Por la puerta entro el tío Edward, vio a los demás por un segundo y después su mirada se quedo clavada en mi, corrió y quiso abrazarme, yo como reflejo cubrí mi cuerpo protegiéndome en el pecho de papa Jasper, el tío Edward me vio con dolor, y yo recordé …

-Flashback-

Me ahogaba, no podía respirar y las convulsiones atravesaban mi cuerpo, cuando de pronto me sentí libre, como nunca antes, y sentí algo tan maravilloso, respirar, entonces me encontré con unos ojos hermosos, aunque su color era negro como el carbón, papa, pensé maravillada el me sonrió pero de pronto un gritito se escucho y su sonrisa desapareció.

-Toma a la bebe- dijo con voz torturada.

-Tírala por la ventana- dijo una voz rasposa, lo que dijo me dolió de sobre manera.

-Dámela yo la cuido, te prometo que estoy bien- una persona me tomó, era rubia y ojos color dorados, era igual de fría que papa pero me sentía tan a gusto.

Pasaron algunas horas entre gritos cuando papa bajó y me tomo en sus brazos, me sentí tan feliz cuando de pronto sentí que me aplastaban y un dolor insoportable cruzo por mi cuerpo, aun así pensé –Papa por favor ayúdame, papi- pero en eso escuche…

-¡La mataste! ¡Tú la mataste maldito monstruo te odio!- Me dolió, papa dijo esas palabras tan feas, comencé a llorar y entre mis jadeos sentí que me quitaban de sus brazos, olí mi propia sangre, y todo se hizo oscuro.

-Fin Flashback-

Observe las marcas en mis brazos, recuerdo que crecía tan rápido que solo quedaron pequeñas cicatrices, Edward me vio con dolor, iba a hablar cuando papa lo interrumpió…

-Edward, ¿Qué haces aquí?- dijo con voz serena abrazándome.

-¿No es obvio?- pregunto irónicamente –Vine por mi hija- dijo y me tomo de el brazo, me tense y él me soltó.

-Papa por favor sácame de aquí- dije contra el pecho de papa, no importa lo que diga Edward, mi papa se llama Jasper.

-No, no te la llevaras, hija por favor yo…- fue interrumpido por una cachetada por parte de mama.

-Nada de hija Edward, déjala en paz, tu nunca estuviste cuando se enfermo, o en los recitales de su escuela, en nada y ahora quieres llevártela, pero no Edward ¡nada!- dijo mama gritando.

-Vamos a la habitación- dijo papa y yo vi a Edward con tanto odio y él me vio con dolor, si las miradas matasen…