible en su boca, ella sonrío por inercia al ver como el disfrutaba del juego,al ver como pateaba el balón con tanta energía, todo eso en él era sin duda maravilloso.

-¿Hinata, estás bien?- preguntó Tenten, sacándola de su dulce sueño.

-Ah… estode… si…- balbuceó desasosegada.

Después de unos minutos el partido había terminado. El equipo de Naruto había ganado, todos sus compañeros se le tiraron encima, él había metido dos buenos goles. Las chicas murmuraban cosas como: es tan guapo, es fabuloso. Y Sakura solo lo miraba desde las gradas.

El calor estaba a todo lo que daba y los jugadores no pudieron evitar quitarse la playera que los sofocaba, las chicas empezaron a gritar, incluso Tenten estaba abobada viendo a Neji, Hinata sólo se sonrojo y giró la mirada.

Después de un rato Kiba y Shino se acercaron a sus dos amigas.

-¿Vaya Kiba esos de donde los sacaste?- le preguntó con mofa al castaño mientras señalaba el músculo de su abdomen.

-Tenten por si no lo sabias… ¡hago ejercicio!- le gritó enojado y mejor se puso la camisa.

-Ah pues no sabía…- murmuró la castaña en burla.

-¡Bien chicos, gran juego!- gritó Asuma: el entrenador del equipo.

Hinata, Tenten, Kiba y Shino comenzaron a caminar hacía la salida hasta el momento en el que tenían que separarse.

-Nos vemos mañana- expuso Tenten sonriente.

-Adiós- se despidieron Kiba y Hinata mientras la miraban alejarse.

-Kiba ¿y Shino?- preguntó sorprendida la Hyuga al no verlo.

-Se fue hace rato- confirió el castaño mientras se rascaba la nuca.

-No se despidió- musitó Hinata mientras bajaba la mirada.

- Sabes cómo es él, tranquila, seguro tenía algo sumamente importante que hacer y se fue antes de que se le hiciera más tarde- comento él castaño consolándola. –Oye Hinata- llamó cambiado el tema -¿quieres que te acompañe a casa?- preguntó sonrojado el castaño mientras se rascaba la cabeza y ladeaba la mirada.

-Bueno yo…- balbuceó la Hyuga sorprendida.

-Gracias Inuzuka pero no es necesario, yo la llevo a casa- interrumpió Neji detrás de ellos, mientras fulminaba a Kiba con la mirada, Kiba lo maldijo por entrometerse.

-¡Neji!- exclamó Hinata esbozando una sonrisa.

-Hola Hina, vamos te llevo a casa- profirió mientras la tomaba de la mano y la jalaba.

-Adiós Kiba- se despidió la chica.

Él solo alzo la mano para despedirse.

-Hina- llamó Neji

-¿Si?- pregunto ella, mientras caminaban.

-Nada- dijo al final dejándola intrigada.

Llegó a casa después de que Neji la llevara, ahora estaba recostada sobre su cama y una bruma de pensamientos la embargaban –De noventa a cien- balbuceó para sus adentros y el punto es que esa era una meta muy alta, difícil de obtener, se mordió el labio inferior (lo hacía cuando estaba nerviosa) por un momento dejó de afligirlo antes de arrancárselo de la boca, cerró los ojos un instante y recordó el gol del rubio, despabiló y de sopetón abrió los ojos de nuevo, se levantó como relámpago y corrió hasta su escritorio –Tengo que estudiar- clamó mientras sacaba sus miles de libros de álgebra.

Sabía que tenía que esforzarse, eso no significaba que estaba más cerca de él, lo único que significaba es que ella también quería hacer algo por sí misma, algo inimaginable.

Ahora se encontraba decidida: se volvería una verdadera maestra de las matemáticas. Tenía que conseguir sus objetivos, alcanzar sus sueños. De verdad deseaba con todo el corazón entrar a esa universidad, ahora la oportunidad estaba entre sus manos, no podía dejarla escapar, eso sería muy estúpido de su parte.

Al día siguiente piso la escuela llena de ojeras.

-¿Qué pasó Hinata?- preguntó alarmada Tenten mientras la jaloneaba de los hombros intentando hacerla reaccionar.

-Nada…- masculló con la voz perdida, contrabajo y mantenía los parpados abiertos –No vuelvo a desvelarme tanto- se maldijo mientras se tallaba sus preciosos ojos y bostezaba agotada.

-¿Hay examen hoy?- cuestionó Kiba intrigado al ver a la Hyuga ojerosa.

-No- negó Shino. Kiba suspiró relajado...

-Me quede estudiando álgebra- comentó mientras se tallaba los ojos cansados.

-¿¡Álgebra!?- exclamó Tenten –Pero tu pasaste álgebra ¿por qué la estas estudiando?- preguntó ilusa.

La Hyuga les explico en el almuerzo la conversación que había tenido con el maestro Kakashi el día anterior, todos quedaron pálidos, era demasiada esa puntuación.

-¡Tú puedes Hinata!- gritaron Tenten y Kiba al unísono mientras se levantaban de sus asientos y causaban escándalo en el lugar. Ambos se dieron cuenta de su estupidez, se sentaron aguantándose la vergüenza: por un momento fueron el centro de atención.

Hinata sonrió, le gustaba el que sus amigos la apoyaran en esos momentos en los que se encontraba en crisis. Y por eso mismo… tenía que dar la batalla, tenía que dar todo de sí misma.

Las clases habían terminado, la chica se encaminó a la oficina de Kakashi con los libros entre los brazos y la vista perdida en la inmensa ventana de la escuela, mientras recorría los pasillos con lentitud y con el pensamiento perdido en alguna parte, mientras observaba la luz ocre del sol manchar las paredes y el suelo del enorme pasillo... Se posó frente a la puerta y la tocó con firmeza.

-Adelante- contestó torpemente el maestro.

La chica sin dudar puso el primer pie dentro del cubículo. –Buenas tardes profesor Kakashi vengo por…- no la dejó continuar.

-Aquí tienes Hinata- exclamó mientras le extendía un sobre con un nombre dentro. –Aquí dentro está el nombre de tu primer pupilo, da lo mejor de ti Hinata- exclamó Kakashi mientras le daba la espalda con su enorme silla giratoria, quizás esa chica no lo sabía pero... su maestro estaba sonriendo gustoso.

-¡Sí!- exclamó emocionada mientras tomaba el sobre y salía de ahí tan de prisa como sus piernas se lo permitieron…

Así comenzó su ardorosa odisea llena de trabas, peripecias e infortunios desgraciados, uno, dos, tres, cuatro… cuando se dio cuenta estaba en el noveno, decimo, onceavo, cuando parpadeo en el penúltimo y cuando ladeo la mirada estaba… en el último. Se contaba fácil pero había sido absolutamente todo menos una misión sencilla. Era una persona con una paciencia y entrega infinita, su voz era suave pero audible y muy amable, sus gestos y expresiones eran dulces y amigables, sin duda era una excelente profesora a pesar de su timidez. Había dedicado mucho de su tiempo y esfuerzo en todos y cada uno de sus pupilos, eso se notaba a leguas y agradecidamente estaba logrando su propósito. Se encontraba inmensamente feliz. Un pupilo más y podía sonreír más tranquila al saber que tenía prácticamente un pie dentro de la universidad.

-Uno más, un esfuerzo más, el último, puedo hacerlo- exclamó dándose ánimos. Había sido una verdadera misión imposible el equilibrar la escuela con su tutorado, ahora no dormía bien y casi siempre estaba un poco más cansada de lo normal, se desvelaba estudiando o haciendo sus tareas y las tardes las dedicaba a sus pupilos, se pasaba horas y horas estudiando con ellos, explicándoles y aplicándoles ejercicios y exámenes piloto y cuando los sentía seguros, listos y completamente preparados los enviaba al ruedo a presentar el examen y luego… tan solo se sentaba a esperar los resultados. Fuera de su beca… esa era una preciosa labor social. –Un esfuerzo más…- se repetía sonriente. Caminó rumbo a la oficina de Kakashi… necesitaba saber cuanto antes el nombre de su último pupilo, solo quedaba poco más de un mes para salir de la escuela y tenía que darse prisa para completar su papeleo. Tocó la puerta…

-¡Pase!- exclamó Kakashi.

-Buenas tardes profesor vengo por…-

-Sé porque vienes, sonrió mientras sacaba el último sobre con el nombre de su último tutorado dentro

-¡Naruto!- gritó Asuma enojado mientras paraba el entrenamiento del rubio.

-¡Mande entrenador!- exclamó el rubio mientras respiraba profundo tratando de recuperar el aliento perdido.

-¡¿Qué significa esto?!- le gritó pidiéndole una explicación mientras le enseñaba la hoja de papel con pluma roja, señal de que había reprobado el examen. El rubio despabiló y se puso muy nervioso mientras buscaba que excusa inventarse.

-Pues eso es…- balbuceó nervioso.

-¡Eres un cabeza dura!- le gritó enojado el maestro, tomó entonces su pipa y miró al cielo mientras echaba una nube de humo. – ¡Faltan seis semanas para terminar la escuela y tú te la pasas de holgazán, no terminaras la preparatoria si no pasas esta materia!- gritó enojado el maestro.

-¡La pasare!- exclamó el rubio al arrebatarle el examen y luego mirarlo… en definitiva no tenía ni la menor idea de lo que todos esos signos significaban, se puso nervioso el rubial.

-¡¿Cómo?! ¡Si no tienes la menor idea de nada!- gritó exaltado mientras volvía a probar su cigarrillo. -¿En qué habíamos quedado?- regaño. -¡Prometiste no descuidar los estudios a pesar de estar en el equipo de futbol de la escuela! ¡Lo prometiste Naruto!- le reprochó.

-Sí y no se preocup…-

-¡Ya me harte de tu holgazanería! ¡No jugaras las finales si no pasas álgebra!- vociferó mientras se daba la vuelta, Asuma sabía lo que las finales de futbol significaban para él, significaban: ¡Todo!

-¡Entrenador!- gritó alterado por su súbita decisión. -¡No puede hacerme esto!- rabió.

-¡Puedo y lo haré! Eres mi mejor jugador Naruto… pero estoy harto de tu incompetencia… mis jugadores no pueden tener malas notas- reprochó. -¡Ponte a estudiar y si pasas tu examen en cinco semanas ven a verme y te dejaré jugar!- argumentó enojado el profesor mientras se daba la vuelta y se alejaba de ahí sin mirarlo de nuevo. -¡Si quieres pasar tu materia sin problemas ve con Kakashi y te asignara un tutor!- le aconsejó y salió de ahí.

-Maldición…- farfulló enojado el rubio mientras berrincheaba.

La Hyuga abrió el sobre: sutilmente deslizo el nombre de quien sería su último pupilo. estaba ansiosa y muy nerviosa… quedó petrificada al leer: Namikaze Naruto. Ladeó la mirada hacía Kakashi con unos ojos llenos de terror. Esto tenía que ser una maldita broma... y de muy mal gusto para su corazón y sus sentimientos.

-Es un estudiante cabeza-dura, pero cuando quiere se esfuerza lo suficiente… solo necesita paciencia y un empujoncito- sonrió el maestro tratando de darle ánimos.

Estaba embelesada y nada podía decir al respecto, tantas personas en la escuela y de último tutorado tenía que tocarle el chico que le ponía los nervios de punta, el chico que le robaba los pensamiento y que la dejaba como idiota. El problema no era el que el rubio no pusiera atención… el problema es que ella era muy tímida y eso no sabría como manejarlo… ¿Cómo lucharía contra su timidez? ¿!Cómo luchar con su maldita timidez si es algo que la ha condenado por años!? !En su vida le había dirigido la palabra al Namikaze. Le dirigía miradas, miradas de sus finos ojos perlas, le dirigía suspiros, le dirigía pensamientos y emociones pero... dirigirle la palabra era algo que estaba completamente fuera de su alcance! Bajó la mirada, el destino le estaba poniendo una prueba muy difícil, si ya de por si había sido muy complicado llegar donde estaba ahora… lo sería más con tremenda hermosa distracción que le estaban poniendo en el camino. De todos... ¿!Por qué rayos el chico del que estaba perdidamente enamorada?! Era como si el destino deseará arrebatarle todo lo que hasta ahora había logrado con tanto esfuerzo y dedicación, din duda... era un juguete del maldito destino que se mofaba de ella a carcajadas mientras disfritaba de su frustración. Pero Kakashi Hatake sin duda... tenía plena confianza en que Hinata Hyuga sin dura lograría sacar de esa inmensa zanja al flojo de Naruto, sabía que el rubio estaba en buenas manos y que no había de nada de que preocuparse al respecto. Eso pensó.

-Tu tutora será… Hyuga H….- el rubio no lo dejó terminar de hablar.

-Quiso decir tutor ¿no es así?- interrumpió iluso mientras sonreía creyendo tener la razón.

-No Naruto, no hablo de Hyuga Neji, si no de Hyuga Hinata- exclamó Kakashi ligeramente enojado.

-¿Hyuga Hinata? ¡¿Quién rayos es Hyuga Hinata!?- gritó sin tener la menor idea de la dueña del nombre.

-¡Eres un completo menso!- exclamó Kakashi perdiendo el juicio -¡Hinata Hyuga es la prima de Neji Hyuga! ¡¿Es tú amigo y no lo sabes?!- argumentó enojado el maestro mientras se frotaba la sien.

-mmm….- balbuceo –No, no sabía ¿Neji tiene una prima?- cuestionó mientras se rascaba la nuca.

-¡Esta en tu clase! ¡Te sientas cerca de ella! ¡¿Hablas enserio?! ¡¿De verdad no tienes idea de quién es?!- estaba perdiendo los escrúpulos frente a ese chico tonto.

-mmm…- se quedó pensativo mientras se cruzaba de brazos y comenzaba a intentar recordar, pero… nada… lo único que pudo hacer fue: dibujar una imagen en su cabeza de Neji en falda corta y el cabello trenzado, entonces… reventó en carcajadas.

El maestro hizo una mueca enojado. –Eres un cabeza-hueca- se quejó –Ella será tu tutora búscala maña…-

-¿Y Neji no puede ser mi tutor?- pidió el rubial.

-¡No!- negó.

-¿Y Shikamaru?-preguntó de nuevo.

-¡No!, ellos mismos te rechazaron Naruto, saben que eres torpe y que te distraes por cualquier cosa, ellos mismos me dijeron que no te querían como tutorado… así que la única que puede ser tu tutora es: Hinata Hyuga y punto- anunció Kakashi enojado.

-per…- quiso protestar el rubio.

-¡Adiós joven Namikaze!- gritó eufórico.

-per….- balbuceó de nuevo.

-¡Adiós!- grito mientras lo empujaba y le cerraba la puerta en las narices. El blondo por su parte tan solo hizo una mueca enojado.

Miro el papelillo que tenía entre las manos: Hinata Hyuga ¿Quién rayos era esa chica? Pensó en sus adentros. No tenía ni la menor idea…


¿Les gustó el primer capítulo? es lento ¿Cierto? mmm... u.u quizás sea un fracaso como escritora. Os pido paciencia niños hermosos, le meteré velocidad a esto y en este fic si planeo publicar semanalmente puesto que será algo corto :) por favor, déjenme un precioso review, los contestaré todos hasta el más chiquito! ;) los amo.

Por cierto... quiero agradecer a mis preciosa princesas *-* mis: !Locas amantes del Naruhina! !Hombre! !Cómo amo a esas niñas que alegran mi vida con sus locuras diarias! !Gracias preciosas! !A Todas! !A todas! A mis peques:

Ayame Hikari Atsushi: mi peque preciosa te amodoro con cada partecita de mi alma, eres un ángel :3 luego hablamos de aquello que tenemos pendiente ;)a mi peque: Lizeth, ahhh esa hermosura de niña awwww la amo con su: Michi *-* (Aunque no me gustan los gatos ¬¬´) pero a ella se lo tolero *-*a mi preciosa Princces Dark Amy ahhh mi peque preciosa, ella y yo somos hermanas gemelas separadas al nacer, aunque le llevo cuatro años, si soy vieja y que?! la amo la amo porque es un dulce andante, enserio, es como un dulce con pies! además dibuja precioso *-* a mi Laauly preciosa, mi linda Lau pérdoname si te he ofendido, a veces soy muy necia, jamás lo hago con mala intención, pero procurare cuidar más mi boca te lo juro y sabes... juntare e ire a tu precioso país y llevaré a Hammi Yang ^^ te amodoro niña y recuerda lo que hablamos... no te rindas nunca, aquí estaré siempre para ti. a mi Ceci alocada que me abré su corazón con sus preciosas historias que entiendo a la perfección y que me hacen acercarme un poco más a su corazón y a la inmensidad de su compleja alma, te adoro Ceci, gracias por haber mandado esa solicitud de amistad, aún recuerdo nuestra primera conversación con tu interrogatorio xD a mi Isa enamoradiza que tanto amo porque fue mi primera fan *-* y porque sin duda amo que sea tan enamoradiza además de que estás loca Isa como no quererte! a mi Lau peque que me encanta con su: ok no ._. ahhh estas super loca también, me sales con cada cosa que me mata de risa, sin duda te amodoro *-*, A Annie Marvel que esta loquísima y que vino hasta mi estado solo a darme un abrazo y tomarse una foto con una tortuga O: te amo Annie Marvel porque tu también estas bien safada y eso sin duda te hace extremadamente especial y a mi querida Cachetitos ardilla golosa :3 Hammi Yang ¿Sabían que tiene unos cachetes inmensos? !Del tamaño de una, no de dos sandias! la amo y sé que me va a golpear por este último comentario, la adoro y por su culpa me desvelo ¬¬´en fin la amodoro y pensar que nos conocimos por accidente xD pero era el destino yo lo sé gracias por soportarme Hammi, deberían darte un Grammy o un Oscar o algo, algo deberían de darte, eres la mejor sin duda mi ardilla golosa, te quiero con todo lo que tengo de corazón y también con lo que no tengo de el. En fin, solo quería agradecerles a mis niñas hermosas porque sin duda las amo y quiero que todos lo sepan. las quiero... espero que les haya quedado claro ;)

Adiós mis niños, nos vemos en el siguiente capítulo, los amo, jamás lo duden.

Atte: Sunako.